El Ataque a la Estrella de la Muerte

La nueva y devastadora superarma del Imperio Galáctico, la Estrella de la Muerte, se encontraba completamente operacional y en camino para destruir definitivamente la base de la Alianza Rebelde. La eliminación de esta amenaza era prioritaria para la supervivencia de la Rebelión, por lo cual se lanzó un ataque muy arriesgado con el objetivo de destruir la estación de batalla del Emperador. Los pilotos Rebeldes desafiaron todas las probabilidades. Fue un enfrentamiento completamente disparejo entre unos cuantos cazas Rebeldes contra todo el poderío de una estación espacial capaz de destruir un planeta entero. La dedicación y el sacrificio de los hombres sería necesaria para conseguir una de las victorias más significativas de la Guerra Civil Galáctica.

Antecedentes

La Alianza comenzó su lucha armada contra el Imperio. Sin embargo, los recursos de esta creciente organización eran muy limitados en comparación con los de las fuerzas armadas Imperiales. Al estar en una situación tan asimétrica, no podían enfrentarse de forma convencional a una Armada y a un Ejército tan numeroso, se adoptó un tipo diferente a la guerra: la guerra de guerrillas. Desde bases escondidas, los Rebeldes lanzaban ataques rápidos y sorpresivos a pequeña escala para luego retirarse, con la finalidad de causar desgaste y frustración en el enemigo, el cual no estaba preparado ese tipo de combate irregular. Sin embargo, comenzaron a llegar los rumores de una nueva invención que cambiaría la situación y que haría peligrar la existencia de toda oposición a la autoridad Imperial. Este proyecto secreto era conocido como la Estrella de la Muerte, una estación blindada capaz de destruir planetas enteros.

La base Rebelde en Yavin 4
La base Rebelde en Yavin 4

Un insurgente de Raltiir pudo confirmar de la existencia de la nueva superarma, información que fue luego confirmada por el Comodoro Imperial Lord Tion. Inmediatamente, se inició una compleja operación para recolectar varios planos con la esperanza de encontrar algún punto débil. Rebeldes obtuvieron su primera gran victoria sobre Toprawa en un ataque a un convoy Imperial, en la que robaron gran cantidad de información técnica antes de que fuera retransmitida al Centro de Información Imperial. En Danuta, el agente Rebelde Kyle Katarn se infiltró en una facilidad Imperial y obtuvo otro conjunto de planos, formado un esquema completo de la estación. Una vez conocida la fuga de información, el Imperio bloqueó el planeta, por lo que los Rebeldes trasmitieron la información a la Princesa Leia Organa, miembro de la Familia Real y Senadora de Alderaan. Secretamente, era miembro de la Alianza Rebelde y opositora de la tiranía Imperial. A bordo de su nave copular, el Tantive IV, con su decisión y firmeza la princesa viajaba a varios sistemas alegando que iba en misiones caritativas cuando en realidad contribuía a la Rebelión amparándose en su inmunidad diplomática. El Imperio sospechaba de su relación con la Rebelión, pero no había pruebas de ello.

La intensificación de actividad de Inteligencia Imperial, hizo que Mon Mothma, Jefe de Estado de la Alianza, ordenara movilizar a todo el personal de Dantooine a otro sistema en el Borde Exterior de la galaxia. Así, se instaló una nueva fortificación secreta conocida como “Base Uno” en la luna selvática de Yavin 4, el cuarto satélite que orbita el gigantesco planeta rojo Yavin. Los Rebeldes usaron los interiores de los templos existentes para alojar su centro de operaciones, depósito de suministros y hangar para su flota de cazas, aunque seguramente desconocían su oscuro pasado. Desde allí, la Alianza coordinaba y preparaba sus operaciones y actividades, además de albergar gran parte del arsenal de la Alianza y a algunas de las principales mentes de la Rebelión.

La Princesa Leia coloca los planos dentro de R2
La Princesa Leia coloca los planos dentro de R2

Antes de llevar la importantísima información a su padre, Leia esperaba recoger del planeta Tatooine al viejo Caballero Jedi Obi-Wan Kenobi y pedirle que se uniera a la causa de la Alianza. Pero al momento de salir del hiperespacio, el Destructor Imperial Devastator emergió detrás de ellos. El Tantive IV fue inhabilitado y abordado por las fuerzas del Señor Oscuro Darth Vader, emisario del Emperador dispuesto a recuperar los planos a toda costa. Para evitar que cayeran en manos de los Imperiales, Leia los colocó dentro de su droide astromecánico R2-D2, quien se lanzó en una cápsula de escape con el droide protocolar C-3PO en busca de Obi-Wan Kenobi. Mientras tanto, demostrada su afiliación con la Alianza Rebelde, Vader tomó a la Princesa prisionera y la llevó a la Estrella de la Muerte. Tras enterarse de que la información no se encontraba a bordo de la nave y que una cápsula había sido lanzada, dedujo que había sido lanzada al planeta, por lo que ordenó iniciar una búsqueda de los planos en el planeta.

Los droides fueron capturados por comerciantes Jawas y llegaron a manos de Luke Skywalker, un joven granjero que desconocía del importante pasado que le precedía. Accidentalmente, encontró parte del mensaje de la Princesa pidieron ayuda a Obi-Wan Kenobi, al cual relacionó con el ermitaño Ben. Tras encontrar a R2, que se había escapado intentando cumplir su misión, Luke fue atacado por Incursores Tusken, pero fue rescatado por el viejo ermitaño, quien resultó ser el mismísimo Obi-Wan Kenobi. Una vez que pudieron ver el holograma completo, Kenobi decidió llevar la vital información a Alderaan, y a Luke con él pues estaba convencido de que era el momento para iniciarlo por los caminos de la Fuerza. Sólo con la muerte de los tíos, Luke decidió unirse con él en su viaje a Alderaan, por lo que se dirigieron al Puerto Espacial de Mos Eisley, donde contrataron los servicios del contrabandista Corelliano Han Solo y su compañero Chewbacca, la tripulación del Halcón Milenario.

Obi-Wan tiene su último duelo contra Vader
Obi-Wan tiene su último duelo contra Vader

La Princesa fue llevada ante el Grand Moff Wilhuff Tarkin, gobernador de numerosos sectores del Borde Exterior y conocido por su brutalidad y cinismo, quien estaba a cargo de la Estrella de la Muerte. Después de firmar su orden de ejecución, amenazó la amenazó con destruir Alderaan si es que ella no revelaba la ubicación de la base Rebelde. Sin más opción, Leia señaló a Dantooine, esperando que la base hubiera sido completamente evacuada. Sin embargo, en una muestra de crueldad, Tarkin ordenó la destrucción de Alderaan y sin dudarlo, acabó con el pacifico mundo con las billones de vidas que lo habitaban.

Al llegar al sistema Alderaan, se encontraron con que el planeta había sido completamente destruido por la Estrella de la Muerte y fueron capturados por su rayo tractor hacia su interior. Mientras Obi-Wan fue a desactivar una de los controles del rayo tractor, Luke descubrió que la Princesa Leia se encontraba cautiva en la estación y, apelando a la avaricia del contrabandista, le convenció de disfrazarse de tropas de asalto, lograron sacar a la princesa del bloque de detención y regresaron al Halcón. Por otro lado, Vader, quien sintió la presencia de su antiguo maestro, se enfrentó con él en un duelo de sables. Kenobi se dejó vencer, pero su cuerpo desapareció sin dejar rastro alguno al poder mantener su forma espiritual, para que los demás pudieran escapar. Sin saberlo, el Halcón Milenario llevaba en su interior un aparato rastreador que le permitiría a la Estrella de la Muerte seguirlos hasta la base Rebelde para luego destruirla. Era cuestión de tiempo para que el Imperio llegara a Yavin, por lo que los técnicos Rebeldes comenzaron exhaustivamente a analizar la información contenida en R2-D2 en busca de potenciales fallas y usarlos a su favor. De lo contrario, sería el final de la Rebelión.

La Estrella de la Muerte

La letal estación espacial fue concebida como el símbolo del terror y la brutalidad, así como el vasto e ilimitado poder del Emperador. Su diseño se remontaba a los tiempos de las Guerras Clónicas, cuando fue concebida por los Separatistas como un arma que pudiera ser empleada contra la República. Posteriormente, estos diseños fueron conservados por Palpatine hasta el momento en el que se autonombró Emperador de la galaxia e instauró su nuevo régimen. La disolución el Senado significó la eliminación de los últimos vestigios de la Vieja República y así como la consolidación de su gobierno absoluto, no mediante el consenso, sino mediante la imposición.

La Estrella de la Muerte
La Estrella de la Muerte

Pero sin la democracia, no había forma de mantener el orden y la estabilidad en la galaxia, sobre todo con la cada vez más peligrosa Alianza Rebelde. Por ello, se determinó que los gobernadores regionales tuvieran control directo sobre sus territorios mediante ley marcial. Esta reorganización estaba basada en la ideología que se convertiría en la base del gobierno Imperial: “la Doctrina del Miedo”. Desarrollada por Tarkin, quien simpatizaba con el Nuevo Orden, creía firmemente que la galaxia debía ser controlada con mano de hierro. Pero este control no se basaba en el empleo de la fuerza en sí, lo cual resultaba impráctico a una escala galáctica, sino que sería mediante el temor a la fuerza que se evitaría cualquier tipo de levantamiento. Por su aporte e influencia en el Emperador, le encomendó al Gran Moff el control de La Estrella de la Muerte, resultado directo de esa forma de pensamiento.

El Gran Moff Tarkin y Darth Vader interrogan a la Princesa Leia
El Gran Moff Tarkin y Darth Vader interrogan a la Princesa Leia

Construida en secreto en las facilidades de las Fauces, el proyecto estuvo a cargo del ingeniero Bevel Lemelisk. Contaba con lo mejor de la tecnología y los descubrimientos de ingeniería disponibles para ese entonces, y con los mejores recursos materiales y humanos que el Imperio tenía a su disposición. Era una estación de combate fuertemente armada y blindada con la apariencia de un planetoide. Su diámetro era de unos 160 kilómetros, casi del tamaño de una luna pequeña Clase-IV, llegando a ser la construcción más grande para ese entonces.

El elemento más devastador y letal era el arma primaria alojada en el hemisferio norte de la estación: el superláser. Podía generar la energía suficiente para vaporizar un planeta y convertirlo en polvo espacial. Ocho rayos secundarios se juntaban en el centro de la lente de enfoque para producir un poderoso rayo. Un arma de tal magnitud requería una cantidad extraordinaria de energía, suministrada por un inmenso reactor, el cual ocupaba la mitad del interior de la superestructura. Un equipo numeroso de artilleros altamente capacitados operaba cada estación tributaria para supervisar el flujo adecuado de energía.

El arma primaria: el superláser
El arma primaria: el superláser

La superficie estaba cubierta por un blindaje extenso y muy resistente, apoyado por escudos de energía que hacían a la estación casi inexpugnable. Además, poseía un arsenal muy variado para el combate espacial. Contaba con cerca de 700 proyectores de rayos tractores y 15 000 cañones láser y turbolásers, como los Taim & Bak XX-9, todos operados por artilleros élite. Podía albergar una tripulación de 265 000 soldados, entre artilleros, tropas terrestres, equipos de asistencia y pilotos que podían llegar incluso al millón de hombres. Sorprendentemente, esta cifra está dentro del mínimo de personal requerido.

Los pilotos apostados en la estación eran egresados de las numerosas Academias Imperiales, donde se formaban a los oficiales y pilotos al servicio del Emperador. Disciplinados y rigurosamente entrenados, no eran considerados individuos, sino extensiones del poder del Imperio y de los cuales se podía disponer con relativa facilidad. Sólo los pilotos más calificados y distinguidos, aquellos que llenaran los estándares de vuelo, llegaban a volar en servicio activo en un caza.

Hangares y bahías de atraque del cinturón ecuatorial
Hangares y bahías de atraque del cinturón ecuatorial

La circunferencia de la zona ecuatorial contenía cientos de hangares y bahías de atraque contenía cerca de 7 000 Cazas TIE, cuatro cruceros de ataque, más de 20 000 transportes y 11 000 vehículos de combate. La estación albergaba en su interior una cantidad más que asombrosa de los mejores recursos humanos y materiales a la disposición del Imperio. Por sí misma, poseía una fuerza completa para dominar mundos por su cuenta.

Tarkin estaba convencido, y no se esforzó mucho para que el Emperador pensara de la misma forma, de que el miedo a esta superarma evitaría cualquier levantamiento de insurrección. Con el poder de destruir mundos enteros, creía firmemente que ningún sistema se atrevería a desafiar la voluntad del Emperador. Ciertamente, era la última arma de terror y opresión jamás creada, y la muestra irrefutable de que el Imperio estaba dispuesto a imponer su dominio sin importar los medios o el costo, y a exterminar a todo aquel que se interpusiera en su camino.

La Estrategia Rebelde

La destrucción de Alderaan era una muestra de la barbarie a la que podía llegar el Imperio, por lo que la Alianza tenía claro su objetivo: desaparecer esa amenaza para la galaxia. Los Rebeldes sabían que debía tener una debilidad y se propusieron encontrar un medio que les permitiera cumplir ese cometido. Gracias a la data extraída del droide astromecánico R2-D2, pudieron analizar a fondo la estación de batalla en orden para trazar un plan de ataque con el fin de destruirla. La estrategia fue ideada por el General Jan Dodonna, brillante táctico militar y uno de los principales comandantes de la Alianza. El objetivo era claro: destruir a la Estrella de la Muerte y librar a la galaxia de esa amenaza antes de que ella los destruyera primero. Aunque era más fácil decirlo que hacerlo, debido a su colosal tamaño e impenetrable defensa.

El General Dodonna señala el blanco principal
El General Dodonna señala el blanco principal

Dodonna logró encontrar algunas deficiencias en su diseño que probarían ser cruciales. Primeramente, sus defensas estaban diseñadas para repeler asaltos a gran escala, ya que el Imperio no consideraba que los pequeños cazas estelares pudieran ser una amenaza por su notablemente inferior poder destructivo. Sin embargo, esto resultaba a favor del plan, ya que al no tener una defensa tan concentrada, una nave pequeña y maniobrable podría atravesar la defensa exterior y acercarse a la superficie. Pero la falla más importante era un pequeño puerto de dispersor térmico que se encontraba debajo del puerto principal al final de una trinchera. Esta abertura tenía un área de sólo 2 metros de ancho y daba directamente con el reactor principal. Si era impactada exitosamente, provocaría una reacción en cadena que seguramente destruiría la estación completa.

Un disparo directo destruirá la estación
Un disparo directo destruirá la estación

En base a estos factores, se elaboró un atrevido y arriesgado plan de ataque, el cual tendría como objetivo principal el atacar el puerto de dispersión. Los cazas estelares, gracias a su pequeño tamaño, sumado a su gran velocidad y maniobrabilidad, efectuarían el asalto. Sus características subestimadas por el imperio sería su principal ventaja, ya que podrían aproximarse para poder atacar el blanco. Sin embargo, el acercamiento no sería fácil, pues estaría bajo intenso fuego antiaéreo. Para evitar la mayor concentración del poder defensivo, los pilotos tendrían que rozar la superficie y maniobrar dentro de la trinchera hasta llegar hasta entrar en rango del puerto de dispersión y hacer el disparo que desencadenaría la explosión del reactor. Sin embargo, la precisión era primordial, ya que sólo un disparo exitoso conseguiría el resultado esperado. Debido a que el blanco estaba protegido contra disparos láser, debían usar torpedos de protones. Sin embargo, el escepticismo de los mismos pilotos era evidente. Debido al tamaño del objetivo, esa sería una proeza difícil de realizar. Un tiro de ese tipo era casi imposible, incluso con una computadora de tiro. Aún así, no era imposible para pilotos como Luke Skywalker, quien solía atinarle con su Incom T-16 Skyhooper a Ratas Womp, no mayores de 2 metros.

El grupo de ataque compuesto por cazas estelares
El grupo de ataque compuesto por cazas estelares

El grupo de ataque estaba conformado por 30 cazas estelares, los cuales estaban repartidos en dos grupos. El primero fue denominado el Escuadrón Rojo y estaba al mando de Garven Dreis. Los pilotos bajo su mando pilotearían el caza estelar T-65 X-wing, una plataforma de combate altamente balanceada en tanto capacidades ofensivas como defensivas, con un desempeño remarcable. Los hombres del Escuadrón Rojo atacarían blancos de oportunidad y distraerían las defensas de la superficie con el fin de abrir el camino para el segundo grupo, el Escuadrón Dorado. Liderado por Jon “Dutch” Vander, estaba conformado por el caza estelar Y-wing, capaz de cargar mayor cantidad de armamento. Al ser diseñado como un caza de ataque, contaba con sensores más potentes, por lo que serían quienes realizarían el ataque al objetivo principal.

El cuarto de control de la Base Uno
El cuarto de control de la Base Uno

El alto mando supervisaría el transcurso de la batalla desde la Base Uno en la luna. El General Dodonna y altos los oficiales se encargarían de supervisar y dirigir las acciones del grupo de cazas. Por su parte los operadores y técnicos, con sus sistemas de detección más poderosos, proveerían de información valiosa a los pilotos durante la batalla. Los dedicados hombres que luchaban en las fuerzas de la Rebelión habían sido testigos o sufrido en carne propia las consecuencias de la barbarie del Imperio. Algunos eran veteranos de las Guerras Clónicas que, para cuando la Vieja República se convirtió en el Imperio, decidieron unirse a la Alianza Rebelde para restaurar la libertad y la democracia. Muchos otros pilotos provenientes de la Academia Imperial, se desilusionaron del régimen al cual una vez sirvieron. Por su parte, motivado por su rechazo contra el Imperio y por su simpatía con la causa de la Alianza, Luke decidió unirse al ataque. Pero Han Solo, cuidando sus intereses, no estaba dispuesto a lanzarse al suicidio. Después de recibir su recompensa, abandonó el planeta para seguir su camino.

Para la gran mayoría sería el momento más crucial y decisivo de sus jóvenes vidas. Muchos habían tenido experiencias previas piloteando el T-16 Skyhopper producido por la Corporación Incom, la misma que produjo el T-65 X-wing. Sus controles similares permitían a los pilotos acostumbrarse con relativa facilidad a la nave guerrera. Sin embargo, para muchos de ellos, sería su primera experiencia en un caza de combate, así como su primera batalla contra las altamente entrenadas fuerzas Imperiales. Ahora recaería en ellos el destino de la Alianza, y asimismo el de toda la galaxia pues de su éxito dependía la supervivencia de la Rebelión. De lo contrario, no habría segunda oportunidad.

El Ataque Rebelde

La Estrella de la Muerte se aproxima a Yavin 4
La Estrella de la Muerte se aproxima a Yavin 4

La Estrella de la Muerte se encontraba orbitando Yavin a máxima velocidad y se encontraba a un tiempo estimado de 15 minutos antes de que estuviera en posición de tiro para destruir Yavin 4. Inmediatamente, los cazas Rebeldes despegaron de la luna y atravesaron rápidamente al gigante gaseoso rojo para hacerle encuentro al titánico monstruo. A medida que se acercaban, el Líder Rojo ordenó a sus hombres reportarse y posteriormente abrieron sus alas en posición de combate pues estaba próximo el momento de la pelea.

Repentinamente, comenzaron a experimentar una fuerte sacudida: estaban volando a través del escudo magnético generado por la estación. Las diminutas naves eran sacudidas y sus pilotos debían compensar esa irregularidad y mantener su rumbo. Con esa colosal e intimidante máquina de muerte frente a ellos, ordenó intensificar las pantallas deflectoras en la parte frontal. Para muchos, el asombro era incontenible. Nunca nadie había visto algo de tremenda magnitud, pero no había tiempo para sorprenderse. Una vez que llegaron a una distancia menor, los cazas aceleraron a velocidad de ataque. Estaba cerca el momento de la verdad.

Los X-wings del Escuadrón Rojo se lanzan sobre la estación
Los X-wings del Escuadrón Rojo se lanzan sobre la estación

El Líder Dorado se puso en contacto con Líder Rojo y le informó que estaban listos para proceder con la operación. Los X- wings estaban en posición y listos para sobrevolar la superficie. Los cazas del Grupo Rojo procedieron a comenzar con el ataque y descendieron sobre la estación para atraer el fuego antiaéreo. Los artilleros Imperiales se colocaron en sus puestos de combate y abrieron fuego sobre los atacantes. Inmediatamente, los cazas Rebeldes fueron recibidos por una intensa lluvia de disparos de energía que llenaban violentamente el espacio. Los chicos Rojos volaban a alta velocidad a medida que esquivaban los disparos.

Dentro de la estación, sonaba una alarma general. La estación realmente estaba bajo un ataque Rebelde. Sin embargo, a diferencia de lo esperado, estaban siendo atacados por una fuerza compuesta enteramente de cazas estelares. Los artilleros tenían dificultad en atinarles a sus enemigos debido a su reducido tamaño y a la maniobrabilidad. Los sistemas de tiro de los turboláser tenían mucha dificultad para pronosticar la trayectoria de los atacantes. Aún así, los pilotos debían ser precavidos. Un solo roce de esos rayos turboláser bastaba para vaporizar una nave por completo.

Los artilleros Imperiales disparan contra los atacantes Rebeldes
Los artilleros Imperiales disparan contra los atacantes Rebeldes

En un acto precipitado, Luke, volando como Rojo 5, se lanzó en picada contra la estación y abrió fuego con sus cañones láser. Pero sin darse cuenta, su caza iba a gran velocidad y rozó muy de cerca la superficie. Gracias a la advertencia de Biggs, alias Rojo 3, pudo halar su palanca de mando y elevarse antes de que llegara a chocar contra la estación. Su X-wing emergió a través de una gran nube de fuego y humo. Afortunadamente para él, su caza salió casi ileso, con nada más que unas quemaduras.

Aún así, Tarkin, un hombre arrogante y seguro, se negaba responder al la ofensiva Rebelde desplegando cazas estelares. Posiblemente, de haberlo hecho, podría haber eliminado a los combatientes Rebeldes por las olas de cazas a bordo de la estación. Sin embargo, Tarkin pensaba que el ataque de los Rebeldes usando únicamente cazas estelares era una medida desesperada sin ningún sentido ni expectativa de victoria. Ya que el ataque no causaría un daño serio, por lo que enviar pilotos al combate implicaría una pérdida innecesaria. Solamente, el Señor Oscuro Darth Vader decidió que debían combatir nave con nave para aniquilar exitosamente por lo que el escuadrón de cazas bajo su mando salió al combate.

Luke dispara contra la superficie de la estación
Luke dispara contra la superficie de la estación

Afuera en la batalla, los Rebeldes detectaron una gran concentración de fuego enemigo cerca de una torre de deflección. Luke se prestó para encargarse de eso, pero Biggs, sabiendo que era la primera batalla de su viejo amigo, se adelantó a entrar cubierto por Jek Porkins, alias Rojo 6. Los disparos de sus cañones láser destrozaron la torre de deflección, lo cual generó una gran explosión en el interior de la estación. Sin embargo, Rojo 6 quedó atrapado en una zona intensa de fuego defensivo. Darklighter le insistió que se eyectara de su nave y saliera de ese lugar, pero Porkins, confiado de que podría arreglárselas, se negó. Sin embargo, la interferencia había afectado sus instrumentos de vuelo y su capacidad de maniobra se vio limitada. El Rojo 6 fue impactado y explotó en una bola de fuego.

A los 7 minutos, los operadores Rebeldes le comunicaron al grupo de ataque una inquietante noticia: cazas Imperiales se dirigían hacia ellos. En el acto, los pilotos verificaron sus sensores en búsqueda de señales de la aproximación de sus enemigos, sin embargo, no había lecturas de estos, quienes podían estar encima de ellos antes de que se dieran cuenta. Sin poder detectar a los Imperiales, los pilotos Rebeldes recurrieron a sus escáneres visuales. Finalmente, un enjambre de cazas TIE apareció en la zona de la batalla. Cada uno escogió su presa y se abalanzó sobre los atacantes entablando frenéticas persecuciones en el basto negro del espacio.

Los cazas Imperiales ingresan a la batalla
Los cazas Imperiales ingresan a la batalla

Esta sofisticada nave poseía una remarcable rapidez y podía realizar piruetas excepcionales por su ligereza, lo que la hacía letal para combates espaciales contra otros cazas. Era un rival muy temido por los pilotos de la Alianza, quienes se veían constantemente sobrepasados en número por sus contrapartes Imperiales. Pero el X-wing tenía un armamento contundente y superior al de los TIEs. El blindaje complementado por los generadores de escudo, le permitía resistir más castigo y aumentar sus probabilidades de supervivencia. Estas ventajas eran aprovechadas por los pilotos Rebeldes para sobrevivir contienda tras contienda.

Para compensar sus debilidades, los cazas TIE eran desplegados en grandes hordas para sobrepasar y diezmar a sus enemigos. Al ser baratos y rápidos de producir, el Imperio tenía gran disponibilidad de estos en grandes cantidades en comparación con fuerzas enemigas que emplean cazas más equipados pero en menores cantidades. Por cada baja sufrida, por cientos de reservas eran lanzados al combate. En cambio, los Rebeldes, con sus limitaciones materiales y de hombres, no podían darse el lujo de acumular grandes pérdidas.

Rojo 5 es perseguido por un TIE
Rojo 5 es perseguido por un TIE

Luke logró divisar un caza TIE que había ido tras su amigo Biggs y le advirtió del peligro que se le acercaba. Biggs no podía ver a su persecutor y intentó hacer unas maniobras para sacárselo de encima. Su X-wing comenzó a zigzaguear, girar de forma inesperada de lado a lado para tratar de perderlo. Sin embargo, éste era persistente y no estaba dispuesto a dejar que ese X-wing se le escapara. Los disparos láser, de una intensa luz verde, pasaban cerca de Rojo 3. Al no poder quitarselo de encima, Biggs procedió a maniobrar para no convertirse en un blanco fácil, pero sabía que no duraría mucho si no recibía ayuda pronto.

Rápidamente, Luke unió a la persecución y se colocó detrás del TIE. El piloto Imperial, quien se encontraba muy concentrado en seguir a Rojo 3, no notó que Rojo 5 estaba detrás de él. Luke trató de colocarse a las 6 en punto de su enemigo aguardando el momento preciso en que el objetivo estuviera marcado. Una vez que el blanco estaba centrado en su mira, Luke apretó el gatillo y una ráfaga de rayos láser desapareció al TIE. Gracias a su talento y habilidad, el joven e inexperto piloto había salvado a su compañero y logrado su primer derribo.

Sin embargo, no había tiempo para celebrar. Otro TIE se había colocado detrás de Luke y lanzó una ráfaga de disparos láser. Uno de los rayos impactó contra uno de los propulsores del Rojo 5. Sin embargo, la nave de Luke había recibido un daño menor, y le ordenó a su droide astromecánico, R2-D2, el arreglar el problema. A pesar de sus esfuerzos, Luke no podía quitarse de encima a su perseguidor, el cual se iba acercando peligrosamente. Wedge Antilles, volando como Rojo 2, se apresuró a socorrerlo. En una maniobra intrépida, Wedge se acercó de frente hacia el TIE y lo destruyó con unos disparos, tras lo cual atravesó la fuerte explosión.

Los cazas del Grupo Dorado realizan su ronda de ataque
Los cazas del Grupo Dorado realizan su ronda de ataque

Para ese momento, el Líder Dorado anunció que comenzaría con su ronda de ataque. Con el blanco marcado y asegurado, “Dutch”, acompañado por “Pops” (Dorado 5) y Tiree (Dorado 2), descendieron sobre la zona del blanco principal y comenzaron con su incursión a la trinchera. Cerca de 20 emplazamientos de turboláser, repartidos entre la superficie y en las torres, abrieron fuego contra los tres Y-wings, en su recorrido hacia la trinchera. Con el fuego enemigo a las 12 en punto, “Dutch” ordenó a sus hombres redirigir la energía a sus pantallas deflectoras delanteras. Con 5 minutos restantes, “Dutch” activó su computadora de tiro en su aproximación al puerto de dispersión.

De repente, las armas de la trinchera dejaron de disparar, lo cual significaba una cosa: cazas Imperiales se acercaban hacia ellos. Inmediatamente, los pilotos Rebeldes estabilizaron sus deflectores traseros anticipándose a la intromisión de naves enemigas. Pronto, tres señales aparecieron detrás de ellos por el punto 2.10. Se trataba de Vader, quien había notado que algunos Rebeldes se habían alejado del grupo principal y decidido enfrentarse personalmente a la amenaza. La nave piloteada por el Señor Oscuro era única, completamente diferente a las demás: el prototipo TIE Avanzado x1, un modelo TIE más potente y con sistemas adicionales en comparación con el TIE estándar. Vader decidió encargarse él mismo de ellos, mientras que sus pilotos de flanco lo escoltaban.

Vader y sus escoltas persiguen a los cazas Rebeldes
Vader y sus escoltas persiguen a los cazas Rebeldes

Los veloces TIEs no tardaron en alcanzar a los cazas Rebeldes, los cuales no tenían posibilidad de defenderse. Vader disparó una ráfaga láser que destruyó el caza de Tiree. Ambos Y-wing volaban muy pegados y no podían maniobrar dentro de la estrecha trinchera, lo que los convertía en un blanco fácil. Pero Pops le insistió en que permaneciera fijado en el blanco. Para cuando el Líder Dorado decidió que debían separarse, fue destruido. Al no poder continuar sólo el recorrido, “Pops” salió de la trinchera e informó a los demás del fracaso de la primera pasada. Rápidamente, el infortunado caza fue abatido por los disparos del Señor Oscuro. Su motor izquierdo se desprendió, mientras el resto de la nave explotó.

Mientras tanto, el Jefe Bast se acercó a Tarkin y le informó que, tras analizar del ataque Rebelde, había un riesgo potencial y le sugirió preparar su nave de evacuación. Sin embargo, debido a su arrogancia y al hecho de no abandonar el mando de la estación, el Gran Moff rechazó esa alternativa con la batalla casi ganada. Confiado de su inminente victoria, lo último que quería era desperdiciar un triunfo casi seguro.

El segundo recorrido en la trinchera
El segundo recorrido en la trinchera

Quedando sólo 3 minutos, el Líder Rojo convocó a los cazas restantes en el punto 6.1. Con el fracaso del Grupo Dorado, los hombres del Grupo Rojo se vieron en la necesidad de efectuar ellos mismos el ataque a la trinchera. Desde la Base Uno, el General Dodonna le ordenó dividir a su grupo en dos. Luke, junto con Wedge y Biggs permanecerían fuera del alcance del enemigo como reserva, mientras Dreis realizaría la segunda incursión. Seguido por dos escoltas, el Líder Rojo entró en la trinchera evitando el fuego enemigo. Debido a la interferencia, los sensores de sus naves no podían detectar a los enemigos. Desde su posición, Luke detectó a los tres TIEs desde el punto 35.

Nuevamente, los tres TIEs aparecieron nuevamente detrás de los cazas Rebeldes. El Líder Rojo activó su computadora de tiro, mientras que sus pilotos de flanco distraían a los cazas enemigos. Sin embargo, estos se acercaban velozmente y no podían contenerlos. Con los cazas enemigos detrás de él, Rojo 10 le insistió de forma desesperada al Líder Rojo disparar de una vez, pero éste esperaba llegar a distancia de tiro para efectuar el disparo. Momentos después, Rojo 10 fue destruido. Para ese momento, Dreis llegó al alcance efectivo y soltó sus torpedos de protones. Sin embargo, no fue un impacto directo. Había fallado por unos pocos metros y los torpedos habían impactado en la superficie. Inmediatamente, fue perseguido por el caza de Vader y Luke le dijo que se acercara al punto 05 para cubrirlo. Pero en un acto de desprendimiento, Dreis, quien había perdido su motor de estribor, les ordenó comenzar su recorrido. Un disparo láser terminó con el caza del Líder Rojo, el cual se estrelló sobre la Estrella de la Muerte.

Rojo 5 es perseguido por los cazas Imperiales
Rojo 5 es perseguido por los cazas Imperiales

Quedaba sólo un minuto, por lo que Luke, Wedge y Biggs se acercaron para la incursión final para atacar el blanco. Esta vez irían a máxima velocidad con la esperanza de rebasar a esos TIEs de sus espaldas. Si bien, quedaba el riesgo de no poder elevarse lo suficiente a esa velocidad, Luke no perdía el optimismo y sabía que debían intentar lo que fuera necesario para tener éxito. Los tres X-wings iniciaron el tercer asalto y se introdujeron en la trinchera. Por segunda vez, Luke experimentó una falla en su estabilizador y le pidió a R2 arreglar el problema.

Para el momento en el que los turbolásers se detuvieron, los pilotos sabían lo que se les venía y comenzaron a recorrer el espacio con la mirada, vigilantes en búsqueda de alguna señal de los Imperiales que los acechaban. Antilles avistó a los TIEs proviniendo desde el punto 3. Sabiendo que dentro de la trinchera eran blancos fáciles, poco era lo que podían hacer. Biggs y Wedge se encargarían de obstruir en lo posible a los Imperiales para proteger a Luke, quien realizaría el disparo.

Un escolta de Vader disparó contra Rojo 2. No fue un golpe crítico, pero su estabilizador había sido alcanzado y no podría volar de forma segura. De permanecer ahí, sólo se pondría en peligro a sí mismo y a sus compañeros. Al estar Rojo 2 imposibilitado de permanecer en la trinchera, Luke le ordenó salir inmediatamente y Wedge obedeció. Vader ordenó ignorar al X-wing en fuga pues sabía que era el líder al que debían eliminar. A pesar de ir a máxima velocidad, los TIEs se acercaban cada vez más rápido. Biggs intentó maniobrar y evitar que los Imperiales se acercaran, pero sabía que no podría contenerlos por mucho tiempo. Finalmente, un disparo de Vader terminó con él y Luke se quedó solo.

El Halcón Milenario aparece para salvar el día
El Halcón Milenario aparece para salvar el día

Faltaban 30 segundos, y ahora Luke estaba a su propia suerte y a merced de Vader. Su objetivo se veía cada vez más fuera de su alcance, pero estaba decidido a continuar, por lo que activó su computadora de tiro. De forma inesperada, una voz que se dirigía al joven piloto se escuchó de la nada. No tenía claro de quién se trataba, pero su mensaje era claro: “Usa la Fuerza”. La conmoción fue percibida por Darth Vader, quien sintió la Fuerza rodeando a ese piloto de X-wing. Luke reconoció esa voz que le resultaba familiar y que le inspiraba confianza: era Ben Kenobi quien le recordaba confiar en su instinto y en el poder de la Fuerza. Haciendo caso de su consejo, Luke desconectó su ordenador de tiro. Ahora todo recaía en sus hombros.

La Estrella de la Muerte es destruida
La Estrella de la Muerte es destruida

Una ráfaga de disparos golpeó a R2, momento en el cual la Estrella de la Muerte terminó de orbitar el planeta Yavin. Una vez despejado el obstáculo, Tarkin autorizó abriri fuego sobre la base Rebelde. Los operadores iniciaron los procedimientos para preparar el superláser y lanzar el rayo mortal que acabaría con de una vez por todo, mientras el solitario X-wing continuaba en dirección al objetivo. Justo cuando Vader estaba dispuesto a terminar con Luke, uno de sus pilotos de flanco fue destruido por el Halcón Milenario.. Han Solo había decidido regresar para ayudar en la pelea. Tratando de proteger a Vader, el otro escolta chocó con su caza y el TIE de Vader salió sin control expulsado fuera de la trnchera.

Con el camino libre, Luke disparó finalmente sus torpedos de protones. Los dos proyectiles giraron drásticamente unos 90° y entraron exitosamente por la portilla de dispersión. Las naves Rebeldes se alejaron a una distancia segura a medida que los torpedos viajaban velozmente hacia el reactor. La reacción en cadena terminó destruyendo la Estrella de la Muerte. El siniestro monstruo tecnológico se perdió en el olvido en la inmensidad del espacio en una descomunal explosión, la cual anunció el final de la batalla.

Un Símbolo de Esperanza

La derrota humillante sobre Yavin fue un golpe duro para el Imperio. Además de la pérdida de todos los recursos empleados en su construcción, toda una línea de oficiales había perecido con la estación de batalla. La maravilla tecnológica más grande y poderosa jamás construida se había perdido; y con ella, la oportunidad de eliminar a la Alianza de un solo golpe, lo cual habría acabado seguramente con la guerra. Esa aparentemente insignificante insurrección probó que realmente podía dar pelea y que era una amenaza seria. Fueron la arrogancia y la subestimación hacia su enemigo las que dictaminaron el resultado desastroso. Aunque si bien, los Rebeldes habían ganado esa batalla, la guerra no estaba perdida; y el Imperio se esforzaría por demostrar ese punto. Este resultado sólo aumentaría su determinación por acabar absolutamente con la Rebelión.

La ceremonia en el Gran Templo
La ceremonia en el Gran Templo

Para la Alianza, este triunfo resultó con un precio muy alto. De los treinta cazas Rebeldes que participaron en la batalla, sólo sobrevivieron dos X-wings, piloteados por Luke y por Wedge, del Escuadrón Rojo; y un caza Y-wing del Escuadrón Dorado. Pero fue así que se logró esta victoria decisiva y muy importante. A pesar de la abismal diferencia de fuerzas, se había logrado lo que muchos creían imposible: destruir el arma más terrorífica y poderosa de la galaxia. Demostraba que su lucha no era un ideal o una causa perdida; realmente podían hacerle frente al Imperio y esperar ganar. No sólo evitó la aniquilación total, sino que permitió llevar una luz de esperanza a los numerosos sistemas estelares. En una era en la que la galaxia vivía oprimida y subyugada, aún había gente dispuesta a luchar y a dar sus vidas por la justicia. Este hecho fue tan importante que marcó el año 0 de la cronología galáctica.

Los héroes de Yavin
Los héroes de Yavin

Esto no habría sido posible de no ser por Luke Skywalker, quien realizó el disparo decisivo para ganar la batalla. El joven piloto se convirtió en el símbolo de la Alianza, ya que su acción extraordinaria no sólo tuvo un beneficio militar, sino que también llevaba un mensaje muy trascendente: era la muestra de que un hombre puede hacer la diferencia. Asimismo, la oportuna intervención de Han Solo sumado a la participación de todos los hombres que pelearon en la batalla hcieron posible obtener esta difícil y costosa victoria. Dentro del Gran Templo, se llevó a cabo una celebración para condecorar a los héroes de Yavin y homenajear a los guerreros que ofrecieron sus vidas por la libertad y la justicia en la galaxia.

3 comentarios

Rafa el

Esta historia forma parte de mi vida!…. es la maxima expresion de la ciencia ficcion, simplemente una leyenda

T@nKeRrrr el

Simplemente, pienso qe deberían re-hacer toda la antigua trilogia ( con nuevos efectos epeciales, como ya se hizo ) e incluso en 3D !!

Steiner el

La trilogia que hoy en dia, sigue siendo de las mas grandes.

La fuerza esta con nosotros.

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