Redescubriendo a los héroes de “El Imperio”: Harrison Ford

FINSE, NORUEGA

Miercoles 7 de marzo de 1979

Cuando vi a Harrison Ford después del desayuno ya estaba vestido como Han Solo, esperando la llamada para los ensayos en la nieve. Lucía un poco cansado. Había dormido poco, pero cuando me presenté no pudo haber sido más cortés. Le dije que me gustaría tener una conversación grabada con él, pero que, en vista de lo riguroso del trabajo, esto podía esperar. Para mi sorpresa, me dijo que podíamos hablar allí y en ese mismo momento. Sus maneras me hicieron recordar algo que no encontraba desde cuando lidiaba con actores del pasado, estrella románticas como Cary Grant, en particular, quien fue entrenado en el vieja actitud para encarar la publicidad. Difícilmente he visto esto en las jóvenes generaciones de actores, quienes tienden ser autoconscientes de la publicidad, probablemente porque una buena cantidad de ellos no son muy diestros en esas lides. Aún así, aquí estaba Harrison, urbano, seguro de sí mismo y atento, a pesar de haber estado despierto casi la mitad de la noche. ¡Qué cambio tan placentero!

Alan Arnold: Desde Star Wars has hecho tres películas como estrella. ¿Estabas tratando de diversificar la imagen que la fantasía espacial te dio?

Harrison Ford: Vi el éxito de la película como una oportunidad para diversificarme y para tomar papeles que de ninguna otra manera hubiera obtenido. Estoy lo suficientemente seguro de que ésa es la forma como son las cosas. Cuando eres parte de algo grande, las ofertas fluyen y yo elegí cubrir la mayor variedad posible, hacer los diferentes tipos de cosas que me fueran posibles. Pero básicamente yo quería ser reconocido en primer lugar y sobretodo como un actor, no como el actor que interpretó a Han Solo en Star Wars. Identificarme solo con Star Wars pudo haber sido el inicio y el fin – sin término medio – de mi carrera como actor. Mi única ambición ha sido solamente hacer una vida como actor. Así que quería hacer todo lo que me pueda asegurar eso.

AA: Así que, con la considerable celebridad que Star Wars te dio, ¿qué cosas hiciste?

HF: Fuí de Star Wars a una película llamada Héroes con Henry Winkler y Sally Field, y dirigida por Jeremy Kagan. Interpreté a un veterano de Vietnam viviendo en su viejo pueblo, una comunidad granjera en Missouri.

AA: ¿Fue una interpretación en la que creías?

HF: Sí, pero no menciona toda la verdad. El único tipo de confianza que puedo tener es con algo que esté bien redondeado, y éste no era un papel que lo esté. Pero tuve la oportunidad de crear una imagen completamente distinta a la de Han Solo. Sabía que Héroes iba a ser rápidamente exhibida y me mostraría en algo totalmente diferente que probaría mi versatilidad.

AA: Luego de Héroes, ¿qué cosa hiciste?

HF: Hice Fuerza 10 de Navarone – por la razón equivocada. Disfruté de la compañía de Robert Shaw, Edward Fox, y los otros, y estoy contento de haber tenido la oportunidad de trabajar con Bob Shaw. El filme me pagó sólo por debajo de Shaw, lo cual elevó mi precio. Eso es importante, porque en orden de ser considerado en ciertas partes en Hollywood, necesitas tener un precio bueno ligado a tu nombre. Si estás en la categoría de los más pagados, tendrás cierta preferencia.

AA: Hay actores que no discriminan, siempre y cuando tengan trabajo y la paga esté presente.

HF: Hay más de esto que de aquello en mí. Tenía mis dudas de que Fuerza 10 podría trabajar. Me prometieron reescribirla, me prometieron muchas cosas que no se cumplieron. La razón por la que la hice es porque me gusta trabajar y porque me dio otra oportunidad para poner en perspectiva el suceso de Star Wars.

AA: Luego hiciste Calle Hanover. ¿Era algo que realmente querías hacer?

HF: Se veía como un proyecto interesante. Era una historia de amor y la primera vez que besaba una chica en la pantalla. Sentía que una historia de amor era algo que debía de hacer para convertirme en un actor para todo propósito. Pero era otra película de la Segunda Guerra Mundial. Interpreté a un piloto de bombardero obligado a descender tras las líneas enemigas, y pasé la mitad de la película en uniforme Nazi. De todas maneras hubo paga de estrella principal junto a Christopher Plummer y Lesslie-Anne Down. El dinero es algo que ya no me molesta. Una vez alcanzado el tope con Fuerza 10, sólo era cuestión de querer subirlo.

AA: ¿Luego de Calle Hanover?

HF: Hice El Frisco Kid con Gene Wilder, dirigida por Robert Aldrich. Estoy más feliz con esa experiencia que con otras que he mencionado. Trabajar con Aldrich fue maravilloso. Interpreté un personaje del tipo vaquero asaltante de bancos, un personaje agresivo del viejo oeste, un personaje que contrastaba muy bien con el flamante personaje de Gene Wilder. Juntos hicimos el viaje de Nueva York a San Francisco, así que es como una película de ruta.

 

AA: Háblame sobre tus inicios.

HF: Nací en Chicago en 1942. Mi padre fue actor por poco tiempo, un actor radial. Viví en Chicago hasta que tuve que irme para asistir a una escuela en Wisconsin donde estudié Filosofía e Inglés. En 1964 vine a Los Ángeles para ser un actor. Seis meses después me pagaban $150 semanales como actor contratado para Columbia, en un contrato de siete años, el cual se duplicó luego de un año y medio. Entonces estuve contratado por Universal por otro año y medio. Hice pequeñas partes en televisión y cine. Luego de Universal trabajé de manera independiente, pero llegué a la conclusión que no podría llegar a ser un actor si seguía haciendo los papeles que me tocaban. Había sido puesto en un lugar, y si no era más discreto estaría haciendo la misma cosa el resto de mi vida. Así que comencé a no tomar las partes que me ofrecían y me volví carpintero, actuando sólo cuando obtenía una buena parte por un buen pago, algo que llegara y que valiera la pena. No trabajé mucho por cuatro o cinco años, excepto como carpintero, pero hice American Graffiti y en La Conversación de Coppola. Estos filmes me ayudaron a hacerme una reputación con la gente que interesaba. Sentía que aún estaba entrenado, pagando mi derecho de piso.

AA: Estabas haciendo créditos con los jóvenes directores.

HF: Y con las jóvenes audiencias. Los roles eran muy diversos, desde un agresivo camionero-vaquero en American Graffiti al sutil ejecutivo casi homosexual de San Francisco en La Conversación. No podía existir conexión entre las audiencias, estaba empezando a hacer mi carrera como actor.

AA: Por lo que dices, uno se va haciendo la idea de un alto profesionalismo. De la misma manera que muestra a alguien que no está satisfecho fácilmente.

HF: Siempre he querido que se pensara en mí como un profesional. Es una manera de mostrarse en el momento y saber cómo hacer tu trabajo. Pero, en un sentido, esto tiene muy poco que ver con arte. Creo que esto más cae en el área de ser artesanal.

AA: Haber dejado establecido el personaje de Han Solo, te debe de haber dado algo de satisfacción.

HF: Es muy difícil para mí mirar objetivamente el filme. Es la creación de George. Él creó esta hermosa Princesa en Leia y un inexperto joven en Luke. Se creó un sabio guerrero en Ben Kenobi, y se creó un personaje llamado Han Solo, el cual es descrito como un “cínico pirata espacial”. Pero él no es cínico y la frase “pirata espacial” no describe lo que el verdaderamente hace, lo que él hace en la historia es funcionar como un tipo de sintetizador. Él es el personaje más realista y consecuentemente, en cierta forma, el más fácil de interpretar. Es un placer interpretar ese tipo de papel. Cuando leí el guión no sabía nada de ciencia ficción, leí el script y me pregunté a mí mismo: “¿Realmente pueden hacer una película de esto?”. No tenía ni la menor idea de cómo se sentiría crear a Han. Lo que entendí fue la relación entre los cuatro personajes que he mencionado. Entendí, también, lo que George había hecho sabiamente con los robots y los otros personajes no humanos. Les dio potencial humano. Así que desde el punto de vista de la audiencia, mi trabajo fue el de ayudar a contar la historia. Han ayuda a que todo sea contemporáneo, reconociblemente humano, en cierta forma. De cualquier manera, funcionó para mucha gente. Yo solo fui parte de la ecuación que George Lucas soñó.

AA: ¿Era Han Solo un personaje acartonado al que tú le pusiste carne y hueso?

HF: Para mí él no es un personaje acartonado. Él es tan real como todo lo demás. Nunca pensé del personaje como algo que tenía sólo dos dimensiones hasta que los críticos dijeron eso. Y ellos están equivocados. La tercera dimensión soy yo. Es parte de mí. Intencionalmente mantuve mi interpretación simple. Como actuación, yo no encontré este trabajo como algo más o menos difícil que otro. En muchas aventuras fílmicas, los directores ponen sus egos entre el actor y sus ideas. Eso no ocurre aquí. Las motivaciones de las personas envueltas en las películas de Star Wars son sinceras. No existe pretensión. Disfruto trabajando para ellos. He tenido la oportunidad de realizar otros proyectos entre las películas, así que ésta no es la única marca en mi pasaporte. Pero no puedo concebir algún aspecto negativo de interpretar un rol como el de Han Solo.

ELSTREE, INGLATERRA

Miercoles 27 de junio de 1979

A muchos actores les gusta pasar la hora del lonche en sus vestuarios, descansando o manteniendo su mente concentrada en la escena que está interpretando. Por eso me pareció muy cortés de Harrison Ford aceptar mi invitación para comer juntos. Por meses, nos hemos visto uno al otro en el set, pero sé muy poco de él excepto por sus créditos fílmicos. Si lograra que hable un poco más de él mismo, entonces podría escribir sobre él de una manera más dimensional. Sin embargo, durante la cena deflectó de la manera más cortés todos mis intentos. Finalmente, él dijo:

HF: No te culpo por hacer estas preguntas – es parte de lo que tienes que hacer – pero hay áreas de mi vida que no pertenecen a este negocio. Si comienzo a revelarte esas cosas, entonces el proceso no se detendría.

Simpaticé con él, entonces me miró de manera más seria:

HF: Estoy reformando mi vida. Estoy pasando por un divorcio. No tengo continuidad en este momento. Mi vida no está en su mejor momento. Soy del tipo de hombre que cree ser rico si el cheque de $5 000 se encuentra en el buzón. Hay muchas cosas que quisiera hacer. Pero primero, quiero regresar a California y convertirme en mí mismo nuevamente. La gente me conoce como actor. En este momento, eso es todo lo que deseo que sepan de mí.

Hubiera sido insensible intentar algo más. Hablamos fluidamente en lo que quedaba de la cena. Me agradó lo que conocí de Harrison desde nuestro primer encuentro, con su accidentada llegada a Finse. A pesar de que él siempre ha sido atento, por momentos he sentido que detrás de esa calma exterior se esconde una fuerte ira. Las razones, sólo podría suponerlas. Tal vez está cansado de interpretar a Solo. No es el único papel en el negocio. Tal vez esté equivocado, pero pienso que él no lo volverá a interpretar nuevamente. En una industria que rápidamente puede crear o quebrar a sus ídolos, la reticencia es una cualidad valiosa. Ser capaz algunas veces de decir “no” firmemente, puede convertirse en una poderosa llave de supervivencia en este negocio. Pero ello requiere de fortaleza, autoconfianza, y un alto grado de talento.

Traducido por Sifo Dyas para The Force Perú.

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