Ackbar

  • Afiliación:Alianza Rebelde, Nueva República
  • Origen:Mon Calamari
  • Especie / Genero:Mon Calamariano / Masculino
  • Altura:1.80 metros
  • Armas:Pistola Blaster
  • Transporte:Home One
  • Apariciones:Episodio VI

Este Mon Calamari sirvió a la Alianza como Almirante de la flota estelar, para después ser promovido al cargo de Comandante en Jefe de la Nueva República.

El servía como un oficial en la flota Mon Calamariana, hasta que el Imperio tomó el control de Mon Calamari. Ackbar había sido uno de los primeros mon calamari en ser esclavizados por el Imperio. Él fue inicialmente utilizado como un intérprete y un sirviente personal para un oficial de la flota en una nave insignia. Luego, éste fue presentado al Gran Moff Tarkin como su esclavo personal e intérprete, mientras Tarkin estaba a cargo de los Territorios del Borde Exterior.

Ackbar seguía a Tarkin a cualquier lugar, mientras secretamente recolectaba información acerca de la máquina de guerra Imperial, con las esperanzas de poder escapar y brindar todo este conocimiento a la Alianza Rebelde. Ackbar aprendió acerca de la milicia Imperial, de la estructura jerárquica del Imperio así como de sus tácticas de guerra. Además aprendió de las teorías de guerra de Tarkin, así como de la doctrina imperial de “dominar a través del miedo”. Durante estas largas jornadas había escuchado a Tarkin mencionar acerca de una Rebelión que se hacía llamar la Alianza Rebelde.

El obtuvo conocimiento acerca del diseño de la Estrella de la Muerte, suficiente como para temer por la seguridad del futuro de la galaxia. Cuando Tarkin decidió trasladarse permanentemente al puesto de la Estrella de la Muerte, Ackbar lo tuvo que acompañar.

Almirante Ackbar
Almirante Ackbar

Aún así la lanzadera de Tarkin fue atacada por un comando elite rebelde que tenía el propósito de asesinarlo. Ellos fallaron debido a la intromisión de un Destructor Imperial, liderado por el Almirante Motti. Pero los rebeldes se las ingeniaron para rescatar a Ackbar y salir libres del ataque.

Desde ese punto en adelante, Ackbar sirvió fielmente a la Alianza, utilizando su conocimiento de la doctrina Imperial cada vez que sea posible. En agradecimiento al rescate, regresó a su planeta natal donde convenció a su pueblo a unirse a la causa de la Rebelión. Los Calamari sirvieron de proveedores de armas y constructores de naves para la Alianza. Hicieron modificaciones a sus transportes para crear máquinas de guerra admirables.

Nombrado Comandante de la Alianza, la preocupación de Ackbar se centró en la poderosa fragata escolta EF76 Nebulón-B, la cual poseía numerosas baterías láser, escudos de fuerza altamente poderosos y dos escuadrones de cazas TIE, usada por el Imperio para proteger sus convoyes. Ackbar se dirigió al sistema Roche para llegar a un acuerdo con los insectoides Verpine para diseñar de un caza estelar más armado para combatir contra naves capitales. A la misión, a la que se le denominó “Shantipole”, era un proyecto que consistía en la construcción de lo que sería el caza estelar B-wing, y posteriormente el B-wing/E, una versión mejorada de dos tripulantes. La incorporación de los B-wing a los cuerpos de cazas estelares de la Alianza constituyó un gran aporte para su lucha contra el Imperio, y un punto a favor de Ackbar para ser nombrado por Mon Mothma Almirante de la flota Rebelde.

Surgió entonces durante la época de la batalla de Yavin, la afiliación de los Bothans (conocidos espías galácticos), paralelamente a la de los Mon Calamari. Esto creo un ambiente de disputa por el poder entre estas dos razas, y por ende una rivalidad entre los líderes de ambos bandos: Borsk Fey’lya y Ackbar. Aunque siempre Ackbar se mantuvo pacífico con respecto al Bothan, a éste último le disgustaba la presencia del Mon Calamari, y comenzó a recibir más y más responsabilidad de Mon Mothma. éste se convirtió en uno de sus supremos consejeros, así como en comandante de la flota Rebelde. A pesar de que la promoción había estado basada enteramente en las habilidades, conocimientos y el carácter de Ackbar, esta poseía mucho peso político. El Imperio había practicado racismo, esclavismo y genocidio contra las especies alienígenas, y ahora la Alianza no solo los estaban cobijando sino que les estaban dando posiciones de poder, el peso sobre los hombros de Ackbar era grande.

Tras el nombramiento de Ackbar, los espías bothan descubrieron la ubicación de la nueva estrella de la Muerte. Basándose en la información concedida y los planos de la estación espacial, la Alianza procedió a elaborar un ataque sorpresa con el fin de destruir la estación. En el transcurso de la batalla, Ackbar dirigiría a la flota Rebelde, la cual llegaría del hiperespacio para cuando el escudo defensivo de la estación estuviera desactivado. Los cruceros crearían un perímetro alrededor de la estación mientras los cazas estelares se adentrarían en la superestructura para noquear el reactor principal.

Ackbar, Almirante de la Flota Rebelde
Ackbar, Almirante de la Flota Rebelde

Sin embargo, los Rebeldes estaban siendo conducidos a una trampa tendida por el mismísimo Emperador y la flota Rebelde se vio acorralada entre la temida flota Imperial y la Estrella de la Muerte, que (contrario a la información obtenida) estaba completamente operativa. Sin posibilidad de la flota de resistir la situación, Ackbar ordenó a todas las naves retirarse, pero Lando Calrissian le insistió en que no podían abandonar la batalla y sugirió que los cruceros se mezlaran entre los Destructores Estelares. Ackbar se mostró excéptico ante una táctica tan descabellada e inortodoxa, pero dadas las circunstancias, no tenían otra opción. Así, se desarrolló una feroz batalla con las naves capitales de ambas flotas, tratando de ganar tiempo hasta que el equipo de Solo pudiera destruir la facilidad Imperial.

Una vez caído el escudo, el equipo de Calrissian y Wedge Antilles se adentraron en la Estrella y la batalla se trasladó cerca de ésta. En orden para ganar más tiempo para los cazas, ordenó a parte de la flota concentrar el fuego sobre el Super Destructor Estelar Ejecutor, la nave insignia de la Armada Imperial. Su destrucción fue un gran alivio y un motivo de celebracón para el Almirante y sus hombres. Finalmente, con el reactor inestable y destruyendo la estación, ordenó a las naves alejarse a una distancia segura de la Estrella de la Muerte. Habían logrado asegurarse la victoria.

Un día después de la batalla de Endor sucederían los hechos en Bakura, a donde Ackbar y Mon Mothma, enviarían un destacamento para terminar con la invasión de los Ssi-ruuk.

Ackbar fue nombrado comandante en jefe de todas las operaciones militares de la Nueva Republica, y se tuvo cargos directivos en el Concejo Provisional y el Concejo Interno de la Nueva Republica, ayudando a forjar el nuevo gobierno galáctico. La rivalidad de Fey’lya y Ackbar era creciente, su rivalidad era notoria en las reuniones que ambos tenían en el Consejo.

Ackbar en el puente del Home One
Ackbar en el puente del Home One

Con la aparición del Almirante Thrawn como amenaza para la Nueva República y tras la batalla de Sluis Van, el consejero Fey’lya utilizó evidencia incriminante contra Ackbar – sostenía que las había una malversación de los fondos para la guerra, dinero que se encontraba en las cuentas de Ackbar. Toda esta estratagema es planeada por el Gran Almirante Thrawn, en un esfuerzo por desacreditar a Ackbar y menguar el poder de la Nueva República desde las altas esferas. Obviamente Fey’la no estaba en confabulación con Thrawn, si no que el mismo Almirante Thrawn le había tendido una trampa al Bothan, sabiendo de las rencillas entre ambos. Cuando los planes de Fey’lya fueron descubiertos, Ackbar fué reinstalado como un dignatario de la Nueva República.

Ackbar luego participaría en los ataques al centro de clonación en Byss donde el nuevo y clonado Emperador intentaba reestablecer el Imperio. Así mismo participaría en la toma de Coruscant, estableciéndose de nuevo con el consejo de la república en la antigua capital.

Un servidor de Ackbar llamado Terfen, que estaba manipulado por el Imperio (le habían colocado un dispositivo de programación en el cerebro), saboteó la nave B-Wing de Ackbar. Luego cuando Leia a bordo con él en una misión diplomática a Votex, el sabotaje de la nave causó un choque y destruyendo la Catedral de los Vientos (el tesoro artístico más grande de los Vors). Esto era parte del plan del Embajador Imperial cardiano, Furgan para hacer caer la Nueva República desde dentro, y degradar severamente la confianza personal de Ackbar. En las investigaciones hechas por el mismo Terfen, no se encontró nada extraño en la nave; por lo tanto se le adjudicó el error al piloto, que era Ackbar. Es entonces cuando Ackbar renuncia a su cargo y emprende su retiro a su planeta natal; a su hogar cuando era joven, debajo del agua.

El retornó a Calamari a ayudar a reconstruir lo que aún no estaba reparado del ataque del Emperador, y estuvo en el planeta cuando la Almirante Daala escogió atacar Calamari liderando una cerrada defensa a su planeta.

Ackbar describe el plan de ataque contra la segunda Estrella de la Muerte
Ackbar describe el plan de ataque contra la segunda Estrella de la Muerte

Pasó un tiempo hasta que Furgan accidentalmente destruyó su programación y confesó todo el sabotaje que había realizado al B-Wing. Ackbar eligió permanecer en Calamari hasta que Furgan procuró concluir sus planes secuestrando al bebé Anakin Solo (hijo de Leia) en Anoth. Él dejó el planeta y llegó Anoth en pos de rescatar al bebé Anakin, lo que finalmente logró.

Esta demostración de desesperadas tentativas del imperio de recuperar el control de la galaxia ayudó a cristalizar la resolución de Ackbar, y lo trajo de su auto impuesto exilio, nuevamente dentro del gobierno de la nueva república.

Ackbar regresó a Coruscant y se le reasignó su rango, también llevó consigo al sanador mon calamari Cilghal para ayudar a curar a la agonizante Mon Mothma.

Siguió siendo un miembro activo vitalicio de la república a través de la Crisis de la Flota Negra y la negociación de la paz con el Imperio; pero cuando Borsk Fey’lya fue nombrado el jefe de la nueva república del estado, Ackbar decidió retirarse del servicio activo y retornar a Mon Calamari.

Ackbar se mantuvo informado del progreso de la batalla contra los Yuuzhan Vong, y utilizó su tiempo para investigar una manera de derrotarlos. Mientras su salud flaqueaba, Ackbar fue asistido por Winter, que había viajado a Calamari mientras que su marido, Tycho Celchu, reclutaba a militares.

El Almirante Traest Kréfey y una fracción pequeña de comandantes, convencieron a Ackbar para salir del retiro, y para prestar su ayuda en los esfuerzos de la guerra. Ackbar fue reinstalado a su puesto de almirante, asistido por los almirantes Kre’fey y Sovv en desarrollar nuevas táctica para utilizar en contra los invasores alienígenas.

Sus planes implicaban el uso de las rutas de punto muerto del hiperespacio a través del núcleo profundo, que se convirtieron eventualmente en las tácticas usadas en la batalla de Ebaq.

Desafortunadamente para la Nueva República, así como para la novata Alianza Galáctica, el Almirante Ackbar murió en su hogar en Mon Calamari poco después de un ataque abortivo de los Yuuzhan Vong contra el planeta, cinco años después de su invasión inicial.