Acuamonstruo Sando

  • Origen:Naboo
  • Alimentación:Carnívoro
  • Dimensiones:De 150 a 200 m de largo
  • Apariciones:Episodio I

El fondo de los océanos siempre ha sido objeto de estudio para los xenobiólogos de las galaxia, debido a la infinidad de misterios que estos albergan. Las profundidades acuáticas de Naboo no eran la excepción, así como albergaban a las vistosas y pacíficas ciudades de los Gungan, también era el hogar de una serie de criaturas salvajes, cuya procedencia databa de incalculables años atrás. Dentro de las especies existentes, quizás uno de los más temidos, era el Acuamonstruo Sando, un gigantesco mamífero acuático, el cual vivía en las profundidades oceánicas del pacífico planeta. Debido a su peligrosidad y a sus atemorizantes dimensiones, pocos se pudieron acercar a esta criatura para poder estudiarla. Por ende, se sabe poco acerca de estas criaturas, por lo que muchos mitos y leyendas se han creado a partir de sus orígenes.

Un Sando devora a un Pez Opee en las profundidades de Naboo
Un Sando devora a un Pez Opee en las profundidades de Naboo

El acuamonstruo sando, tenía un largo cuello y su cuerpo tenía apariencia felina, a pesar que utilizaba sus dos patas posteriores para desplazarse caminando. Sus patas estaban dotadas de poderosas garras, las cuales le daban la adherencia adecuada para poder desplazarse sobre el fondo oceánico. A pesar de vivir en las profundidades oceánicas, este depredador no era un considerado un gran nadador. Se sabe que los machos podían alcanzar los 200 m. de altura mientras que las hembras solo los 150 m. en promedio. Su origen mamífero hacía que las hembras cuidaran de sus crías por espacio de un año, en el cual no se separaban de estas. Se sabe a su vez que existía cierto ritual de apareamiento entre machos y hembras; y luego de que la hembra quedara preñada, solamente una criatura por vez podría engendrar. El tiempo de vida de estas criaturas es inexacto, pero se presume que superaba los cien años estándar.

Sobre los orígenes de estas criaturas, muchas teorías se han postulado a partir de las características de sus miembros. Sus extremidades tienen características de garras y de aletas, por lo que se supone que los antepasados de esta criatura, se desarrollaron inicialmente en la tierra y que por alguna razón se desplazaron a los océanos. Además de ello, un órgano que aparentemente no tenía uso localizado al final de la cola del acuamonstruo sando, podía representar un remanente de su vida en tierra firme. A su vez, existían reportes que estos monstruos habían emergido a las superficies de ciertos lagos, atacando a hordas de fambaas o falumpasets. Muchos también sostenían haber visto a estas criaturas tomando sol en ciertos bancos de arena.

Un Sando reposa tras alimentarse
Un Sando reposa tras alimentarse

Era muy difícil para un científico poder estudiar la vida de esta criatura, por lo que nunca se pudieron establecer cuales eran sus hábitos alimenticios. Se presume que depredaba bestias menores que pululaban en las profundidades del mar para subsistir. Se asume también que esta criatura había desarrollado un sistema de respiración bajo el agua, el cual le permitía vivir en las profundidades oceánicas sin problema alguno.

A pesar que los científicos no tenían opciones de acercarse a esta criatura, se sabe que el Teniente Panaka de las Fuerza de Seguridad Real de Naboo, encontró a un acuamonstruo sando, varado en la orilla de una playa, antes de la invasión al planeta de parte de los neimoidianos en el año 32 ABY. Se presumía, que este joven sando, había sido atacado por dos asesinos marinos opee. Este hallazgo, serviría para encontrar las instalaciones secretas de un hombre conocido como Veermok. Este incidente fue clasificado como secreto y las acciones fueron encubiertas, destruyendo el área.

Posteriormente en el año 32 ABY, durante la Invasión a Naboo y mientras pugnaban por alcanzar la ciudad de Theed, el Maestro Jedi Qui-Gon Jinn, su padawan Obi-Wan Kenobi y el torpe gungan, Jar Jar Binks, se toparon con un acuamonstruo sando cuando atravesaban las profundidades del planeta a bordo de un bongo. La pericia en el manejo del vehículo, evitó que el trío cayese dentro de las fauces de la criatura, sin embargo un asesino marino opee, quien los perseguía, fue devorado por la criatura. Poco después el acuamonstruo sando los ayudaría de nuevo cuando devoraría a un pez garra colo, el cual también perseguía a los tripulantes del bongo.