Almirante Daala

  • Afiliación:Imperio Galáctico, Remanente Imperial
  • Origen:- desconocido -
  • Especie / Genero:Humano / Femenino
  • Altura:1.73 metros
  • Armas:Pistola Blaster
  • Transporte:Gorgona
  • Apariciones:Universo Expandido

Daala era una mujer hermosa con habilidades especiales como comandante de una Flota de Destructores Estelares, y en una ocasión amante de uno de los hombres más malvados del Imperio. Olvidada en un remoto sector del espacio por más de una década después de la Batalla de Yavin, Daala emergió para realizar su toque de destrucción.

Cuando era una mujer joven, Daala se unió a la academia Imperial de Caridia, uno de los más demandantes de los campos de entrenamiento para el servicio militar. Daala fue una excelente estratega, una fiera en combate, y una alumna excelente en todo aspecto. Pero más allá de sus talentos, la discriminación hacia las mujeres golpeaba al Imperio, encabezada por el Emperador Palpatine. Seguido a la graduación de Daala, la Academia le asignó misiones dificultosas y sin sentido, promoviendo a hombres menos calificados a rangos superiores al de Daala. Sin embargo, siendo ella muy astuta, creó una identidad falsa en las redes de computadoras Imperiales, poniéndola en una posición donde su nombre pesaría. Muchas de estas ideas cautivaron al ojo de Moff Tarkin, quien viajó a Caridia para encontrar a esta brillante estratega.

Daala fue rápidamente asignada como personal cercano de Tarkin. Ellos se volvieron amantes, descuidando el hecho de que éste tenía una esposa en Phelarion. La fiereza e inteligencia fueron el complemento de uno con otro. Con el transcurso del tiempo Tarkin se volvió, el primer Gran Moff, con ilimitada decisión y poder en los sectores primarios. Solamente le reportaba al Emperador.

El ambicioso Tarkin quería mantener oculta a Daala del Emperador, y la asignó a comandar un proyecto secreto, en los campos de hoyos negros cercano a Kessel, en un área conocida como Las Fauces. Como la primer Almirante de la Armada, Daala comandaría por igual el proyecto y cuatro Destructores Estelares. Tarkin la condujo a observar la construcción de los Destructores en la órbita de Kuat, impresionándola en cuanto poder él le garantizaría a ella.

La instalación de Naw era una intención de Tarkin para reunir las mentes más brillantes entre los científicos e ingenieros de la Galaxia para concebir y crear nuevas armas. Daala sabía que Tarkin la mantenía a ella y su proyecto en secreto del Emperador Palpatine, protegiendo y usándola. Solo Tarkin y aquellos en la estación de Naw sabían acerca de la existencia de las instalaciones, permitiendo a Tarkin tomar todo el crédito de los dispositivos allí creados.

Cuando la construcción de las instalaciones fue completada, los trabajadores y arquitectos abandonaron el sector, pero Daala personalmente configuró la computadora de navegación cambiando sus coordenadas de destino, y enviando a todos ellos a un hoyo negro cercano, dejando ningún cabo suelto.

Fue así que en Las Fauces, el administrador Tol Sivron, el Diseñador de Primera Línea Imperial en Jefe Bevel Lemelisk, y el diseñador e ingeniero Omwat Qwi Xux diseñaron los planos de la Estrella de la Muerte. Tarkin se llevó consigo a Lemelisk para supervisar la construcción.

Tarkin con frecuencia retornaba a las instalaciones de Las Fauces para ver a su amante, pero a último momento él retó a sus científicos a crear un arma que sobrepasara en poder a la Estrella de la Muerte. Fue así, que les dio nueve años para completar su tarea, entonces dijo adiós a Daala. A ella le fueron dadas órdenes estrictas de no abandonar Las Fauces, ni a ninguno de los científicos que allí se encontraban. Su propio Destructor Estelar fue el Gorgona, liderado por el Capitan Kratas, las otras naves bajo su comando fueron el Manticore, el Basilisk, y el Hydra. Daala, en total, comandaba más de 180.000 personas.

Daala desde ese entonces no tuvo otro amante, pues ella creía que debería estar ligada a la única persona que le dio la oportunidad que nadie le hubiese dado. A medida que el tiempo transcurrió, no había novedades más allá de Las Fauces. Fue así que pasaron once años, y ella tenía novedades y armamento que reportar. Fue entonces que un transporte Imperial incursionó en Las Fauces, y la entrega parecía inminente. Daala estaba sorprendida que abordo no se encontraba ningún personal Imperial, excepto a Han Solo, Chewbacca, y Kyp Durron, quienes habían escapado de unas minas de especia en Kessel.

Daala y el Capitan Kratos interrogaron a Solo, solo para saber que, Tarkin había muerto, la destrucción de las dos Estrellas de la Muerte y la caída del Imperio. Consultando con el administrador Tol Sivron y la diseñadora Qwi Xux, Daala la Almirante, planeo hacerse de la Galaxia por sí misma, a través de la última creación de Tarkin, el Aplastador de Soles.

Desgraciadamente para Daala, Han Solo apeló a la conciencia de Qwi Xux y la científica liberó a Han, Kyp y Chewbacca. Los cuatro robaron el único modelo en operación del Aplastador de Soles, la resultante batalla dejo al Hydra succionado por un hoyo negro, mientras que los tres restantes Destructores Estelares, llevaron el Aplastador de Soles que quedaba fuera de Las Fauces. Daala se retiró al hiperespacio para planear sus tácticas en contra de la Alianza Rebelde, llegando a la Caldera Nebula donde espero que el intercambio de Corellia que allí se realizaba, termine. Ellos capturaron una corbeta Corelliana en su camino a Dantooine, y se apropió de ella, pero en ese entonces la tripulación envió un mensaje de alerta hacia la Alianza, ella lo notó, y decidió destruirla luego de que la transmisión terminó.

Daala se trasladó a Dantooine, donde los habitantes de Eol Sha, habían sido evacuados por Luke Skywalker y la Alianza. Fue así que envió a la superficie un grupo de seis AT-AT, Daala ordenó la entera destrucción de toda la colonia.

Su próximo objetivo fue Mon Calamari, el lugar de la construcción de las naves estelares de la Alianza, dos de sus Destructores Estelares atacaron al planeta acuático desde el espacio, sus turbo láseres causaron daños devastadores a las ciudades flotantes. Cuando el Almirante Ackbar ordenó a sus flotas de defensores B-Wing luchar con los dos Destructores Estelares, Daala ordenó al tercero de ellos, el Manticore, destruir los puertos estelares. Lo que ella no sabía era que Ackbar estaba planeando que ellos cayeran en una trampa. Usó una nave parcialmente construida, la Startide, para que se condujera hacia el Manticore resultando en un impacto que resultó en una impresionante explosión doble.

Cuando las naves de batalla Rebeldes respondieron al ataque en Mon Calamari, Daala condujo de nuevo al Gorgona y al Basilisk, de nuevo a la Caldera Nebula. Allí, ella decidió usar las propias tácticas de Ackbar contra él, para hacer un ataque repentino a Coruscant, la base de la Alianza, y conducir al Basilisk a la ciudad.

Desgraciadamente para Daala, Kyp Durron había reconstruido el Aplastador de Soles. A medida que la Almirante se preparaba para liderar sus naves contra Coruscant, Kyp lanzó mísiles destructores de soles al corazón de un cúmulo de estrellas en la Caldera Nebula. Daala reaccionó a esto pidiendo una retirada de inmediato, pero la catastrófica explosión de la nebula destruyó al Basilisk. El Gorgona escapó con suerte, perdiendo mucho de su campo de fuerza y poder, rápidamente Daala ordenó a la nave saltar al hiperespacio, pero muchos de los sistemas estaban destruidos, tomó semanas la reparación de la nave. Fue así, que volvieron al Naw, tal como la Alianza lo esperaba. La batalla se libró en Naw entre un nuevo prototipo de la Estrella de la Muerte, piloteada por el inepto burócrata Tot Sivron, y el Aplastador de Soles de Kyp Durron. Daala pidió asistencia a la Estrella de la Muerte, pero Sivron rehusó dársela. La Almirante obtuvo los planes de las computadoras de la instalación, y entonces encabezó, lo que parecía ser un ataque suicida a la instalación. Cuando la instalación Imperial de investigación estalló, la nave estelar de Daala desapareció.

Una vez más el Gorgona sobrevivió, y permaneció sin ser notada en la batalla. La Almirante reunió a su tripulación y le dijo de sus planes de retirarse a los Sistemas Primarios, donde ella los haría aliados a una figura importante del Imperio. Con los planes de la instalación de Las Fauces, Daala y su tripulación se retirarían para reconstruir al Imperio.

Derrotada Daala se dedico a Unificar los Fragmentos del Imperio uniendo a los Warlords. Luego unio fuerzas con el Vice-Almirante Gilad Pellaeon y reunió a todos los Warlords para que discutan cual sería el destino del Imperio. Al parecer los Warlords no tenían interés de trabajar unidos así que ella los ejecuto con Gas Venenoso. Así ella se nombró Suprema Comandante de la Flota Imperial y Pellaeon fue el segundo al mando. De este modo ella fue la fundadora del moderno Remanente Imperial.

Tras esto Daala consolidó una poderosa flota de Destructores Estelares clase-Victory y clase-Imperial, Skipray Blastboats e incluso un Super Destructor Estelar, el Knight Hammer. Su flota ataco exitosamente a unos cuantos sistemas antes de hacer un pobremente planeado asalto a la Academia Jedi de Luke Skywalker en Yavin IV, teniendo como resultado la destrucción del Knight Hammer y el daño a decenas de Destructores Estelares. Daala fue rescatada moribunda y le cedió el mando de Comandante Supremo a Gilad Pellaeon, más no murió.

La ex comandante Daala salió de nuevo a la Luz cuando C-3PO y R2-D2 la descubrieron. Tan sólo quería vivir en paz como presidenta de la Compañía Independiente de Colonos de Pedducis Chorios. Se unió a la Nueva República para derrotar al Moff Getelles, de quien no aprobaba que hubiera lanzado las Semillas de la Muerte.

Liegeus Vorn fue uno de los involucrados en la lucha contra la Semilla de la Muerte. Él y Daala habían sido amantes en otro tiempo, pero la relación se había enfriado. Reunidos una vez más, parecía que ella había encontrado lo que buscaba en la vida, de tal manera que la Nueva República aceptó que la mejor decisión que podía tomar era dejarla regresar a su palacio de Pedducis Chorios.

Daala disfrutó de su victoria sobre Getelles, pero su vena imperial resurgió cuando viajó al Núcleo Interior y se unió a las fuerzas imperiales que regresaban de su encarcelamiento a manos de los yevetha. Esta vez fueron aplastados por la cuarta flota de la Nueva República de Garm Bel Iblis. La nave insignia dio un salto ciego al hiperespacio, y desde entonces no se ha sabido de ella.