Anfibastón

  • Afiliación:Yuuzhan Vong
  • Origen:Yuuzhan’tar
  • Manufacturado:Yuuzhan Vong
  • Tipo:Arma
  • Apariciones:Universo Expandido V

Es difícil calificar de criatura o arma a los amphibastones, como todos los elementos biotecnológicos que surgieron durante la guerra contra los Yuuzhan Vong. Lo que sí se sabe es que resultaron ser uno de los elementos más determinantes para el éxito de la invasión a la Galaxia. El amphibastón no era considerado solo como un arma Vong, para los guerreros éste era su más importante aliado. Como toda la tecnología Vong, los amphibastones eran organismos vivos, nativos de su planeta de origen Yuuzhan’tar.  Estas criaturas en forma de serpiente resultaban  ser unos tremendos depredadores, así como unas versátiles armas en el campo de batalla.

El amphibastón, letal arma de los guerreros Yuuzhan Vong
El amphibastón, letal arma de los guerreros Yuuzhan Vong

Los amphibastones crecían en tríos como ramificaciones o tentáculos de un pólipo (especie de saco). Alcanzaba cualquier presa que merodease por los alrededores y la llevaba hasta las fauces del mismo pólipo, el cual se encargaba de alimentar de manera simultánea y equitativa a las cuatro entidades. Cuando los amphibastones alcanzaban los dos a tres metros de longitud, era ya casi imposible para el pólipo controlarlos. Estos en algún momento se apartarían de su entidad progenitora arrastrándose como criaturas independientes y dejando al pólipo morir.

Un amphibastón maduro resultaba ser un astuto depredador. Sus poderosas glándulas ubicadas en su estructura cutánea podían emitir impulsos eléctricos que reorganizaban la estructura celular semi-cristalina de la criatura. Este campo se extendía alrededor del cuerpo del amphibastón creando pequeños filos cortantes capaces de acabar con sus presas. Se sabe que solamente los cangrejos vonduun (otra arma biológica usada por los Vong) rivalizaban en rigidez con estas criaturas. Luego de alimentarse vorazmente, los amphibastones mutaban para convertirse en pólipos de los cuales nacerían otras tres criaturas, continuando con su cadena reproductiva.

Si un guerrero capturaba a un amphibastón, una vez que estuviese libre del pólipo, ambos creaban una relación simbiótica, donde el amphibastón serviría de manera leal a su nuevo maestro como arma de batalla. Los movimientos de la mano del guerrero coaccionarían con el amphibastón, indicándole el estado que el arma debía adoptar; ya sea rígido o suelto.  De forma rígida, funcionaba como lanza, ya que la criatura podía estrechar la parte final de su estructura corporal al punto de convertirla en una filosa hoja; mientras que suelto funcionaba como una especie de látigo donde la cabeza del amphibastón resultaba ser un letal contendiente.

Los amphibastones resultaban ser quizás uno de los seres con mayor rigidez existentes, al punto de que ni siquiera un sable de luz podía cortarlos si éste se ponía rígido. Cuando era utilizado como una lanza o bastón de guerra, estos podían soportar arremetida tras arremetida de golpes de un sable de luz, sin sufrir daño alguno. El filo que podía lograr un amphibastón podía atravesar la piel sin resistencia alguna. Inclusive para los Jedi, el amphibastón era un rival de cuidado. En un abrir y cerrar de ojos, debido a su resistencia, el amphibastón podía enroscarse a la hoja del sable de luz y arremeter contra el rostro de su víctima con su poderoso veneno.  Debido a su estructura orgánica, estas criaturas eran capaces de recuperarse de las heridas que les pudiesen ocasionar. Casi indestructibles, esta criatura solo podía ser matado aplicando repetidos poderosos golpes a su cabeza (causándole un traumatismo) o decapitándola.

Un guerrero Yuuzhan Vong con su amphibastón
Un guerrero Yuuzhan Vong con su amphibastón

Una vez iniciada la invasión Vong y conocido el rival de la República, el enfrentar de manera frontal a un Yuuzhan Vong equipado con su amphibastón resultaba ser una pesadilla para los soldados de la República. Aparte de su versatilidad y dureza, estas criaturas poseían un poderoso veneno el cual podían disparar hacia el ojo de su objetivo a una distancia de 20 metros. Este veneno causaba a la víctima, inmediatamente, ceguera. Luego el veneno se introducía por sus poros y entraba en su torrente sanguíneo, interfiriendo con su circulación y obstruyendo su suplemento de oxígeno. Luego de un insoportable dolor que se extendía por espacio de 20 horas, la víctima finalmente perecía. La Maestra Jedi Mara Jade Skywalker crearía una biotoxina que, de administrarse oportunamente, podía contrarrestar los efectos del veneno. Si el veneno era administrado por medio de una mordida, instantáneamente ocasionaba aturdimiento, seguido de parálisis y muerte.

Ciertos tipos de amphibastones especiales o criaturas relacionadas con estos existían dentro del mundo de los Yuuzhan Vong. Los Señores Supremos como Shimrra Jamaane poseían variaciones biotecnológicamente logradas de estos amphibastones, las cuales eran llamadas “cetros de poder” (los cuales eran de mayor tamaño).  Los Señores de la Guerra como Tsavong Lah o Nas Choka poseían “bastones de rango” llamados tsaisi (más pequeños que un amphibastón estándar pero su veneno era mucho más poderoso). También existía el “cetro de súplica”, el cual era utilizado cuando uno quería retar al Señor Supremo. Asimismo, existían unas especies de amphibastones que podían ser implantados al cuerpo, de manera que estos podían ser utilizados por agentes de infiltración. Finalmente los esclavos con apariencia de reptil, los Chazrach, eran armados con Coufees, que eran unas dagas, inferiores, menos flexibles y pequeñas versiones de un amphibastón para compensar su pequeña estatura y sus menores habilidades en el combate.

Como hechos destacables dentro de la guerra Vong podemos mencionar dos hechos. El primer amphibastón conocido en la Galaxia fue visto cuando el Pretoriano Vong se infiltró por ExGal-4 en Belkadan. Éste era utilizado por el agente de avance Yomin Carr, miembro del Imperio Yuuzhan Vong, quien utilizó su arma contra Mara Jade Skywalker.

Fue el poderoso Jedi, Jacen Solo, quien a través de la Fuerza logró dominar a 17 jóvenes amphibastones y utilizarlos a su favor para acabar con la tripulación de una nave Vong.  El Jedi que había desarrollado habilidades sensoriales Vong a través de la Fuerza logró que estas criaturas formasen una especie de armadura alrededor de su cuerpo dándole una poderosa inmunidad frente a sus adversarios. Él utilizaría también estas criaturas para sabotear la terraformación del planeta Coruscant acabando con una serie de larvas Dhuryam, gestores de esta labor.