Asajj Ventress

  • Afiliación: Confederación de Sistemas Independientes
  • Origen: Rattatak
  • Especie / Genero:Rattataki / Femenino
  • Altura: - desconocido -
  • Armas:Sables de luz gemelos
  • Transporte: Caza Estelar Fanblade Geonosiano
  • Apariciones: Universo Expandido, The Clone Wars

Su oscuro pasado

Una de las más mortales y trágicas oponentes que emergieron en los campos de batalla de las Guerras Clónicas fue Asajj Ventress, una discípula del Lado Oscuro y una enemiga implacable de los Jedi. Una vida de crueles castigos purgó de compasión su frío corazón. Un fiero instinto de supervivencia forjado en los peligros de su sangriento planeta natal la mantuvo en el camino del Lado Oscuro.

Asajj prueba sus habilidades
Asajj prueba sus habilidades

Muchos de los hechos que marcaron su pasado aún se mantienen como un misterio. Ventress nació en Rattatak, un barbárico mundo en donde la violencia sanguinaria era cosa de todos los días. El primitivo planeta estaba lejos de los límites de la República, y estaba gobernado por brutales señores de la guerra que constantemente batallaban para la dominación. Un señor de la guerra llamado Osika Kirske, asesinó a los padres de Asajj cuando ella era muy joven. De alguna manera un joven Jedi llamado Ky Narec llego para establecerse en este mundo perdido. Sin conocimiento del Consejo Jedi, Narec descubrió a Asajj y la tomó para entrenarla en las artes de la Fuerza. Los dos rápidamente se convirtieron en héroes, aniquilando a muchos señores de la guerra, acabando guerras y unificando armadas; hasta que Kirske conspiró con los señores de la guerra remanentes para contraatacar. Todo culminó con el asesinato de Narec, justo antes de que pudiera completar el entrenamiento de Asajj.

Como resultado, ella tenía las habilidades de los Jedi combinadas con la furia, un desenfocado talento en la Fuerza. Nunca pudo controlar su instintiva furia, y cuando su maestro murió, dirigió su odio hacia la República que había abandonado a su mentor y había ignorado las atrocidades en Rattatak.

Al servicio de Dooku

La ira de Asajj repotenció su poder y comenzó su camino para obtener una posición autoritaria en el mundo de Rattatak. Ella conquistó e impresionó a los señores de la Guerra remanentes, incluyendo a Osika Kirske, a quien eventualmente pudo matar. Ella podía superar a cualquiera de los mounstruosos combatientes en los juegos de gladiadores que se daban regularmente en el planeta. Poco después del estallido de las Guerras Clónicas, el Conde Dooku llegó a Rattatak, buscando otro mundo para adherirlo a la causa Separatista. Lo que encontró fue algo más promisorio.

El talento, ira y determinación de Ventress impresionaron a Dooku. El carismático líder de la Confederación estaba listo para reclutar a la joven guerrera apelando a su desprecio a los Jedi y a la República. Dooku confirmó las amargas ideas de Ventress de que los Jedi habían abandonado su ética y convicciones. Ventress probó sus habilidades confrontando a Dooku en un duelo, del que éste último salió airoso. Aún así, él y Sidious reconocieron las habilidades de Ventress y la invitó a ser parte de su lucha contra la República como su protegida personal. Es en este momento en el que recibe sus nuevos sables de luz, previamente usados por Komari Vosa.

Asajj recibe sus nuevos sables
Asajj recibe sus nuevos sables

A pesar de que Ventress se identificaba como una Sith, ella no había recibido entrenamiento como tal. Cuando Dooku le ayudó a explotar sus talentos, notó que no tenía el conocimiento suficiente para ser una Sith. Sus habilidades eran una combinación de entrenamiento Jedi incompleto complementado con sus propias técnicas. Sus talentos natos y su capacidad de odio y el sufrimiento habían hecho aflorar sus habilidades en el Lado Oscuro.

Ventress probó tener un gran conocimiento militar, por lo que Dooku la hizo comandante de la armada Separatista. Una de sus primeras asignaciones fue interrumpir el encuentro entre el Maestro Jedi Windu y un grupo de Jedi disidentes. Dooku no tenía reparo en mentir y explotar a Asajj para lograr sus objetivos. El le dijo que Windu era el responsable del abandono de su mentor Jedi. Asajj batalló contra Windu en la luna de Ruul, pero a pesar de que Asajj se vio forzada a abandonar el combate, Windu se hizo de conocimiento de que existía una nueva y oscura amenaza para los Jedi.

Asajj commando el complot Separatista para probar una mortal arma química en la colonia Gungan en la luna Ohma-D’un. Esta era una muestra de un programa de guerra química en contra de los clone troopers de la República. A pesar de que Asajj y Durge tuvieron que abandonar la luna de Naboo, probaron ser formidables oponentes contra los Jedi.

El General Kenobi siguió a Asajj hasta las plantas de desarrollo de armas químicas en Quieta. Asajj tenía la tarea de una vez más ofrecer a Kenobi, la chance de unirse a los Separatistas, pero el Jedi se negó. Asajj una vez más se escapó, para plagar a la República en otros frentes de batalla.

Cuatro meses después de la Batalla de Geonosis, Asajj se unió al conflicto en Muunlist, en donde los clone troopers atacaron las factorías del lugar natal del Clan Bancario Intergalactico. A través del caza recompensas Durge manejó la batalla en tierra, mientras que Asajj entró en la batalla a bordo de uno de sus fanblade starfighters. Sus increíbles habilidades como piloto, atrajeron al atención de Anakin Skywalker, el Padawan que estaba liderando las fuerzas de la República. A pesar de las órdenes de no perseguir a nadie, Anakin dio persecución a Asajj; quien le tendió una trampa al Padawan.

Asajj pelea contra Anakin en Yavin 4
Asajj pelea contra Anakin en Yavin 4

Anakin siguió a Asajj a través del hiperespacio a los antiguos templos Sith de Yavin 4. Anakin continuo con la persecusión, seguido de unos clone troopers. Utilizando la Fuerza, Asajj acabó con los clones y comenzó con un duelo de sables con Anakin. Era muy hábil, probó ser un gran reto hasta para el Elegido de la leyenda Jedi. Para poder derrotarla, Anakin necesito desatar toda su ira. En un furioso ataque el joven Skywalker hizo caer a Ventress a un abismo, del cual nadie sobreviviría, más Ventress si lo hizo.

Después de ser capturado en Jabiim, el General Jedi Obi-Wan Kenobi y el ARC trooper conocido como Alpha fueron transportados a la fortaleza privada de Ventress en Rattatak. Allí, ella torturó a los prisioneros, esperando quebrantar el espíritu de Obi-Wan y presentale al derrotado Jedi como trofeo al Conde Dooku. Pero Kenobi acabó con sus planes este escapó con Alpha y además de hacerlo, Kenobi robó el sable de luz de Ky Narec, el cual Ventress conservaba como un preciado momento de su pasado. El Jedi dejó Rattatak con uno de los fanblade starfighters de Ventress.

Asajj tenía una forma de combate perfeccionada en la que utilizaba un par de sables para atacar y protegerse. Ella llevaba siempre su par de armas entregadas por el Conde Dooku, las cuales contaban con un mango curvo, diseño de Dooku. Los sables de Ventress tenían un diseño especial que les permitía unirse en un gran sable en forma de S con doble filo.

Consolidación como líder Separatista

Con el transcurso de la guerra, el rol de Ventress a lado de Dooku se hizo cada vez más preponderante, ella tomaba parte de misiones en las cuales el mismo Dooku participaba, convirtiéndose en un importante engranaje en las maquinaciones Separatistas. Asajj estuvo implicada en los eventos que marcaron el secuestro del hijo de Jabba el Hutt, el pequeño Rotta.

Antes de eso, participó en el preludio a la batalla de Christophsis, apoyando al General Whorm Loathsom en los preparativos para la llegada completa de su fuerza de invasión. Su función fue la de retener a Obi-Wan y a Anakin en un duelo hasta que las fuerzas Separatistas arrivaran al planeta. Una vez cumplido su propósito, abordó el Tridente, una nave tipo-calamar, para perpetuar el rapto.

Asajj se comunica con su maestro
Asajj se comunica con su maestro

Ventress fue encargada por el mismo Dooku a secuestrar al Huttlet como parte de un plan para ganarse el apoyo del clan de los Hutts en la guerra contra la República. Así, Asajj abordó el Tridente y partió hacia Tatooine, donde encontró su objetivo. Entonces, destruyó uno de los esquifes escolta y atrapó la barcaza para extraer a Rotta.

Después, se le encomendó aguardar la llegada de las Fuerzas de la República a Teth, en donde el pequeño Rotta permanecía secuestrado por los Separatistas. Una vez que los clones de la República de la compañía torrent del Capitán Fox liderados por el General Jedi Anakin Skywalker y su nueva padawan Ahsoka Tano, lograron rescatar al pequeño huttlet, una Ventress oculta, utilizando al droide espía separatista 4A-7, grabó a los Jedi junto a Rotta. Esta grabación sería enviada a Dooku quien se encontraba en Tatooine frente a Jabba el Hutt, intentando incriminar a los Jedi como los secuestradores de su hijo. Con aquella prueba, Dooku se ganó el favor momentáneo de Jabba. Así pues el Conde ordenaría a su asesina a recuperar a Rotta y llevarlo ante él.

A la orden de su maestro, Ventress inmediatamente llamó a sus fuerzas droides que permanecían ocultas, las cuales inmediatamente atacaron las instalaciones del Monasterio B’omarr en donde se encontraban refugiados los de la República junto al hijo de Jabba. Ventress logró burlar el control de la puerta principal del recinto e ingresó junto a sus droides, acabando con la mayoría de los clones de la compañía de Fox. La persecución se inició entonces, Ventress buscaba en las mazmorras del monasterio a Skywalker y su padawan quienes tenían en su poder al preciado hijo de Jabba. Finalmente, la Jedi Oscura lograría encontrar a Ahsoka junto a R2-D2 en una superficie de aterrizaje. Asajj arremetió contra la novel aprendiz, la cual a duras penas pudo detener los ataques de la sirviente del lado oscuro. La oportuna aparición de Anakin a bordo de un can-cell, le permitió a Ahsoka escapar a bordo del bicho, dejando atrás a una iracunda Ventress.

Asajj se enfrenta a Kenobi
Asajj se enfrenta a Kenobi

Ventress, tuvo que reportar su falla al Conde quien se encontraba en la presencia de Jabba, maquillando la situación e informándole al Conde que los Jedi se disponían a ir a Tatooine, pero que habían asesinado a Rotta. Dooku entendería el mensaje y dispondría sus fuerzas para que interceptasen a Anakin. La falla de su aprendiz sería discutida mas adelante. Por otro lado las fuerzas de la República lideradas por el General Obi-Wan Kenobi llegarían a Teth. Kenobi se batiría a duelo con Ventress en lo que marcaría una constante en el devenir de las Guerras Clónicas. Ninguno de los dos caería aquella ocasión. Finalmente las negociaciones de su maestro Dooku fallarían y las fuerzas de la República obtendrían libre paso por las rutas hiperespaciales Hutt.

Luego de estos hechos, con la República pululando por el espacio Hutt, era claro que estos debían establecer una base cerca de aquellos dominios. Toydaria fue el lugar elegido por la República, acción que fue detectada por los Separatistas, gracias a la creación de la nueva estación espía: el Skytop. Así, los espías de Dooku pudieron intervenir las comunicaciones de negociación entre Palpatine y el monarca de Toydaria, Katuunko, y actuar con respecto al tema.

Asajj enviada a negociar
Asajj enviada a negociar

Así pues Dooku envió a Ventress a Rugosa, donde iba a ser el punto de encuentro entre los Toydarianos y los Republicanos, pero los Separatistas se les adelantaron. Ventress se presentaría ante Katuunko como la mensajera del Conde Dooku quien en una holoproyección le propondría al monarca unirse a la causa Separatista. Ventress por cierto no había llegado sola, sino que contaba con una numerosa fuerza de droides de batalla B1, super droides de batalla B2, droidekas y blindados AAT.

El Gran Maestro Yoda había sido encomendado como representante de la República a bordo de un crucero Republicano, pero éstos fueron interceptados por naves separatistas, obligándolos a aterrizar en la luna usando una cápsula de escape. Ventress insistía en la debilidad manifiesta de los Jedi, pero Yoda logró comunicarse con Katuunko, por lo que una confiada Ventress le propuso un acuerdo desconcertante al rey. Ella enviaría a sus tropas a capturar al Maestro Jedi. De ser así, tendría que unirse a la Confederación. De lo contrario, podría aliarse a la República. Yoda aceptó el reto, por lo que Katuunko exigió que fuera una contienda justa, condición aceptada de forma falsa por la Jedi Oscura.

Asajj, lideresa suprema
Asajj, lideresa suprema

Ventress estaba confiada en su numeroso ejército droide para darle al Jedi su “pelea justa”. Pero mientras la búsqueda transcurría, ella veía frustrados sus intentos de acabar con el pequeño maestro verde. A pesar de rebasarlos en número, no fueron rivales para Yoda, quien finalmente pudo abrirse paso hasta donde Katuunko se encontraba. El rey, al ver que el Jedi había superado a los droides, se comunicó con Dooku a quien le informó que se había decidido por la República; por lo que Ventress fue ordenada a acabar en el acto con Katuunko. Ventress repelió a sus guardias con un empujón de Fuerza y se dispuso a asestar el golpe final, pero fue impedida por la intervención del Maestro Yoda. Ventress intentó hacerle frente, pero no estaba a la altura de su adversario. Sin embargo, no estaría dispuesta a rendirse, por lo que activó una carga que derribó el peñasco sobre sus cabezas. Meintras Yoda utilizaba la Fuerza para detener la caida de las rocas, Asajj aprovechó la distracción para abordar su nave y escapar. Los toydarianos se aliarían finalmente con la República, marcando otro intento fallido de los Separatistas por acabar con la República.

Ventress y su final en la guerra

Cerca del final de las Guerras Clónicas, Ventress lideró la captura del Centro de Comunicaciones Intergaláctico en Praesitlyn, solo para perder el control de esta de parte de Anakin Skywalker.

Ventress le pedía a Dooku que la tome como su aprendiz, pero Dooku la rechazaba. El sabía que después de todo lo que había sucedido, algún día ella lo sobrepasaría en sus habilidades. Su pérdida del Last Call y su intento fallido de capturar a Yoda en Phindar hicieron poco para mejorar su consideración en Dooku. Después del escape de Obi-Wan Kenobi y Quinlan Vos del Titavian IV, Ventress cometió acciones desesperadas para recuperar el favor de Dooku. Ella abandonó a Tol Skorr y persiguió a los Jedi hasta Coruscant. Allí, después de conocer la verdad acerca de la relación de Skywalker con Padmé Amidala, Ventress trató de matar al joven Caballero Jedi. Aún así, Anakin pusieron a Ventress fuera de guardia y la atacó con una serie de ataques de conductos eléctricos, antes de arrojarla de la cima de un edificio.

Una furibunda Assaj
Una furibunda Assaj

No se le volvió a ver después, a pesar de esto, rumores de que no estaba muerta llegaron hasta Obi-Wan. El continuó buscando entre rumores, hasta el punto que Anakin Skywalker llegó a convencerse de que Obi-Wan estaba obsesionado con matarla. Después de que descubrieron de que fue Durge quien asesinó a Drama Korr, Obi wan aún creyó más de que Ventress seguía viva. El obtuvo información del piloto droide de Durge, acerca de un viaje del caza recompensas a Boz Pity, y fue justamente allí que encontró a Ventress en estado de recuperación en un tanque de bacta. En lugar de eliminarla, Obi-Wan trató de redimirla, pensando de que ella no estaba completamente corrupta.

El tuvo una chance después de que Dooku, la abandonó en Boz Pity, pero Dooku le ordenó a sus Magna Guards a matarla. Los disparos solo la hirieron, y cuando Obi-Wan trató de salvarla ella arreció contra el Jedi con un filoso pedazo de metal. Anakin intervino, atacando con su sable de luz contra el pecho de Ventress antes de que pueda herir a Obi-Wan. El Jedi le tuvo fé hasta el final, especialmente cuando le rogó a Obi-Wan que centre su atención en Coruscant, de los ataques de Dooku, con su “último respiro”.

A pesar de que todos la creían muerta, Ventress utilizó una técnica de meditación Sith para llevar sus signos vitales cerca de los niveles de la muerte. Luego que su cuerpo fuera cargado a una de las lanzaderas médicas, el Bright Flight, ella forzó a los pilotos a llevarla a un remoto hospital para que se le brined el tratamiento adecuado y nunca más sea vista.