Boba Fett

  • Afiliación:- ninguna -
  • Origen:Kamino
  • Especie / Genero:Humano (clon) / Masculino
  • Altura:1.83 metros
  • Armas:Carabina blaster, microlanzador de granadas, pistola blaster, armadura de combate Mandaloriana
  • Transporte:Slave I, Slave II, Slave III y Slave IV
  • Apariciones:Episodios II, IV, V y VI

Pocos generan tanto temor como Boba Fett. Su sólo nombre inspira preocupación y temor para todos los que se saben perseguidos por este implacable cazador. Ataviado en una armadura misteriosa, sus métodos letales y notable habilidad e ingenio lo han convertido merecidamente en el mejor cazarrecompensas de la galaxia. Hijo del notable mercenario Jango Fett, Boba heredó la ocupación y destrezas de su padre, así como su herencia Mandaloriana. Sin embargo, sus orígenes, así como su apariencia se mantienen en el velo del misterio.

El legado de Fett

El joven Boba a los 10 años
El joven Boba a los 10 años

Su nacimiento tuvo lugar en el contexto previo al conflicto conocido como las Guerras Clónicas, el cual convulcionó a la galaxia como parte de un complot secreto de Darth Sidious para lograr el dominio absoluto y lograr la eliminación de los Jedi. Por el año 32 ABY, el Conde Dooku de Serenno, aprendiz del Señor Oscuro, armó un concurso para encontrar al mejor cazarrecompensas de la galaxia. Jango Fett, quien resultó ganador de la cacería, fue solicitado por Dooku para convertirse en el molde genético para la creación de un ejército de clones. La inusual condición puesta por Fett fue que recibiría el primer clon para él. Pero a diferencia del resto de las tropas clones, éste no sería adulterado en su conducta ni tendría crecimiento acelerado: sería una copia genética exacta de Jango (1).

Boba es cuidado por su droide sirviente MU-12 en ausencia de su padre
Boba es cuidado por su droide sirviente MU-12 en ausencia de su padre

Este clon sería su “hijo” y recibiría el nombre de Boba. Ambos se alojaron en un departamento de la hermética Ciudad Tipoca, centro de los clonadores de Kamino, donde Boba pasó gran parte de su niñez. Jango se dedicó a su formación, motivado por el deseo de experimentar la vivencia de tener a alguien bajo su cuidado, así como él había sido acogido por su mentor Jaster Mereel. Boba aprendió los secretos de superviviencia y combate. Aún así, su padre partía a misiones eventuales cuando la oferta de los créditos era llamativa, mientras que Boba tenía que esperar su regreso con ansias.

El pequeño Boba manifestó sentimientos distintos a los de cualquier niño de su edad. Al tener un origen inusual, sintió la ausencia de una madre y se preguntaba por Zam Wessel, la compañera con la que su padre había trabajado en ciertas ocasiones. Tampoco comprendía a los muchos clones de su padre, hacia los cuales empezó a sentir celos.

Fett mantuvo sus primeros años, sus vulnerables años, en secreto. Los tiempos que pasó con sus juguetes en el frío apartamente de Kamino, con sus guardianes Taun We y MU-12, o los quietos momentos que pasaba con su padre atrapando criaturas acuáticas. Todas eran memorias cubiertas por una fuerte pared de venganza y malicia.

Para el 22 ABY, cuando tenía aproximadamente 10 años, el Caballero Jedi Obi-Wan Kenobi había encontrado el sistema Kamino buscando el rastro que lo llevaría a Jango. Taun We llevó al visitante al apartamento de los Fett, quien buscaba hablar con su padre. El Jedi comenzó a hacer preguntas incómodas, y Jango le indicó ocultar de la vista la armadura de combate. Una vez que se retiraron, Fett vio que era momento para irse.

Boba en la cabina del Slave I
Boba en la cabina del Slave I

Fue así que empacaron sus cosas en su transporte, el Slave I, y se dispusieron a partir hacia Geonosis en busca de su benefactor Tyrannus, quien preparaba a las fuerzas Separatistas. Sin embargo, justo cuando iban a partir, se percató de que Kenobi se dirigía hacia ellos para intentar impedir su escape, por lo que Jango le ordenó entrar a la nave. Boba, en el interior de la cabina, se dispuso a apoyar a su padre y disparó los cañones blaster de la nave hacia el Jedi. Preocupado por la seguridad de su padre, sólo podía contemplar y esperar que saliera bien librado de la lucha. Finalmente, cuando Jango logró volver a la plataforma, partieron del planeta.

Sin embargo, no se habían percatado de que el Jedi había colocado un dispositivo de rastreo en el casco de su nave. Cuando salieron del hiperespacio cerca de Geonosis, Boba vio en las pantallas la llegada del caza estelar de Obi-Wan, por lo que entraron en el anillo de asteroides para deshacerse de su perseguidor con una serie de sorpresas guardadas en la nave. Cuando creyeron que habían logrado abatirlo, aterrizaron en el planeta en una de las bahías del complejo Geonosiano. Pero en realidad, el Jedi había disfrazado su presencia tras la explosión del misil apagando sus sistemas y acoplándose a un asteroide. Este truco sería comprendido posteriormente por los Fett, y posteriormente Boba lo usaría a su favor.

Boba sostiene el casco vació de su padre
Boba sostiene el casco vació de su padre

Cuando Obi-Wan fue apresado junto con Anakin Skywalker y Padmé Amidala, quienes habían ido a intentar rescatar a su colega, los Separatistas dispusieron su ejecución inmediata en la arena Petranaki. Los Fett acudieron para presenciar el espectáculo, pero estos probarían ser difíciles de matar. De repente, los Jedi al mando de Mace Windu llegaron a Geonosis para liberar a los tres cautivos. Fue allí que presenciaría cómo su padre fue decapitado a manos del Maestro Jedi, último error del mercenario. Boba quedó marcado por la rápida muerte de su padre. Cuando toda la lucha había acabado en la arena y la Batalla de Geonosis estallaba en el exterior, Boba tomó el casco vacío de Jango y lo sostuvo entre sus manos. Estos acontecimientos marcarían un punto de inflexión en su joven existencia. Los Jedi no habían llegado sólos, clones del mismo Jango eran ahora enemigos y Boba no podía entender cómo copias de él mismo y Jango podían ayudar a los Jedi, a quienes odiaba por la muerte de su padre.

Sobreviviendo durante las Guerras Clónicas

Después de la Batalla de Geonosis, Boba enterró a su padre en un lugar donde las iniciales de su nombre eran lo único que quedaba para recordar a Jango. Luego de tomar su armadura, abandonó Geonosis. Quedando huérfano tan joven, el pequeño Boba se encontraba solo en una galaxia que se tornaba convulsionada. Pero como Jango sabía que su muerte podía llegar en cualquier momento, le dejó un documento informativo codificado para su hijo. Boba buscó rearmar su destrozada vida con ayuda de su “libro negro”, con las instrucciones necesarias para sobrevivir si es que tuviera que valerse por sí solo.

Así, Boba buscó la forma de reunirse con el Conde Dooku para obtener el dinero de su padre, pero era constantemente rechazado por los que se cruzaban en su camino. Las cosas se complicaban cuando los Jedi pusieron un precio por su captura para interrogarlo. Armado sólamente con el código de honor de Jaster como guía moral, el joven Boba se enfrentó a un curso intensivo de cazarrecompensas con maestros como el Conde Dooku, Aurra Sing y Jabba el Hutt.

Boba hace muestra de su puntería
Boba hace muestra de su puntería

Durante el desarrollo de las Guerras Clónicas, Boba participaría junto con Aurra y Bossk en una misión encubierta, donde buscaría la oportunidad de vengarse del Jedi que asesinó a su padre y lo dejó en la orfandad. Contratados por el Conde Dooku, su objetivo era matar al Maestro Windu. Para eso, se infiltró en una unidad de cadetes clones bajo el cargo del Sargento Crasher. Usando como código de identificación CT-327 y el sobrenombre de “Lucky”, pasaría disimulado entre otros clones jóvenes de Jango que irían a una visita instructiva a bordo del Destructor Estelar Endurance. Pero en el fondo, Boba se reconoce distinto a los demás, destinados a ser simplemente tropas clones, mientras que él tenía una relación diferente con Jango. Pronto, los demás cadetes comenzaron a preguntarse acerca del nuevo integrante de la unidad y fue hostigado por Hotshot y Whiplash, pero estos fueron confrontados por Jax.

Al abordar el Endurance, fueron recibidos por los Maestros Jedi Anakin Skywalker y Mace Windu. Parte del recorrido incluyó una estación de armas láser, en las que el Almirante Kilian instó a los jóvenes reclutas a probar su habilidad en las pruebas de tiro. La destreza y puntería de Boba no sólo cumplió con el reto, sino que dejó sorprendidos a los superiores al abatir a tres blancos en movimiento. Luego, discretamente se separó del grupo para buscar el camerino del Maestro Windu. Manteniendo contacto con Aurra mediante un comlink, se dirigió hacia su objetivo y escondió en el pórtico una trampa explosiva láser. Sin embargo, falló en su objetivo, pues de manera fortuita, un soldado clon entró a la habitación y detonó la trampa en lugar del objetivo real.

Boba empuña una carabina DC-15S
Boba empuña una carabina DC-15S

Para evitar que su cubierta fuera desbaratada, Aurra le indicó que fuera al reactor de la nave para destruirlo, pero Boba se mostró con dudas, ya que sólo buscaba venganza contra Windu, no contra los demás a bordo de la nave. Pero con la insistencia de su colega, no veía otra salida. Al llegar al cuarto, se encontró con el soldado clon CT-1477, quien le confió su carabina blaster mientras contactaba a su superior. Entonces, Boba vio la oportunidad para golpearlo con el arma y tumbarlo. El soldado clon lo derribó e intentó detenerlo, pero Boba le disparó una ráfaga de paralización. Entonces, usó el modo de disparo láser para abrir fuego sobre el reactor. Las explosiones generarón muchos  destrozos en el lado de estribor de la nave y Boba abordó una cápsula de escape junto con los cadetes Jax, Hotshot y Whiplash. Pero cuando ésta despegó, Boba la saboteó para que se alejara del punto de reunión y terminara en un lugar en medio del espacio. Entonces, Aurra y Bossk aparecieron en el Slave I para recogerlo, con lo cual, los jovenes clones se dieron cuenta de que Boba estaba con ellos desde el inicio. Boba esperaba dejarlos con vida, pero la inescrupulosa Aurra tenía otros planes: no podían dejar testigos. A pesar del remordimiento de Boba, la cápsula fue soltada y abandonada a su suerte. La venganza contra Mace tendría que esperar.

El joven Boba junto a Aurra, Bossk y Castas
El joven Boba junto a Aurra, Bossk y Castas

Después de que el Endurance hizo un aterrizaje forzoso en el planeta Vanqor, Boba y los demás cazarrecompensas entraron y ejecutaron a los sobrevivientes; tras lo cual capturaron al Almirante Kilian y otros dos clones. Allí, dejaron un casco Mandaloriano con una trampa explosiva para los Jedi que llegaran a investigar el sitio del choque. Después de rescatar a los clones que evacuaron la nave, Mace y Anakin llegaron a Vanqor y entraron al puente de mando. Junto con Aurra, Bossk y Castas, aterrizaron el Slave I a cierta distancia y esperar a que los Jedi cayeran en la trampa. Desde allí, Boba pudo ver cómo su trampa fue activada, y esperaba haber acabado con Windu.

Sin embargo, Boba no estaba satisfecho, debía comprobar él mismo la muerte del Jedi. Pero Aurra consideraba que no habría mucho qué recoger de Windu. Por su parte, Castas estaba ansioso de irse de Vanqor por temor a los Gundarks, además de tener que lidiar con los rehenes capturados, por los cuales consideraba que recibirían poca paga. Entonces Boba se exasperó, resaltando que fue él quien asumió todo el riesgo. Esto hizo que Castas alzara su puño contra el joven Fett, pero Aurra desenfundó su pistola y lo instó a dejarlo en paz. Entonces, Boba insiste que deben llevarle la cabeza de Windu al Conde para demostrar que efectivamente tuvieron éxito en matarlo.

Boba dispara los cañones del Slave I
Boba dispara los cañones del Slave I

Entonces, él, Aurra y Castas tomaron dos motos speeders para ir a los escombros del Endurance. Impaciente por confirmar la muerte de Mace, casi fue aplastado por un pedazo de escombros. Al trepar hacia el puente de mando, el droide R2-D2 se encargaría de obstaculizar su avance cerrando una puerta blindada. Boba supuso que debía ser una avería de la puerta, y tuvieron que tomar otro camino por el ducto de un turboascensor. Entonces, el droide astromecánico siguió lanzando restos hacia los trasgresores, pero Boba no estaba dispuesto a ceder estando tan cerca. Sin embargo, su esfuerzo se vio frustrado cuando cayó cerca de ellos un detonador térmico. A pesar de su insistencia, Aurra y Castas concordaban de que era muy peligroso, por lo que volverían al Slave I para destruir lo que quedaba de la nave.

Poco después de despegar, vieron el caza estelar de Windu sin saber que era piloteado por R2, por lo que Boba concluyó que debía seguir vivo como pensó desde el comienzo. Boba tomó el control de los cañones láser y disparó contra el caza Jedi. Uno de los disparos destruyó su antena de comunicaciones, pero R2 activó el procedimiento para acoplarse a uno de los anillos de hiperpropulsión. Pero al no encontrarse en distancia de tiro, sólo podría destruir uno de estos, por lo que apunto hacia el de la derecha. Pero cuando pensaba que lo tenía atrapado, el caza viró hacia el anillo del lado contrario y logró huir hacia el hiperespacio. Una vez más había fallado en su intento de venganza, pero Aurra usaría a sus prisioneros para atraer nuevamente a los Jedi, esta vez bajo sus términos.

Su carrera en los tiempos oscuros

Boba Fett, cazador de recompensas
Boba Fett, cazador de recompensas

De este período, muchas leyendas se propagaron que pretendían narrar el pasado de la historia de Boba. Algunos decían que era un antiguo soldado Imperial que asesinó a su oficial al mando. Otros creían que era el comandante de un grupo de guerreros Mandalorianos que habian sido exterminados por los Jedi. Otra historia hablaba de un Viajero Protector llamado Jaster Mereel proveniente de Concord Dawn (2), el cual habría adoptado la máscara y el traje cuando fue declarado convicto por traición. Lo cierto es que cuando Boba Fett se volvió más notorio, su forma física y sus métodos dieron lugar a rumores de que Mereel seguía vivo y que “Boba Fett” era simplemente un seudónimo.

Durante los tiempos oscuros, la reputación de Fett iría creciendo como el mejor cazarrecompensas de la galaxia. Prácticamente, una máquina letal y eficaz, tenía un record distinguido de recompensas reclamadas, lo cual corroboraba que un trabajo encomendado era dado por hecho, siempre que Fett fuera complacido con su paga. De lo contrario, se vería en la situación de tomar medidas contra aquellos que incumplieran con un trato pactado.

Incluso el Imperio recurriría a sus servicios para diversas tareas, por lo que hasta personajes como el Señor Oscuro Darth Vader se encontraba entre sus contratistas. Fue el inicio sin piedad de una carrera que vio el desmembramiento el Gremio de cazarrecompensas, una breve aparición como Viajero Protector, pelear con y contra Darth Vader, un asalto solitario a una base Imperial, entre muchas otras hazañas.

Boba usa una armadura Mandaloriana personalizada
Boba usa una armadura Mandaloriana personalizada

Así como su padre, Boba usó una armadura de combate Mandaloriana, aunque con un estilo diferente, más personalizado y algo más ligero. En lugar del color azul que caracterizaba a Jango, su traje combinaba el amarillo con predominio del verde; al igual que lo hizo con el Slave I. Su rostro estaba protegido y cubierto por un casco tenía un visor “T” con visor macrobinocular y escáner infrarrojo. Dentro de sus varios dispositivos incorporados incluía un comlink para comunicarse con su nave, un sistema de sensores de sonido y movimiento integrado. En el lado derecho, se extiende una pequeña antena con un telémetro en el extremo para fijar la distancia de sus blancos.

Tenía una coraza protectora de placas de duraplast en el pecho con ligeras hombreras. En las muñecas. Esta armadura le proveía de una asombrosa protección contra daño físico o disparos blaster, una ventaja considerable que le permitía superar a sus adversarios. También usaba una mochila propulsora Z-6 de Mitrinomon con una cabeza de cohete explosiva. Esto le otorgaba mayor movilidad en el combate, así como un lanzador de ordenanza, que podía dirigir tanto con comandos vocales como con un control en el brazo.

Además, Boba tenía un arsenal variado. Su arma principal era la carabina blaster EE-3; y una pistola blaster como arma secundaria. También portaba un microlanzador de granadas. Incluso tenía armas adicionales, algunas de ellas escondidas. En sus antebrazos llevaba, entre otros elementos, un láser de muñeca Dur-24; un cohete de muñeca MM9 que podía disparar un cohete antipersonal Tipo-12 A, un cohete paralizante Tipo-12 B, o un cohete Merr-Sonn 1126; y un proyector de llamas miniatura Czerka ZX, el cual estaba unido a la mochila propulsora por una manguera.

El arma primaria de Fett es una carabina blaster EE-3
El arma primaria de Fett es una carabina blaster EE-3

Además, para someter a sus enemigos, tenía un lanzador de una cuerda para envolver a su presa e inmovilizarla. En sus rodilleras escondía unos lanzadores de dardos cohete. Este conjunto convertía a Boba en una armadura andante, y este cuantioso equipamiento le ayudaría a prevalecer muchas veces sobre sus menos equipados adversarios. Adicionalmente, Fett usaba una capa; y portaba ciertos trofeos consigo, como trenzas Wookiee.

Las primeras actividades importantes de Boba Fett fueron en los años iniciales del Imperio. Fett fue contratado por el pandillero Sise Fromm para disponer del joven piloto Thall Joben y sus amigos. A pesar de que los Fromms eran enemigos de Jabba el Hutt, uno de los principales empleadores de Fett en varias oportunidades, el cazador aceptó el contrato para saldar una deuda con Fromm.

Fett utiliza un lanzallamas
Fett utiliza un lanzallamas

Por esa época, Fett era propietario de un droide llamado BL-17 y lo empleó para crear confusión entre los droides de Joben, C-3PO y R2-D2. Fett inscribió su speeder modificado en la competencia de speeders de Boonta. Al no estar advertido de una bomba instalada en el speeder de Joben, la Bruja Blanca, intentó capturarlo usando un campo magnético. Pero resulta que atrajo también la bomba hacia su propio speeder y terminó explotando. Enfurecido por su pérdida, Fett capturó a los Fromm y los llevó ante Jabba.

Posteriores historias hablan de Fett trabajando para el Imperio en numerosas ocasiones. Uno de esos reportes menciona a Fett impidiendo que un grupo de agentes Rebeldes capturaran un talismán místico infectado con un virus del sueño, pero los registros de este evento permanecieron como clasificados y no fueron confirmado. Otras historias detallan que Fett fue contratado por Darth Vader para seguir a un agente Rebelde conocido como “Mole” en el helado mundo de Ota.

Boba monta un ichthyodonte en la luna Panna
Boba monta un ichthyodonte en la luna Panna

Poco después de la Batalla de Yavin, un grupo de cazarrecompensas de Jabba el Hutt capturó a Han Solo, Luke Skywalker y Chewbacca en el sistema Hoth. Estos cazadores debían enviar al trío hacia Ord Mantell, donde Boba Fett esperaba para continuar con la entrega al Imperio. Uno de los cazadores, el arrogante Skorr, estropeó la operación y los Rebeldes pudieron escapar. Skorr murió en el proceso y Fett se quedó con las manos vacías.

Por el año 3 DBY, poco después de la Batalla de Hoth, Vader deseaba capturar a Luke Skywalker y convertirlo al Lado Oscuro, por lo que convocó a algunos de los temibles cazarrecompensas de la galaxia. Fue así que Fett acudió junto con Dengar; IG-88; Bossk; y Zuckuss con 4-LOM acudieron al Super Destructor Estelar Ejecutor, la nave insignia de Vader, para escuchar su oferta. Una sustanciosa recompensa sería dada a aquel que lograra capturar al Halcón Milenario. Al ser los amigos del joven Jedi únicamente un medio para atraelo a una trampa, era imperativo capturarlos con vida. Así, Fett recibió una reiteración expresamente para él de no desintegrarlos.

Fett acude a la convocatoria de Vader en el puente del Ejecutor
Fett acude a la convocatoria de Vader en el puente del Ejecutor

Era una doble oportunidad para él. Al saber que el verdadero objeto de interés del Señor Oscuro era Skywalker, los tripulantes del Halcón serían prescindibles una vez conseguido su objetivo. Así, Fett tendría pensado recibir la paga por parte de Vader por la captura de los Rebeldes; y así mismo recibir la custodia del Capitán Solo para reclamar la recompensa ofrecida por Jabba el Hutt.

Cuando se recibió un informe de que el Halcón había logrado despistar repentinamente al Destructor Estelar Vengador en el sistema Anoat, los Imperiales asumieron que la nave había huido al saltar al hiperespacio. Así, Vader ordenó a la flota dividirse y buscarlo en los posibles destinos. Sin embargo, Fett se dio cuenta de que Han Solo debió haber hecho un truco para esconderse de los sensores de la nave Imperial, un truco que había reconocido de Obi-Wan Kenobi cuando éste los despistó en el campo de asteroides de Geonosis. Previendo que el transporte fugitivo escaparía en el momento en que la flota Imperial partiera, Boba escondió el Slave I en medio de la chatarra lanzada al espacio por el Vengador.

Fett y Vader negocian el arreglo de la custodia de Solo
Fett y Vader negocian el arreglo de la custodia de Solo

Sin que ellos se percataran, los siguió hasta el planeta Bespin e informó a Darth Vader que se dirigían a la Ciudad de las Nubes. Esto le permitió al Imperio forzar a Lando Calrissian, el Barón Administrador de la colonia minera, a preparar una emboscada antes de que Solo y sus acompañantes llegaran al planeta. Pero Fett se había percatado de un rastreador colocado en su nave por el cazarrecompensas IG-88 y preparó una trampa ante la inminente llegada del droide asesino.

Con Han, Leia y Chewbacca como prisioneros, Vader procedió a torturarlos para que Luke percibiera a través de la Fuerza su sufrimiento y urgir su llegada. Siendo un hábil negociador, Boba logró, además de la recompensa por la captura del transporte Rebelde, que Vader le concediera la custodia de Solo. Pero sabía que no tendría a su presa hasta que Vader tuviera a Skywalker, pero temía que no sobreviviera para entregarlo al Hutt, por lo que muerto no le era de utilidad.

En orden para tener en sus manos a Skywalker, Vader usaría el congelamiento en carbonita para aprisionarlo, por lo que usaría a Han Solo para ver si una persona sobreviviría al proceso. Fue así que descendió con los prisioneros a una cámara de congelación de carbonita de la ciudad para presenciar el macabro experimento. En el momento en el que Chewbacca comenzó a atacar a las tropas de asalto, Fett se dispuso a dispararle con su blaster, pero fue detenido por Vader. Una vez sometido el Wookiee, Han fue introducido en la cámara y confinado en un bloque de carbonita en estado de hibernación. Finalmente, Vader le entregó la custodia de Solo y procedió a partir inmediatamente del planeta.

Boba Fett y Darth Vader en la cámara de carbonita
Boba Fett y Darth Vader en la cámara de carbonita

Acompañado de dos miembros de la Guardia Alada y dos soldados de asalto, Fett llevó el bloque que contenía a Han por los pasillos de la Ciudad. En ese momento, se percató de que Luke había llegado al planeta y le disparó con su carabina para demorarlo y hacer que los perdiera. Cuando llegó a la plataforma Este, donde había aterrizado el Slave I, indicó que colocaran a Solo en la bahía de carga. Una vez listo, despegó inmediatamente, justo cuando Leia, Lando y Chewbacca, quienes se habían librado de la custodia Imperial, le seguían de cerca. Fett había logrado huir con su presa y la recompensa estaba casi en sus manos. Sin embargo, esto no era el fin de sus problemas. Tener a Han Solo en sus manos era sólo una parte del asunto, pero todavía quedaba pendiente entregarlo a Jabba. Esto significaba que todos los cazarrecompensas tratarían de arrebatarle su premio antes de que pudiera llegar a Tatooine.

El Slave I salió del hiperespacio y llegó al sistema Tatooine, por lo que faltaba poco para entregar a Solo, quien no estaba no era más que una futura obra de arte para la colección de Jabba. Cuando arribó a la órbita del planeta, la computadora de su nave detectó un objeto en el interior que había sido colocado durante su tiempo en Bespin. Se trataba de un dispositivo de rastreo en la la bodega inferior, lo que significaba que estaba siendo seguido por alguien. Sin tiempo para registrar la nave, usó su lanzallamas para destruir todo lo que estuviera abajo, tras lo cual se encargaría del incendio. Justo cuando se disponía a regresar al hiperespacio, en las cercanías se encontraba lo que parecía ser el IG-2000, piloteado por IG-88C, e inmediatamente procedió a destruirlo. Sin embargo, había sido muy fácil, por lo que sospechaba que algo más estaba sucediendo.

Fett recorre los pasillos de la Ciudad de las Nubes con Han hecho prisionero
Fett recorre los pasillos de la Ciudad de las Nubes con Han hecho prisionero

De repente, el IG-2000 emergió detrás del Slave I y logró dañar al Slave I. IG-88D lo conminó a rendirse, ya que consideraba que tenía pocas probabilidades contra un piloto droide como él. Pero Boba no estaba dispuesto a ceder a su preciado prisionero; además, sabía que el droide no se arriesgaría a destruir a Solo. Entonces, en una maniobra arriesgada activó los amortiguadores de inercia y detuvo bruscamente su nave para que el IG-2000 lo sobrepasara, y con su rayo tractor lo jaló para tenerlo en posición de disparo para terminarlo con sus cañones blaster. Con los daños sufridos por el Slave I como resultado del enfrentamiento y la maniobra, era riesgoso aterrizar en Tatooine. Por eso, Fett decidió viajar a un lugar donde pudiera hacer las reparaciones necesarias a su nave, por lo que se dirigió al enclave Imperial en Gall. Para su frustración, tendría que pasar más tiempo con Solo.

El Slave I llegó al puerto de la luna y Fett aterrizó para que su nave pudiera ser reparada. Allí, fue llamado por los cazarrecompensas Zuckuss y Bossk , quienes afirman desear compartir la recompensa con Fett. Pero se dio cuenta de que se trataba de una trampa para deshacerse de él, y le disparó al tirador que lo apuntaba desde arriba. Entonces, la computadora de su nave le informó que habían intrusos en su interior. Al ver que estaban tratando de demorarlo, arremetió contra Bossk y Zuckuss, para regresar rápidamente a su nave.

Boba Fett es emboscado por varios cazarrecompensas en Gall
Boba Fett es emboscado por varios cazarrecompensas en Gall

Cuando salió de la cantina, se percató del movimiento de fuerzas Imperiales en el puerto y se preguntó qué estaba sucediendo. Rápidamente, se dispuso a regresar a su nave, donde 4-LOM y otros dos mercenarios trataban de llevarse a Solo; pero Fett se deshizo de ellos en el acto. Y no sólo eso. Entonces, un aviso anunció la presencia de naves Rebeldes en el puerto espacial. Los Rebeldes también sabían de su paradero e intentaban recuperar a su amigo. El Slave I fue divisado por el Halcón, pero éste se encontraba combatiendo contra los cazas TIE del puerto, por lo que Boba pudo escapar.

Después de dejar Gall, se escondió el Slave I en un campo de asteroides. Fett expresa su frustración al bloque en el que estaba confinado Solo sobre la difícil situación que lo aqueja. Han resultó una mayor dificultad en su condición actual que cuando estaba libre, ya que no sólo los Rebeldes lo están persiguiendo, sino también sus camaradas cazarrecompensas. Sin que se diera cuenta, 4-LOM, quien se había quedado en la bodega de carga del transporte, se había reactivado y comenzó a autorrepararse. Entonces, la nave detectó su señal, así como Bossk, quien piloteaba el Hound’s Tooth. Al darse cuenta de que el droide seguía en la nave de Fett, siguió la señal junto con otros cazarrecompensas que lo acompañaban a bordo.

Boba le entrega a Jabba a Han congelado en carbonita
Boba le entrega a Jabba a Han congelado en carbonita

De vuelta en el Slave I, Fett se enfrentó a 4-LOM y de un disparo le desprendió el brazo. De repente, el droide se lanzó debajo de un compartimiento y procedió a cerrarlo para detener a su contrincante. Entonces, Fett le disparó al dispositivo de la puerta para abrirla y se lanzó a terminarlo con un disparo en la cabeza. Pero resulta que 4-LOM había inhabilitado el sistema que alimentaba las armas de la nave, por lo que se encontraba indefenso. En ese momento, el Hound’s Tooth y comenzó a dispararle, mientras otro transporte se acoplaba a su casco e introducía a Zuckuss y a su equipo. Viendo Fett que solamente Han en carbonita sobreviviría a la destrucción de su nave y que Bossk estaría dispuesto a correr ese riesgo, se rindió a sus captores.

Desprovisto de su armadura y su equipamiento, fue llevado por Furlag camino a sus celdas. En el camino, Fett le preguntó si era un novato, pero el mercenario lo desestimó y expresó su confianza al pensar que fue muy fácil atraparlo. Sin embargo, el subestimar a Fett probaría ser un error fatal, ya que éste activó una escotilla debajo de Furlag y el desafortunado fue succionado por el vacío, y Fett se apropió de su blaster. Mientras tanto, Zuckuss y los otros dos mercenarios habían quitado a Solo de sus seguros y se dispusieron a llevárselo de la nave. En ese momento, Fett liquidó a todos excepto al Gand.

Entonces, envió el transporte hacia el Hound’s Tooth, para hacerle creer a Bossk que había tenido éxito. Sin embargo, resulta que la nave estaba cargada de explosivos, ya que por el poco tiempo no pudo preparar una carga más fuerte, pero sería suficiente para dañar la nave del Trandoshano y ganar tiempo para escapar al hiperespacio. Una vez que se alejó de sus perseguidores, procedió a reparar los sistemas de armas de su nave.

Boba en el Palacio de Jabba el Hutt
Boba en el Palacio de Jabba el Hutt

Pero aún quedaba un asunto pendiente aquejándolo todo el tiempo: Solo. Fett comienza a cuestionarse si la recompensa vale todos los problemas que le está causando y decide terminar con la tarea de una vez por todas. Entonces, Fett se acerca a Zuckuss, quien está cautivo en una de las celdas, y le informa de manera algo convincente que le ayudará a entregar a Solo a Jabba el Hutt. Zuckuss advierte que está siendo esperado en Tatooine; pero a pesar del riesgo, Fett confía en que el Gand tendrá la oportunidad de colaborar, aún a costa de su vida.

Boba aterrizó el Slave I cerca del Palacio de Jabba, en donde era esperado por Bossk y los demás cazarrecompensas. Fett disfrazó a Zuckuss como él, y lo colocó en una moto swoop arrastrando los restos del destrozado 4-LOM. Éste sería un señuelo para distraer a los demás mercenarios. Mientras ellos se daban cuenta del engaño, Fett llegó hasta la cámara de audiencias de Jabba para entregarle su premio. Sin embargo, no está dispuesto a entregarlo por el precio pactado, ya que los líos causados por Solo resultaron mayores de lo que se habría imaginado. Determinado a sacar un completo provecho después de la problemática situación, sólo aceptaría diez veces la cantidad de la recompensa en efectivo.

La caída de Boba

Fue así que después de recibir su paga, decidió quedarse en el Palacio de Jabba. Estuvo presente cuando los Rebeldes intentarían nuevamente un rescate para salvar a su amigo prisionero. Cuando llegó un mercenario de nombre Boushh con Chewbacca como prisionero, todos fueron sorprendidos por la osada treta del cazarrecompensas, quien sacó un detonador térmico como seguro de negociación. Fett reconoció sus agallas ante tan atrevida maniobra, sin saber que se trataba de la Princesa Leia Organa, disfrazada para entrar de incógnito al Palacio. Después de que fue descubierta, el mismo Luke Skywalker en persona fue hasta Jabba para reiterar su deseo de tener de regreso a Han Solo. Pero el Jedi sobrevivió a la mascota del Hutt, un gigantesco Rancor.

Boba presencia la lucha entre Luke y el Rancor en el Palacio de Jabba
Boba presencia la lucha entre Luke y el Rancor en el Palacio de Jabba

El líder criminal decidió llevarlos al Gran Pozo de Carkoon para arrojarlos al Sarlacc. Fett acompañó a Jabba y a su corte abordó de la barcaza Khettana hasta el Mar de las Dunas para presenciar el macabro espectáculo. Lamentablemente para él, Jabba estaba decidido a sentenciar a Luke Skywalker, a pesar de la cuantiosa recompensa sobre su cabeza por parte del Imperio. Pero el Hutt no estaría dispuesto a perdonarlo, había matado a su Rancor y haría que pagara por eso. Sin embargo, pronto los Rebeldes revelaron un plan de escape de respaldo para luchar por su libertad.

Inmediatamente, Fett salió de la barcaza y se lanzó con su mochila propulsora para luchar contra el Jedi. Al aterrizar sobre el skiff, blandió su carabina blaster, pero ésta fue cortada por la hoja del sable de luz. Entonces, usó su lanzador de cuerda para amarrar a Skywalker, pero éste logró liberarse y Fett cayó al suelo. Cuando el Jedi se lanzó al otro skiff, Fett aprovechó para recomponerse y atacarlo mientras estaba ocupado con los esbirros de Jabba. Sin embargo, justo cuando estaba apuntando hacia Luke, Han golpeó inadvertidamente la mochila propulsora y Fett salió volando sin control, se golpeó contra la barcaza y terminó siendo engullido por el Sarlacc.

Boba Fett se enfrenta a Luke Skywalker en el Gran Pozo de Carkoon
Boba Fett se enfrenta a Luke Skywalker en el Gran Pozo de Carkoon

Pero éste no sería el final de Fett. Cuando cayó dentro de la bestia, pudo mantenerse vivo por numerosos chupadores de fibras pegadas a su cuerpo, los cuales eran parte del proceso metabólico de la criatura, en el que las presas eran mantenidas en una larga agonía por mil años para ser devoradas. Fett casi perdió su identidad debido a la demencia provocada por las toxinas del Sarlacc. Pero con su voluntad, y haciendo uso de sus armas y equipo, logró abrirse paso desde el interior del Sarlacc y salir a la superficie.

Sin embargo, había sido afectado por el proceso digestivo de la criatura y quedó tirado en la arena. Su armadura y su cuerpo fueron dañados por el Sarlacc. Desnudo, herido e indefenso en las arenas de Tatooine, fue ayudado por el cazarrecompensas Dengar, quien lo atendió hasta que sanara. Fett reclamó su armadura y su reputación, al regresar del mundo de los muertos para buscar nuevas recompensas. Después de su derrota en el Pozo de Carkoon, Fett tenía sólo una cosa en mente: reponer su reputación y vengarse de aquel que lo humilló. Además, todos los Hutts pusieron una recompensa elevadísima sobre Han y Leia, principales culpables de la muerte de Jabba. No fue hasta seis años después de la Batalla de Endor que Solo se enteraría que su antiguo némesis esta aún con vida. Fett se dispuso a tenderles una emboscada cuando el Halcón Milenario se dirigió a Nar Shaada, la luna de Nal Hutta. Allí, Han fue traicionado por su amigo Mako, quien lo entregó a Boba Fett y a Dengar. Ambos emprendieron una persecusión de la pareja.

En medio del tiroteo, un cohete de muñeca de Fett golpeó el deslizador de un Hutt, quien cayó al abismo. Han y Leia aprovecharon la oportunidad para volar en el deslizador y abordaron el Intruso Estelar, la nave de una exnovia de Han, Salla Zend. Fett y Dengar abordaron el Slave II y se dispusieron a perseguirlos. Al ver que viajarían a la velocidad luz hacia el Núcleo Profundo, Fett se dispuso a adelantarse, confiado de que su hiperpropulsor le permitiría llegar antes. Fett emergió del hiperespacio en las cercanías del planeta Byss siguiendo de cerca al Intruso Estelar. A pesar de las advertencias de Dengar acerca de los escudos deflectores que protegen el planeta, Fett se confió en que podría escabullirse y traspasar las pantallas protectoras del planeta detrás de su presa. Pero los operadores del escudo se percataron de su intento y cerraron la pantalla antes de que pudiera pasar y el Slave II salió despedido sin control. Frustrado, Dengar decide no trabajar más en conjunto con Fett, quien considera que además no tendrá que compartir la recompensa por Solo.

Boba se aparece en una emboscada a Han Solo
Boba se aparece en una emboscada a Han Solo

Cuando Solo volvió a la luna, Fett los persiguió nuevamente en el Slave I. En un corredor se encontró de frente con el Halcón Milenario y ambas naves se dispararon entre sí. Entonces, fue impactado por el transporte Corelliano, pero a pesar de perder uno de sus estabilizadores, Fett logró reponerse. Cuando los tripulantes del Halcón aterrizaron, Fett se enfrentó a ellos y los acorraló en un tiroteo. De repente, fue atacado por Chewbacca, pero lo hirió con su blaster. Sin embargo, el Wookiee se repondría y se lanzó nuevamente contra él, agarró su casco mientras se activaron los propulsores de la mochila. Fett salió disparado hacia el techo, vivo pero vencido una vez más, ya que el Wookiee se quedó con su casco Mandaloriano como trofeo.

Al regresar a su nave que estaba en reparación, fue confrontado por Zasm Katth y Baddon Fass, dos guerreros Imperiales del Lado Oscuro acompañados de tropas de asalto. Fett fue requerido para trabajar nuevamente para el Imperio, pero en condiciones diferentes, es decir, sin paga. Esto era inaceptable para el cazarrecompensas, ya que en el pasado incluso Vader le remuneraba sus trabajos. Ante su negativa, fue sometido con una constricción de Fuerza por parte de los usuarios del Lado Oscuro. Cuando un soldado de asalto se dispuso a quitarle el casco, Fett disparó sus armas de la muñeca para fulminarlo. Aprovechando la confusión, abordó el Slave I y escapó del lugar.

Cuando el Halcón entró en Nal Hutta, Fett esperaría nuevamente para encontrarlo. Una vez que lo tuvo en la mira, disparó con sus cañones blaster. Entonces, Han hace una maniobra arriesgada: se interna en las nubes de gas interestelares. Fett queda consternado por esta acción inesperada, pues sus sensores no pueden seguirle el rastro. Pero sabe que con el daño sufrido no puede esconderse en la nube por mucho tiempo y decide esperarlo hasta que salga. Su paciente espera rindió frutos, cuando el Halcón emergió nuevamente después de su estadía con los Ganathanos. Sin embargo, Fett nuevamente subestimó la destreza y la suerte de Solo. No contaba con un nuevo aditamento del transporte, un arma de rayos que inutilizó instantáneamente al Slave I, el cual cayó sin control en una nube de gas.

Fett es vencido por Chewbacca
Fett es vencido por Chewbacca

Después de varias correrías, lo impensable sucedió. Los mejores se hicieron viejos. La pierna izquierda de Fett se empezó a descomponer y amenazaba con volverse cancerosa. Aún así, no le impidió cazas a su adversario más viejo, Han Solo, en el planeta Jubilar. Fett lo arrinconó con su arma, pero Solo logró voltear la situación. En una galaxia tan cambiante, la única constante había sido su conexión con Solo. Y por primera vez, el viejo cazador se vio a sí mismo en su presa. Entonces, Fett decidió dejar la profesión. Pero cuando le pidió a Taun We un reemplazo para su pierna, ella le pidió que hiciera un último trabajo: cazar al último comando Mandaloriano vivo que había sido responsable de la devastación en Kamino: Fenn Shysa. Después de la cacería final, Fett volvió a unirse a los Protectores Mandalorianos en la defensa de los planetas Gyndine, Tholatin y Mandalore durante la invasión de los Yuuzhan Vong.

Diez años después, el cuerpo de Fett comenzó a deteriorarse; su hígado estaba fallando, y sus tejidos finos tenían tumores. El diagnóstico le daba uno o dos años más de vida; y esta vez ya no contaba con la ayuda de Taun We, quien estaba desaparecida. Boba decidió localizar a su hija Ailyn, quien había nacido de su matrimonio de tres años con la cazarrecompensas Sintas Vel, hace mucho tiempo durante la juventud de Fett. Ailyn había desaparecido, tomando secretamente la recompensa colocada por el secesionista Corelliano Thrackan Sal-Solo sobre las cabezas de Han y Leia. La hija de Ailyn, Mirta Gev, le solicitó a Boba unirse en la búsqueda de su madre sin revelarse que era su nieta. Con 71 años de edad,  Fett tomó el trabajo de asesinar a Thrackan, y lo mató de tres disparos en la cabeza.

Boba es confrontado por Zasm Katth y Baddon Fass
Boba es confrontado por Zasm Katth y Baddon Fass

Fett y Gev se enteraron de que Ailyn había sido capturada, torturada, y asesinada por Jacen Solo. Después de confronter la animosidad de su nieta mantenía hacia él, Fett se dio cuenta de que era tiempo para reclamar sus orígenes Mandalorianos. Fett y Gev viajaron a Mandalore y Fett reasumió su rol como líder, aunque sentía que no lo merecía. Fett pudo conseguir un suero que rápidamente ayudó a su recuperación, y atudó a Mandalore a regresar como una potencia en la galaxia.

Luego, Fett se sorprendió al descubrir que Sintas aún estaba con vida. Había sido congelada en carbonita décadas antes. Habiendo vuelto a Mandalore y deshielada de su prisión de carbonita, Sintas era desorientada y ciega, pero Mirta se encargó de cuidarla. Cuando ella comenzó a recuperar sus memorias, no tuvo ninguna mala intención contra Boba. Entonces pasaron varios días hablando, esperando reparar las cicatrices emocionales de su pasado. Eventualmente llegaron a entenderse, a tiempo para celebrar la boda de su nieta con Ghes Orade.

Boba Fett, legado Mandaloriano
Boba Fett, legado Mandaloriano

Jaina Solo llegó a Mandalore para pedirle ayuda a Fett para que la entrenara para derrotar a su hermano, Jacen. Fett accedió, y comenzó a enseñarle cómo luchar como un Mandaloriano. Mientras tanto,fue contactado por la Almirante Natasi Daala, quien había salido de la clandestinidad para asistir a Gilad Pellaeon en una misión para capturar el planeta Fondor. Daala serviría como fuerza de reserva secreta de Pellaeon, y quería que los Mandalorianos proporcionaran potencia de fuego adicional en caso de necesidad. Las naves de la Alianza Galáctica y del Remanente Imperial se rehusaron a seguir las órdenes cada vez más beligerantes de Jacen Solo. En medio de lo que siguió, los oportunistas moffs Imperiales intentaron aprovecharse del asesinato repentino de Pellaeon a manos del aprendiz de Solo, Tahiri Veila. Daala llamó al pequeño destacamento de Fett en la batalla, para asegurar el destructor Bloodfin antes de que el consejo de Moffs pudieran afirmar su propio control.

Los Mandalorianos abordaron la nave, atraparon a los Moffs y a Tahiri en el centro del comando. Fett y sus soldados no tomaron prisioneros, y dispararon a los Moffs y a cualquiera que intentara escapar. Sin embargo, no pudieron capturar a Tahiri, quien se escapó cuando Jacen Solo llegó para rescatarlo. Fett logró interceptarlos, pero se rehusó a matarlo cuando tuvo la oportunidad, ya que se lo dejaría a Jaina.

A medida que la guerra proseguía, Fett se enteró de que el Remanente Imperial había desplegado un nanoasesino en Mandalore, creado de la sangre de Mirta Gev, y fue diseñado para matar a cualquier miembro de la descendencia del linaje de Fett, y para seguir active indefinidamente. Esto forzó a Boba y a Mirta a buscar un nuevo hogar mientras intentaban ayudar a Mandalore a recuperarse del ataque por parte de la Quinta Flota de la Alianza Galáctica.

Notas:

  1. Éste es el origen de Boba Fett visto a partir de lo mostrado en El Ataque de los Clones. Las fuentes previas al Episodio II ofrecían una historia de fondo muy distinta sobre su pasado que, a raíz del estreno de la película, debió ser cambiada. Así, se hizo una retrotracción a la continuidad para que, en lugar de desechar completamente el trasfondo anterior, éste fuera adaptado y aplicado a Jango, quien vino a ser su “padre”.
  2. En relatos previos al Episodio II, el nombre era colocado como la verdadera identidad de Boba. Posteriormente, Jaster fue desarrollado como un personaje propio y único en la serie de cómics Open Season. Jaster pasó a ser el líder de una facción Mandaloriana y el mentor de Jango Fett, de quien se hizo tutor cuando éste quedó huérfano. Más probable resulta que tanto Jango como Boba usaran en ocasiones el nombre de “Jaster Mereel” como alias para honrar al gran Mandaloriano.