Caza Estelar Porax-38

  • Afiliación:Utapau, CIS
  • Manufacturado:Dispositivos Buuper Torsckil Abbey
  • Tipo:Caza Estelar
  • Dimensiones:12.7 m de largo, 12.88 m de ancho, 2.71 m de alto
  • Armamento:Cañones láser
  • Apariciones:Episodio III, The Clone Wars

Debido a que la Federación de Comercio mantiene su posición de poder en las regiones exteriores mediante el embargo en la venta de armas, algunos gobiernos planetarios como el del remoto mundo de Utapau recurren a la construcción local de elementos para equipar a sus fuerzas de defensa. Éste es el caso del caza estelar Porax-38, aparatos monoplaza muy versátiles y bien equipados.

Vista lateral de un caza Porax-38
Vista lateral de un caza Porax-38

Construido por Dispositivos Buuper Torsckil Abbey, estas naves contaban con sensores, escudos fuertes, un sistema de hiperpropulsión y cañones láser. Su armamento principal consta de dos cañones láser gemelos de alta potencia; y está protegido por resistentes escudos deflectores. Sus suministros de aire, combustible y comida pueden durar hasta 20 días.

Sus motores versátiles y sistemas de reacción doble propulsan el caza a velocidades de 3 300 G en el espacio; y 61 000 kilómetros por hora, en vuelo atmosférico. Una de sus características es que está equipado con un hiperpropulsor Clase 2, el cual le permitía realizar viajes interestelares por su cuenta con un rango efectivo de 3 000 años luz. A diferencia de cazas basados en una flota estelar, como los V-wing, cazas Jedi o cazas Buitre, el P-38 contaba con una mayor autonomía de vuelo y podía desempeñar misiones hasta los confines del Sector Tarabba.

La nave tiene capacidad para un piloto. Sin embargo, la cabina está diseñada para albergar a los nativos Pau’an, en lugar de los más altos Utai. Es por eso que, al haber sido concebido para estos usuarios, es necesario efectuar modificaciones al P-38 para ser empleado por especies de mayor altura.

Un P-38 piloteado por un Magnaguardia
Un P-38 piloteado por un Magnaguardia

Aparte de la Fuerza de Utapau, estos cazas fueron empleados por los Separatistas, piloteados por droides como el MagnaGuardia IG-100 durante las Guerras Clónicas. También el cazarrecompensas Cad Bane solicitó disponer de un caza estelar clase-Rogue Porax 38 cunado fue contratado por Darth Sidious para el robo de un holocrón Jedi.

El P-38 combatió durante la Batalla de Utapau para enfrentarse a la ocupación Separatista . Durante el año 19 ABY, el General Grievous escogió Utapau para convertirlo en escondite de los líderes de la CIS. Al ver que sus fuerzas estarían sobrepasadas ante la próxima ocupación Separatista del planeta, Tion Medon, el encargado de la administración del puerto, ordenó esconder a las fuerzas de cazas en hangares secretos en las cuevas y fuera del planeta.

Cuando el General Obi-Wan Kenobi llegó a Utapau, las fuerzas militares leales se unieron a las tropas de la República cuando se desató la lucha por la liberación del planeta. Los pilotos Utapauns contaban con el conocimiento del terreno y sus sistemas de escaners avanzados les daban una ventaja durante las persecuciones a alta velocidad entre los cañones del planeta. Además, sus poderosos bloqueadores de sensores podían interferir con las señales de control de los cazas droides. De esta forma, los droides que quedaban aislados, terminaban dependiendo de sus limitadas programaciones en sus cerebros droides incorporados.