Caza TIE/D

  • Afiliación:Imperio Galáctico
  • Manufacturado:Sistemas de Flota Sienar
  • Tipo:Caza Estelar
  • Dimensiones:- desconocido -
  • Armamento:Cañones láser
  • Apariciones:Episodios IV, V y VI

Con la experiencia de las Guerras Clónicas, había quedado demostrada la superioridad de los pilotos vivientes por encima de los cazas droides durante los combates espaciales y aéreos. Durante el apogeo del Imperio, era escasa la demanda de cazas no tripulados debido a la enorme disponibilidad de pilotos TIE, con muchos egresados de las Academias Imperiales. Sin embargo, el Imperio Galáctico estaba determinado a producir el mejor caza espacial de combate autómata. Fue así que Sistemas de Flota Sienar produjo su propio modelo de caza droide para la Naval Imperial, denominado el caza TIE/D.

Un Caza TIE/D
Un Caza TIE/D

El TIE/D es un caza robótico no tripulado perteneciente a la línea de cazas TIE. En vez de partir de cero con un nuevo diseño, se usó como base al caza TIE. Por eso, comparte las mismas características, como la estructura usada en el caza TIE/Ln y el interceptor TIE; los mismos cañones láser gemelos montados en frente; el mismo generador de potencia y la configuración de sus sistemas de propulsión. La cabina es una cápsula con una forma esférica con los sistemas del reactor de ionización solar y los motores gemelos de iones. A cada lado tiene con un par de paneles solares rectangulares inclinados con un área mayor que le permite obtener energía extra para alimentar los sistemas de propulsión y mejorar la maniobrabilidad. Está protegido por un casco de aleación de titanio y sus paneles solares de acero quadanio, aunque la ausencia de un piloto hace que tenga casi la misma masa que el TIE/Ln.

Comparte todas las características de la línea de TIEs, excepto por la estación del piloto. La nave puede ser operada por un cerebro droide, una avanzada unidad caza Cybot Galáctica As-6. Ésta pesa menos de 10 kilogramos y es lo suficientemente pequeño como para ser instalado en virtualmente casi cualquier caza que tenga una interfase de computadora adecuada. Circuitos de logica avanzados y puede ser actualizado y mejorado con nuevas maniobras y tácticas para tratar de imitar las acciones de un piloto orgánico. También puede ser controlado desde una estación de pilotaje remoto a bordo de una nave capital.

Cazas TIE/D en la Batalla de Mon Calamari
Cazas TIE/D en la Batalla de Mon Calamari

Los cazas droides tienen algunas ventajas por encima de las naves tradicionales. Son capaces de realizar maniobras extremas que podrían matar o llevar al límite a pilotos vivientes. Además, al no ser piloteados, le permite a los Almirantes amasar grandes flotas de cazas sin sacrificar la vida de combatientes. Sin embargo, la experiencia ha demostrado las constantes limitaciones. Los ingenieros y programadores constantemente intentan mejorar la interfase droide para darle a los TIE/D un mejor desempeño en combate, pero es un objetivo difícil. No importa cuán sofisticados sean sus programas de combate, un droide no puede imitar la creatividad, imprevisibilidad y la espontaneidad de un piloto orgánico. Ésta era una gran ventaja para los pilotos de la Nueva República, quienes tuvieron que enfrentarse contra estos adversarios con el resurgimiento del Emperador.

Después de la Batalla en Endor, el Imperio ya no se encontraba en la posición para afrontar grandes pérdidas, por lo que no se podía arriesgar innecesariamente las vidas de sus pilotos y se recurrió al uso de cazas droides. Inicialmente los costos de construcción eran elevados, pero los estrategas del Emperador esperaban que los TIE/Ds fueran poco costosos para cuando fueran producidos masivamente en líneas de ensamblaje. La primera aparición de los TIE/D fue en la Batalla de Mon Calamari. Los pilotos de la Nueva República sufrieron muchas bajas al enfrentarse contra ellos, pero al final terminaron imponiéndose y el resultado fue una derrota para el Imperio. La mayoría de las primeras productoras de TIE/Ds estaban a bordo de los devastadores de mundos, las colosales máquinas de guerra usadas para atacar el planeta acuático. Sin embargo, estas fábricas se perdieron con la destrucción de las superarmas.