Dannik Jerriko

  • Afiliación:- ninguna -
  • Planeta de Origen:Anzat
  • Especie / Genero:Anzati / Masculino
  • Altura:1.80 metros (aproximadamente)
  • Transporte:- desconocido -
  • Armas:- desconocido -
  • Apariciones:Episodio IV

Jerriko pertenece a una especie depredadora conocida como los Anzati, altos, esbeltos y con apariencia humanoide, los Anzati poseen proboscis prensiles; las cuales están alojadas en una especie de bolsillos ocultos en sus mejillas. Cuando estos capturan a sus presas, los Anzat, despliegan sus proboscis y las introducen en los conductos respiratorios de sus víctimas, succionándoles su materia gris y sus energías vitales. Los Anzati, son longevos y se calcula que Jerriko tiene alrededor de 1010 años de edad durante la época de la Batalla de Yavin.

A diferencia de criaturas mitológicas, Jerriko no solo succiona la sangre de sus víctimas para satisfacer su sed, él extrae la Suerte de sus víctimas, a este alimento en conjunto le llaman “sopa”. Aún si sus víctimas sobrevivieran luego de este tipo de ataque, no podrían vivir por mucho tiempo. Es por esto que Jerriko frecuentemente elige alimentarse de asesinos y delincuentes. ¿Quién los echaría de menos, más que sus jefes?

Dannik Jerriklo, un cliente de la cantina de Chalmun
Dannik Jerriklo, un cliente de la cantina de Chalmun

Jerriko había desarrollado una adicción a la nic-i-tina. Una vez bebió de la “sopa” de un tipo el cual era adicto a tal producto. Fue por ello, que Dannik, adquirió la adicción, por ello es que siempre se le ve acompañado de su característico hooka (una especie de pipa para fumar la nic-i-tina).

Jerriko trabajó como cazarrecompensas durante mucho tiempo. Hizo mucho dinero y ganó una gran reputación. Su trabajo era muy meticuloso y sus precios elevados. “Si no tienes la capacidad de contratarme, entonces debes saber que no existo”, fue lo que dijo más de una vez el asesino. Solamente su primer jefe discutió con él acerca del precio de su trabajo. El Anzat bebió su “sopa” y el hombre murió. Nadie más nunca volvió a discutir acerca de precios con él. Jerriko trabajó por un tiempo con Jabba el Hutt, consumiendo a los asesinos que el señor del crimen no elegía enviar a su rancor.

Jerriko frecuentaba mucho el espacio puerto de Mos Eisley, que lo consideraba un festín de “sopa” cargada de Suerte, centrada en delincuentes, criminales y rebeldes. Fue entonces cuando se encontraba en la cantina de Mos Eisley que el Anzat olfateó una “sopa” tan intoxicante que lo aturdió. Dos hombres ebrios intentaban entablar una pelea con un muchacho granjero; cuando un anciano intervino con su sable de luz. El Anzat no había visto un hombre así hace muchos años. Era un Jedi y su aura brillaba intensamente en la Suerte. Jerriko sabía que el tipo era un Maestro Jedi y que fácilmente podría evitar ser atacado por el Anzat, es más, sentiría cualquier ataque aproximándose. Y el joven muchacho, era quizás su estudiante, también sería muy complicado, por sus habilidades sensoriales.

Mientras calmadamente, reflexionaba y fumaba su pipa, Jerriko vio a ambos Jedi reunirse con un Corelliano y un Wookie. Fue cuando otra perturbante esencia emergió. La sopa del Corelliano se sentía sabrosa, espesa y dulce, como la que no había probado en años. Jerriko solamente vio como Han Solo se retiraba, sabiendo que Jabba el Hutt deseaba a este hombre sobre todas las cosas. Jerriko maquinó entregarle a Han a Jabba, de tal manera que podría beber su “sopa”, antes de la entrega. Desafortunadamente para Dannik, Solo escaparía del planeta.

El Anzat, molesto por haber desperdiciado esa oportunidad de tan deliciosa “sopa”, puso un plan en marcha. Se infiltraría en el palacio de Jabba, para que cuando Solo fuera eventualmente capturado, el pudiera absorber su “sopa”. Coincidentemente, Jerriko fue contratado por Lady Valarian, para que le informara acerca de los movimientos de Jabba. El prefecto Eugene Talmont también le pidió que se infiltrase para informarle acerca del Hutt. Jerriko gustosamente aceptó ambas ofertas y se infiltró en el palacio de Jabba. Durante su estadía bebió la sopa de muchos de los asistentes al palacio; nadie sabía quien era el misterioso criminal dentro del hogar del Hutt.

El anzat trató desesperadamente de beber la “sopa” de Han Solo cuando este llegó congelado en carbonita, pero sus esfuerzos se vieron mermados cuando el Corelliano, fue rescatado por Luke Skywalker y sus amigos. Jerriko se volvió loco y entonces decidió beber la sopa de Jabba, solo para enterarse después que había sido asesinado en el pozo de Carkoon. Mucho más furioso y fuera de sus casillas, se dispuso a asesinar a cualquiera que encontrara en el palacio.

Cuando cumplía con su tarea, intentó beber la sopa de Yarna d’al’ Gargan, una obesa bailarina askajiana. Jerriko la hipnotizó y desplegó sus proboscis para beber de su “sopa”, fue entonces que circunstancialmente, Gartogg, un guardia gamorreano, se tropezó con el anzat y evitó que mate a la bailarina. Yarna huyó, pero Gartogg ya conocía la identidad del asesino, luego un precio se le pondría a la cabeza de Dannik, a quien nadie ha vuelto a ver desde entonces.