Darth Maul

  • Afiliación: Sith
  • Origen: Iridonia
  • Especie / Genero:Zabrak / Masculino
  • Altura:1.75 metros
  • Armas:Sable de luz de doble hoja
  • Transporte:Cimitarra, Bloodfin
  • Apariciones:Episodio I, UE

El atemorizante y poderoso Darth Maul, Señor de los Sith, vivió en la era de la República Galáctica y cumplió un rol preponderante en los eventos que se conocieron como la Crisis de Naboo. Reclutado de muy joven por el propio Darth Sidious para ser entrenado en el camino del Lado Oscuro de la Fuerza, Maul actuaría bajo las sombras durante muchos años, convirtiéndose en el puño de la voluntad de Palpatine.

Este talentoso Zabrak dominó varias técnicas de pelea como el Juyo, el Jar’Kai y el teräs käsi. Poseía un sable de luz de doble hoja que, contra un rival común, le daba cierta ventaja en combate. Sería Darth Maul, quien iniciara a lado de Palpatine, el plan para que los Sith se apoderasen de la Galaxia, a pesar de que el Zabrak cayera durante un enfrentamiento con los Jedi en el Palacio de Theed, años antes de que su Maestro tomara el título de Emperador de la Galaxia.

El aprendiz de Sith

Nacido en Iridonia, tierra natal de los Zabrak; muy poco se sabe acerca de los primeros días de este personaje. Nunca se supo su nombre real, pero se sabe que su maestro, Darth Sidious, lo arrebató del seno de su familia cuando era muy joven (alrededor del año 50 ABY) (1).

Ya alejado de sus coterráneos, Sidious inició el entrenamiento del joven Maul para que lograra ser el Sith que Palpatine necesitaba a su lado. Como era de esperarse, el entrenamiento de Maul fue agotador y violento, haciendo que el muchacho aflorara lo peor de sí. Sidious empleaba una serie de técnicas de tortura y castigo para que su ira aflorase y así se hiciera más fuerte en el Lado Oscuro de la Fuerza. Cuando ya era un adolescente, el propio Sidious marcó todo su cuerpo con una serie de tatuajes Sith, dándole una atemorizante apariencia ante sus enemigos.

A pesar de ello, a Darth Maul le gustaba su vida como Sith. Al Zabrak le resultaba imposible concebir un tiempo en que no hubiera estado al servicio de Sidious. Sabía que era originario de un mundo llamado Iridonia, pero saber eso era como saber que los átomos que componían su cuerpo habían nacido en los hornos galácticos primordiales donde se forjaron las estrellas. Ese conocimiento era interesante de una forma remota y académica, pero sólo eso. No tenía ningún interés en descubrir algo más sobre su pasado o su mundo natal. En lo que a él se refería su vida empezaba con Lord Sidious. Y si su Maestro le ordenaba acabar con esa vida, acataría esa orden sin discutirla.

Con el pasar del tiempo Maul creció tanto en habilidades de combate como en el manejo de la Fuerza. Maul había desarrollado su propia personalidad, estaba inmerso totalmente en el Lado Oscuro de la Fuerza. El aprendiz de Sith había elegido como arma un sable de luz doble, una extraña arma utilizada por poderosos Sith en la antigüedad (2). A pesar de conocer la Regla de Dos establecida tiempo atrás por Darth Bane, que indicaba que el aprendiz finalmente debía de asesinar a su maestro; Maul nunca pensó acabar con la vida de Sidious hasta que más adelante fuera probado al límite.

Como parte del entrenamiento del Zabrak, se sabe que alrededor del año 33 ABY, Sidious envió a Maul, a encontrarse con Silus, otro sensible a la Fuerza, en un planeta desconocido del Borde Exterior. Darth Sidious consideraba que Silus, podía ser un impedimento en sus planes de conquista debido a su potencial poder en el Lado Oscuro de la Fuerza. Silus aprovechaba sus dotes en la Fuerza para enfrentarse a rivales menores en una arena de duelos y así obtener un gran beneficio económico. Maul debía llevarle a Silus un holo-mensaje por parte de su Maestro y así lo hizo. El Zabrak ubicó al corpulento Silus y le entregó el mensaje de su mentor. Cuando el mensaje se desplegó ambos se llevaron una gran sorpresa.

Maul durante su entrenamiento
Maul durante su entrenamiento

En el holo-mensaje aparecía Sidious, proponiéndole a Silus tomar el lugar de su aprendiz Maul. El Zabrak inmediatamente estallaría en ira y ambos se batirían en un combate. El campo nulificador de la arena de duelos evitaba el uso de cualquier arma que utilizase energía, por lo que Maul no pudo desplegar su sable de luz. Ambos tuvieron que enfrentarse en un combate mano a mano, obligándolos a utilizar la Fuerza combinada con sus técnicas de combate. A pesar de que el Zabrak había sido entrenado por el propio Sidious, la noticia le había chocado terriblemente, lo que le hizo perder el foco del combate. Silus supo aprovecharse de esto y lo derribó. Un estallido de ira hizo que Maul se recuperase y utilizara la Fuerza para sobrecargar el campo de fuerza, con lo cual pudo utilizar su sable de luz y acabar con la vida de Silus. De regreso al lado de su Maestro, Sidious le revelaría a Maul que todo había sido para probar sus habilidades.

Su prueba final llegó cuando Maul fue abandonado por su maestro en un desolado planeta del Borde Exterior. Allí el Zabrak se vio forzado a sobrevivir, siempre amenazado por hordas de droides asesinos. Luego de un mes, Sidious regresó y retó a su aprendiz a un duelo de sables de luz, el cual Maul perdió rápidamente. Sidious entonces hizo de lado el sable del Zabrak y le informó que le había fallado, revelándole que había estado entrenando en secreto a otro aprendiz para reemplazarlo en caso que fallara. Fue entonces que la ira nuevamente estalló en Maul, por lo que en un acto final saltó y mordió la mano de su Maestro. Mientras la sangre del Maestro se derramaba, Maul se dio cuenta que no podía acabar con Sidious por más que se esforzara. Sidious entonces desplegó su sable de luz y arremetió contra Maul pero sin matarlo, ya que sólo era un sable de entrenamiento. El Sith sonrió entonces. Maul había pasado su prueba final, cuando había deseado matar a su Maestro. No existía otro aprendiz. Fue así que Sidious lo nombró como Darth Maul, Señor de los Sith, y lo llevó a su nuevo hogar en la zona de Los Talleres en Coruscant.

El saboteador de Dorvalla

Maul, luego de obtener el título de Sith, fue enrumbado a una serie de misiones que servirían para sembrar el terror y así preparar el camino para el ascenso de Palpatine en la escena política de la Galaxia.

Palpatine debía de conseguir poderosos aliados, por lo que conseguió el apoyo total del Neimoidiano Nute Gunray, a quien ayudaría a través de Maul a obtener el control total de la Federación de Comercio. Maul asesinó políticos, señores del crimen, mercaderes, traficantes y señores de la guerra. Cada aparición que realizaba el Sith debía ser cuidadosamente planeada para infringir el miedo suficiente en el corazón de sus enemigos y dejar claro el mensaje para evitar que otros se aliasen con ellos. A pesar de su no contada victoria sobre los Jedi, acabó con el Maestro Jedi Anoon Bondara (3), así como con una serie de personajes como Lorn Pavan; el líder del Sol Negro, Alexi Garyn; así como con todos sus vigos. La asesina Sinya también formó parte de la lista de víctimas del despiadado Zabrak.

Maul durante una de sus misiones secretas
Maul durante una de sus misiones secretas

Las misiones encomendadas a Darth Maul, obviamente contaban con el magistral planeamiento de Darth Sidious, quien coordinaba todos sus actos. Fue entonces que Maul, realizó su primera misión en solitario, cuando su Maestro lo envió al planeta Dorvalla a realizar una serie de sabotajes. Dorvalla era el planeta de donde se extraía el Lommite, un importante componente para la producción del transpariacero. Dos compañías en constante contienda comercial, Lommite Sociedad Limitada y Minerales Intergaláctica habían llevado a otro plano su rivalidad. Sus trabajadores constantemente realizaban labores de sabotaje, las cuales habían generado grandes pérdidas para ambas empresas. Sidious se quiso aprovechar de esto para hacer enfrentarse y quebrar a ambas compañías, de manera que la avariciosa Federación de Comercio, en la persona del Virrey Nute Gunray, pudiese apoderarse del mineral, de sus rutas comerciales y del voto de Dorvalla en el Senado Galáctico. Con ello, Sidious ganaría al servil Gunray y sus lacayos, mostrándole que valía la pena seguir sus órdenes sin dubitación alguna. Por ello Sidious, envió a Dorvalla a su persona de mayor confianza, Darth Maul.

A pesar de que Maul consideraba a los Neimoidianos codiciosos y de poca voluntad, aceptó su primera misión en solitario para lo que Sidious le entregó un disco de datos que contenía información acerca de las compañías y de sus líderes. Centrando su atención inicial en Lommite Sociedad Limitada, Maul siguió de cerca los pasos de Patch Bruit, jefe de operaciones de campo de Lommite, quien investigaba acerca de un grave incidente en una de sus vetas, conocida como “El Castillo”. Las investigaciones dieron como resultado que un empleado de Intergaláctica habría sido el responsable, lo cual ocasionó la ira de Junel Arrant, Presidente de la compañía. Fue entonces que Maul supo mover sus fichas.

Un cargamento solicitado por Eriadu sería el detonante. Un representante de los astilleros de Eriadu, el teniente gobernador Wilfuff Tarkin, había convocado a ambas compañías a una especie de concurso público para determinar cual de ellas podía servir como proveedores de Lommite al planeta. Obtener la buena pro de Eriadu significaba la ocasión perfecta para ambas compañías de recuperarse de los actos de sabotaje que tantas pérdidas les habían ocasionado, y por ende hacer que la otra compañía quebrara.

Los cargamentos debían ser asegurados, por lo que Patch Bruit contrató a los mercenarios del Clan Toom para que sabotearan el cargamento de Intergaláctica y así ganar la buena pro. El astuto Maul, tras infiltrarse en la computadora central de Lommite, utilizando un control remoto de Bruit, pudo acceder a la hora y ruta de envío del cargamento de la Sociedad Limitada. Les entregó la información a sus contendientes y les hizo notar que sabotearían su carga. Los de Intergaláctica no se quedaron cruzados de brazos y contrataron a los Toom para que sabotearan el cargamento de Lommite en vez del suyo. Maul, conocedor de la avaricia del Clan, sabía que estos tomarían ambas propuestas, sabotearían las cargas de ambas y huirían con los créditos. Y así fue. Cuando los cargamentos llegaban a Eriadu, las naves comenzaron a colisionar entre sí, lo que hizo que ninguna de las compañías obtuviera la buena pro, lo cual ocasionó por ende la bancarrota inmediata de ambas compañías.

Maul el saboteador
Maul el saboteador

Las fuerzas de seguridad de ambas empresas se unieron para acabar con el Clan Toom, al deducir (y al haber hecho Maul que pareciese así) que habían sido ellos los que habían revelado a Intergalactica las intenciones de Lommite, jugando un doble papel. Caba’Zan y Bruit unieron sus fuerzas para acabar con el Clan Toom. Cuando llegaron a la guarida de los Toom, en Dorvalla, estos ya no se encontraban más allí. Fue entonces que Maul sembró pistas para revelarles la actual ubicación de los Toom, en su antigua base del gélido planeta Riome.

Maul se dirigió también a Riome, para culminar con su trabajo, asegurándose que todos muriesen en aquel enfrentamiento. Les mostró a los invasores el camino para ingresar a la fortificada base de los Toom y una vez que la batalla se inclinaba a favor del Clan, intervino para equilibrar las cosas utilizando su sable de luz. Las fuerzas combinadas de Dorvalla acabaron con los Toom, y luego el propio Maul acabó con todos, dejando al final a Patch Bruit. A pesar de ser un elemento rescatable y un rival digno, tendría que asesinarlo para que el resultado de su plan fuera perfecto.

Junel Arrant recibió las noticias sobre la muerte de Bruit en Riome, de parte de un representante judicial. El astuto Maul, tras la masacre, había manipulado una conversación de Bruit, dejándola en la base del Clan Toom en Dorvalla. Esta información llegó a manos de Arrant, haciéndo que Patch Bruit y Caba’Zan quedaran como los saboteadores tras todo este asunto. Sin más opción, Arrant fusionó Lommite con Intergaláctica y le cedió a la Federación de Comercio el control de los derechos exclusivos de transporte y distribución del Lommite de Dorvalla. Esto hizo que el directorio de la Federación de Comercio viera con buenos ojos a Gunray (supuesto responsable de la operación con Dorvalla) y lo considerase como un importante miembro del directorio.

Tras una holo-comunicación de Sidious con Gunray, el Neimoidiano selló su pacto de subordinación con el Sith, lo que su asistente Hath Monchar no vio con buenos ojos. La labor de Maul había sido magistral, por lo que fue felicitado por su Maestro Darth Sidious, quien ya tenía otra misión para él.

Tiñiendo de sangre al sol

Aparte de los planes para Maul, Sidious utilizaba al Frente Nébula para acabar con el directorado de la Federación de Comercio, dejando a Nute Gunray como nuevo virrey de la Federación de Comercio, con lo cual obtenía el control total para los neimoidianos de tan importante organización. Ya con el control total de la Federación, era momento de eliminar a todos los enemigos potenciales que pudiesen interferir en sus planes. Por ello utilizaría nuevamente a su aprendiz Darth Maul para una sangrienta misión: encargarse de la organización criminal conocida como el Sol Negro.

Maul recibe un presente de Sidious
Maul recibe un presente de Sidious

El Sol Negro era un sindicato criminal existente por centurias, cuya influencia se sentía en cada planeta de la galaxia. Sus recursos eran ilimitados, contando con miles de soldados a su disposición, por lo que muchos los consideraban como el mayor poder bélico en la Galaxia. Por órdenes expresas de su Maestro, Darth Maul no debía destruir al Sol Negro, mas sí sumirlo en el caos, ya que algún día podía ser útil para los planes de Sidious.

El Sol Negro funcionaba a través de un Maestro, y bajo él nueve vigos, aspirando a obtener el poder. Cada Vigo era responsable de un sistema entero y contaba con su propio ejército y base de operaciones. Antes de que Maul partiera, Sidious le dio un consejo: “Cualquier bestia por más grande que sea, es derrotada si se le corta la cabeza”. Además, Sidious tenía otro regalo para su aprendiz, una nave poderosa, invisible y mortal especial para cumplir sus propósitos: un infiltrador Sith, al que se le conocería mas adelante como La Cimitarra. Ésta vendría equipada con una moto speeder que a la postre, el Sith bautizaría como Bloodfin. Así, Maul partió a su misión, a bordo de su nueva nave prometiéndole a su Maestro éxito total.

Maul asesina a Sinya
Maul asesina a Sinya

Así pues, Maul inició su travesía, intentando colaborar con unos sirvientes del Vigo Dardana. Tras liquidar a un apostador conocido como Feen Fenoob, Maul conseguiría una audiencia con Dardana el dug. Por otro lado, el neimoidiano Hath Monchar, conocedor de los planes de los Sith, intenta negociar la información acerca de estos y sus planes de dominación con el Sol Negro, minutos antes que Maul llegara, obteniendo la rotunda negativa de Dardana, quien no cree en sus palabras. Maul llega hasta la presencia del Vigo y durante la audiencia revela abiertamente sus verdaderas intenciones a Dardana. El Sith empieza a liquidar uno a uno a sus lacayos utilizando su sable de luz de doble hoja. Decenas de servidores de Dardana mueren, incluída la asesina Sinya, guardaespaldas personal del dug. Maul asesina al final al dug, pero deja libre a Asa Naga, uno de los colaboradores que lo llevó a la audiencia, como testigo presencial de lo sucedido. Luego de abandonar la estación espacial a bordo de su nave, Maul la hace estallar.

Maul a bordo de su moto-speeder
Maul a bordo de su moto-speeder

Así como acabó con Dardana, Maul acaba con otro Vigo conocido como Morn. Esto causa alarma entre todos los vigos quienes inmediatamente son requeridos ante la presencia de su Maestro Alexi Garyn en su fortaleza personal, en el planeta Raltiir. Garyn, astutamente deduce que el asesino quería juntarlos a todos en un lugar, para así poder acabar con todos ellos. Confiando en la seguridad que su base de operaciones brindaba, decide esperar por el asesino, el tal Maul, quien no tardaría mucho en llegar.

Maul logra infiltrarse en la fortaleza, arremetiendo contra todo el que se interponga en su camino. Maul acaba con cada uno de los asesinos que custodian el ingreso a la fortaleza, mientras que desde dentro, Mighella, una usuaria de la Fuerza, bruja de Dathomir, siente una perturbación en la fuerza, advirtiendo la presencia de un enemigo nunca antes visto. Maul se logra abrir paso derrotando a cientos de enemigos y llegando hasta la cámara principal del Maestro del Sol Negro. Allí se enfrenta contra los “poderosos” guardaespaldas de los vigos, acabado uno a uno con ellos. Luego asesina a todos los vigos sin piedad, mientras que Garyn huye con su guardaespaldas Mighella y su asistente Oolth.

Maul acaba con Garyn
Maul acaba con Garyn

Pero Maul no dejaría que ellos huyan, por lo que la bruja se quedaría a enfrentarse con el zabrak. Maul reconoce a la hermana de la noche, como una usuaria de la Fuerza, pero no a su nivel. El enfrentamiento entre ambos se da finalmente y luego de una serie de ataques y relámpagos de Fuerza de parte de Mighella, Maul la parte en dos. Justo antes que Garyn abandonase Raltiir, es interceptado por el Sith quien lo ahoga en una especie de estanque colindante. De vuelta a su centro de operaciones, Maul es felicitado por su Maestro Sidious, quien le informa que estaba enterado que existía otra amenaza para sus planes

Enfrentamiento con los Bartokk

Uno de los últimos escollos se presentaría en el camino de los Sith antes de la estratégica invasión a Naboo. Esseles, en el sector Darpa, la avariciosa Federación de Comercio, contrataría a un fabricante conocido como Trinkatta para reproducir cincuenta cazas estelares droides, dotados de hiperimpulsores estelares, lo que les permitía desplazarse a cualquier punto de la galaxia sin problema alguno, realizando sorpresivos y mortíferos ataques; todo aquello como parte del plan de dominación galáctica los Sith para hacerse de una serie de planetas. El hombre de confianza de Trinkatta, Bama Vook decide alertar a la República acerca de ello, aparte de hurtar el cargamento de los cazas a bordo de un carguero. Sin saberlo el carguero pertenece a los asesinos Bartokk, quienes planeaban desde antes, hurtar los cazas. Tras una serie de altercados y tras la liberación de Adi Gallia, quien inicialmente fue capturada, se piensa que la carga es recuperada. Pero los Bartokk finalmente logran robar 25 cazas estelares utilizando un carguero adicional y se dirigen hasta Corulag.

Maul escucha a su Maestro Sidious
Maul escucha a su Maestro Sidious

Lord Sidious, es informado a través de espías neimoidianos, que los cazas habían sido robados por los Bartokks. Sidious decidiría que los asesinos debían de ser castigados y el encargado perfecto para dar curso a su venganza sería su aprendiz, Darth Maul. En sus cuarteles secretos en Coruscant, Sidious le informa a Maul acerca del robo y de la posible intención de los Bartokks en utilizar los cazas para matar a alguien e inculpar a los de la Federación como responsables. Así pues Sidious le entrega una tarjeta de datos a Maul, la cual le dará el control sobre los cazas, los cuales debe de recuperar y destruir. Aquello revelaría el cliente que había contratado a los Bartokk, el cual no debería ser liquidado, ya que Sidious consideraba que debería seguir viviendo pero en el terror. Maul tendría carta abierta para hacer lo que quisiese con los Bartokk.

Maul seguiría sin problemas su trayecto desde Coruscant hasta Esseles, intentando dar con los la nave de los insectoides bartokk. Y así lo haría, con la ayuda de su droide de protocolo modificado C-3PX. Maul encontraría a la nave cruzando el sistema Raltiir, a donde inmediatamente se dirigiría. En Raltiir encontraría una antigua fortaleza, donde los peligrosos bartokk se encontrarían. Maul tendría un plan para acabar con los asesinos, primero se dejaría atrapar y una vez que ellos estuviesen con la guardia baja, los liquidaría. Así Maul se lograría infiltrar en la fortaleza, y tal como lo planeó pronto sería capturado y desarmado por uno de ellos. El droide C-3PX quien aguardaba en su nave también sería capturado. Ambos serían colocados en celdas separadas.

La ira de Darth Maul
La ira de Darth Maul

Un droide interrogador, se acercaría a la celda de Maul. Este sería el comienzo para la huida del Sith y la realización de sus objetivos. Darth Maul no tardaría mucho en liberarse de sus esposas de duracero y acabar con el droide. Así pues comenzaría a abrirse camino entre guardias bartokk, draigon slugs y mammoth spydrs con los cuales lidiaría antes de salir de las cavernas del calabozo. Su camino de muerte seguiría a través de la fortaleza, hasta toparse con un bartokk a quien interrogaría utilizando el suero Bavo Seis que había obtenido del destruido droide de la celda. El bartokk confesaría. Ellos habían sido contratados por Groodo el Hutt. El Hutt poseía una fábrica en Esseles que se especializaba en la manufactura de motores hiperimpulsores. El trabajo encomendado a los bartokk, era el de destruir la Academia de Corulag y hacer parecer que la Federación de Comercio fuese la responsable. La Federación de Comercio había contratado a Groodo para que fabricara un prototipo de hiperimpulsor para sus naves, pero no le había pagado. Aparte Groodo quería destruir la Academia debido a que su hijo no había sido aceptado como estudiante. Además Maul se enteró que los otros 25 cazas y el prototipo habían sido recuperados por los Jedi.

Maul ya sabía la verdad ahora solo le quedaba retomar su camino de destrucción, y así lo hizo. Acabó con una serie de Bartokks, haciendo explosionar su fortaleza y abordó su Infiltrador Sith para perseguir a los bartokks restantes y atemorizar a Groodo, quien se encontraba en los ardedores del planeta, aguardando presenciar la destrucción de la Academia de Corulag. Maul lograría su cometido, Groodo sería atemorizado lo suficiente y recuperaría los 25 cazas. Pero todo rastro de su presencia debía de ser borrado de Corulag, debía recuperar a C-3PX. Al regresar, Maul se dio cuenta que el droide había logrado huir de su celda antes de las explosiones, pero no se encontraba más por allí. Maul debía retornar donde su maestro para reportar sus logros (4).

El asesino de las sombras

Luego haber asegurado la confianza de los neimoidianos, haber logrado el ascenso al poder de Gunray a la Federación de Comercio y liquidar al Sol Negro, el camino estaba supuestamente abierto para los Sith, para dar su primer zarpazo. Sidious había tenido periódicas reuniones secretas con los líderes neimoidianos de la Federación de Comercio, para planear el embargo comercial a Naboo. Durante una reunión para ultimar detalles, a bordo del Saak’ak, un imprevisto sucedería. Un miembro de la delegación neimoidiana, el vice-virrey, desaparecería. Esto lleva a que Sidious se alerte, deduciendo que aquel neimoidiano, el opositor, Hath Monchar, se aprovecharía de la situación para traer abajo sus planes. Sidious entonces le ordenaría a su aprendiz Darth Maul a cazar al traidor y a todo aquel que haya tenido acceso a tal información, antes que llegase a manos de la República. Lord Sidious había descubierto que Hath Monchar tenía un apartamento en una parte elegante de Coruscant situada a varios kilómetros al sur de las montañas Manarai, aquella sería la primera referencia para la búsqueda de Darth Maul. El neimoidiano estaba en Coruscant.

Maul llegó a Coruscant a bordo del Cimitarra a la capital galáctica e inmediatamente abordó su moto speeder Bloodfin. Maul se dirigió al Despacho de Aduanas, en donde encontró que un neimoidiano había llegado hace poco a Coruscant. La foto coincidía con Monchar, más no su nombre, no era de extrañar. Manipulando el sistema de cámaras de la ciudad, pudo dar con la descripción del alienígena, cerca de su ubicación, entrando a una taberna.

Tras la negativa de parte del Sol Negro, el neimoidiano Monchar, se mueve rápidamente en Coruscant, con el objetivo de vender aquella información secreta, al mejor postor. Así pues tras ciertos datos obtenidos de un barman de una taberna, logra contactarse con Lord Pavan, un traficante de información del mercado negro de la Capital Galáctica. Monchar se reuniría con Pavan en la Posada del Dewback. El negocio propuesto por Monchar, es demasiado bueno para Pavan, como para dejarlo escapar, mucho más aún luego que había perdido quince mil créditos en una operación fallida. Sin saberlo, Darth Maul da con el paradero de Pavan y lo sigue hasta la Posada donde se encontraría con Monchar quien se encontraba junto a su matón, el trandoshano Gorth. Monchar quería medio millón de créditos por un holocrón con aquella información. Pavan finalmente aceptó y Monchar se retiró.

Mahwi Linn una cazadora contratada por los de la Federación de Comercio para traer vivo a su compañero traidor, también iba tras Monchar, pero el Sith llegaría antes a la habitación del Neimoidiano. Tras acabar con el trandoshano Gorth y un par de guardaespaldas Quarren, Maul interrogaría al aterrorizado neimoidiano. Hath le revelaría a Maul que un humano llamado Lorn Pavan era el único que sabía acerca de la información sobre lo de Naboo. Luego de saber ello, el Sith lo decapitó con su sable de luz. Cuando en ese momento llegaría Linn, quien tras un enfrentamiento con Maul, lanzaría un cohete contra el Sith, causando una gran explosión en la cual ella moriría. Coincidentemente en aquel momento llegaba Pavan junto a I-Five, quienes tras el humo y escombros encontrarían el cristal con la información regado en el piso. El traficante lo tomaría y aprovecharía el caos para huir.

Maul no moriría en la explosión, sin embargo se tendría que enfrentar a la vergüenza de haber defraudado a su Maestro, quien tras una comunicación le demandó con urgencia que recuperase el holocrón y acabara con Pavan. Sidious sentía que la impaciencia de su aprendiz le jugaba una mala pasada de manera frecuente, su odio excesivo a veces lo traicionaba. Pero Sidious confiaba en su aprendiz a pesar de todo.

Las circunstancias harían más adelante que Lorn Pavan cruzase caminos con un par de Jedi, quienes se convertirían en sus eventuales protectores. Ello ocasionó que Darth Maul tuviese que hacer frente al Maestro Jedi Anoon Bondara y su padawan Darsha Assant. Maul se enfrentó en un duelo de salbles de luz con Bondara en la parte superior de un edificio y casi pierde la vida cuando Bondara hizo explosionar una moto speeder. Darsha y Pavan huyeron por el sistema de alcantarillas en donde se encontraron con una serie de formas de vida subterráneas, escapando. Maul finalmente acabó con Bondara y continuó con la búsqueda de Pavan.

La persecución de Maul se iniciaría por el submundo de Coruscant. Las presas de Maul, se toparían con caníbales Cthon y una serie de peligros como un taozin. Solo siguiendo sus instintos, Darth Maul se acercaba cada vez más a sus objetivos. Sumido en el miasma del lado oscuro y alimentado por su odio a los Jedi, el Sith seguía el rastro de Pavan, Dasha Assant y el droide I-Five. La persecución acabaría cuando la padawan Assant le haría frente al Sith, a pesar de conocer la superioridad del usuario del Lado Oscuro. Las asombrosas habilidades como duelista de Maul, hicieron que pudiera acabar con la padawan. En un último acto de desesperación, la padawan movió telekinéticamente su sable de luz contra unos cilindros de gas causando una explosión para dañar al Sith. Sin embargo, Maul salió ileso. El Sith pensó que Pavan había muerto en la explosión, sin embargo este cubriéndose con carbonita, había logrado huir una vez más. Maul informó a su maestro Sidious que la padawan había muerto en combate y que una explosión generada por la batalla había destruido a Lorn Pavan y su droide. El Sith había recuperado el holocrón y en teoría, no había más testigos del plan de los Sith.

Coincidentemente, Pavan vio cuando Maul abandonaba el planeta y lo siguió hasta el espacio, en donde tuvo chance de acabar con el cuando estaba hibernando a bordo de una estación espacial. A pesar de ello, el bláster de Pavan tenía energía suficiente para un solo tiro mortal o tres disparos aturdidores, por lo que estaba demasiado preocupado en fallar. El planeo disparar a Maul en la espalda con un tiro de aturdimiento y después, tratar de robar su sable de luz para matarlo. Y así procedió, sin embargo, Maul reaccionó instantáneamente y se levantó. El persiguió a Pavan a través de la estación, pero este escapó. La misión terminaría cuando Maul emboscara a Pavan fuera de su habitación en un hotel de Coruscant, donde acabaría finalmente con este. El camino estaba abierto para el primer zarpazo de los Sith contra la República.

La invasión a Naboo

La fase inicial de la invasión empezó con el bloqueo comercial a Naboo por parte de la Federación de Comercio y su ejército droide. Sin embargo, no habían contado que de manera secreta el Canciller Supremo Finis Valorum había enviado a los Jedi Qui-Gon Jinn y Obi-Wan Kenobi a resolver el problema. Luego de que ayudaran a la Reina Padmé Amidala a escapar del planeta, el Zabrak fue enviado a buscar la nave fugitiva. Después de rastrearlos en el planeta Tatooine, se dispuso a viajar hasta el sistema. En el camino, se cruzó con el traficante Aneesa Dym.

Una vez en el planeta, su infiltrador Sith aterrizó lejos del poblado de Mos Espa, y despachó droides de reconocimento para buscar a sus objetivos. Una vez que dio con su ubicación, Maul abordó su moto speeder y se dirigió a interceptarlos antes de que partieran. Allí, se enfrentó al Maestro Qui-Gon. Esta vez, Jinn demostraría ser un rival digno del tipo que el Sith nunca se había enfrentado. Pero el duelo no duraría mucho, ya que Qui-Gon huiría de escena, abordando la nave de la Reina Amidala. Maul solo había utilizado una de las hojas de su sable de luz en el duelo, ocultando su potencial al Jedi. Los Sith finalmente se habían revelado y los Jedi estaban de lo más consternados por aquella misteriosa reaparición. Sin embargo, el Sith tendría otra oportunidad más.

Los Jedi llegaron a Coruscant y Amidala protestó por el bloqueo de la Federación. Un voto de no confianza extendido por Amidala debido a la cercana injerencia del representante de Naboo, Palpatine (quien no era más que la figura pública de Darth Sidious) hizo que Valorum fuera destituido de su puesto. Después de esta oportuna circunstancia para Palpatine, la Reina decidió volver a su planeta nuevamente y armar una contraofensiva para repeler a los invasores mientras el Senado debatía sobre el tema. Qui-Gon y Obi-Wan la acompañarían nuevamente por petición del Alto Concilio Jedi liderado por Yoda para protegerla ante la nueva coyuntura de la posible reaparición de los Sith.

Las fuerzas Naboo lideradas por Amidala y los Jedi unieron fuerzas con los Gungans para hacer frente a la armada droide de la Federación. Maul fue enviado hasta la capital de Naboo por su Maestro, quien era conciente de los planes de la Reina. Una vez que las fuerzas de Amidala lograron infiltrarse en el Palacio de Theed, Maul les hizo frente, forzando a sus enemigos a tomar el camino largo a la sala del Virrey. Los Jedi Qui-Gon y Kenobi, entonces harían frente al poderoso Zabrak. Maul esta vez desplegaría su sable de luz de doble hoja y no mostraría merced ante sus adversarios.

La intensa batalla se inició a través de los puentes del generador de energía de Theed. Al principio Maul parecía estar a la defensiva, ante los incesantes ataques en conjunto de los dos Jedi, pero el astuto Sith los estaba llevando hasta donde quería. La cruenta lucha se daría por las pasarelas del generador, en donde logró de una patada hacer caer a Obi-Wan a un nivel más bajo. Qui-Gon, un gran duelista, ofreció la resistencia necesaria, batallando con Maul. El duelo llegó a un punto crucial cuando ambos llegaran hasta un pasadizo con paredes láser de seguridad. Repentinamente, éstas se activaron, separando a ambos duelistas. Con un alto en la batalla para tomar un segundo aire, los tres se observaron, mientras la ira de Maul fluía por sus venas alimentándolo con el Lado Oscuro de la Fuerza.

Cuando los muros se desactivaron, Qui-Gon y Maul siguieron hasta el borde de uno de los ejes del generador. A pesar de ello, Maul pudo recuperarse y atacar nuevamente. Debido al corto espacio alrededor del eje, Qui-Gon no se encontraba cómodo para realizar sus contraataques, lo cual fue aprovechado por el astuto Zabrak. En una acción rápida, golpeó con su arma a Jinn en el rostro y lo estocó mortalmente.

Maul ahora esperaba al padawan de Jinn, sabiendo que al acabar con el Maestro, ya lo había recorrido el camino más difícil. Una vez que la pared láser se desactivó, el Jedi atacó con todo lo que tenía al Sith, cogiendo a Maul con la guardia baja por un momento y logró partir el mango de su sable en dos. Maul tuvo que desechar la parte no funcional y las cosas en cuestión de armas se emparejaron. Maul arremetió contra Kenobi haciéndolo retroceder y utilizando la Fuerza lo hizo caer al hoyo del eje. Obi-Wan como último recurso se cogió de un inyector, evitando caer al vacío. Maul lanzó el sable de luz del padawan al hoyo, con lo cual tendría a su completa merced al Jedi.

Burlándose de su oponente aparentemente indefenso, hizo una serie de pases con su sable de luz por el borde del eje soltando chispas sobre el Padawan, quien intentaba estar calmado para poder contraatacar. Repentinamente, utilizando la Fuerza, Kenobi logró dar un gran salto y coger el sable de luz de su Maestro. El Padawan aterrizó justo detrás de un desconcertado Maul, quien fue recibido por un rápido golpe horizontal que partió al Zabrak en dos. Negándose a creer lo sucedido y con un gran dolor, Maul cayó al hoyo y su cuerpo se partió en dos en el aire. Así acabaría la vida del aprendiz de Sidious.

Después de todo su Maestro utilizó lo acontecido en Naboo para hacerse del cargo de Canciller Supremo. Nunca se supo acerca la identidad del asesino ni de su conexión con los Sith. Utilizando su poder, Palpatine borró toda evidencia sobre Maul, que pudiese revelar su identidad como Sith. A pesar de que su muerte representó ser un desafortunado hecho para Darth Sidious, no fue un desastre. Quizás en algún punto, el Maestro Sith hubiese tenido que prescindir de Maul debido a que no calzaba con sus necesidades a futuro. Pasado un año de su muerte, Maul fue reemplazado por el Conde Dooku, quien sería rebautizado como Darth Tyranus. No era sólo un gran duelista, sino un carismático líder y un reconocido idealista, justo lo que necesitaría para iniciar las Guerras Clónicas. Pero siempre el fantasma de Darth Maul (5) permanecería imborrable como uno de los artífices directos de la ascensión al poder de su bienamado Darth Sidious, a quien fue fiel hasta el último de sus días.

Notas:

  1. Aparte de ser sensible a la Fuerza, la razón por la que Sidious eligió a Maul como su aprendiz, fue su herencia genética Zabrak, la cual lo hacía soportar inmensas cantidades de dolor físico, haciéndolo el candidato perfecto para convertirse en Sith.
  2. Maul más adelante le revelaría a su Maestro, que había elegido el sable de luz de doble hoja debido a que pensaba que una sola hoja tenía limitaciones de ataque y defensa, por lo que dos hojas lo hacía sentir con mayor capacidad de desarrollar todas sus habilidades de combate.
  3. Maul llega a asesinar a un Jedi durante los hechos previos a la Invasión a Naboo, a pesar de que en la novelización de Episodio I, se menciona que antes del enfrentamiento con Qui-Gon Jinn en Tatooine, Maul nunca se había enfrentado a un Jedi.
  4. Una vez más los hechos fortuitos como la tormenta eléctrica de Rhinnal y la fijación de Qui-Gon por una herida Adi Gallia, juegan de manera directa para que los Jedi no descubran a los Sith. Si Qui-Gon y Kenobi se hubiesen dirigido hasta Corulag, quizás hubiesen tenido su primer enfrentamiento con Darth Maul.
  5. Ciertas apariciones posteriores a la muerte de Darth Maul, se asignarían como un renacimiento de éste, aunque estas no son del todo exactas y se entiende como que fueron imitaciones o recreaciones de este. Una aparición de Darth Maul se le presentó a Anakin Skywalker en una caverna de Illum. Luego de la Batalla de Yavin, un grupo de profetas del Lado Oscuro, utilizando alquimia Sith, resucitaron a un supuesto Maul que se enfrentó a Darth Vader y que finalmente fue derrotado. Una serie de intentos por resucitar al Sith se dieron desde entonces sin conseguir mayor éxito.