Dash Rendar

  • Afiliación:- ninguna -
  • Origen:Corellia
  • Especie / Genero:Humano / Masculino
  • Altura:1.80 metros
  • Armas:Pistola Blaster
  • Transporte:Outrider
  • Apariciones:Universo Expandido

Dash Rendar nació en Corellia, veinte años antes de la batalla de Yavin. Sus padres habían heredado una rica compañía de transporte interestelar. Tenían una gran fortuna y una alta posición social. Esto le brindó a Dash y a su hermano una infancia confortable, además de recibir la mejor educación.

Sin embargo al crecer los caminos de los dos hermanos se separarían. Aunque ambos pudieron unirse al negocio familiar, el hermano de Dash rechazó la oferta y empezó a trabajar como piloto de carguero desde abajo. Dash a su vez tenía otras ideas. Desde adolescente, anhelaba independizarse y llevar una vida de emoción y aventuras. Así que entonces, ingresó a la Academia Naval Imperial.

El destino quiso que Dash ingresara en la academia de Carida; un año después que Han Solo. Muy pronto destacó entre todos. Alto y delgado, su pálida piel contrastaba con su cabello pelirrojo y sus ojos verdes; era atractivo, carismático y popular, tanto entre alumnos como en profesores.

Sin embargo, su prometedora carrera se vio truncada. El hermano de Dash falleció en un terrible accidente, cuando realizaba un vuelo de rutina. Uno de los sistemas de control de su carguero explotó mientras este despegaba de uno de los puertos espaciales de Corellia. La nave perdió el control e inmediatamente se estrelló contra el Museo Imperial, causando la muerte de toda la tripulación y la destrucción del museo y su colección

El Emperador, estaba furioso y en una demostración abusiva de poder, confiscó las propiedades de los Rendar y desterró a los padres de Corellia. El joven Dash, fue expulsado de la Academia. No se tiene constancia de cual fue el final de los padres de Dash ni se sabe como éste subsistió en los meses posteriores al accidente.

No obstante, Dash Rendar reaparecería convertido en contrabandista. Era ahora una persona joven engreída y arrogante, de modales callejeros y lengua venenosa. El mercenario contrabandista era un sobreviviente, y esas eran las herramientas que necesitaba para hacerse rico a la sombra del Imperio.

Su amor por el peligro y la búsqueda de emociones fuertes no habían disminuido a pesar de las desgracias que había pasado. No se conformaba con un trabajo fácil, mal pagado. Pronto se pudo permitir tener su propia nave, el Outrider.

Por naturaleza, los contrabandistas eran propensos a ser solitarios, pero en el caso de Rendar, esta inclinación era mayor que lo habitual. La elección de su compañero de viaje, un droide mecánico llamado Leebo, no hizo más que confirmar su extraño comportamiento. Ahora solo confiaba en sí mismo.

Tres años después de la batalla de Yavin, Dash Rendar se había convertido en un contrabandista de sólida reputación por su crueldad e individualismo. Al contrario que el Corelliano, Han Solo, él no estaba dispuesto a sacrificar los beneficios que le reportaba su oficio por una amigable relación con la Alianza Rebelde.

Un día mientras repartía comida entre los Rebeldes sitiados en Hoth, Dash Rendar se vio envuelto en un ataque Imperial sorpresa. Los soldados de la Alianza Rebelde no pudieron resistir, aunque consiguieron huir. El contrabandista logró destruir uno de los poderosos AT-AT Imperiales que se dirigía a la base Rebelde.

Un mes después de los sucesos de Hoth, Dash se encontró de nuevo con Luke Skywalker cuando éste, Leia Organa y Lando Calrissian perseguían a toda velocidad a Boba Fett para impedir que entregara a Han Solo (en carbonita) a Jabba el Hutt.

Al enterarse de que Fett estaba escondido en el planeta Gall, Lando contrató a Dash con la esperanza de que sus contactos con los contrabandistas y su habilidad como piloto resultasen útiles. Tanto para confirmar la presencia de Fett como para descubrir su localización exacta. Dash, aceptó.

Fiel a su palabra, Dash condujo a Lando y Leia hasta Fett, aunque por una ruta llena de peligros. Sin embargo, tan pronto como el grupo llegó al puerto de Gall, donde el cazarrecompensas había anclado su nave, el contrabandista los abandonó. Lando lo maldijo en el momento en que se les acercaba un escuadrón de cazas TIE a toda velocidad. La excusa de Dash fue que él no había sido contratado para quedarse a luchar, sino para enseñarles el camino. Así que una vez la nave llegó a su destino, ya no tenía porqué quedarse.

Leia, a pesar de su decepción reconoció el instinto de supervivencia de Rendar, sabiendo que Dash no estaba de parte del Imperio, decidió contratarlo otra vez. Esta vez el trabajo era el de escoltar a Luke, a quien la princesa había enviado de vuelta a Tatooine.

Mientras estaba en el refugio de Obi-Wan, Luke fue atacado por una banda contratada por Jabba. Sin embargo con la ayuda de Dash, logró escapar. Tras viajar con Luke a Bothawui en respuesta a un mensaje del espía Bothan Koth Melan, Dash accedió a ayudar a los Bothan a abordar el carguero Suprosa que, según se rumoreaba, transportaba los planos secretos de la nueva estación de batalla Imperial: la Estrella de la Muerte. La información fue obtenida, aunque antes un error de Dash a la hora de interceptar un misil de impacto borró del mapa a un escuadrón entero de Y-wings compuesto por bothans. Dash quedó desolado, pero Luke no estaba seguro de si su sentimiento se debía a la pérdida de vidas o al daño sufrido a su reputación. Furioso, envió al contrabandista a informar a Leia.

Cuando Dash se encontró con ella en Rodia, Leia fue comprensiva con sus remordimientos. Más tarde el contrabandista reconocería que fue este sentimiento de culpa por el error que le hizo seguir a Lando y Luke a Coruscant donde intentaban encontrar y liberar a la princesa de las garras del Príncipe Xizor.

El grupo consiguió liberar a Leia y escapar de Coruscant, pero pronto los fugitivos se vieron enrazados en una cruenta batalla espacial entre las fuerzas Imperiales y las del Sol Negro. Entonces, la estación orbital del príncipe Xizor explotó y uno de sus enormes restos chocó con el Outrider. La nave pareció desintegrarse tras el impacto y a los rebeldes solo le quedó llorar la pérdida de un aliado más.

No obstante, los contrabandistas corellianos tienen más vidas que un gato y pronto se supo que la desintegración del Outrider, no había sido más que una ilusión. Había saltado al hiperespacio en el último momento y Dash aprovechó los rumores sobre su muerte para poner tierra de por medio.

Pasarían meses antes de que resurgiera en los bajos fondos. En un bar de la luna de Hurd, Dash se encontró con Guri, una réplica droide asesino reprogramada, ex – propiedad de Xizor y le invitó una copa. El descubrió que el uso de ciertos procedimientos permitiría al alma de un ser humano vivir más de lo normal, si esta era colocada dentro de un cuerpo droide. Trabajando con Guri, Dash adaptó tecnología desarrollada por los Ssi-ruu para utilizarla en humanos, permitiendo al alma humana depositarse en la computadora central de una replica humana droide. El hermano de Dash, Stanton, fue uno de los primeros humanos en seguir el tratamiento.