Destructor Estelar Imperial

  • Afiliación:Imperio Galáctico
  • Manufacturado:Kuat Drive Yards
  • Tipo:Destructor Estelar
  • Dimensiones:1 600 metros de largo
  • Armamento:Torretas turboláser pesadas, cañones turboláser, cañones de iones y proyectores de rayo tractor
  • Apariciones:Episodios IV, V y VI

Pocas naves estelares han tenido un papel tan destacado y conformado un símbolo notorio como el Destructor Estelar Imperial. Esta nave capital, fabricada por Kuat Drive Yards, forma el núcleo de la temida Flota Imperial y constituye uno de los elementos principales para mantener el dominio del Nuevo Orden. Su enorme capacidad destructiva, su rol a lo largo de la Galaxia y su característico perfil en forma de cuña hace que sea asociado con el régimen opresor del Emperador Palpatine. Es por eso que conformaba el símbolo del poderío de la armada Imperial y del alcance del Imperio y del alcance a los rincones más recónditos de la Galaxia.

El Destructor Estelar, principal nave capital de la flota Imperial
El Destructor Estelar, principal nave capital de la flota Imperial

Construido como una maravilla de la ingeniería naval, el Destructor Imperial representa el concepto de una nave capital inmensa diseñada específicamente para el combate estelar que data de las Guerras Clónicas con la creación de la flota Republicana. Este conflicto galáctico sentó la orientación para el establecimiento de una poderosa armada para mantener el orden a lo largo de la galaxia. Poco después del final del conflicto se desarrolló el Destructor Estelar clase-Victory, por el renombrado ingeniero Walex Blissex. Sin embargo, presentaba algunas limitaciones, por lo que para el establecimiento de la época Imperial, estas naves fueron desplazados por un nuevo tipo de crucero denominado Imperial.

Este nuevo modelo fue diseñado por la ingeniera Imperial Lira Wessex, hija del responsable del predecesor, el cual quedó desfasado con este nuevo diseño. Wessex propuso el diseño de la clase-Imperial, lo cual fue muy debatido entre las filas de élite del Imperio. Pero cuando el primer Destructor Estelar Imperial salió de los astilleros de Kuat Drive Yards, demostró que su diseño dejaría una marca en el desarrollo de las naves de guerra. El resultado era un proyecto monumental. El costo de un solo destructor llega a ser mucho mayor que el producto bruto de muchos sistemas. Asímismo, hay naciones enteras que en toda su historia no han consumido tanta energía como lo hace un Destructor Estelar durante un salto al hiperespacio.

Un Destructor Estelar Clase-Imperial I
Un Destructor Estelar Clase-Imperial I

Ciertamente, una de las características más llamativas del Destructor Imperial es sus impresionantes dimensiones. Con 1600 metros de largo, su descomunal tamaño rebasaba a cualquiera de sus predecesores. La inmensa superestructura presenta una torre de mando que se eleva sobre la cubierta. Además de tener un casco de aluacero reforzado con titanio, cuenta con un par de domos de generadores de escudos KDY ISD-72x en la parte superior de la torre. En medio de estos se encuentra una torre de comunicaciones.

En esta estructura se concentra los sistemas esenciales, controles de computadoras, y el puente de mando, que es el centro de nervioso de toda la nave. Todas las funciones como navegación, armamento, defensas, despliegue de naves y tropas, maniobras tácticas, y saltos hiperespaciales son coordinadas desde sus estaciones en el puente. Sin embargo, el diseño presentaba una falla crucial que radicaba en la exposición notoria del puente de mando, por lo que depende de la fortaleza de sus escudos deflectores para evitar que los ataques enemigos vulneren ese punto tan crítico de la nave entera. Esto reflejaba el exceso de confianza y soberbia por parte de la Naval Imperial, la cual menospreciaba los ataques de naves menores.

Vista posterior de un Destructor Estelar Imperial
Vista posterior de un Destructor Estelar Imperial

En total, un destructor requiere de una tripulación de 4 520 oficiales y 32 565 tripulantes enlistados para operar de manera eficiente. Comúnmente se encuentra a un capitán comandando a un grupo de oficiales, mientras varios especialistas trabajan en pozos con computadoras por debajo del piso del puente. El personal a bordo incluye varios especialistas encargados de las funciones para mantener operativo eficazmente a la nave, el cual llega a un total de aproximadamente 36 810. Gran parte del espacio interno del destructor está destinado a barracas para el personal y lugares de esparcimiento y recreación. También hay habitaciones para tropas terrestres y funcionarios. La capacidad de carga de un destructor puede llegar a las 36 000 toneladas.

El destructor no cuenta con facilidades de reciclaje, por lo que el material de desecho, escombros, y equipo dañado u obsoleto simplemente son eyectados al espacio por una escotilla ubicada en la parte posterior de la torre de mando. Esto genera problemas para las rutas de navegación locales. Las naves Imperiales seguían un procedimiento estándar según el cual se lanzaban los desperdicios antes de viajar a la velocidad luz. Esta situación fue aprovechada por Han Solo para evadir al Avenger. Aprovechando un punto ciego detrás de la torre de mando, estacionó el Halcón Milenario en la parte posterior con los sistemas apagados y así evitar la detección. Luego, esperó al momento en que la chatarra fue soltada para desengancharse de la nave y flotar con el resto de los desperdicios.

Un Destructor Imperial suelta sus desperdicios en medio del espacio
Un Destructor Imperial suelta sus desperdicios en medio del espacio

La nave entera es potenciada por un poderoso reactor de ionización solar I-a2b de Sistemas de Flota Sienar, uno de los cambios principales con respecto al clase-Victory. El reactor está protegido por un domo fuertemente escudado de duracero y carbonita localizado en la superficie ventral del destructor, y conforma el generador de potencia principal. Comparable a un pequeño sol, este reactor no tenía comparación con otras fuentes de potencia y puede alimentar los diversos sistemas y funciones a bordo. Puede abastecer el sistema de hiperpropulsor, el armamento, los motores sublumínicos, las computadoras y los sistemas de soporte de vida en máximo nivel y aun así mantener energía de reserva en cantidad substancial, lo cual le permite tener una cantidad impresionante de armas.

La propulsión es provista por tres motores de iones KDY Destructor-I. Adicionalmente, cuenta con 4 motores de iones Cygnus Spaceworks Gemon-4 de emergencia. Este sistema le permite al destructor desplazarse a una velocidad notablemente veloz en relación con su tamaño, de manera que puede emprender una persecución a naves en fuga. La velocidad sublumínica llega a los 60 MGLT, mientras que un hiperpropulsor clase 2 le permite saltar al hiperespacio para desplazarse a otros sistemas estelares.

Esquema de un Destructor Estelar Imperial
Esquema de un Destructor Estelar Imperial

La nave presenta un característico diseño en forma de cuña, de la misma forma que con el Destructor Estelar clase-Venator. Éste le permite apuntar sus armas a objetivos ubicados prácticamente en cualquier dirección y elevación. Este amplio arco de fuego le concede una ventaja notable sobre otras naves de combate. Sin embargo, su diseño no lo salva de una falencia común en las naves capitales, que es la vulnerabilidad de la zona de popa, donde se encuentran los sistemas de propulsión, de manera que la retaguardia conforma un punto ciego.

Un solo destructor Imperial puede llevar una concentración devastadora de armas, cerca de un centenar de emplazamientos de armas entre turbolásers y cañones de iones operados por 275 artilleros, y capaz de subyugar prácticamente cualquier tipo de oposición. El destructor estándar tiene 60 turbolásers para enfrentarse contra naves en combate espacial o para realizar bombardeos planetarios; y 60 cañones de iones usados para incapacitar naves para prepararlas para el abordaje. Es así que puede sobrepasar notablemente en potencia de fuego a muchas naves, destruyéndolas o capturándolas con su rayo tractor.

Esquema de una estación láser pesada
Esquema de una estación láser pesada

Las armas más pesadas a bordo de un destructor estelar son las ocho estaciones láser pesadas, ubicadas en los flancos de la estructura de cubierta superior. De éstas, seis son torretas turboláser Taim & Bak XX-9, asistidos por LeGrange y los dos cañones de iones Borstel NK-7 de cincuenta metros de diámetro. Estos turbolásers pueden sobrecargar los escudos deflectores y hacer agujeros en muchas naves espaciales blindadas. Si bien naves pequeñas son difíciles de atinarles, incluso un ligero impacto puede destruirlas en el acto.

Cuenta con dos bahías de aterrizaje ventrales. Enfrente de la sección de almacenaje está la bahía de lanzamiento delantera de menor tamaño. También despliega lanzaderas usadas por oficiales de alto rango que también puede servir como una bahía de lanzamiento o aterrizaje de respaldo para cazas TIE si la bahía de atraque principal está inhabilitada.

Esquema de la bahía de atraque primaria en la parte ventral
Esquema de la bahía de atraque primaria en la parte ventral

En la bahía de atraque primaria conforma la principal bahía de lanzamiento y aterrizaje con numerosas bahías para lanzaderas, naves de carga, lanzamiento de sondas hiperespaciales, y cazas TIE. Los cazas y bombarderos TIE aterrizan en la bahía de atraque primaria y son transferidos a hangares de lanzamiento en cargadores de transferencia. De estos hangares para TIEs los bombarderos son colocados y protegidos los compartimientos de estribor, los cuales están blindados para limitar el daño en caso de que sus bombas exploten. Puede albergar naves de 150 metros. Se conecta con bahías interiores delanteras y secciones de almacenaje, las cuales se conectan con inmensos ascensores. Es usada principalmente para desplegar lanzaderas de asalto, barcazas de aterrizaje de caminantes, y vehículos para fuerzas terrestres. Las naves capturadas son mantenidas en la bahía principal, con la ayuda de 10 rayos tractores Phylon Q7 y una pinza magnética para retenerlas, de manera que están a su merced para abordarla.

La dotación estándar a bordo de un destructor incluye un ala completa de 72 naves (incluyendo usualmente 48 cazas TIE/In, 12 bombarderos TIE, y 12 naves de abordaje TIE) así como una variedad de naves de ataque y de aterrizaje. Esto da un total de 6 escuadrones de 12 naves cada uno: 4 de cazas, 1 de bombarderos 1 de interceptores, aunque para el tiempo de la Batalla de Endor, un escuadrón TIE/In fue reemplazado por un escuadrón de interceptores TIE. También mantiene a bordo naves de apoyo, incluyendo 8 lanzaderas clase-Lambda, 15 transportes de tropas de asalto, 5 cañoneras de asalto, numero variado de botes Skipray y lanzaderas de asalto clase-Gamma.

El puente de mando es el centro de control del Destructor Estelar
El puente de mando es el centro de control del Destructor Estelar

Y un comandante de un destructor puede enfrentarse a flotas Rebeldes enteras y esperar una victoria. Muchos planetas industrializados son asaltados empleando una flota de seis destructores operando con naves de apoyo y de suministros. Tal fuerza puede diezmar cualquier defensa, ocupando o destruyendo completamente cualquier asentamiento. Muchas veces su mera presencia era suficiente para subyugar mundos enteros.

También son capaces de transportar una fuerza de combate terrestre formidable. Llevan equipos de asalto planetarios con barcazas de aterrizaje, naves de lanzamiento, 20 caminantes AT-ATs, 30 AT-STs, y 9 700 tropas terrestres. Para una ocupación planetaria de duración larga puede desplegar una base de guarnición prefabricada, 800 tropas de asalto, 10 AT-ATs, 10 AT-STs y 40 cazas TIE. Para realizar invasiones planetarias enteras se requiere una flota normalmente 6 destructores, cruceros pesados y ligeros, y cargadoras de naves.

El Destructor Estelar Imperial estuvo en servicio dentro de la Flota Imperial en los meses previos a la Batalla de Yavin.El Destructor clase-Imperial I era la nave más frecuente en la flota Imperial, tras haber relegando al clase-Victory a funciones de defensa planetaria. Comunmente, no llevaba diseños que hicieran distinción con respecto a las demás naves capitales, dentro de la línea de una homogenización general a todos los elementos que son parte de la maquinaria de guerra Imperial, por lo que su apariencia externa presenta un color gris estándar.

Un Destructor Imperial acompaña a un Super Destructor Imperial
Un Destructor Imperial acompaña a un Super Destructor Imperial

Entre el comienzo del régimen de Palpatine hasta la Batalla de Endor se construyeron cerca de 25 000 destructores estelares. La mitad de estos eran mantenidos como reserva en el Núcleo Galáctico, donde protegían complejos militares e industriales vitales. De hecho en muchos sectores conocidos se asignaban un Grupo de Sector de 24 destructores. Cada Grupo de Sector estaba a cargo de mantener el control férreo sobre los planetas y sistemas del Sector correspondiente.

Posteriormente, después de la Batalla de Yavin, se desarrolló el clase-Imperial II, el cual era una versión más avanzada. Éste contaba con un casco blindado más reforzado, y mayor cantidad de emplazamientos de armas, cerca de 100 baterías y cañones turboláser más poderosos, 20 cañones de iones, y 10 proyectores de rayo tractor. Los destructores que conformaban el Escuadrón de la Muerte, la flota personal del Señor Oscuro Darth Vader, correspondían a esta variante. Además existen variaciones diversas para misiones específicas. Pero estas gigantescas naves de guerra no bastaban para satisfacer la necesidad del Imperio por construir naves aún mayores. Esta línea llevaría al desarrollo del Super Destructor Estelar; y posteriormente, el aún más impresionante Destructor Estelar Clase-Eclipse, cuyas longitudes llegaban a equivaler la de un Destructor Imperial multiplicado en más cantidad.

Destructores Estelares Clase-Imperial II durante la Batalla de Endor
Destructores Estelares Clase-Imperial II durante la Batalla de Endor

Su impresionante potencia de fuego sumado a su poderosa protección hacía que el destructor Imperial fuera un adversario muy temido y difícil de superar y de derrotar por casi cualquier fuerza espacial local. Es por eso que durante la Guerra Civil Galáctica, las tácticas de la Alianza Rebelde se enfocaban en el despliegue de cazas estelares más equipados y armados, con una potencia de fuego capaz de enfrentarse a los contingentes de cazas TIE y provocar daño severo a estos poderosos leviatanes. Los destructores estelares no eran invulnerables a los ataques de los cazas de la Alianza, de manera que las fuerzas Rebeldes podían convertirse en una amenaza a considerar para las fuerzas Imperiales. Además, con el desarrollo del conflicto, la flota de la Alianza fue creciendo con la implementación de varias naves capitales como los cruceros estelares Mon Calamari, aunque aún no podía considerarse que estuviera a la par de la vasta y enormemente numerosa Armada Imperial.

Tras la catástrofe a raíz de la Batalla de Endor, muchos destructores estelares fueron capturados por las fuerzas Rebeldes y asignados como parte de su flota. Sin embargo, el terror que simbolizaba el destructor Imperial generaba cierta renuencia acerca de su uso como parte de la Flota de la Alianza, pero la poca disponibilidad de naves de combate hacía que la Alianza se viera en la necesidad de implementarlas como parte de su armada si buscaba tener oportunidad de mantenerse como una fuerza de combate capaz de hacer frente al remanente del Imperio y mantener el control sobre su territorio.