Dooku

  • Afiliación:Orden Jedi, Sith, Confederación de Sistemas Independientes
  • Origen:Serenno
  • Especie / Genero:Humano / Masculino
  • Altura:1.93 metros
  • Armas:Sable de Luz
  • Transporte:Velero Solar Geonosiano
  • Apariciones:Episodios II y III

El Conde Dooku de Serenno es uno de los personajes más trascendentes en la historia de la Galaxia. Un autoexiliado maestro Jedi, que a la postre se convertiría en un Señor Oscuro de los Sith; y que a su vez era un visionario político y poseía un gran carisma y manejo. Dooku como muchos Jedi fue reclutado por la Orden y tuvo algunos Padawan como Qui-Gon Jinn y Komari Vosa durante sus años como miembro de la Orden. Por diferencias ideológicas y al ser seducido al Lado Oscuro de parte de su maestro Darth Sidious, éste dejaría la Orden Jedi para después formar la Confederación de Sistemas Independientes, una de las más grandes amenazas para la libertad de la galaxia y organización que ocasionó las Guerras Clónicas.

Durante este conflicto, junto a sus acólitos del Lado Oscuro, se enfrentó innumerables veces a quienes resultaron sus más acérrimos enemigos, los Jedi; dentro de los cuales podemos destacar al Maestro Yoda, Obi-Wan Kenobi o Anakin Skywalker, entre otros. Pero toda la guerra era sólo una fachada, parte de la conspiración de su maestro, Darth Sidious, quien había nombrado a Dooku como su aprendiz Sith, Darth Tyranus. Sin embargo, Dooku ignoraría que su maestro tendría planes especiales para él que marcaría el ascenso y caída del carismático Conde.

Dooku y sus años como Jedi

Dooku nació aproximadamente unos 81 años antes del inicio de las Guerras Clónicas. Como muchos de los Jedi, fue llevado al Templo Jedi cuando era muy joven y empleó muchos años en entrenándose con el Maestro Yoda cuando aún era un youngling. A pesar de que los younglings estaban prohibidos de tener contacto alguno con sus familias biológicas, se le permitió conocer datos sobre su linaje y procedencia. Así pues, se enteró de su herencia en Serenno, a la cual no le dio la suficiente importancia, debido a que estaba enfocado en aprender los caminos de la Fuerza y convertirse en un Jedi. A Dooku no le interesaban los bienes existentes que se encontraban a su nombre, lo que le serviría en un hipotético caso de que su camino como Jedi fallase; al fin y al cabo, un Jedi no debía pensar en términos de poder. Nunca empleaba mucho de su tiempo hablando de su familia; es más, era raro escucharlo hablar de ella.

Dooku, un joven aprendiz
Dooku, un joven aprendiz

Las habilidades de Dooku crecían y era un excelente aprendiz, destacando sobre sus compañeros. A la edad de trece años, el Maestro Jedi Thame Cerulian lo eligió como su Padawan. Cerulian era un miembro del Concilio Jedi, con un ávido interés en la historia, lo que incluía el estudio de antiguos holocrones Sith. Cerulian nunca le expresó a su aprendiz la razón de su interés en los holocrones. Dooku creía que, más que por conocer la información que se encontraba en ellos, Cerulian se mostraba más interesado en la mecánica de los dispositivos que éstos comprendían.

La elección de Dooku como aprendiz de Cerulian, causó cierto recelo en uno de sus contemporáneos, un aprendiz conocido como Lorian Nod. En un arrebato, robó un Holocrón Sith de los Archivos Jedi y acusó a Dooku de haber cometido el acto. El joven Dooku, consideraba a Nod como un amigo, pero cuando el Concilio Jedi lo interrogó, sintió que debía de cumplir con su sentido de honor de un Jedi y decir la verdad. Por aquel acto Nod fue expulsado de la Orden; no por robar el Holocrón, sino por mentir e implicar a su compañero en el acto.

Así, Dooku aprendió dos cosas. Primero, que no compartía siempre del todo el razonar del Concilio. Tenía la impresión de que los Maestros Jedi se mostraban más preocupados por temas como la honradez y la lealtad que por la pérdida temporal de un Holocrón Sith, un artefacto tan peligroso en manos equivocadas. También aprendió que la amistad era una relación que tenía sus límites, y así se hizo de su mi primer enemigo.

Dooku y Yoda alguna vez aliados
Dooku y Yoda alguna vez aliados

Su educación evolucionó gratamente y Dooku demostró grandes dotes como duelista, además de tener un destacado dominio de la Fuerza. Pero algo lo frenaba, ciertas cosas no iban del todo bien en el muchacho. Uno de los colaboradores de su evolución como Jedi fue el Maestro Yoda. Cierto aire de arrogancia propio de su linaje salió a relucir en la personalidad del joven cuando era muchacho. Hechos como el de nunca poder ganarle en un duelo de sables de luz, lo frustraba al punto de molestarse. Cierta vez, Yoda le dijo que su problema era que antes de que el duelo se iniciara, ya había perdido antes de combatir. Dooku había entrado en el combate ya con intenciones de perder. Yoda le hizo notar sus falencias, lo que cambió la forma de ser de Dooku durante su entrenamiento.

Finalmente, aquellas habilidades lo convirtieron en un notable Caballero Jedi. Dooku tenía veinte años cuando tomó a su primer aprendiz, Qui-Gon Jinn, un joven de espíritu rebelde con una profunda conexión con la Fuerza Viviente. Eventualmente, se convirtió en un Maestro Jedi, pudiéndose decir que era un buen Jedi. Dooku nunca evadió sus deberes. De personalidad introvertida, siempre mantuvo un perfil bajo que le permitió operar en los confines del Templo Jedi libremente. Era un miembro reconocido dentro de la Orden al punto de que el Concilio le remitió una invitación para su adhesión como un miembro más de ellos. Gran conmoción dentro de la orden se ocasionó cuando Dooku rechazó la invitación para unirse al Concilio, quien finalmente concluyó que el serviría mejor a la Fuerza como un proactivo agente de paz. Después de todo, su gran destreza con el sable de luz debía de ser utilizada en el campo de batalla. Así pues, Dooku fue enviado a diferentes misiones como agente de paz a todos los rincones de la galaxia por espacio de veinticuatro años, hasta que sucedió lo de Galidraan.

Galidraan y Baltizaar el inicio de la deserción

Por aquella época, Dooku tenía como padawan a una muchacha llamada Komari Vosa. Los dos fueron destacados junto a un grupo de Jedi a Galidraan, un planeta nevado en el Borde Exterior. Ellos habían sido requeridos por el gobernador del lugar, quien aseguraba que los Mandalorianos estaban comentiendo atrocidades contra su gente. Gracias al Maestro Thame Cerulian, Dooku tenía cierto conocimiento acerca de los Mandalorianos, un grupo nómada de guerreros mercenarios cuyos orígenes databan de cientos de años atrás. También sabía que por décadas, dos facciones de mandalorianos desarrollaban una cruenta lucha, en planetas sin legislación de la República en el espacio exterior, y sin atraer la atención o dejar evidencia de su presencia. Eran el remanente de soldados profesionales existentes en la galaxia.

Un joven Dooku imparte clases
Un joven Dooku imparte clases

Debido a que Galidraan era un planeta de la República y que las acciones de los Mandalorianos llegaban al punto de ser barbáricas, Dooku estudió dos posibilidades: los que estaban en Galidraan eran impostores o algo había causado que los Mandalorianos, cualquiera de las facciones que fuese, cambiara su forma de operar. Trágicamente, Dooku no consideró una tercera posibilidad: que el gobernador de Galindraan había mentido y el Concilio Jedi le había creído.

Cinco cruceros consulares llevaron a las fuerzas de la República hasta Galidraan. Komari Vosa y Dooku viajaron a bordo del Acceptance. Todo su equipo formado por veinte Jedi, venían de diferentes asignaciones para asistir al llamado de emergencia. El Concilio Jedi les había seleccionado, no por su experiencia de combate, si no por su proximidad a Galidraan y cuan rápido pudieran llegar al planeta. Dooku era el mayor de los Maestros Jedi y el más experimentado. Pronto, él se dio cuenta de que la mayoría de sus camaradas, no tenían la menor idea de lo que los Mandalorianos eran. Si la situación era urgente. Gente inocente estaba realmente siendo sacrificada en Galidraan.

En contra de cualquier otra pequeña armada, veinte Jedi hubiesen sido más que suficientes. Pero basados en el hecho de que eran Mandalorianos, Dooku no dudó en requerir refuerzos al Concilio Jedi, pero los refuerzos estarían aún en el hiperespacio, mientras inocentes morirían.

Dooku y Komari en Galidraan
Dooku y Komari en Galidraan

Así pues los Jedi localizaron a los Mandalorianos en un pequeño valle de Galidraan, y ubicándose en el terreno alto los rodearon. Los Mandalorianos no se rindieron a pesar de la desventaja y la lucha convirtió a Galidraan en un baño de sangre. Cuando el conflicto terminó, once Jedi y todos los Mandalorianos, a excepción de uno, yacían muertos en la nieve. Komari Vosa aún permanecía de pie, habiendo acabado con veinte Mandalorianos por su propia cuenta. Por su parte, el Mandaloriano sobreviviente, Jango Fett, había logrado abatir a tres Jedi por su propia cuenta. A pesar de esto, Dooku no sintió ni odio ni miedo por Fett, sintió respeto.

Fett fue capturado y el Concilio Jedi decidió el futuro del último de su tipo. Por medio de una transmisión, ellos ordenaron entregarlo al gobernador de Galidraan. El gobernador permaneció en el poder y Fett fue vendido como esclavo. A pesar de esto, las vidas de los Jedi se perdieron y no hubo una posterior investigación sobre lo sucedido en aquel lugar, lo que generó cierta desazón en Dooku. Su Padawan Komari Vosa sobrevivió también a la masacre, pero su actitud sanguinaria hizo que el Concilio rechazase hacerle las Pruebas finales y finalmente fue expulsada de la Orden.

La búsqueda de la verdad impacientaba a Dooku, quien eventualmente se pudo enterar de que todo había sido un plan orquestado para acabar con la facción de Fett. Los civiles de Galidraan, habían sido asesinados por el “Dead Watch Mandaloriano”, la otra facción que esperaba acabar con “Los Verdaderos Mandalorianos”, la facción de Jango. El líder del Dead Watch había colaborado con el gobernador de Galidraan para corromper a la facción de Fett y darle una asignación falsa, para que los Jedi luego llegasen al lugar para acabar con ellos. Allí nació toda la desazón de Dooku para con la Orden, la cual se había convertido en un ente al servicio de gente corrupta.

A pesar de que Komari Vosa fue expulsada de la Orden, ella se unió a un grupo de Jedi en una misión de rescate a Baltizaar en el año 39 A.B.Y., luego de que el planeta cayera bajo el ataque de un grupo de criminales cultistas conocido como el Bando Gora. Como la misión en Galidraan, muchos Jedi cayeron, y se creyó que Vosa también. No se sabe si Dooku era conciente de las acciones de su Padawan en Baltizaar, pero hizo extensivo un reclamo hacia el Concilio Jedi que expresaba lo siguiente:

Con el debido respeto, requiero con urgencia que el Concilio reconsidere nuestra responsabilidad para con los Jedi, tanto como con la República. Para enviar un destacamento a un planeta en el momento que la noticia se da, se requiere la aprobación del Senado, pero esto de alguna manera honra a los caídos en Galidraan. No quiero ser fatalista, sólo estoy sugiriendo que abrazar la burocracia del Senado, no significa determinar a quienes podemos y a quienes no podemos salvar. Lo que me preocupa es que nosotros servimos sin realizar ninguna pregunta alguna. Sí, el Bando Gora son criminales, ¿pero también no es criminal exponer la vida de los Jedi en misiones que son destinadas al fracaso de manera tan obvia antes de que estas se realicen?

Por más apasionada y sincera que pudiese sonar su protesta, esto no sería más que un testamento al legendario carisma de Dooku. Era notorio que en cierto punto, comenzó a reconsiderar el valor de la vida de los Jedi.

A pesar de esto, Dooku permaneció en la Orden por doce años más, esperando traer cambios positivos, corregir ciertos errores y hacer lo mejor para brindar paz a la Galaxia. Pero sus esfuerzos por cambiar aquella percepción no prosperarían.

Un enigmático alejamiento de la Orden

Por aquella época, Dooku tenía como compaero y amigo al Maestro Jedi Sifo-Dyas, con quien compartía e intercambiaba pareceres sobre la situación de la Orden Jedi. Es más, ambos compartían la idea sobre el nivel de corrupción que había en el Senado. Cuando el aprendiz de Dooku, Qui-Gon Jinn murió a manos de un misterioso Sith; el golpe fue tan fuerte que hasta pensó en abandonar la Orden Jedi, pero Sifo le convenció que no lo hiciera. Así, ambos decidirían iniciar una campaña para investigar el misterio de los Sith de manera independiente, sin el consentimiento o aprobación del Concilio Jedi.

Dooku y su amigo Sifo Dyas
Dooku y su amigo Sifo-Dyas

El astuto Darth Sidious era conciente de que ambos Jedi se encontraban tras su rastro. Es entonces cuando Dooku logra dar con el oscuro personaje, aunque más bien fue éste quien se dejó encontrar. Estos no tienen un duelo de sables, por el contrario, empiezan a intercambiar ideas en donde uno y otro exponen sus posiciones acerca del futuro de la galaxia. Sorprendentemente, sus visiones no distan mucho una de otra, por lo que ambos concluyen finalmente que la galaxia debería de ser dirigida por una sola persona capaz que pudiese reforzar los cimientos de toda esta organización.

Así pues, Dooku es seducido al Lado Oscuro, aunque pensaban en aquel momento en colocarse al lado del Señor Oscuro para así aprender más sobre sus planes y finalmente destruirlo. Así pues la relación entre ambos se iniciaría, cuando Dooku todavía formaba parte de la Orden Jedi. Dooku era un impaciente aprendiz, el cual se encontraba fascinado por los nuevos conocimientos impartidos por su maestro. Darth Sidious no sabía que había adquirido un aprendiz tan lúcido e influyente. Hubiese sido muy difícil que Sidious hubiese podido orquestar una guerra de proporciones galácticas en un tan corto periodo si es que no hubiese sido por Dooku, un cómplice verdadero, entrenado ya en las artes Jedi, maestro duelista y visionario político. Ahora se puede afirmar que Darth Sidious necesitaba a Dooku mucho más de lo que Dooku necesitaba a Sidious.

Era momento de probar la lealtad de Dooku y su compromiso con los planes bosquejados para la galaxia. Así pues Sidious le dijo a Dooku que uno de sus amigos Jedi en el Templo ya había percibido los cambios que venían y que éste había entrado en contacto con un grupo de clonadores, con el fin de crear un ejército para la República. Aquel amigo era Sifo-Dyas. Así pues ambos decidieron usar este hecho en su beneficio. El pedido permanecería, para que ellos algún día pudiesen hacer uso de ese ejército en beneficio propio; pero aún existía un problema llamado Sifo-Dyas. Los Jedi no debían de saber sobre este ejército hasta que los Sith estuviesen preparados. Así pues Darth Sidious arregla un enfrentamiento entre Dooku y Sifo. Ambos Jedi se baten en un duelo de sables de luz, en el cual finalmente Dooku asesina a su compañero. Este hecho marca el paso de Dooku al Lado Oscuro de la Fuerza, obteniendo el título de parte de su maestro, de Darth Tyranus.

Dooku y su oscuro maestro
Dooku y su oscuro maestro

Ahora era el momento indicado para dejar la Orden Jedi; pero antes debía de hacer ciertas cosas en su posición. Así pues como acto final, borró toda mención del planeta Kamino, donde se desarrollaría el ejército de clones, de los archivos Jedi; así como de treintaicinco sistemas estelares dentro de los cuales se encontraban planetas como Dromund y Dagobah. También se sabe que este robó información acerca de unas rutas hiperespaciales Jedi secretas del Borde Interior de la galaxia.

De acuerdo a los Archivos Jedi, el Maestro Dooku, renunció a la Orden Jedi en el año 32 ABY, siendo el vigésimo Maestro Jedi que dejase la Orden por motivos personales. Realizando una declaración oficial ante el Concilio Jedi, la cual quedaría grabada en el Gran Holocrón. Las palabras de Dooku fueron las siguientes:

Por muchos años, he servido a la Orden Jedi y he dado lo mejor de mi para honrar las tradiciones de los Jedi. Hoy me siento compungido en anunciar que estoy dejando la Orden.

No es irracional para muchos el porqué estoy decidiendo abandonar la Orden durante este tiempo. Si, soy conciente de que muchos están buscando alguna razón sólida el porque abandono la orden. ¿La reciente pérdida de mi aprendiz Qui-Gon Jinn? ¿La debacle de Baaltizar? ¿Mi altamente publicitada crítica hacia un cada vez más corrupto Senado? Algunos de mis contemporáneos han sugerido que las semillas del descontento fueron sembradas doce años atrás durante la Batalla de Galidraan. Aunque no puedo negar que todos estos eventos dejaron cierta marca en mi, solo mencionaré que ha llegado el tiempo de que no puedo ser más un Jedi.

Como muchos saben, los recursos financieros se encuentran a mi disposición en mi planeta natal Serenno. Quisiera pensar que mis muchos años de devoto servicio a la Orden, no han mellado mis nociones sobre economía dándole una nueva visión a la economía. Intentaré iluminar a aquellos quienes no me conocen con cierto conocimiento que siempre he pensado que es verdadero: el dinero crea muchos problemas, pero también muchas oportunidades.

Mi plan es el de retornar a Serenno y servir a mi gente como filántropo. Es mi último pedido como Maestro Jedi, que respeten mi decisión tanto como mi privacidad. Adiós, viejos amigos y que la Fuerza esté con ustedes.

Los primeros encuentros con su maestro
Los primeros encuentros con su maestro

El Concilio se mostró sorprendido por aquel manifiesto de Dooku. Aunque ellos insistieron que desista de su separación, Dooku obviamente se negó. Mace Windu uno de los miembros más notables del Concilio solo tuvo una palabra para con Dooku: “¿Por qué?”

Sin sentirse culpable de reiterar lo expuesto en su estamento, volvió a observar el consternado rostro de Windu. No más de tres segundos de silencio se dieron hasta que Yoda respondió por él. El dijo: “Porque es tiempo, es tiempo para el de partir” Y así lo era. Así llego a su fin oficialmente su etapa como Jedi, la cual ya hacía realmente un buen tiempo había culminado.

El surgimiento del aprendiz oscuro

Luego de dejar la Orden Jedi, Dooku regresó a Serenno y reclamó su título de Conde, lo que le dio acceso y control sobre las vastas fortunas de su familia. Esto le permitió financiar los planes concebidos por su nuevo Maestro Darth Sidious, planes diseñados para traer caos y dividir tanto a la República como a los Jedi.

Dooku en una visita a Geonosis
Dooku en una visita a Geonosis

La estrategia de su Maestro comprendía muchos calendarios preactivos y laberínticos detalles, los cuales podemos resumir en lo siguiente: como Darth Tyranus, este realizó las coordinaciones para lo que se convertiría en una eventual armada de la República, utilizando sus recién adquiridos bienes; mientras que como Dooku, fundó y organizó la Confederación de Sistemas Independientes para que luche contra la mencionada armada.

Dooku ya se había retirado de la vida pública, manteniéndose en la clandestinidad por un buen tiempo. En una misión asignada por su maestro al planeta Geonosis, éste impresionó al Archiduque Poggle el Menor, con sus conocimientos acerca de transportes Geonosianos. El Archiduque entonces le ofreció a Dooku un velero solar (exactamente un transporte de clase interestelar Punworcca116). Las propiedades de este nuevo transporte, le permitían trasladarse a través del hiperespacio sin el uso de un hiperimpulsor. El velero solar sería el transporte personal que el Conde utilizaría hasta el final de sus días.

Dooku y su mortífero relámpago de Fuerza
Dooku y su mortífero relámpago de Fuerza

Dooku también comenzó a aprender las artes Sith de parte Darth Sidious, ubicada en la zona conocida como Los Talleres. Su entrenamiento se vio detenido por el surgimiento de una nueva amenaza para los Sith, el Culto Bando Gora. Esta organización estaba cometiendo actos delictivos, asesinatos, tráfico de drogas, corrupción y caos. La lideresa de aquella organización, era Komari Vosa, la antigua aprendiz de Dooku. Ella había sido capturada por el culto en Baltizaar y había sido torturada al punto de la locura; debido a las habilidades de Vosa, ella había logrado obtener el control de la organización. Dooku sabía de la existencia de Komari, pero la había dejado vivir a manera de ”experimento”. Así pues, Sidious le ordenó a Dooku que asesine a la nueva líder del Bando Gora.

A su vez, Darth Sidious, le encargó al Conde que consiguiera un modelo con el cual los soldados clones, de Gran Armada de la República, serían creados. El hábil Conde, resoluto a cumplir las dos misiones a la vez, puso una exorbitante recompensa de cinco millones de créditos republicanos sobre Komari Vosa, para lo cual convocó a los más temibles caza-recompensas de la galaxia. La convocatoria finalmente haría que los Mandalorianos, Montross y Jango Fett se enfrentaran en Kohlma, una luna de Bogden. Jango triunfó sobre su clásico rival, a pesar de que necesitó cierta ayuda de su compañera Zam Wesell, para escapar luego de ser capturado por el Bando Gora.

Jango y Roz reciben la invitación de Tyranus
Jango y Roz reciben la invitación de Tyranus

En una brutal lucha, Jango Fett se enfrentaba a Komari Vosa, capturándola viva. Dooku ya había llegado hasta Kohlma, observando la batalla entre ambos en secreto. De pronto Dooku surgió en escena, asesinando a su antigua aprendiz utilizando la Fuerza y revelando su presencia ante un atónito Jango Fett quien demandó su paga. Pero Dooku tenía un ofrecimiento mucho más tentador para el mandaloriano. Jango Fett sería considerado como el modelo para la creación y entrenamiento del nuevo ejército clon de la República.

Pero no todo sería tan simple. En un encuentro posterior, Dooku y Jango hablarían sobre la historia de lo sucedido en Galidraan que aún permanecía como una incógnita entre ambos, a pesar de que Dooku ya conocía la manipulación de la cual había sido partícipe. Desconfiando de Dooku, por su pasado Jedi, Fett intentó obtener mayores beneficios infectando al Conde con un arma biológica. El Sith, convenció a Fett de que le contase el resto de la historia, mientras este utilizaba la Fuerza para curarse. Encontrando que su arma había sido neutralizada, Fett accedió a ser clonado, con la condición de que éste recibiría el primer clon genéticamente puro, para él.

Durante aquella época, la mano de Dooku estuvo tras muchos eventos. En el planeta Ryloth, el promovió el intento de toma de poder del Twi’lek conocido como Kh’aris Fenn, lo que desencadenaría en la decisión del gobierno del planeta, en desafiliarse de las filas de la República. Fenn secuestraría al heredero al trono Nat Secura; quien era el hijo de Lon Secura, un influyente líder de los clanes y enemigo de Fenn. Cuando el Maestro Jedi Tholme fue capturado, mientras intentaba rescatar al muchacho, Dooku intervino para que éste sea liberado, considerando que le podía ser útil en el futuro. Debido a las acciones de Tholme, su antiguo aprendiz, Quinlan Vos y la Jedi Twi’lek Aayla Secura arruinarían los planes de Fenn. A pesar de que los Jedi habían detenido los planes de Fenn, ellos se mantuvieron ignorantes acerca de cualquier relación de Dooku con aquellos eventos.

Durante este tiempo, Dooku también asistió a la Federación de Comercio en su asalto a Kashyyyk que resultó en la exterminación de la armada que servía al Gremio de Comercio Wookiee. El gremio había resistido los intentos de la Federación, de imponerles impuestos. Una vez que no hubo sobrevivientes wookiees a la batalla, ningún rumor de la presencia de Dooku en Kashyyyk llegó a oídos de la República.

La creación de un gran aliado

Los años pasaron y Darth Sidious y Darth Tyranus realizaban su preparación, para lo que significaría la guerra contra la República. Ellos planearon utilizar las armadas droides de la Federación de Comercio y otras corporaciones como elemento bélico principal. Pero ellos necesitaban generales para aquellas armadas. Sidious entonces, pensó en un líder de los Kaleesh, como candidato para aquel puesto; debido a sus habilidades como líder y experiencia de guerra. Así pues, Dooku fue encargado de enrolar a aquel personaje a su causa.

Dooku, conversó con San Hill, líder del Clan Bancario Intergalactico sobre aquel proyecto. El kaleesh había sido previamente líder de la armada droide del Clan Bancario, pero había dejado de luchar debido a una guerra que se había desatado en su planeta natal. San Hill, Dooku y Poggle el menor, quien ya era un declarado aliado de Dooku, desarrollaron un plan para dejar maltrecho al kaleesh y reconstruirlo como un guerrero cyborg que pudiesen controlar. Así pues plantaron una bomba de iones en su lanzadera, la cual ya había sido manipulada para que éste sea expulsado cuando esta explosionara. Y así fue, el kaleesh fue gravemente herido tras la explosión.

Dooku, llegó al lugar de la explosión para recoger a un moribundo kaleesh. Este fue transportado hasta Geonosis. Mientras Grievous era enviado al planeta de los Geonosianos, Dooku regresaba a su planeta natal Serenno para recoger el cuerpo de Sifo-Dyas, del cual mantenía cuerpo, en una cámara, luego de haberlo matado.

En Geonosis, los Geonosianos reemplazaban las partes mutiladas del kaleesh con partes metálicas. Solo parte del cerebro, ojos y un grupo de órganos internos, permanecían como las partes originales del kaleesh. Así pues nació el General Grievous. El cerebro de Grievous fue alterado para convertirlo en una herramienta de guerra. Adicionalmente la sangre de Sifo-Dyas fue transplantada al cuerpo del General, como parte de un experimento de transplante de midiclorianos. Como se esperaba, los midiclorianos, no indujeron a Grievous a que sea un sensible a la Fuerza, pero si le ayudaron a salvar su vida.

Dooku se encontraba satisfecho con el producto final. El personalmente, entrenó a Grievous en el combate con sables de luz, convirtiendo al cyborg en un experto duelista. Dooku ahora tenía un comandante para liderar su armada droide en la próxima guerra galáctica, algo que el mismo Conde no deseaba hacer por sí mismo.

A pesar de todo esto, los Jedi sospechaban que el Conde Dooku, se había aliado con el Lado Oscuro, pero en realidad ellos se mantenían ignorantes de su alianza con los Sith. Los Jedi no habían conseguido atar cabos y establecer una probatoria relación entre el Conde y el Lado Oscuro. Mientras tanto, Sidious en su alter ego de Palpatine adquiría poderes en el Senado cada vez más desmedidos y su aprendiz crecía en simpatía.

Dooku, gestor de las Guerras Clónicas

De acuerdo a los planes de los Sith, desarrollados durante una década, Dooku reaparecería en Raxus Prime en el año 24 A.B.Y., dando un discurso que establecería su posición frente a la República; considerandola una organización en decadencia, infestada de hipocresía y corrupción, con la Orden Jedi como soporte de todo esto. Dooku llamó abiertamente a todos los sistemas a separarse de la República e unirse al movimiento Separatista. El sentimiento separatista rápidamente caló en muchos planetas, los cuales formaron una resistencia armada en contra de la República. La propaganda en nombre de Dooku, inundó las cadenas de comunicaciones, a pesar de que mucha de ella no se le atribuía directamente. Dooku tenía una base de operaciones móvil y no tenía una dirección específica. Los rumores de que había sido visto en diferentes puntos a través de la República, se esparcían cada vez más por toda la galaxia.

Luego de que su fama creciera, Dooku se convirtió en una figura controversial. Un desconocido había colocado una recompensa por su muerte y muchos libros fueron escritos acerca de su surgimiento en relación con el panorama galáctico. Los cazarecompensas que pugnaban por aquella recompensa, finalmente fueron reclutados por Dooku. Rodd, Groodo y Holowan se hicieron parte del movimiento de Dooku. A su vez, Dooku reclutó a la científica Jenna Zan Arbor al movimiento separatista e intentó enlistar a Granta Omega, el hijo del aprendiz de Qui-Gon Jinn, Xanatos a su causa. Omega fue asesinado antes de entrar al servicio de Dooku.

La Federación se alía con la CIS
La Federación se alía con la CIS

El siguiente movimiento de Dooku, era el de intentar lograr el control de Ansion. El planeta Ansion, representaba una serie de pequeñas alianzas, incluyendo la Alianza Malariana y el Tratado Mutual Militar Keitumite. De acuerdo a estos pactos, la separación de Ansion de la República, significaría que otros planetas anexados considerasen abandonar la República. La presidenta del Gremio de Comercio, Shu Mai y el senador de Ansion, llamado Mousul, fueron quienes orquestaron el plan de Dooku a través de varios agentes, instando a la Comunidad Unificada a que actuase en contra de los nómadas Alwari. Aquel plan falló debido a la intervención de los Caballeros Jedi, Obi-Wan Kenobi y Luminara Unduli, tanto como sus padawans Anakin Skywalker y Barriss Offee. En respuesta, Dooku lamentó la pérdida e informó a Mai de que Ansion no estaba necesariamente envuelta en el esquema del movimiento separatista. Con la presencia de Shu Mai, como cabeza del Gremio de Comercio, esta organización se mantuvo fielmente aliada al Conde y sus intenciones.

Pero algunos aliados de Dooku, se mostraban más reacios que otros. Por ejemplo, el virrey de la Federación de Comercio, el neimoidiano Nute Gunray, insistía en la muerte de Padmé Amidala, Senadora y antigua monarca de Naboo, quien había causado que la invasión a Naboo fallase, ocasionándole grandes pérdidas a la Federación. Dooku entonces envió a Jango Fett a asesinar a la senadora, para lo cual Jango subcontrató a Zam Wesell para aquella tarea. Los Jedi evitarían tal asesinato y Fett se vió forzado a asesinar a Zam con un dardo venenoso. Obi-Wan Kenobi, rastreó el origen del dardo llevándolo así hasta el planeta Kamino. El descubrió a Fett ahí, tanto como a la armada clon que Sifo-Dyas había ordenado alguna vez. La armada ya estaba desarrollada y lista para ser enviada por la República.

Dooku en la celda de Obi-Wan
Dooku en la celda de Obi-Wan

Fett escapó a su arresto en Kamino y viajó hacia Geonosis, en donde se encontró con Dooku, las cabezas de algunas de organizaciones económicas más poderosas de la galaxia y algunos senadores se habían reunido. Muchos de ellos ya eran aliados de Dooku, como Shu Mai y el Archiduque Poggle el Menor. De este encuentro, resultó la creación de la Confederación de Sistemas Independientes, una poderosa fuerza que se opondría a la República. Entre las organizaciones más destacadas se encontraban la Alianza Corporativa, Industrias Geonosianas, la Tecno Unión, el Clan Bancario Intergaláctico, el Gremio de Comercio y la Federación de Comercio; quienes pugnarían por establecer un nuevo gobierno que rija la galaxia y satisfaga obviamente sus ambiciosos intereses personales. Obi-Wan, quien aún perseguía a Fett, descubrió los planes de Dooku e informó al Concilio Jedi sobre la alarmante situación. A pesar de esto, Kenobi fue capturado por los Geonosianos cuando culminaba su transmisión. Fue acusado de espionaje y encarcelado.

Dooku visitó la celda de detención en donde se encontraba Obi-Wan. El cautivo Jedi, inmediatamente acusó al Conde de traición, a lo que Dooku replicó que todo eso era un gran error. Mientras interrogaba al prisionero, Dooku intentó evocar a ciertos recuerdos de Kenobi, para hacerlo cambiar de parecer. Así pues el Sith, manifestó que la República estaba corrupta y que no había forma de arreglar aquella situación. Así mismo le dijo que si su maestro, Qui-Gon estuviese vivo, el hubiese aceptado estar a su lado, a lo que Kenobi inmediatamente se negó a creer, A su vez, Dooku le reveló algo que quizás Kenobi tomó a la ligera, éste le dijo que un Sith, llamado Darth Sidious, controlaba el Senado y que juntos ambos podían destruir a aquel Sith. A pesar de esto, Kenobi rechazó cualquier ofrecimiento de Dooku. Sin otra opción, Dooku dejó al Jedi, no sin antes manifestarle que sería muy difícil lograr que lo liberaran.

El estallido de la guerra y sus primeros movimientos

La transmisión de Kenobi, llegó hasta Coruscant y también hasta Anakin Skywalker y la Senadora Amidala, quienes se encontraban fortuitamente en Tatooine. Ambos intentaron rescatar a Kenobi, contrario a las órdenes del Concilio, pero no lo lograron. Ellos fueron capturados por los Geonosianos. Dooku ofreció clemencia por Amidala a cambio de que ella se una a la causa separatista, pero ella se negó. Ambos fueron sentenciados a ser ejecutados junto a Kenobi, en un rápido juicio.

Los tres se encontraron en la arena Petranaki, en donde fueron encadenados a unos pilares. Un acklay, un nexu y un reek fueron soltados para que devorasen a los prisioneros. Dooku, Gunray, Fett y toda la plana de la Confederación observaban el despreciable acto desde uno de los balcones del coliseo. Pero la ejecución no fue tal cual lo planeaban, pero Dooku se mantenía paciente.

Todo cambió, cuando las ejecuciones se vieron interrumpidas por los refuerzos Jedi. Mace Windu junto a 200 Jedi arribaron a la arena para rescatar a los Jedi y acabar con la amenaza separatista. Mace Windu, sorprendió a Dooku y en vez de ejecutarlo, intercambió unas palabras con él. Esto le dio el tiempo suficiente a Jango Fett para alejar al Jedi del Conde, utilizando su lanzallamas. Windu caería a la arena donde algo más grande se desataría.

Dooku ya se había anticipado ante una prevista llegada de los refuerzos Jedi, por lo que reveló que los Jedi que fueron capturados solo eran parte de una trampa. Diez mil droides de batalla aguardaban por la comitiva de Windu, tanto como guerreros Geonosianos. La nueva Armada Separatista Droide de la Confederación superaba numéricamente a los refuerzos Jedi, por lo que muchos de ellos murieron mientras Dooku observaba tranquilamente desde su balcón, quien no se uniría a la batalla directamente. El Maestro Jedi Coleman Trebor intentaría atacar a Dooku, pero un rápido Fett despacharía al maestro. Fett luego caería a manos de Windu en la arena. Luego de que los Jedi tuvieron significantes pérdidas y estuvieron atrapados dentro de la arena, Dooku ordenó el cese del fuego. Cuando él le pidió a Mace Windu que se rindan, el Jedi se negó. Los Jedi rodeados por súper droides de batalla, destructores y droides de batalla, esperaban su fin. Dooku ordenó su ejecución.

Dooku recibe los planos secretos
Dooku recibe los planos secretos

De pronto un grupo de cañoneras descendió desde los cielos, formando un perímetro de defensa alrededor de los sobrevivientes Jedi y arremetiendo con sus baterías láser contra los droides. Los Jedi habían tomado control sobre la armada clon que el mismo Dooku había ayudado a crear, tal como los Sith habían planeado. Dooku al ver la llegada de Yoda con los clones, se retiró del balcón para ocultarse. Aterrizajes similares se dieron en los exteriores del coliseo en donde las naves de control de la Federación de Comercio permanecían estacionadas. La invasión de los clones se dio alrededor de Geonosis y las fuerzas separatistas viéndose superadas tuvieron que iniciar su retirada. El mando de la Confederación se reagrupó en el Centro de mando Geonosiano y decidieron abandonar Geonosis. Dooku pretendió no conocer como la República había logrado tal armada en tan corto tiempo, mientras Poggle el Menor dirigía a sus guerreros a ocultarse en las catacumbas bajo el panal Stalgasin. Poggle también, le entregó a Dooku el diseño y planos de lo que sería la Gran Arma Geonosiana, para evitar que los Jedi la descubriesen.

Dooku entonces huyó a bordo de un speeder, hasta su hangar secreto, mientras Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker lo perseguían. Ellos arribaron al hangar cuando Dooku preparaba su Velero Solar para huir del planeta. Kenobi y Skywalker se batieron en duelo contra Dooku. El joven padawan, a pesar de las advertencias de su maestro, fue cogido por el relámpago de Fuerza de Dooku, lo cual lo incapacitó por un momento, dejando a Kenobi luchando solo contra el Sith. Ya advertido de los poderes del Conde, Kenobi logró deflectar con su sable de luz otro ataque de relámpago; así pues un duelo de sables se inició. Jugando con su oponente y sabiéndose superior, Dooku le hizo un corte a Kenobi en el brazo y en la pierna, dejándolo a merced suya. Cuando Dooku alzó su sable para darle el golpe de gracia al Jedi, Skywalker intervino evitando que acabe con su maestro.

Dooku se enfrenta a Obi-Wan y a Anakin
Dooku se enfrenta a Obi-Wan y a Anakin

Kenobi no podía pelear más y le entregó su sable a su aprendiz, quien atacó al Conde con dos sables. Dooku inicialmente retrocedió ante el ataque del joven, hasta reajustar su táctica. Entonces, Dooku logró destruir uno de los sables del muchacho. El duelo continuó intensamente hasta que Dooku encontró una falencia en la guardia del padawan y le cercenó uno de sus brazos. Victorioso, Dooku se dispuso a huir, sabiendo que en cualquier momento las fuerzas de la República llegarían. Y tenía razón, antes de huir el Maestro Yoda lo enfrentó. Dooku intentó acabar con el poderoso Jedi utilizando nuevamente su relámpago de Fuerza lo que el pequeño Maestro evitó sin necesidad de sable alguno. Al ver que esto no funcionó, este insistió en batirse a duelo. Ambos se enfrentaron en una cruenta batalla. Yoda utilizando su maestría, mostró gran agilidad y fiereza; solo era cuestión de tiempo para que acabase con el Sith.

Forzado a actuar de manera rápida, Dooku utilizó la Fuerza para hacer que una columna se desprenda y caiga sobre los Jedi heridos. Así logró su cometido, mientras Yoda detenía la columna para salvar a sus camaradas, rápidamente Dooku huía de escena. Dooku fijó su ruta hasta Coruscant, aterrizando sin ser detectado a bordo de su velero solar. En Los Talleres se encontró con su Maestro y le informó que las cosas estaban funcionando según lo planeado, la guerra se había iniciado. Darth Sidious se mostró complacido con los logros de su aprendiz.

Inmediatamente después, de reportarle a su maestro, el inicio de las Guerras Clónicas, Dooku se dirigió hasta su base secreta en Bakura; con el fin de reagrupar a las divididas fuerzas separatistas. A pesar de la clandestinidad de su base, el Maestro Jedi Tholme se anticipó a la llegada del Conde y junto al maestro del vaapad, Sora Bulq esperaron al Sith. Ambos esperaban, capturar al Señor Oscuro y lo confrontaron cuando Dooku aún se encontraba fatigado por los eventos de Geonosis.

Los tres combatientes entonces participaron de un feroz duelo de sables de luz, en el cual Dooku utilizó nuevamente su relámpago de Fuerza para hacer caer a Bulq. Entonces, intentó seducir a Tholme al Lado Oscuro, a lo que el Jedi de negó. Dooku atacó a Tholme, hiriéndolo en un hombro y acabando con el ojo izquierdo del Jedi, Finalmente Dooku hizo que el techo se cayera sobre Tholme, dejándolo atrapado bajo una pila de escombros. El huyó llevándose a un inconciente Sora Bulq.

Dooku curó las heridas de Bulq y lo convirtió al lado oscuro de la Fuerza utilizando la persuasión. Sora Bulq se convertiría entonces en un leal aliado a Dooku y un valioso elemento para la Confederación durante la guerra. El Conde envió así a Bulq para que rescatase a Tholme debajo de los escombros, de manera que Bulq pudiera ser capaz de trabajar en el Templo Jedi bajo las órdenes de Dooku sin que recaiga ninguna sospecha sobre él.

Dooku, sus sirvientes y sus acólitos oscuros

Las Guerras Clónicas continuaron, Dooku intentaría hacerse de armas letales para ejercer su poder galáctico. Una de sus primeras campañas sería la de la recreación del Dark Reaper, una antigua arma Sith, cuya fuente de poder residía en algún lugar de Raxus Prime. Dooku realizaría grandes avances, pero la intervención de los Jedi, Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi evitarían que su plan prospere.

Dos meses después de la Batalla de Geonosis, Dooku viajó hasta el Cauldron, una arena de gladiadores en Rattatak. El esperaba encontrar un nuevo sirviente que cumpla sus deseos. El fue recibido por un anfitrión y tomó su lugar para observar el evento. El pronto sintió un disturbio en la Fuerza, cuando Asajj Ventress, una señora de la guerra Rattataki, apareció al lado de el, asesinando a su guía sin hacer ruido alguno. Dooku alabó su habilidad, pero le aseguró que no estaba buscando una espía.

Dooku pone a prueba a Asajj
Dooku pone a prueba a Asajj

Ventress saltó a la arena, acabando con uno tras otro de los gladiadores, bajo la atenta mirada del Conde. Cuando ella acabó, Dooku la aplaudió, expresándole que ella era más fuerte que lo que aparentaba ser. Ventress declaró ser una Sith, lo que a Dooku le causó mucha gracia. Una iracunda Asajj entonces atacó ferozmente contra Dooku, pero antes de que lo pudiese alcanzar, el la incapacitó con su relámpago de Fuerza.

Dooku llevó a la inconciente Ventress hasta un cuarto en el mismo Rattatak esperando que despierte. Cuando ella lo hizo, el la atacó mientras ella revisaba el cuarto en donde estaba. Un duelo de sables de luz se desató, en donde Ventress pudo probar sus habilidades, siendo un reto hasta para un Sith. A pesar de esto, Dooku la derrotó, desarmándola de sus dos sables. Ventress admitió su derrota, pero en vez de matarla, Dooku la presentó a su Maestro, quien también se mostró impresionado por la habilidad de la joven. Sidious entonces aceptó a Ventress como la nueva sirviente de Dooku y la enviaron a una misión para que asesinase a Anakin Skywalker. Ventress estaba complacida por el hecho de matar a un Jedi, por lo que Dooku le dio un par de sables de luz nuevos, aquellos que habían pertenecido a su antigua aprendiz, Komari Vosa. Dooku confiaba en que ella podía acabar con Skywalker, Sidious no se preocupaba de aquello, ella solo era otro instrumento más para sus planes. Asajj Ventress se encontraría con Anakin muchas veces a lo largo de las guerras clónicas, pero nunca lograría acabar con éste. Así pues Dooku obtendría a una gran comandante de sus fuerzas droides y una gran adición para su grupo de acólitos.

Dooku protagoniza propaganda separatista
Dooku protagoniza propaganda separatista

Durante los primeros meses de las Guerras Clónicas, Dooku utilizó mucho de su tiempo incitando a muchos sistemas a rebelarse y preparando estrategias en contra de la República. A pesar de esto, el siempre tenía presente los objetivos finales de los Sith, por lo que muchas veces fue contra los intereses de la Confederación, saboteando sus planes para cumplir su verdadera misión. La Batalla de Kamino estaba diseñada por Dooku y Sidious para prolongar las Guerras Clónicas y equilibrar cualquier ventaja que los Separatistas pudiesen tener inicialmente. El Comandante Merai, un idealista Mon Calamari y uno de los mejores estrategas de la Confederación, planeó un asalto al planeta Kamino, en pos de acabar con las instalaciones de clonación. La Caballero Jedi Aayla Secura descubrió este ataque antes de que se realizase y le informó a la República. El agente de Dooku, Tookarti informó al Conde sobre aquellos eventos, pero Dooku le dijo que no importaba mucho.

La batalla se desarrolló tal y como los Sith habían planeado. La flota de la República emboscó a las naves de la Confederación y destruyó a muchas de ellas. Más aún, Merai fue asesinado y su flota derrotada. A pesar de las pérdidas, la CSI se mantuvo, esta fue una victoria para los planes de los Sith. Cuando Dooku se le informó a su maestro de la pérdida de Merai, Sidious se mostró complacido en como la estrategia había arruinado cualquier intento de acabar con la guerra rápidamente. Las instalaciones de clonación de Kamino habían sido salvadas, manteniendo el balance de poder entre la Confederación y las fuerzas de la República.

Prevenido, de que entre los Sith existía la Regla de Dos, establecida centurias atrás por Darth Bane, Dooku sabía que no podía tomar un aprendiz. En lugar de ello, el creó una cofradía llamada los Acólitos Oscuros. Junto con Asajj Ventress, Sev’rance Tann y Sora Bulq, Dooku enlistó a los ex Jedi, Tol Skorr y Kadrian Sey, tanto como a otros usuarios de la Fuerza como Trenox y Saato. El les enseñó a utilizar sus habilidades en el Lado Oscuro, pero les enseño o muy pocos o ninguno de los secretos de los Sith.

En la escala galáctica de la guerra, el carisma del Conde creció y muchos se adhirieron a la causa separatista. Adicionalmente a sus adeptos a la Fuerza, Dooku reclutó a temibles guerreros como el Gen’Dai llamado Durge, en pos de aumentar la capacidad bélica de los separatistas. En los inicios, no todos los Jedi se encontraban unidos en contra de los Separatistas, algunos Jedi es más se unieron a las fuerzas de Dooku, mientras que otros rechazaron a participar en la guerra. Un Jedi aliado con Dooku, Sora Bulq, explotó la ignorancia de la República sobre su verdadera alineación e intentó convencer a más Jedi a que se alíen con los Separatistas, cuando organizó un encuentro entre disidentes en la luna Ruul.

Este complot para dividir a los Jedi, fracasó debido a la intervención de Mace Windu quien desenmascaró a Sora Bulq como un traidor. Sian Jeisel, una de las Jedi que Bulq había invitado a Ruul, accedió a liderar a los clones en la guerra. Ella y otros dos Jedi, el Maestro Kai Justiss y Tsui Choi, se encontraban en un portatropas republicano, cuando fueron capturados por las fuerzas de Dooku. Los Jedi esperaban ser asesinados, pero Dooku inesperadamente ordenó su liberación, reclamando que todos los Jedi eran sus hermanos y hermanas. Bulq cuestionó la decisión de Dooku, quien le respondió que el propósito de ello era el de crear confusión entre los Jedi y que hasta la piedad tenía cierto valor a veces.

Tres meses después de la muerte de Sev’rance Tann, su general de confianza, Dooku tenía que colocar a alguien al mando de su armada. Para elegir a un sucesos, el juntó a los comandantes Ventress, Durge y al General Grievous a enfrentarse uno contra otro en la estación espacial Trenchant. Grievous era más que un rival para sus dos oponentes, a pesar de que ambos trabajaron juntos contra el General. Dooku premió al cyborg con el mando de la armada de la Confederación, mientras Ventress y Durge fueron dejados en un tanque de bacta para que se recuperen.

Así pues Grievous probó su valía ante su líder, Dooku, como Comandante Supremo. El se reveló ante los Jedi en Hypori causando devastadores efectos, enfrentándose a cinco Jedi a la vez. Su participación como comandante de la armada droide de la Confederación cambió el curso de la guerra, acabando personalmente con muchos Jedi.

Mientras la guerra progresaba, los sirvientes de Dooku mostraban su valía. Dooku envió a Durge a Muunilinst para que ayude a San Hill a repeler un asalto de la República y presionó a la Liga de Aislamiento Quarren a que declare la guerra en Mon Calamari. El a su vez despachó a droides camaleón hasta Ilum, con el fin de destruir el templo de cristal. También tuvo relación con el guerrero, Shogar Tok quien luchaba en contra de las fuerzas de la República en Brentaal IV.

Cinco meses después de la Batalla de Geonosis, Dooku observaba las pruebas de una nueva superarma, el Asesino Planetario, un dispositivo capaz de destruir un planeta, que sería más útil para los planes de los Sith, que para la causa Separatista. Debido a la intervención de Mace Windu, aquella arma fue desbaratada.

Dooku a su vez, formó parte de misiones para reclutar una mayor cantidad de planetas al lado separatista. En una reunión en el planeta Null, el intentó reclutar a los líderes de algunos planetas estratégicos, dentro de los cuales se encontraba Junction V. Su antiguo enemigo Lorian Nod, de alguna manera reformado, era quien regía Junction V y pretendía ser su aliado. Pero Nod una vez más intentó traicionar a Dooku y estaba trabajando junto a Yoda y a los Jedi para boicotear los planes del Conde.

Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker arribaron a Null para investigar y encontraron que Dooku había contratado a un asesino para matar a Samish Kash, otro de los líderes del lugar. En aquella reunión los líderes decidieron mantenerse del lado de la República. Un descontento Dooku hizo que sus droides de batalla arremetan contra los dignatarios. Pero todos ellos fueron salvados por Skywalker y Kenobi, quienes acabaron con los droides. Sin salida, Dooku huyó pero Nod lo persiguió e intentó sabotear su speeder. Nod no logró su cometido y Dooku acabó con él personalmente antes de abandonar Null.

Pugnando por el espacio Hutt

Durante el primer año de la guerra, en un esfuerzo por hacer que el señor del crimen conocido como Jabba el Hutt, se una a las filas de la Confederación; Dooku se enlistó al tío de Jabba, Ziro el Hutt para que secuestrase al hijo de Jabba, llamado Rotta. Luego de que los agentes de Ziro, llevaran al pequeño huttlet hasta el planeta Teth, Dooku se contactó nuevamente con Ziro, para informarle que Asajj Ventress se encargaría de la custodia de Rotta. Jabba había requerido la asistencia de los Jedi para que rescataran a su hijo y el Conde había encargado a Ventress de que hiciera parecer que Anakin Skywalker, quien iba a rescatar al hijo de Jabba, hubiera aparentemente asesinado al huttlet, para incriminarlo.

Mientras las fuerzas de la República y las Separatistas batallaban en Teth, Dooku se encontraba con Jabba en Tatooine. En una de las audiencias con el Hutt, Dooku mostró a Jabba una grabación en donde se podía observar a Anakin y a Rotta, producida por Ventress. Esta grabación enfureció a Jabba, quien dedujo que el Jedi había sido quien había secuestrado a su hijo, por lo que demandó que Rotta debía ser rescatado y que la cabeza de Skywalker debía de ser traída ante su presencia. El Conde accedió al pedido del Hutt y ordenó a Ventress a que recupere a Rotta de las manos de Skywalker y lo regrese vivo a Jabba. A pesar de esto, Ventress no pudo evitar que Skywalker y su nueva padawan, Ahsoka Tano, junto a Rotta huyesen de Teth.

Debido a la falla de su sirviente, Dooku tuvo que poner en marcha otro plan y le informó a Jabba que Rotta había sido asesinado por los Jedi, por lo que le ofreció matar a Skywalker quien supuestamente era el culpable. Así pues envió a sus Magnaguards IG-100 a bordo de unos cazas, los cuales destruirían la nave de Skywalker, el Twilight, antes de que llegara a Tatooine. A pesar de que los cazas fueron destruidos por un experto piloto, Skywalker; la nave fue alcanzada por fuego enemigo y colisionó en el desierto de Tatooine. Tano y Skywalker lograron aterrizar, con Tano cargando a Rotta en su mochila y Skywalker también con una mochila que serviría como señuelo.

Dooku lucha contra Skywalker
Dooku lucha contra Skywalker

Dooku envió a otro grupo de Magnaguards a esperar a los Jedi, en la ruta que se dirigía al Palacio de Jabba. Un Dooku, convencido de que él mismo era quien debía de tomar cartas en el asunto, cogió un speeder y se dirigió al desierto. El Conde descubrió pronto a Skywalker, quien lo estaba esperando. Dooku cercenó con su sable de luz la mochila del Jedi, cuando los dos se batieron a duelo. Pero Skywalker solamente estaba actuando como elemento de distracción, para darle tiempo a Ahsoka, quien era quien llevaba a Rotta en su mochila; de llegar ante la presencia de Jabba con su hijo sano y salvo. Skywalker entonces notó que ya había distraído a Dooku lo suficiente como para que Ahsoka llegue al palacio. Pero Dooku no era tonto, el sabía de la presencia de la muchacha, por lo que había desplegado sus Magnaguardas. El Conde le enseñó una holoproyección a Anakin de Ahsoka luchando contra sus guardaespaldas robóticos y le aseguró a Anakin, que ellos tenían la orden de matar a Rotta y llevar a Tano ante la presencia de Jabba, para que el Hutt vengara la muerte de su hijo.

Apoderándose del speeder de Dooku, Skywalker se dirigió al salón del trono de Jabba, para defender a Tano de la ira del Hutt. Pero la joven togruta, ya se había valido por sí misma, había derrotado a los sirvientes de Dooku y había llevado al pequeño Rotta ante la presencia de su padre. Enormemente agradecido con el retorno de su hijo, Jabba aún demandaba la muerte de los Jedi. Una oportuna comunicación de parte de la Senadora Amidala, quien mostraba evidencia de la relación entre Ziro y Dooku en el secuestro de Rotta, hizo que la ira de Jabba se canalice hacia su tío y los Separatistas. Esta si se pudo considerar una derrota para el Conde.

Dooku en la estación Skytop
Dooku en la estación Skytop

La derrota en Tatooine le dio libre acceso a la República sobre el espacio Hutt, territorio dominado principalmente por los Separatistas hasta ese entonces. Por ese tiempo, la Confederación había desarrollado una nueva estación espacial espía conocida como la Skytop, la cual les permitiría intervenir todas las comunicaciones de la República con el fin de realizar ataques precisos contra su enemigo. El Separatista Po Nudo, junto al Conde Dooku y Asajj Ventress estuvieron presentes en aquel evento de presentación.

Ventress no contuvo su indignacaión, pero Dooku esperaba ver resultados útiles. Así pues, los Separatistas lograron intervenir la comunicación entre el rey de Toydaria Katuunko y Palpatine en la que ambos pactaban una reunión con el fin de que Toydaria se convierta en la base de operaciones de la República en el espacio Hutt. El Conde Dooku no podía permitir ello, por lo que se adelantó a la situación enviando a su asesina Asajj Ventress como emisaria para que interviniera la reunión secreta en la luna conocida como Rugosa. Dooku fue comunicado con Katuunko a través de un holocomunicador para solicitarle que se unira a la causa Separatista aludiendo que los Jedi y la República no eran capaces de protegerse ni así mismos; mientras que sus fuerzas droides podrían defenderlos mejor, al tener una ventajaba de 100 a 1. Sin embargo, Katuunko tenía confianza en las habilidades de los Jedi, a lo que Dooku respondió que la reputación del Maestro Yoda estaba muy engrandecida, y luego le dejó a su aprendiz la batuta esperando que pudiera convencer al monarca de unirse a los Separatistas.

Dooku holoproyectado habla con Yoda
Dooku holoproyectado habla con Yoda

Dooku se enteraría de boca de Asajj que el enviado de la misión diplomática Jedi sería el Maestro Yoda, por lo que consideraba que estando Yoda fuera de Coruscant, su derrota sería una doble victoria para los Separatistas. A pesar de ello, ni su aprendiz ni sus fuerzas podría contra el pequeño maestro verde. Una vez que Katuunko le informó que se uniría a la República, al ver la bajeza de los Separatistas. Un iracundo Dooku consideró que las negociaciones serían más fructíferas cuando lidiara con su sucesor y ordenó a Ventress que matara a Katuunko. A pesar de ello, la oportuna intervención de Yoda evitó que Ventress matara al rey, haciendo que la Jedi Oscura huya. Dooku lo vio todo a través del holoproyector, resignándose a perder a los toydarianos como aliados.

Corrompiendo al enemigo

Un Jedi, conocido como Quinlan Vos, había sido despachado por el Concilio Jedi para que se infiltrara como agente encubierto dentro de las filas del Conde Dooku. Esta era una peligrosa prueba para el Jedi, ya que Quinlan merodeaba peligrosamente por los territorios del lado oscuro. Dooku sabía esto y pensó en utilizar esta situación a su favor. Vos, en una misión para lograr la confianza del Conde, trató con el agente de Dooku, Tookarti, ofreciéndole códigos de transmisión secretos de la República. Más adelante Tookarti, acusaría a Vos como uno de los que traicionaron a la República en la Batalla de Brentaal IV. Solo algunos de los Jedi conocían sobre la misión encubierta de Quinlan, por lo que el Jedi Agen Kolar fue enviado para capturar al supuesto renegado Jedi. Vos logró escapar de Kolar y continuó con su misión.

Luego de ganarse la confianza del Conde Dooku, luchando contra su guardia personal, Tol Skorr y Kadrian Sey, Vos fue aceptado como un acólito más. Sus habilidades serían probadas por Dooku y Sora Bulq, encontrando ciertos aspectos positivos en el Jedi que podían utilizar a su favor. Así pues Dooku le solicitó a Vos que lo acompañe a una misión hasta Tibrin, el planeta de los Ishi Tibs. Ahí, Dooku y sus lacayos se encontraron con el líder de los Tibrin, Suribran Tu, un dictador odiado por su población. Suribran Tu ofreció a Dooku alinearse a la Confederación. Dooku le consultó a Vos y a Kadrian Sey, que era lo que debía de hacer con el dictador. Sey argumentó que debería aceptar la propuesta del Ishi Tib, mientras que Vos le dijo que si Tibrin traicionaba a la República el no sería alguien en el que confiar y que permitiendo que su opresivo gobierno siga rigiendo, no probaría que la Confederación era mejor que la República. Dooku aceptó la sugerencia de Vos y derrocó al dictador. La población Ishi Tib, declaró a Dooku como su libertador.

Dooku con Quinlan Vos
Dooku con Quinlan Vos

Vos tuvo pronto otra misión: asesinar al senador Zurros, un falleen que se había ganado el desprecio del Conde. En vez de asesinar al falleen, Vos logró intimidarlo lo suficiente como para que no se le ocurra ni intentar traicionar nuevamente al Conde. Vos llevó ante el Conde una grabación del senador, rogando por perdón, ante el Conde. Vos llevó la grabación hasta los cuarteles generales de Dooku, pero ni el Conde, ni sus lacayos se encontraban allí. La Maestra Jedi Shylar había sido capturada intentando infiltrarse en los cuarteles de Dooku y estaba siendo interrogada con la asistencia de Sey y Skorr. Shylar había sido una amiga de la infancia de Quinlan y hasta habían tenido cierto sentimiento amoroso en el pasado. Ella lo calificó de traidor, pero Vos no hizo nada por salvarla, debía seguir manteniendo su tapadera. Dooku alabó la creativa interpretación de Vos, de las órdenes que le había dado sobre Zurros. Luego retornaron hacia el cuarto de tortura donde se encontraba Shylar, quien murió creyendo que Vos, había traicionado a los Jedi.

La siguiente misión de Dooku para Vos, llevaría a Quinlan hasta su planeta natal Kiffu. El Conde había estado negociando con la Sheyf Tinté Vos, la tía abuela de Quinlan, con el fin de establecer una base Separatista en el planeta gemelo de Kiffu, llamado Kiffex. Tinté rechazó la oferta monetaria de Dooku, por lo que él ordenó matarla. Cuando los guardias de la Sheyf fueron asesinados, Vos rescató a su tía abuela a un lugar seguro, asesinando a Kadrian Sey en el proceso. Dooku persiguió a Vos y lo capturó con Tinté Vos. Su tapadera ahora estaba al descubierto, Vos intentó defender a su tía, pero fue rápidamente derrotado por el Sith. Dooku le pidió que utilizara sus habilidades psicrométricas con la mujer. Un consternado Quinlan, descubrió que su tía abuela, había sacrificado a sus padres para obtener el poder. Invadido de furia, Vos asesinó a sangre fría a Tinté, abrazando el lado oscuro de la Fuerza. De aquí en adelante, Vos se convirtió en el asesino personal de Dooku, asesinando a enemigos del Conde como el Senador Viento y el Twi’lek Kh’aris Fenn. Como recompensa, Dooku le entregó a Vos, el cristal de poder de Darth Andeddu, para que lo coloque en su sable de luz.

Mientras el tiempo pasaba, Dooku se había sumergido más en su personalidad de Darth Tyranus, Señor Oscuro de los Sith. El había buscado y coleccionado una gran cantidad de artefactos Sith, particularmente holocrones. Durante una revuelta en Coruscant, el logró ingresar al mismo Templo Jedi, cuando droides de batalla hechos en cortosis, distrajeron al Concilio Jedi en las profundidades de Coruscant. Dooku robó el holocrón Sith que había estudiado cuando era joven, el cual se encontraba en los Archivos Jedi. Adicionalmente, el envió a sus lacayos Quinlan Vos y Tol Skorr a recuperar el holocrón perdido de Darth Andeddu, de un templo Sith en Korriban. Dooku también le dio un holocrón Sith al Jedi Anzati, llamado Nikkos Tyris, uno de los fundadores de la secta Jensaarai.

Un inquietante encuentro

La guerra continuaba, Dooku seguía arremetiendo con todo su odio contra la República. Campañas como las de Viidaav y supervisando el desarrollo de experimentos cyborg en padawans Jedi, dirigidos por el General Grievous, mostraban la vileza del Conde en su nueva faceta. Pero no todos pensaban que el Conde no tenía salvación; algunos como el Maestro Yoda tenían cierta confianza en que no todo estaba perdido. A pesar de esto, Yoda no actuaría hasta que Dooku le enviase un peculiar mensaje mientras este se encontraba en el Templo Jedi. El había perdonado la vida del Jedi Jai Maruk y lo había enviado de vuelta ante la presencia de Yoda con un regalo. Este regalo era una pequeña concha, la cual tenía un especial significado para ambos, rememorando una conversación que ambos habían tenido cuando Dooku era un Padawan. Luego de meditar y de recibir la guía del espíritu de Qui-Gon Jinn, Yoda decidió encontrarse con Dooku en el planeta Vjun.

Dooku necesitaba que aquel encuentro se realizase en total confidencialidad, pero Yoda le informó al Concilio Jedi y al Canciller Palpatine, vagamente sobre sus planes. Sidious entonces confrontó al Conde Dooku, reclamándole por pactar aquel encuentro, a lo que el Conde respondió que durante aquella reunion, él planeaba asesinar a Yoda. Para encontrarse con Dooku, Yoda se escabulló del Templo en secreto siendo reemplazado por un doble. La nave del doble fue interceptada y destruida por Asajj Ventress. Mientras la galaxia lamentaba la aparente muerte del Maestro Jedi, la verdadera locación del Maestro fue revelada a los Separatistas, por el droide Solis, quien viajaba junto a él.

Ventress entonces siguió a Yoda y atacó a los escoltas que viajaban junto a éste. Cuando ella acabó con los dos Maestros Jedi, ella fue humillada por un hábil Yoda y su nave fue destruida. Dooku estaba extremadamente disconforme con el suceso de los eventos, al punto de que estaba considerando matar a Asajj. A pesar de esta resoluto, Ventress lo impresionó con una tentadora propuesta, la de ambos acabar con el Maestro de Dooku, Sidious. Dooku no aceptó su propuesta, pero le perdonó la vida ordenándole que se retire a sus cuarteles en Vjun.

El ataque de Ventress, había permitido a Sidious calcular el tiempo aproximado en el cual Yoda arribaría a Vjun para encontrarse con su aprendiz. Mientras tanto, Palpatine, Sidious hablaba con Mace Windu para que enviase a Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi para asistir a Yoda si es que era necesario. Mientras viajaban hasta Vjun, Yoda ya había llegado y se había infiltrado en el Château Malreaux, la guarida de Dooku.

Los Padawans Jedi Whie Malreaux y Scout, junto a los droides Fidelis y Solis acompañaban a Yoda hasta Vjun. Ellos fueron dejados atrás en las cavernas debajo del château, mientras Yoda se encontraría a solas con Dooku. Ventress atrapó a los Padawans y ambos droides fueron destruidos mientras intentaban defenderlos. Whie y Scout cayeron a manos de Ventress, quien había sido herida cuando había luchado contra los Padawans. Para cuando Kenobi y Skywalker llegaron al planeta, Ventress tomó su nave y huyó del planeta sin luchar.

Mientras tanto, Yoda había logrado entrar hasta la oficina de Dooku por un ventanal. Dooku lo invitó a pasar y ambos entablaron una conversación. Después de una conversación acerca de la niñez y de la familia del Conde, el Maestro Jedi confrontó la decisión de Dooku sobre su unión al lado oscuro y le solicitó explicarle el porqué consideraba que el lado oscuro de la Fuerza era superior. Luego de escucharlo, Yoda admitió tener cierta oscuridad en sí mismo, pero también le hizo saber que existía cierta luz dentro del Conde. El le solicitó al Conde a volver a la Orden, expresándole de que él encontraría más confort en su antiguo Maestro, que en el nuevo.

Dooku pareció considerarlo, pero ambos fueron interrumpidos por el caos generado por Kenobi y Skywalker quienes arremetían contra las defensas del château. Interpretando la presencia de Skywalker como una traición, Dooku desató su furia contra Yoda. En un corto duelo de sables de luz, el hirió levemente al Maestro Jedi, pero se dio cuenta que le sería imposible derrotarlo. En vez de seguir luchando, el eligió escapar antes de que Kenobi y Skywalker llegasen.

La guerra y sus movimientos finales

Quinlan Vos había traicionado a Dooku y se había pasado nuevamente a las filas de la República, durante la guerra, pero pretendía permanecer como un doble agente a los ojos del Conde. Dooku, sabía que Vos seguía teniendo aquel conflicto interno con el lado oscuro y esperaba explotar este al máximo. Mientras el corazón de Vos se encontraba con la República, el lado oscuro había dejado una huella imborrable en él. Vos acompañó como lugar teniente a un destacamento liderado por el miembro del Concilio Oppo Rancisis hacia Saleucami, planeta el cual se encontraba sitiado por los últimos cinco meses. La Confederación estaba clonando y entrenando a asesinos Morgukai en Saleucami, creando su propia armada clon. El Maestro Jedi Tholme ya se había infiltrado en la base separatista y había sido atrapado dentro durante todo el tiempo que la ciudad de Saleucami había sido sitiada.

Los sabotajes desde dentro de Tholme, habían resultado de lo más irritantes para Sora Bulq, quien lideraba las fuerzas de la CSI. Sora, se contactó con Dooku quien se encontraba de lo más fastidiado con los fallidos intentos de capturar y asesinar a Tholme. Después de una discusión con Bulq, Dooku ordenó a Vos a eliminar al Maestro Jedi. Aquellas órdenes fueron dadas a Vos en el campo enemigo y así pues Vos confrontó a Tholme en las cavernas con lava que se encontraban bajo la base separatista. Mientras que Vos inicialmente no deseaba matar a su antiguo maestro, su conversación llegó a un punto irritante y el combate se desató. Tholme cayó a un pozo de lava. Asumiendo que Tholme había muerto, Vos regresó a las filas de la República, solo para presenciar que Rancisis había sido asesinado por Bulq, quedando él al mando de las fuerzas de la República.

Más adelante, Vos regresó nuevamente a la base Separatista en secreto. El apareció cuando Bulq y Dooku proyectado holográficamente, habían ya pactado la prueba final para Quinlan. Dooku le dijo que su amada, Khaleen Hentz había sido una agente separatista siempre y que había seducido a Quinlan por órdenes expresas de Dooku. Así pues ordenó a Vos que la asesine ante sus ojos. Vos se negó, ella estaba esperando un hijo de él. En lugar de ello, Vos arremetió contra los lacayos de Dooku.

Tholme había sobrevivido a su supuesta caída en la lava. Aayla Secura se había infiltrado en la base separatista asistiendo a Vos en su lucha contra los acólitos oscuros de Dooku. Bulq y Skorr fueron liquidados por Vos, mientras que Secura mató al guerrero morgukai Bok. Mientras tanto, las fuerzas de la República habían destruido las defensas de la base separatista y el bombardeo desde la órbita había comenzado. Vos, Secura y Tholme escaparon desintegrando la base y el bombardeo destruyó las instalaciones de clonación separatistas. Dooku había perdido a tres poderosos aliados y a una armada entera en una batalla, pero la guerra continuaría.

Dooku había empleado mucho de su tiempo durante la guerra, supervisando al Concilio Separatista, permitiendo al General Grievous liderar la armada droide. Luego de Boz Pity, el se estableció temporalmente en Kaon. La derrota de la Confederación en Cato Neimoidia forzó a Nute Gunray a abandonar su planeta natal, dejando un importante dispositivo de comunicaciones en manos de los Jedi, Esta mecano-silla representaba el acceso a la línea de comunicación secreta entre las figuras Separatistas como Grievous, Sidious y el mismo Dooku. Su captura representó una crisis para los planes de Sidious y Dooku, ya que Sidious ahora estaba en potencial riesgo de ser desenmascarado ante la República y los Jedi.

Preocupado por tal situación, Dooku viajó hasta Los Talleres para consultarle a Sidious en persona que era lo que debía de hacer. Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker estaban siguiendo el rastro de los constructores de la mecano-silla de Gunray, con el fin de encontrar pistas para saber la identidad de Sidious. Dooku y Sidious acordaron emboscar a Kenobi y Skywalker en Naos III, en donde serían atacados por caza recompensas contratados por Dooku. Sidious a su vez encargó a Dooku la muerte de Kenobi.

Los caza recompensas de Dooku fallaron en su tarea. Kenobi y Skywalker conocieron sobre la guarida del Sith en Los Talleres, de boca del piloto Fa’ale Leh, quien había trabajado para el Sith. Esto no estaba calculado en el plan de los Sith. Poco después, cuando Dooku se encontraba en una sesión de duelo de sables con Grievous, fue contactado de manera urgente por Sidious. Los Jedi estaban investigando Los Talleres y trataban de descubrir la guarida secreta de Sidious en Coruscant, la cual se encontraba bajo el edificio llamado República 500.

La verdadera naturaleza del Lado Oscuro

Para evadir la persecución de los Jedi, Dooku le sugirió a Sidious que abandonase Coruscant, pero éste tenía otros planes. Para hacer que sus perseguidores Jedi, abandonasen su búsqueda, Sidious intentó captar la atención de Kenobi y Skywalker hacia Tythe, utilizando a Dooku quien dirigía un asalto separatista como señuelo. Dooku allí debía matar a Kenobi y corromper a Skywalker a abrazar el lado oscuro. Sidious a su vez, ordenaría a Grievous a atacar Coruscant con el resto de sus fuerzas mientras la República estaba inmersa en Tythe.

En Tythe, Dooku aguardaba en una planta de poder por Kenobi y Skywalker quienes aterrizaron y directamente se dirigieron a buscarlo. Ellos descubrieron un holograma de el que intentaba causar una distracción y de pronto fueron atacados por un enjambre de droides. Furioso, Skywalker desató su ira y soltó un Grito de la Fuerza. Esta poderosa expresión de la Fuerza, causó que el techo de la edificación colapse sobre todos ellos, incluyendo a Dooku quien se encontraba en los alrededores. Dooku estaba impresionado por el poder de Skywalker y tuvo un momento de duda acerca de las indicaciones de su Maestro. El rápidamente escapó del planeta y saltó hacia Nelvaan para hacer perder el rastro de los Jedi. De ahí, se sabe que el se saltó hasta Coruscant, en donde una gran batalla ya se encontraba en progreso. Grievous había capturado a Palpatine y lo mantenía como prisionero a bordo del Mano Invisible, su nave insignia.

La noticia del secuestro de Palpatine, había impresionado a la Galaxia y muchos creyeron que el colapso de la República se iniciaba. Palpatine había orquestado su propio secuestro cuidadosamente, de manera que hasta Grievous ni siquiera sospechaba que su prisionero era la temida mente siniestra que estaba manejando los hilos de la Confederación. Una vez a bordo del Mano Invisible, Dooku se encargó del prisionero, dejando a Grievous al mando de la batalla espacial.

Dooku se enfrenta a Anakin
Dooku se enfrenta a Anakin

Los planes de Sidious, tal cual Dooku lo entendía, consistían en que Dooku matase a Kenobi, de manera que provocase tal ira en Skywalker que fuese presa fácil para abrazar el lado oscuro de la Fuerza. En aquel punto, Palpatine se revelaría como Sidious a Skywalker y lo convertiría a la causa Sith. Dooku luego sería “arrestado” y llevado a la República como prisionero, reapareciendo después para ayudar a Sidious a establecer su Imperio Sith. Pero no todo se desarrolló tal cual Dooku lo esperaba. Las habilidades de Kenobi y de Skywalker habían progresado mucho desde su último duelo en Geonosis, a pesar de que ellos no lo revelasen permitiendo a Dooku que los subestime.

Y así se dio ambos Jedi llegaron al Mano Invisible, hasta el salón en donde Palpatine yacía prisionero. De pronto apareció Dooku junto a dos super droides de batalla, el duelo se inició. Cuando el duelo se inició, Dooku sintió que los cálculos sobre las habilidades de los Jedi no eran tan exactos. Ambos Jedi habían cambiado su estilo de pelea y comenzaron a transgredir las defensas que el Sith mostraba. Dooku inicialmente había estado jugando con ellos, pero ahora sabía que su vida estaba en riesgo.

Eventualmente, Dooku fue capaz de recuperar el terreno por un momento y utilizó la Fuerza para hacer levitar a Kenobi y hacerlo estrellar a Skywalker contra una pared al mismo tiempo. El Conde ahorcó con la Fuerza a Kenobi y envió telekinéticamente al Jedi a través del salón. Kenobi estaba noqueado, permaneciendo inconciente, pero Dooku hizo colapsar un balcón sobre el Jedi. Skywalker recuperándose, entabló la lucha con el Conde nuevamente a solas.

Dooku a punto de ser ejecutado
Dooku a punto de ser ejecutado

Durante su duelo uno a uno, Dooku tentó a Skywalker, instándolo a utilizar su miedo, ira e odio. Con la motivación de Palpatine, Skywalker canalizó su odio hacia Dooku y por momentos abrazó el lado oscuro de la Fuerza. Rechazando a ser intimidado por la victoria del Sith, sobre Kenobi, Skywalker hizo retroceder a Dooku y vencerlo. Con una elegante maniobra, el Jedi cercenó ambas manos del Conde, dejándolo arrodillado y a su merced. Un desarmado Dooku, vería la verdadera naturaleza del lado oscuro.

Esperando que su maestro intervenga y salve su vida tal y cual Sidious lo había asegurado en caso de que sea derrotado, Dooku se vio conmocionado cuando el Señor Oscuro le pidió a Anakin que lo liquidara. Sin poder decir palabra alguna, Dooku ató cabos. Sidious nunca esperó que el Conde sobreviviera, ni intentaría salvarlo; el simplemente era una herramienta más en los planes para la creación de la Confederación y para hacer los sueños de dominación galáctica de Sidious posibles. Skywalker, cogiendo su sable y el de Dooku, formó una especie de tijera frente al cuello del Conde. Desatando su ira, luego de dudar por un momento, Skywalker decapitó a Dooku, acabando con la vida de uno de los personajes más influyentes a lo largo de la historia galáctica.

El reemplazo de Dooku fue Anakin Skywalker, quien obtuvo el nombre Sith de Darth Vader, mientras que Grievous fue su sucesor como líder de la Confederación de Sistemas Independientes, solo por un momento. La identidad de Dooku como un Sith y la verdad oculta tras las Guerras Clónicas permaneció como algo desconocido para la opinión pública por mucho tiempo. La propaganda Imperial oficial, aseveraba que Dooku nunca había realmente dejado la Orden Jedi y que las Guerras Clónicas habían sido un complot de los Jedi para tomar el control de la República.