Gregar Typho

  • Afiliación:Fuerza Real de Seguridad Naboo
  • Origen:Naboo
  • Especie / Género Humano / Masculino
  • Altura 1.85 metros
  • Armas: Pistola bláster
  • Transporte: Nave Real Naboo, Gian Speeder
  • Apariciones: The Clone Wars, Episodio II, III

Gregar Typho un bravo e inteligente soldado Naboo, que alcanzó el rango de capitán de las Fuerzas de Seguridad Reales de Naboo. Enamorado de manera secreta de quien sirvió por años, la Senadora y ex monarca de Naboo, Padmé Amidala, Typho siempre intentó servir y proteger a Amidala de la mejor manera. La muerte de la Senadora causó grandes estragos en el, buscando venganza sobre su asesino y finalmente descubriendo quien había sido el causante de la muerte de Padmé.

Sus inicios en Naboo

Gregar Typho nació aproximadamente en el año 42 ABY, en el planeta Naboo. De un gran sentido de la responsabilidad formado desde muy pequeño, este atlético humano; siempre vio a su tío Panaka, un oficial de alto rango de la Fuerza de Seguridad Real Naboo, como un modelo a seguir. Aquella admiración lo llevaría a obtener a la postre una oportunidad para unirse a la Fuerza de Seguridad, viajando a una serie de academias, en las cuales Panaka había obtenido su formación militar. Así pues el bien preparado Typho, se convirtió en un joven Guardia del Palacio, sirviendo con gran coraje y distinción sobre los demás, a pesar de su corta edad. Por el mismo tiempo fue que Panaka se convirtió en el líder de las Fuerzas de Seguridad y el guardaespaldas personal de la Reina Padmé Amidala, luego de la muerte del Rey Veruna.

Typho, soldado de Naboo
Typho, soldado de Naboo

Seis meses después, la avariciosa Federación de Comercio bloquearía Naboo e invadiría el planeta. A pesar de que la posición de Amidala era pacifista, antes de abandonar el planeta para dirigirse al Senado Galáctico, Typho y sus compañeros ofrecieron una resistencia contra los invasores de manera secreta. Panaka y la Reina de Naboo, regresarían al planeta con la ayuda del Caballero Jedi Qui-Gon Jinn y su padawan Obi-Wan Kenobi, con el propósito de acabar con la invasión. Mientras que los Gungan se ocupaban del grueso de la gran armada droide desplegada en la Batalla de Grassy Plains, Panaka, la Reina y los Jedi se dirigieron a la capital Theed para liberarla. Aún siendo un adolescente, Typho luchó junto a su tío ayudando a repeler a la Federación de Comercio y a capturar a sus líderes los Neimoidianos Nute Gunray y Ruune Haako. El joven Typho mostró un gran coraje y tenacidad en las líneas de fuego, siendo herido de gravedad en su ojo izquierdo perdiéndolo. Debido a un accidente de programación genética, el no pudo utilizar un ojo clonado de sí mismo, por lo que tuvo que utilizar un parche lo que limitó su visión, pero no su voluntad.

Typho ganó una gran reputación en las filas de los Naboo, por lo que cuando Amidala dejó el cargo de monarca y se convirtió en Senadora del Sector Chrommell en el año 24 ABY, el fue nombrado como líder de la seguridad de Padmé, ganando el rango de capitán. Muchos acusaron a Typho de utilizar sus conexiones familiares para acceder a tal cargo, pero el no había hecho nada de eso, ya que Panaka no influyó de ninguna manera en la toma de aquella decisión.

Al Servicio de la Senadora

Gregar tomó su nuevo cargo con gran devoción probando más de una vez ser muy eficiente en su labor; pero sin querer el frecuente contacto con la bella senadora, hizo que el capitán desarrolle un sentimiento amoroso por ella. Sabiendo que pertenecían a diferentes castas sociales, el veía el hecho de una relación con ella como algo casi imposible, por lo que ocultó de plano sus sentimientos. Por otro lado Amidala confiaba plenamente en Typho, a pesar que a veces no hacía caso a sus consejos y lo trataba con cierto desprecio.

Así pues el nuevo cargo de Amidala coincidió con la crisis Separatista, una de las épocas más oscuras para la República. La Confederación de Sistemas Independientes, liderada por el carismático Conde Dooku, estaba persuadiendo a muchos sistemas de abandonar las filas de la República. A pesar de ser nueva en el cargo y debido a la coyuntura luego de los sucesos de la invasión de Naboo, Amidala se convirtió en un personaje destacado dentro de las filas del Senado. Como resultado de ello, los intentos de asesinato contra la figura de la senadora aumentarían en grandes proporciones, por lo que Typho tuvo que desarrollar estrictas medidas de seguridad para garantizar la vida de Padmé. Así pues el adoptó muchas de las prácticas desarrolladas previamente por su tío Panaka, como el uso de señuelos.

En el año 22 ABY, el Canciller Supremo Palpatine, agendó el debate de el Acto de Creación Militar en el Senado, lo que se realizaría dos meses después. Amidala planeó viajar entonces hasta Coruscant mostrándose como una de las más fuertes e influyentes opositoras de aquel acto, luego de pasar un tiempo en Naboo visitando a su familia.

Typho acompañaría a la Senadora a su viaje a Coruscant y por lo que comenzó a planear las medidas de seguridad a tomar durante el viaje, a pesar de que aún faltaba un mes para dicha travesía. Typho pensaba que la Senadora sería atacada por aquellos que votarían a favor del Acto, por lo que debían de tomar todas las medidas necesarias para asegurar la vida de Padmé. Durante la estadía de Amidala en Naboo, Typho pudo compartir e intercambiar conocimientos con su tío Panaka quien aún mantenía su cargo pero esta vez al servicio de la Reina Jamillia. Juntos descubrieron que la Federación de Comercio, se había unido a los Separatistas así como una serie de gremios de comercio. Debido al inminente peligro y a la segura sed de venganza del virrey de la Federación Nute Gunray para con Amidala, debían tomar acciones. Los enemigos de Padmé habían crecido por lo cual era necesario un plan seguro para llegar a salvo a Coruscant.

El tiempo de partir había llegado, Typho y Panaka aprobaron el plan para transportar a la Senadora hasta Coruscant. Una de las doncellas de Amidala, Cordé, sería empleada como señuelo. Ella utilizaría la vestimenta de Padmé y tomaría su lugar a bordo del crucero senatorial, mientras que Amidala pilotearía uno de los cazas estelares N-1 que servirían como escolta, junto a Typho y Porro Dolphe, quienes viajarían en sus propios cazas. El plan caminó como se esperaba; inicialmente parecía no haber peligro alguno y el crucero había aterrizado sin ningún incidente en el camino, por lo que el señuelo comenzó a descender de la nave. Typho se encontró con Amidala en la pista de aterrizaje, expresándole sus disculpas por las innecesarias medidas de seguridad establecidas. Justo después de aquello, el crucero explotaría y Typho y Amidala serían alcanzados por la onda expansiva por lo que caerían al suelo, pero sin obtener lesión alguna. A pesar de que la explosión había matado a muchos del equipo y guardias a bordo de la nave incluyendo a la señuelo Cordé, Typho y Amidala se acercaron a revisar si es que había sobrevivientes. Nadie había sobrevivido, por lo que Typho inmediatamente alejó a Padmé de la escena en caso de que pudiese haber asesinos merodeando.

La determinada Padmé de todas maneras quería ir al Senado y votar, por lo que Typho la acompañó, junto al Representante Jar Jar Binks, hasta la Gran Cámara de Convocación. Cuando ellos llegaron, el Supremo Canciller Palpatine, había atrasado la votación un día debido a problemas de seguridad contra la vida de la Senadora. A pesar de que Amidala hizo una acusación sobre el intento de asesinato, el voto no se hizo aquel día. Typho luego dejó a la Senadora para que se reuniese con Palpatine y el Comité de Leales a la República. Durante aquella reunión, ella expresó que el Conde Dooku era quien estaba tras todo ello, por lo que Palpatine requirió la presencia de dos Jedi como protección personal de la Senadora. Mientras tanto Typho se dirigió a los aposentos de la Senadora para establecer las medidas de seguridad, colocando un centro de control en los niveles bajos y colocando a un guardia en cada piso. Antes que los Jedi arribasen, Typho intentó convencer a la Senadora, que la situación era más que peligrosa por lo que no debía asistir a la votación.

Typho, Binks y Amidala recibieron al Jedi Obi-Wan Kenobi y su padawan Anakin Skywalker.  El capitán le informó a los Jedi sobre sus temores que Amidala no tomaba en serio aquellas amenazas contra su vida. Luego de una corta discusión entre la Senadora y los Jedi, Typho le informó a Kenobi de las medidas de seguridad que había tomado. El Jedi inspeccionó el trabajo de Typho por su cuenta.

El siguiente ataque contra la vida de la senadora fue en la noche mientras ella dormía. Dos venenosos kouhuns fueron depositados en la recámara de Amidala, pero los Jedi pudieron matar a las criaturas antes de que estas picaran a Padmé. Kenobi y Skywalker persiguieron a la asesina Zam Wessel hasta los niveles bajos de Coruscant en donde fue asesinada por otro caza recompensas, quien la había contratado. Luego de este ataque el Alto Concilio Jedi decidió que Amidala debía retornar a Naboo, encubierta, junto con Skywalker, mientras que un señuelo permanecería en Coruscant.

La Senadora tuvo que acceder y Dormé fue seleccionada como señuelo. Typho permaneció en Coruscant a lado de la falsa Senadora como parte del plan, para que pareciese genuina la presencia de Padmé en la capital. Typho y Dormé acompañaron a Amidala y Skywalker hasta una nave de refugiados, en la cual abandonarían el planeta junto a R2-D2. El Representante Binks tomaría el lugar de Amidala en el Senado y Typho actuaría como guardia personal del Gungan mientras ocupara aquel cargo. Binks fue utilizado por el asistente de Palpatine, Mas Amedda, quien lo engaño para que el Gungan proponga que el Canciller sea dotado de poderes de emergencia que le permitiesen aprobar el Acto de Creación Militar y así disponer de la recientemente descubierta Armada Clon diseñada por los Kaminoanos. A pesar que Typho sabía que aquel proceder de Binks no iba de la mano con las ideas de Amidala, el no hizo nada para detenerlo, quizás por un afán proteccionista para con Padmé. Aquella moción de Binks desencadenaría lo que a la postre se conocería como las Guerras Clónicas, entre las fuerzas clones de la República y la armada droide de la Confederación de Sistemas Independientes.

Envuelto en las Guerras Clónicas

Typho mantuvo su cargo durante las Guerras Clónicas y acompañó a Amidala en una serie de travesías en una de sus naves. Durante una de ellas, cuando ambos viajaban junto al Maestro Jedi, Yoda, en una misión de la República, recibieron una señal de emergencia proveniente del planeta Ilum, en donde las Jedi Luminara Unduli y Barris Offee se encontraban en peligro. Ambas habían sido emboscadas por las fuerzas separatistas mientras buscaban cristales Ilum en aquel planeta, por lo que Yoda propuso acudir a su rescate inmediatamente. El Maestro Jedi sugirió que debían de variar su misión y viajar hasta Ilum, a lo que Typho inmediatamente se negó, asegurando que Yoda no haría peligrar la vida de la Senadora bajo ningún aspecto. A su vez, expresó que la nave no estaba preparada para una misión de búsqueda y rescate y que la misión que se les había encomendado era más importante que rescatar a las Jedi. Viendo la negativa del capitán, Yoda utilizó la Fuerza desplegando un truco mental haciendo que el Naboo accediera a su petición. Amidala quería ayudar a Yoda, por lo que no hizo intento alguno por detener el truco mental ejercido contra el capitán. Ella le ordenó enrumbar hasta Ilum, un gélido planeta. Yoda le ordenó a Typho, Amidala y los dos droides que los acompañaban, que permanecieran en la nave hasta que el volviera.

Yoda demoraba mucho y aún no se había contactado con la nave, pero Amidala tenía un mal presentimiento acerca de la situación. Especulando que el dispositivo de comunicación había sido dañado debido a los potentes vientos, Typho le permitió a Amidala que revisara el dispositivo. Aprovechándose de la situación, Amidala junto a los dos droides huyó de Typho en busca del Maestro Jedi. Finalmente ellos retornarían junto a Offee y a Luminara.

En algún momento durante la Guerra, Typho dejaría momentáneamente a Padmé Amidala quien se había establecido en Coruscant, para volver a Naboo y liderar nuevamente las Fuerzas de Seguridad Reales de la nueva Reina Neeyutnee. Typho se establecería nuevamente en Naboo, un lugar que no se había visto envuelto de manera directa en la Guerra. A pesar de ello, una pequeña crisis surgiría luego de que una ganadera de shaaks, la gungan Peppi Bow, reportara la presencia de separatistas en las llanuras de Naboo. Luego de que Boss Nass, líder de los Gungan, se dirigiera a la reina para advertirle sobre ello; Typho organizaría un equipo de investigación para corroborar aquel misterioso reporte.

Así pues Gregar, a bordo de un gian speeder se dirigió hasta una colina de las verdes llanuras de Naboo, junto a dos soldados más, dentro de los cuales se encontraba el incrédulo Crin. Luego de cierta espera, los soldados finalmente pudieron avistar a un destacamento de droides de batalla a bordo de sus STAP. Inmediatamente utilizando un lanzamisiles y sus blásters, los Naboo acabaron con los droides y llevaron los restos para investigar el porqué de su presencia en Naboo.

Padmé llegaría hasta Naboo, en vista de la apremiante situación, junto al representante Binks y a sus droides. Allí Typho le informaría acerca de la situación y utilizando a C-3Po como intérprete, pudieron burlar a un droide táctico para poder extraele cierta información acerca del plan separatista. Este mencionó algo sobre un virus y un laboratorio secreto. Mientras tanto Jar Jar perseguía a un escarabajo azul ocasionando que unos anaqueles se derribaran. La astuta Padmé le consultó a Binks acerca de la procedencia de ese bicho al gungan. Jar Jar aseguró que ese escarabajo azul, solo podía encontrarse en los pantanos del este, por lo que la Senadora y el Representante se dirigirían hasta allá para buscar pistas, no sin antes solicitar ayuda al Concilio Jedi, quien enviaría a dos Jedi para investigar aquellos misteriosos sucesos. A pesar que Typho se negara a que la Senadora vaya sola, la determinación de Padmé era inquebrantable por lo que no pudo detenerla.

No pasaría mucho tiempo, para que una cañonera republicana aterrizara en el Palacio de Theed, trayendo a Obi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker y su padawan Ahsoka Tano. Ellos fueron recibidos por Typho quien les informó que Padmé se había ido a los pantanos para investigar el suceso. Anakin se mostró sumamente alarmado por tal hecho. Typho a su vez, les presentó a Peppi Bow, el último ser que había visto a Padmé y Jar Jar. Anakin entonces envió a Ahsoka a que acompañe a Peppi a buscar a Padmé, quien estaba desaparecida. Después de aquello, Typho le informó a los Jedi; que los técnicos de Naboo habían realizado unas robolobotomías de unos droides de batalla, en donde habían logrado descubrir la imagen del Doctor Nuvo Vindi, Médico de las familias Perma, quien había desaparecido diez años atrás. La grabación holográfica, mostraba a Vindi planeando soltar el Virus de la Sombra Azul en todos los sistemas estelares creando una plaga. Luego Typho les reveló el resultado del geo-rastreo de las coordenadas que Padmé había enviado en su último reporte. Las lecturas mostraban un gran laboratorio subterráneo, con tres entradas y un gran hangar. Los paneos de radiación a su vez indicaban la ubicación del cuarto de ensamblamiento de bombas. La efectividad de Typho una vez más era de gran ayuda para el éxito de la misión.

Los Jedi entonces, llegarían hasta las instalaciones y lograrían tras una difícil persecución y con la ayuda de Peppi Bow, capturar a Vindi en las afueras del laboratorio justo cuando abordaba su nave. El escuadrón especial de desactivación de explosivos logró desarmar las bombas con el virus dispuestas a ser lanzadas. Pero los de la República, no contaron que el droide conejo ayudante de Vindi, el pequeño droide logró capturar un tubo-carga con el virus e hizo estallar una bomba dentro de las instalaciones del laboratorio. El laboratorio tuvo que ser sellado para que el virus no se esparza por Naboo, quedando Padmé, Ahsoka, Rex , Jar Jar y un destacamento de clones en el interior, viéndose infectados por el virus que en algunas horas los terminaría por liquidar. Los Jedi debían encontrar una solución al problema.

Los Jedi llevarían al cautivo Vindi hasta Theed, en donde quedaría en custodia del capitán Typho. Sería Typho quien les daría entonces la solución al problema. Typho había estado buscando acerca de los orígenes del Virus de la Sombra Azul, y había encontrado un posible antídoto en el archivo histórico: un pequeño extracto de una raíz reeksa, una planta que solo se conseguía en Iego, un planeta con una centena de lunas en su órbita. Iego, desafortunadamente, se encontraba en espacio separatista. A pesar de ello, Anakin y Obi-Wan no desistirían en encontrar una solución al problema así que enrumbaron hasta el planeta en donde finalmente, tras una serie de impedimentos pudieron obtener las raíces y regresar de vuelta a Naboo. El extracto salvó a los afectados dentro de los cuales se encontraban Ahsoka, Rex y Padmé, pero muchos soldados clones cayeron víctimas. La gran información brindada por Typho fue clave para evitar una crisis planetaria.

Muy cerca del fin de la guerra, En el año 19 ABY, Typho actuaba como chofer de la embarazada Amidala, la cual expendía más tiempo en Coruscant, con el fin de reducir el desmedido poder otorgado a Palpatine por el Senado. Poco después, los Separatistas lanzarían un ataque a gran escala a Coruscant, mientras que Typho se encontraba con Amidala y los droides en el apartamento de la Senadora. Un misil colisionó contra el edificio, dañando severamente la estructura, pero sin baja alguna. Typho inmediatamente quiso poner a salvo a Amidala inmediatamente, pero ella lo hizo evacuar el edificio primero, salvando las vidas de muchas personas durante la evacuación.

Algunos días después, el Templo Jedi fue atacado y muchos Jedi fueron asesinados. Casi de inmediato, Amidala fue visitada por el Jedi Obi-Wan Kenobi, uno de sus amigos más cercanos. Luego de que Kenobi partió, Amidala decidió viajar hasta el planeta Mustafar en una misión tan secreta, que ni siquiera Typho la pudo acompañar. El de todas maneras intentó persuadirla de no partir, a pesar de que ella le informó que ella iría al encuentro del Caballero Jedi Anakin Skywalker, su esposo en secreto. Aún así el quiso convencerla, creyendo que Skywalker no le podía brindar la adecuada protección ante tal crisis. La determinación de Amidala era inquebrantable, mucho más luego de lo dicho por Kenobi, quien culpaba a Anakin como el responsable directo de la masacre al Templo Jedi.

Esa fue la última vez que Typho vio a Amidala viva. Ella murió durante su misión y Typho se sintió responsable de su muerte, creyendo que el había fallado en su deber de protegerla. Muy deprimido, el regresó a Naboo para asistir a su funeral. Luego de que el funeral terminó, caminó entre la muchedumbre sin rumbo alguno, recordando sus errores del pasado y pensando que hubiese sucedido si es que hubiese acompañado a Amidala a aquella última misión. Finalmente, el decidió dejar atrás todas aquellas tribulaciones y hacer algo frente a tal situación, vengar la muerte de Padmé. Anakin Skywalker había desaparecido luego de la misión y los reportes sobre los motivos de la muerte de Amidala no eran del todo claros. Utilizando su rango para acceder a cierta información, Typho investigó la muerte de Padmé, encontrando que cada uno de los reportes extendidos contaba una historia diferente. De aquellos reportes, algo en común se presentaba; Amidala había sufrido algún tipo de estrangulamiento antes de que falleciera, ocasionándole daño en su laringe y tráquea y fracturándole el hueso hioideo. A pesar de ello, de manera extraña, no existía daño exterior alguno en su garganta, la cual se encontraba en perfectas condiciones aparentemente. Atando cabos, Typho concluyó que el daño había sido infringido a través de la Fuerza. Skywalker era un sensible a la Fuerza y se entendía que el había estado con Amidala momentos antes de su muerte, por lo que Typho pensaba que si el joven Jedi no era el asesino de Padmé, al menos estaba vinculado de cierta manera con su muerte. Fue entonces que Typho viajó hasta Coruscant, para buscar a Skywalker, y descubrir así quien había asesinado a Amidala y vengarla. Antes de hacer ello, el tuvo que atender una serie de deberes administrativos que atender.

Resistencia ante el Imperio

Con el Alzamiento del Imperio de Palpatine y luego de la sensible muerte de Padmé, Gregar Typho permaneció en la Fuerza de Seguridad de Naboo, trabajando en Keren. El no era amigo del Imperio, a pesar que su tío Panaka se había convertido en un Moff. Typho no creía de ninguna manera en los reportes que aseguraban que Padmé había sido asesinada por los Jedi.

El trabajó para desplegar una red de espionaje para mantener un ojo sobre la ocupación Imperial, una vez que el Imperio decidió espiar a la Seguridad Real de Naboo. Seis meses después de la muerte de Amidala, Typho sería llamado para asistir a Ferus Olin en su plan para capturar al Inquisidor Malorum y para al menos temporalmente, remover la presencia Imperial de Naboo. Mientras Ferus luchaba contra Malorum, Clive Flax y Trever Flume trabajaron en colocar los explosivos Imperiales para hacer explotar y destruir el hangar de Theed y los cuarteles Imperiales. Typho luchó contra el destacamento de stormtroopers en las calles de Theed.

En busca del asesino

Poco tiempo después del enfrentamiento contra Malorum, Typho abandonó sus deberes en Naboo y se dirigió hasta Coruscant. El llegó hasta Coruscant en donde tenía una difícil tarea, encontrar alguna pista del asesino de Padmé, entre trillones de habitantes de la capital. A pesar de ello la determinación de Typho era muy grande dirigiéndose hasta las ruinas del Templo Jedi como su primer objetivo.

A pesar que las ruinas del Templo habían sido acordonadas por el Imperio, Typho utilizó su rango para ingresar, buscando alguna información, revisando cualquier indicio que pueda darle alguna pista acerca de la identidad del asesino de Amidala. A pesar que los Archivos Jedi estaban en su mayoría destruidos, con la información dañada o manipulada; Typho pudo recuperar cierta información que finalmente no le resultaría para nada útil. Creyendo que había desperdiciado su tiempo, Typho comenzó a retirarse de las ruinas, hasta que escuchó el sonido de unos pasos. Aurra Sing, una notable caza recompensas, hacía su propia búsqueda. El vio que ella no tenía nada que ver con su misión, por lo que intentó escabullirse en la oscuridad de la noche. La astuta asesina, lo alcanzó apuntándolo con su sable de luz en la garganta.

Sing interrogó a Typho, preguntándole porqué estaba en el Templo y quien lo había enviado. El le respondió con la verdad, pero sabía que ella lo mataría a pesar de ello, el aplastó un datastick, creando una ráfaga de luz que cegó temporalmente a Sing. Typho utilizó aquella momentánea ventaja para patear el sable de luz de la mano de Aurra y cogerlo. La incapacidad de Aurra duró muy poco y ella inmediatamente desplegó un segundo sable de luz que mantenía oculto. Así pues los dos colisionaron sus sables, a pesar que Typho sabía que su rudimentario conocimiento del uso del sable de luz terminaría siendo su perdición. Sing entonces le anunció que ella había acudido al Templo con la esperanza de encontrar al Padawan Jax Pavan para Darth Vader y que luego de saber ello lo asesinaría. En un último intento desesperado por sobrevivir, Gregar lanzó un desesperado ataque con el sable de luz, que colisionó contra la antena de la biocomputadora ubicada en la cabeza de Sing, causando un shock electromagnético que envolvió en espasmos de dolor a la cazadora. Typho pudo entonces asesinar a Aurra, pero le perdonó la vida y siguió con su camino.

Al día siguiente, Typho se dirigió hacia el complejo empresarial en donde se encontraban las divisiones de servicio civil de Coruscant, concretando una cita con un burócrata de nivel medio. Typho esperaba saber si Skywalker aún seguía vivo. El burócrata se mostró impresionado por el conocimiento de Typho por lo que ambos entablaron una extensa conversación. A pesar de ello el funcionario le informó que el Emperador había decretado que revisar cualquier información acerca de los Jedi era algo maligno. Fue entonces que Typho jugó su as bajo la manga, alegando que la gente de Naboo aún quería saber las razones de la muerte de su reina y querían justicia. El burócrata finalmente accedió, permitiéndole a Typho ingresar a los archivos Imperiales de todos los Jedi. Así encontró el de Skywalker, en donde se confirmaba que el joven Jedi había perecido en Mustafar. Sin embargo, no se hacía mención alguna de Amidala o de la manera exacta como Skywalker había perecido.

Así pues Typho concluyó que la muerte de Skywalker había sido encubierta por alguien, alguien que entendía los caminos de la Fuerza, quizás un Sith, que los había finalmente matado. Luego de dejar el complejo, el decidió que su siguiente paso sería descubrir si es que alguno de los Señores de los Sith había visitado Mustafar el día de la muerte de Amidala. Así pues, el se enteró de la existencia de un traficante de información Cragmoloide llamado Boulad. Si alguien le podía dar información acerca de los movimientos de los Sith, era él. Typho consiguió la ubicación de Boulad y viajó hasta donde éste se encontraba pactando una reunión con él. Su conocimiento de las especies de la galaxia probó ser útil una vez más. Typho embarcó a Boulad en una conversación sobre la familia de los Cragmoloides, antes de pagarle a Boulad cinco mil créditos para enterarse que cierto Darth Sidious había estado en Mustafar aquel fatídico día.

Descubriendo al Sith

Typho entonces llegó a la conclusión que Darth Vader, un Señor de los Sith, había matado a Anakin y a Amidala en Mustafar. Así pues el comenzó a formular las formas de matar a Vader, un talentoso en el manejo del lado oscuro de la Fuerza y el de rango más alto luego del mismo Emperador. Alcanzarlo era virtualmente imposible y matarlo mucho más. Typho recordó que Sing había estado buscando a Jax Pavan por petición de Vader, y pensó que si el capturaba a Pavan y se lo presentaba a Vader, el podría obtener la chance de matar al Sith. El destino de Pavan sería un pequeño precio que pagar por la venganza de Amidala, a los ojos de Typho.

Eventualmente, luego de establecer numerosas conexiones, logró determinar que Darth Sidious había estado presente en Mustafar luego de que Amidala había llegado y a su vez confirmó que Darth Vader había sido responsable de la muerte de Amidala. Aseverando que había capturado a Pavan, Typho sería capaz de corromper a Vader y llevarlo hasta un abandonado almacén en donde intentaría asesinar al Sith, pero fallaría, siendo derrotado fácilmente por el Señor Oscuro. Mientras agonizaba, Typho le dijo a Vader que sabía que había sido él quien había “asesinado” a Amidala, siendo testigo del gran dolor que mencionar aquel nombre ocasionó en el Sith, antes de morir. Las últimas palabras de Typho fueron:

“Padmé. Padmé Amidala. La mujer que yo amé, por años. Ella…nunca lo supo. Ella estaba muy ocupada, sumida profundamente en…el servicio a su pueblo para darse cuenta de mi. Y yo, yo cumpliendo mi deber, yo Typho, capitán de Naboo. Pero yo…la amaba. Y ahora…ahora ella está muerta. Muerta. Tu la mataste. Tu. Yo lo sé.”