Gundark

  • Origen:Vanqor
  • Alimentación:Carnívoro
  • Dimensiones:1 a 2.5 metros
  • Apariciones:Universo Expandido

El Gundark, un mítico antropoide, es conocido como una de las más temibles, fuertes y agresivas especies de la galaxia. Estas criaturas semi-inteligentes alcanzan alturas promedio de 1 a 2.5 metros de altura y estan dotadas de cuatro poderosos brazos. Entre las principales características de este ser son sus largas orejas, que alcanzan casi la totalidad de su cabeza, y sus poderosos dientes. El cuerpo de los gundarks está cubierto de un corto pelaje marrón, plomo o rojizo.

Los gundarks pueden ser encontrados en muchos mundos alrededor de la Galaxia, tendiendo a vivir en climas templados. A pesar de ello, existen ciertos reportes de presencia de gundarks en panoramas gélidos o desérticos. El planeta donde se puede encontrar la mayor población de gundarks y quizás su planeta de origen es Vanqor. La población de gundarks en otros planetas responde a criaturas esclavizadas que escapaban o a grupos de seres movidos hacia nuevos planetas por la República Galáctica intentando protegerlos de grupos esclavistas. A pesar de que cazar a un gundark es una actividad ilegal, estas criaturas son capturadas para ser vendidas en el mercado negro. Debido a su reputación de temibles combatientes, los gundarks son llevados hacia arenas de gladiadores y son considerados como el último contendiente a enfrentar por muchos apostadores y mercaderes.

El gundark no es una criatura del todo inteligente. Su masa gris le permitía desarrollar actividades limitadas, tales como utilizar simples herramientas como rocas y palos (1). Estos viven en familias organizadas, frecuentemente ocultas en las copas de los árboles o en profundas cuevas. Algunas de éstas viven juntas como tribus, trabajando conjuntamente para sobrevivir. La sociedad gundark es matriarcal, en donde la hembra más antigua y poderosa rige la tribu. La labor de los machos es la de construir y defender la tribu de cualquier intruso, atacando a cualquier amenaza vecina al nido. Las hembras gundark cumplen la labor de recolectoras y cazadoras proveyendo a la tribu de los recursos necesarios para sobrevivir. A su vez, son ellas las responsables de entrenar a los gundark menores.

Un gundark nace con cierto pelaje oscuro y es capaz de luchar desde que nace. El pelaje del gundark se aclara mediante se va desarrollando. En la pubertad, alcanzan el tamaño máximo de su cabeza y su segundo par de brazos emerge durante su adolescencia. Los gundarks suelen desarrollar grandes rivalidades entre sí, las cuales algunas veces terminan con sus vidas. Los jóvenes gundarks buscan su propio destino luego de pasar alrededor de cinco años estándar con sus clanes, abriéndose paso para encontrar un nuevo clan al cual finalmente reconocerán como su familia. Esta práctica ayuda a los gundarks a mantener la diversidad genética en su especie.

En las arenas de gladiadores, un gundark representa el más peligroso y temido de los peligros. Su carácter y su sed de sangre son activadas inmediatamente ante cualquier provocación. Un gundark de batalla es frecuentemente la criatura que triunfaba en la mayoría de los encuentros, incluso contra oponentes como rancors o trompas. Debido a los desarrollados sentidos del gundark, muchas veces estos eran colocados en encuentros cegados, para darle cierta competitividad a la pelea. Los espectadores esperaban con ansias el momento en que el gundark realizaba su letal abrazo.

La temible e impredecible naturaleza de esta bestia de cuatro brazos hace que los entrenadores se manejen con suma cautela al mediar con estas criaturas. A pesar de los lazos establecidos entre el entrenador y la bestia, estos siempre llevaban consigo una pica de fuerza o eran acompañados de cierta vestimenta protectora junto a un grupo de guardias. Los gundarks son sedados frecuentemente mientras son transportados de un lugar a otro. Debido al costo de mantenimiento de un gundark, los entrenadores raramente tienen más de uno en sus arenas de lucha.

Los gundarks normalmente basan sus ataques en sus enormes y poderosos brazos, siendo especialistas en combates mano a mano. A su vez, son capaces de utilizar ciertas armas dotadas por los mismos organizadores de los eventos. Los gundarks son lo suficientemente fuertes como para triturar huesos con sus propias manos. En su estado salvaje, emboscan a sus presas, escondiéndose hasta que ésta estuviese lo suficientemente cerca para tomarla por sorpresa. Si un gundark no está armado, por naturaleza atacaría a su oponente con un abrazo letal para apretar a su víctima hasta ocasionarle la muerte (2).

Adicionalmente a los verdaderos gundarks, otras especies carnívoras fueron llamadas “gundarks” por un científico llamado Kin Kimdyara; no debido a su semejanza física, sino por su temperamento. Estas especies incluyen al gundark de cuello largo de Kharzet III y al gundark acuático de Yavin 4. A su vez, se conoce el gundark del pantano de Dagobah y el conocido gundark Burskano proveniente de Burska.

Notas:

  1. Es por ello que la común expresión alrededor de la galaxia, “cerebro de gundark”, resulta siendo insultante.
  2. Por lo contrario, el dicho “se ve tan fuerte como para arrancarle las orejas a un gundark” es más bien una expresión de asombro por la fortaleza mostrada por alguien.