Jabba el Hutt

  • Afiliación:Clan Hutt Desilijic
  • Origen:Nal Hutta
  • Especie / Genero:Hutt / Hermafrodita
  • Altura:1.75 metros de altura, 3.9 metros de largo
  • Armas:- desconocidas -
  • Transporte:Barcaza Velera Kethanna
  • Apariciones:Episodios I y VI

Jabba Desilijic Tiure, más conocido como Jabba el Hutt, fue uno de los más notorios señores del crimen Hutt, existentes a lo largo de la historia de la galaxia. Con su imperio criminal, el logró tener incidencia sobre un gran territorio en el borde exterior. Su palacio se encontraba en Tatooine, desde donde dirigía sus operaciones a lo largo de la galaxia.

Entre las actividades ilegales que Jabba realizaba a través de sus lacayos se puede mencionar: el tráfico de especia, comercio de esclavos, tráfico de armamento y piratería. Conocido por su crueldad, Jabba puso una recompensa sobre la vida de Han Solo, un antiguo servidor, quien había perdido una carga de especia cuando había sido intervenido por los Imperiales. A pesar de lograr capturar a Solo y mantenerlo congelado en carbonita, esto sería la marca de muerte para el señor del crimen.

Consolidación como Gangster

Jabba nació en Nal Hutta, siendo el hijo de Zorba Desilijic Tiure. El tomó formalmente parte del kajidic Desilijic (1), estableciendo su imperio criminal en el remoto desierto de Tatooine. En el año 516 ABY, este estableció su centro de operaciones en un antiguo Monasterio B’omarr, lugar que se convertiría en su temido Palacio (2).

Jabba comenzó realizando trabajos como traficante de armas, junto con su amigo de toda la vida, Ephant Mon. Durante el ascenso de Palpatine al poder, el Hutt ya era uno de los gangsters más reconocidos de la galaxia, que pugnaba por obtener la dominación total. Sus competidores directos eran Sise Fromm, el rey del crimen organizado de la galaxia y el Príncipe Xizor, heredero del imperio criminal conocido como el Sol Negro. Xizor y Jabba habían heredado su naturaleza criminal de sus familias y serían ellos quienes alcanzarían su esplendor máximo como organizaciones, durante su reinado de forma paralela.

Jabba junto a Xizor
Jabba junto a Xizor

Debido a su naturaleza de gangster, el tenía un gran grupo de sirvientes y mercenarios. Un traficante de especia Twi’lek de Ryloth, llamado Bib Fortuna, se convertiría en su mayordomo personal. El siempre acudía a donde Jabba iba, ya sean carreras de pods, al Palacio o cualquier otro lugar. Bib sería reemplazado por Naroon Cuthus, para nuevamente tomar el puesto de mayordomo un tiempo después.

Jabba era conocido por ser un fuerte apostador en las carreras de pods. Pero el frecuentemente perdía, debido a las incompetentes recomendaciones de su droide astromecánico R5-X2. Durante una de las carreras en Tatooine, el Clásico de Boonta, el Príncipe Xizor también estuvo presente. Jabba en realidad no tenía mucho interés en el deporte en sí, sino en las ganancias que obtenía de las apuestas y la satisfacción que ganaba cuando ganaba deudores, como el chatarrero Watto. Cuando Jabba ganaba, este era recompensado con esclavas y créditos. El siempre se aseguraba de que toda apuesta fuese pagada, a la buena o a la mala. Así amasó una gran fortuna, a pesar de que también perdió mucho.

Previo a los hechos de la Invasión de Naboo, de parte de la Federación de Comercio; Jabba, junto a su amigo Ephant Mon realizaron un plan para traficar bienes hacia Cerea, en donde encontraron al Maestro Jedi Ki-Adi-Mundi. Jabba había esclavizado a la hija y a una amiga de Mundi. El Jedi finalmente pudo liberar a su hija Slyvn y a su amiga Twin. Durante la misión, Mundi encontró evidencia que relacionaba a Jabba con la preparación armamentista de la Federación de Comercio, para invadir Naboo, pero como siempre el gangster escapó de cualquier acusación.

Jabba y Gardulla en el Clásico de Boonta
Jabba y Gardulla en el Clásico de Boonta

Cuando Mundi regresó a Tatooine para encontrar un camino seguro a través de las dunas del desierto, Jabba reconoció al Jedi y lo envió junto a sus guardias a bordo de un skiff hacia una tormenta de arena. Increíblemente el Jedi logró sobrevivir a aquel evento y continuó oponiéndose a Jabba en sus esfuerzos por incitar a la población local contra los Moradores de las Arenas.

Jabba tenía una gran rivalidad con Gardulla el Hutt. Cuando Jabba y Gardulla se encontraron previamente al Clásico de Boonta, Gardulla había realizado un modelo de la ruta de la carrera, sorprendiendo a Jabba. A su vez había adquirido una máquina que le diría a ella y a Jabba el ganador. Para sorpresa de Jabba, decía que el ganador sería Gasgano, pero el droide de Jabba, R5-X2 decía que el ganador sería Sebulba, pero también favorecía de posibilidades a Anakin Skywalker, un antiguo esclavo de Gardulla. Jabba tenía como invitada a Gardulla, ya que él era quien patrocinaba la carrera. Skywalker ganó finalmente la carrera y Jabba la apuesta.

Durante la Batalla que ocurrió en los territorios Jundland, Gardulla concibió un plan para lanzar un asalto hacia los Tusken, enviando a la notable caza recompensas Aurra Sing a destruir a su líder, el Jedi Sharad Hett. Paralelamente, Jabba tuvo la idea de enviar a sus hampones para asistir a los Tusken, incitándolos a luchar. Jabba esperaba obtener beneficios vendiéndole armas sobrevaloradas a los civiles de Tatooine, para que se puedan proteger de los ataques y a su vez acabar con su rival. Finalmente el complot de Gardulla falló, forzándola a retirarse hasta su palacio en Mos Espa. Este sería uno de los enfrentamientos finales entre Gardulla y Jabba.

Cuando ya aquella rivalidad alcanzó límites inesperados, Jabba contrató a Jango Fett, quien había ganado una audiencia con el señor criminal, para cobrar la recompensa puesta sobre Longo Dos-Pistolas. Jabba ordenó a Jango que acabe con Gardulla. El efectivo Jango, pronto le informaría al señor del crimen, que Gardulla había sido engullida por su propia mascota un Dragón Krayt. Jabba se mostró sorprendido porque Fett, no había acudido a cobrar la recompensa por la muerte de Gardulla, descubriendo poco después de que Jango había muerto en Geonosis. Más adelante Jabba, realizaría negocios de manera frecuente con el hijo de Jango, Boba Fett.

Las Guerras Clónicas

Seguido a la recaptura de Sarapin, durante las Guerras Clónicas, Jabba se encontró en una posición que nunca se hubiese imaginado: ayudando a un general de la República Galáctica, durante la Segunda Batalla de Tatooine. Desde que Boorka el Hutt (otro rival de Jabba), se había alineado con la Confederación de Sistemas Independientes, Jabba concluyó que su compañero gangster había llegado demasiado lejos con sus intenciones. Por lo tanto, cuando la nueva armada clon de la República llegó al planeta para atacar la base de la Confederación, y se vio superada numéricamente por los Separatistas, Jabba se envolvió en el asunto.

El rostro de Jabba
El rostro de Jabba

Luego de unir sus fuerzas con la República, los Generales Jedi Echuu Shen-Jon y Naat Reath derrotaron al enemigo Separatista y acabaron con el vil Boorka. Por sus servicios, Jabba les dio cinco mil cristales nova, muy complacido por haber acabado con su rival.

Pero Jabba era un señor criminal Hutt, y siempre intentaba obtener beneficio alguno, manteniéndose neutral y negociando con ambos bandos en guerra. Cuando el líder separatista Wat Tambor, jefe de la Tecno Unión, se contactó con Jabba, éste accedió a realizar el tráfico de materiales de construcción y cortosis hasta el planeta Metalorn. Su relación con la Confederación fue descubierta por la informante de la República, Raala Ponchar, pero los droides de batalla liderados por Saato, la capturaron y fue aprisionada en su palacio. Cuando el Concilio Jedi fue advertido de la desaparición de Ponchar, ellos enviaron a Anakin Skywalker para que investigue. El joven Jedi liberó a Ponchar de los calabozos del palacio, mató a Saato y entregó información sobre la participación de Jabba al Maestro Obi-Wan Kenobi.

Un tiempo después, Boba Fett, el hijo clonado de Jango Fett, leyó el diario de su padre, el cual indicaba que debía visitar a Jabba. Fett tuvo un encuentro con el Comandante Separatista Durge, antes de llegar donde el señor del crimen, pero logró escapar de Durge y encontrar trabajo al lado de Jabba. Una de las razones por las que Jabba aceptó a Boba como su empleado, fue el de pagar el favor que le había hecho Jango una década atrás cuando había matado a Gardulla el Hutt. Mientras trabajaba para Jabba, Boba tenía sus propios planes que no tenían nada que ver con el Hutt. A espaldas del señor del crimen, Boba aún tenía conexiones con la Confederación de Sistemas Independientes y con el Conde Dooku.

Jabba se entera del secuestro de su hijo
Jabba se entera del secuestro de su hijo

Alrededor de la mitad de la Guerra, las cosas cambiarían para Jabba, ya que mientras su hijo Rotta se encontraba a bordo de una barcaza en los desiertos de Tatooine, este sería secuestrado por una nave pulpo. Jabba entonces solicitaría ayuda a los Jedi, para que le ayuden a encontrar a su hijo. A cambio de ello, el señor del crimen les concedería paso libre por el espacio Hutt, una oferta muy importante para la República, ya que los Separatistas controlaban gran parte de las rutas hiperespaciales. El a su vez, envió a caza-recompensas quienes siguieron a su hijo hasta Teth, pero estos habían sido devueltos decapitados. El Jedi Obi-Wan Kenobi fue enviado al Palacio de Jabba en Tatooine, en donde las negociaciones se dieron en donde el droide de protocolo TC-70 sirvió como traductor entre el Hutt y el Jedi. El Concilio Jedi entonces enviaron a Teth a Anakin Skywalker y su nueva aprendiz Ahsoka Tano.

El Conde Dooku y el CSI, eran los auténticos artífices del secuestro del hijo de Jabba. Todo era un plan del Conde Dooku para captar a los Hutt a la causa separatista. Haría parecer que los Jedi eran los que habían capturado al hijo de Jabba y lo habían matado, ocasionando que el señor del crimen en venganza se alinee con los Separatistas. Dooku acudió al Palacio de Jabba, acompañado de sus escolta MagnaGuardia IG-100, asegurando que los Jedi eran quienes habían raptado a Rotta. Tras mostrarle un video trucado, el Hutt estalló en ira y le ordenó a Dooku a recuperar a su crío, a cambio de lo mismo que le ofreció a los Jedi. Jabba pensaba que los Jedi lo habían traicionado y quería la cabeza de Skywalker.

Pero Skywalker y Tano demostraron gran capacidad, evadiendo a los droides separatistas de Teth y a la asesina de Dooku Asajj Ventress, huyendo hasta Tatooine y logrando entregar a Rotta a su progenitor. A pesar de ello, Jabba aún creía que los Jedi eran los culpables del secuestro, pero una oportuna intervención de la Senadora Padmé Amidala, mostró que el tío de Jabba Ziro el Hutt, alineado con los Separatistas habían sido los verdaderos causantes de todo ello. Jabba estaba furioso con Ziro, quien había planeado todo esto para tomar el control del Clan de los Hutt. La victoria finalmente fue para la República y el Clan Hutt.

El Reinado del Señor del Bajo Mundo

Jabba tenía una serie de lugar tenientes, los cuales le ayudaban a administrar su imperio criminal. Su más antiguo y mejor mayordomo era Naroon Cuthus, a quien Jabba respetaba pero no dejaría apartarse nunca, debido a que conocía demasiado acerca de las actividades del Hutt. Entonces, en recompensa a su largo servicio, Jabba le regaló una rápida muerte. El nuevo puesto, creó una rivalidad entre el Twi’lek Bib Fortuna y el traficante humano Bidlo Kwerve. Jabba disfrutaba la competición entre ambos y muchas veces ponía adrede a uno contra el otro. Cuando Jabba obtuvo su amada mascota (3), el rancor, Kwerve obtuvo el placer de ser el primer festín público del mounstruo, convirtiendo a Fortuna en su nuevo mayordomo.

El gran señor del crimen
El gran señor del crimen

En el año 22 ABY, el padre de Jabba, Zorba fue encarcelado en Kip, luego de que fuese culpado de practicar minería ilícita de gemas. Luego de un fallido intento de liberar a Zorba, Jiliac asumió el control del clan Desilijic, con Jabba como siguiente en la línea de sucesión.

Jabba a su vez contrataba a muchos caza-recompensas, siendo uno de sus favoritos un Gand, conocido como Zuckuss. Jabba contrató al caza recompensas para realizar muchas misiones. También hizo que sus trabajadores le construyan un droide de protocolo modificado, a quien llamó 4-LOM. Jabba estaba satisfecho con el dúo que formaban Zuckuss y 4-LOM, por lo que siempre requería sus servicios.

Pronto, los talentos de un joven traficante llamado Han Solo llamaron la atención de Jabba y de su tío abuelo Jiliac. Impresionados con la performance del muchacho, ambos contrataron a Han para que trafique con especia a través de la galaxia, ganando grandes cantidades de dinero con la distribución de aquellas ilegales drogas. Han probó su valía y cada vez fue encomendado con misiones mucho más retantes como la infame Kessel.

Inicialmente y con el desconocimiento de Han, Jiliac y Jabba estaban preparando consolidar su supremacía entre los kajidics Hutt, acabando con la operación de refinamiento de especia del Clan Besadii en Ylesia. Las habilidades de piloto de Han, le permitirían escapar a un brutal ataque pirata, que sería atribuido a los Besadiis. Aruk el Hutt, líder de los Besadii y su crío Durga, se mostraron consternados por las acusaciones. Un Concilio fue convocado en Nal Hutta para discutir los recientes eventos. El veredicto final eximió de toda culpa al Clan Besadii. Así fue pues, que Jabba y Jiliac decidieron que Aruk debía morir. Contactando al Alto Sacerdote Torenza de Ylesia, Jabba y Jiliac le entregaron un veneno para que sea utilizado en Aruk.

A pesar de que Aruk fue asesinado, las fuerzas Imperiales intentaron acabar con los Hutts, cuando el Moff Sarn Shild, anunció una campaña contra Nal Hutta y Nar Shaddaa. Las familias Hutt, trataron de detener a Shild, pero cuando esto falló, Jabba y Jiliac instruyeron a Han Solo para que se contacte con el Almirante Imperial que lideraría el ataque y extorsionarlo. Solo tuvo éxito y obtuvo el plan de batalla imperial, así se iniciaron los preparativos para defender Nar Shaddaa. Como soporte, los Hutts contrataron a la flota mercenaria de Drea Renthal para que protejan Nal Hutta. Sorprendentemente, los piratas y traficantes de Nar Shadda, con la ayuda de Drea Renthal y del plan de batalla Imperial, derrotaron a las fuerzas Imperiales, permitiéndole a los Hutt huir de la ira del Imperio.

Jabba y su pipa hookah
Jabba y su pipa hookah

No pasó mucho, para que el hijo de Aruk, Durga, sospechara acerca de la participación de Jiliac en la muerte de su padre, por lo que le propuso a Jiliac, regirse bajo la Antigua Ley. Así pues ambos se batieron a duelo y Durga acabó con Jiliac. A pesar de ello, Jabba no sintió odio tuvo sentimiento de venganza alguno, solo vio que esto representaba una oportunidad para escalar mucho más. Matando al huérfano de Jiliac, Jabba obtendría el control total, como líder de los Hutt.

Por aquel tiempo, un rybet llamado Moruth Doole era el proveedor de especia, más importante de Jabba. El buen ojo de Doole para elegir a sus traficantes, hacía que el transporte de ésta fuese más fácil. Habiendo encontrado a Han Solo y a Chewbacca muchas veces en sus rutas de la especia, Doole no tenía ninguna objeción en llevar a Solo ante las autoridades, si es que se le pagaba la suma de dinero correcta. Así pues, la patrulla Imperial intervino un cargamento de especia de Jabba, que Solo estaba transportando.

Sin el conocimiento de muchos, Doole fue la verdadera razón para que Han Solo perdiese el cargamento de Jabba. El Hutt sospechaba que Doole estaba envuelto en todo esto, a pesar de culpar a Solo como responsable directo de su cargamento. Doole organizó una revuelta en Kessel como elemento de distracción. A pesar de ello, Doole fue capturado y llevado ante la presencia del Hutt. En un acto de misericordia, Jabba lo dejó vivo a cambio de uno de sus ojos. La pérdida del cargamento fue atribuida a Han Solo.

Así pues con el nacimiento de la Rebelión, Jabba se convirtió en el señor del crimen más poderoso del Borde Exterior, que hubiese existido en la historia de la galaxia. Esto debido a su casi monopolio de especia glitterstim desplegado. Por este tiempo, el kajidic Desilijic, era el más poderoso entre todas las dinastías Hutt, aplastando a sus clásicos enemigos, los Besadii, utilizando cualquier oportunidad existente para destruir al conglomerado de clanes rivales.

Por aquel tiempo, Jabba había montado una campaña en contra de la Orden Jedi, apoyando al Imperio. Jabba y Xizor habían construido poderosos imperios criminales de forma paralela, creando una relación simbiótica con el Imperio de Palpatine. La familia Fromm, otra organización criminal, había invertido fuertemente en el desarrollo de un proyecto para construir un poderoso satélite armado, conocido como el Trigon I. Utilizando su láser orbital, Fromm había adquirido gran poder en el sistema Annoo. A pesar de ello, cuando el Trigon y su palacio fueron destruidos, los planes de Fromm comenzaron a caerse. Poco después, Jabba hizo un astuto movimiento político que lo estableció como el líder de los gangsters de la galaxia.

El Hutt, entonces nuevamente arremetió cuando las cosas estaban calientes, colocando una recompensa sobre las cabezas de toda la organización Fromm, intentando acabar con ellos cuando se estaban recuperando de sus pérdidas. Debido a una serie de de correrías con Boba Fett, el líder de Fromm fue capturado y ejecutado junto con su hijo y su jefe de seguridad.

La Caída del Hutt

En la cumbre de su reinado, el señor del crimen tuvo que lidiar con ciertos problemas, como por ejemplo su seguridad. Estar en la cumbre del éxito en el mundo criminal generaba mucha envidia, por lo tanto depositó su confianza en ciertos personajes muy cercanos a él. Jabba puso sus intereses económicos a manos de su contador Mosep Binneed y nombro a Ephant Mon, como Jefe de Seguridad de su Palacio. Fue además por aquel tiempo, en el cual Jabba sufrió su mayor pérdida financiera, cuando Han Solo, su mejor contrabandista, lanzo a órbita un cargamento lleno de valiosa glitterstim, mientras realizaba una peligrosa misión cerca de Kessel. Esta fue lanzada porque Han fue abordado por un equipo Imperial. Jabba le demandó a Han que le pague el valor de la carga, pero cuando éste rechazó reembolsar a su jefe, el Hutt puso una recompensa sobre la cabeza de Solo. Greedo aceptó tomar la oferta, pero fue liquidado por Han.

Jabba tranza con Han su paga
Jabba tranza con Han su paga

Seguido a la muerte de Greedo, Jabba confrontó a Han en la bahía de embarque del Halcón Milenario, en donde accedió a Han ir, si es que este le devolvía un quince por ciento adicional. El así pues dejó ir a Han, advirtiéndole que si fallaba con la paga nuevamente, le pondría un precio tan alto a su cabeza, que no sería capaz de ir cerca de cualquier sistema estelar civilizado nunca más.

Días después de la Batalla de Yavin, Han Solo le pagó a Jabba 500 000 créditos a través de un antiguo artefacto Sith, usando como intermediario al comerciante Sprool. Jabba aceptó el regalo, pero aún así mantuvo la recompensa sobre la cabeza de Han, ya que consideraba que era muy poco y muy tarde para ello. A pesar de esto, Jabba pronto perdonaría a Solo luego de que el traficante le salvara la vida a su contador Mosep Bineed (quien utilizaba el alias de Jabba el Hut) en el planeta Orleon. Luego de ello Han hizo otro trabajo más para Jabba, pero este nuevo periodo no duraría mucho; ya que Mosep encontró la nave de Crimson Jack destruida (la cual Jabba había ayudado a redimensionar y reacondicionar) y se enteró de que Han había tenido parte de culpa en la destrucción de esta, por lo que la recompensa fue colocada nuevamente sobre su cabeza.

Luego de la Batalla de Hoth, Darth Vader envió a un agente llamado Jix para que espiase a Jabba y mantener un ojo cerca de Luke Skywalker, asegurándose que nada le sucediese al muchacho, de quien ya sabía que era su hijo. Mientras estaba en Tatooine, este acudió a Bigg Gizz y su pandilla de motos swoop. Ellos llevaron a Jix ante Jabba, asegurando que este buscaba un trabajo. Cuando Jabba recibió el mensaje de que Skywalker era más valioso muerto que vivo, Jix se confundió, ya que pensaba que Vader quería al muchacho vivo. Con aquello en mente, cuando la pandilla emboscó a Skywalker, Jix detuvo a Gizz de matar al Jedi, golpeando al pandillero con una roca. Skywalker se despachó al resto de la banda. Jabba estaba furioso y curioso al mismo tiempo sobre aquella situación. El creía que era demasiada suerte para un hombre el poder salvarse así. Jabba pensaba que Lord Vader quería a Luke muerto, sin saber que este era un plan de Xizor y no de Vader para acabar con el muchacho.

Cuando uno de sus asistentes encontró a Jix intentando tomar los códigos de seguridad para realizar una transmisión, Jix mató al asistente y realizó su transmisión a Vader. Jabba se mostró desconcertado acerca de la muerte de su lacayo y acusó a Jix de ser el responsable. En ese momento Boba Fett arribó. Fue entonces cuando Jabba ofreció cinco mil créditos a cualquiera que trajese a Solo ante su presencia. Fett logró su cometido a pesar de que una serie de caza recompensas intentaron arrebatarle a Solo durante el camino y le entregó al Hutt a Han congelado en carbonita. Jabba estaba complacido con su nuevo trofeo (4). Pero su gozo no duraría mucho, ya que dos droides llegarían a su palacio entregándole un importante mensaje.

La Alianza Rebelde quería a Han de nuevo en sus filas y desarrollarían un elaborado plan para rescatarlo. Primero, Luke Skywalker envió a R2-D2 y a C-3PO para que le dejasen un mensaje a Jabba, hasta su Palacio en Tatooine. Escoltados por los guardias gamorreanos del Palacio, los droides mostraron el mensaje a Jabba, en el cual Luke solicitaba una audiencia con él para tratar la liberación de Han. A su vez, le entregaba a Jabba a ambos droides como muestra de buena voluntad. Pero el Hutt no estaría dispuesto a negociar con nadie su nuevo juguete, por lo que rechazó la oferta de Skywalker y puso a trabajar a sus nuevos droides.

Jabba escuchaba a la banda de Max Rebo, mientras que su esclava Twi’lek, Oola, danzaba para su señor. Demandando una repetición del acto, Jabba trató de acercar a la Twi’lek hacia él a lo que la muchacha se resistió. En un arranque de ira, Jabba accionó la trampa que se encontraba frente a su trono, haciendo caer a la muchacha al pozo donde se encontraba su mascota, el Rancor el cual se la tragó. Seguido a aquel acto bizarro, la Princesa Leia Organa, haciéndose pasar como el caza recompensas Boushh, trajo a Chewbacca como su prisionero ante la presencia del Hutt. Jabba y el falso Boushh negociaron acerca del precio del wookiee, terminando en un acuerdo de 35 000 créditos. Chewbacca fue enviado a prisión, mientras que Boushh permaneció en el Palacio aguardando la noche.

Ya entrada la noche, Leia liberó a Han Solo de su congelamiento en carbonita, pero un astuto Jabba, la cogió con las manos en la masa y aprisionó a ambos. Han intentó tratar con el gangster, pero era demasiado tarde. Por coincidencia, Han fue puesto en la misma celda que Chewbacca y Leia fue colocada a los pies del Hutt, como su nueva esclava (5), con un sugerente atuendo y encadenada a su trono.

Luke intenta convencer a Jabba
Luke intenta convencer a Jabba

Finalmente Luke Skywalker arribó al Palacio de Jabba. El demandó la liberación de Solo y el Wookiee, amenazando a Jabba de que sería destruido si no accedía a sus demandas. Con C-3PO como nuevo traductor de Jabba, el Hutt obviamente rechazó de plano cualquier amenaza del Jedi. Al ver que las palabras no funcionaban, Luke intentó amedrentar a Jabba, cogiendo una pistola bláster de uno de sus guardias (6). Jabba rápidamente hizo caer al Jedi al pozo del Rancor, junto con uno de sus guardias Gamorreanos que se encontraba cerca del Jedi. El Rancor se tragó primero al gamorreano, para ir después tras Luke. Jabba se mostraba muy complacido con el espectáculo, pero Luke era astuto y pudo deslizarse hasta el otro lado de la guarida del mounstruo. Así pues destruyendo el panel de control de la puerta metálica de la guarida del mounstruo, hizo que la puerta dotada de puntiagudas extensiones caiga sobre la nuca del rancor, matándolo. Jabba estalló en furia, y ordenó apresar al Jedi. Así pues Luke, Han y Chewie fueron sentenciados a morir y a ser lanzados al Gran Pozo de Carkoon, para que sean digeridos por el temible sarlacc. Solo Leia se salvaría de ser sentenciada, ya que el señor del crimen la mantendría como su mascota.

Jabba muere a bordo de su barcaza
Jabba muere a bordo de su barcaza

Jabba y toda su corte, viajaron a bordo de su barcaza personal, el Khetanna, la cual poseía las comodidades necesarias (7) que demandaba el Hutt; mientras que los prisioneros fueron llevados a bordo de un pequeño skiff. Cuando llegaron al pozo, Jabba les ofreció a sus prisioneros que rogaran por misericordia, pero Luke le advirtió a Jabba una vez más que los libere. Jabba una vez más se carcajeó y ordenó a que fuesen lanzados a las fauces del sarlacc. Justo cuando Luke iba a ser lanzado, R2-D2 quien estaba trabajando en la barcaza como mesero, le lanzó al Jedi su sable de luz, el cual mantenía oculto en un compartimiento secreto dentro de sí. Luke inmediatamente atacó a los guardias del skiff, causando un estado de pánico a bordo del Khetanna. Durante el caos, Leia ocasionó un corto circuito que mermó el sistema de iluminación, distrayendo a Jabba.

Durante la distracción, Leia cogió su cadena y la colocó alrededor del cuello del Hutt, estrangulándolo hasta matarlo. Luego de ser liberada de sus ataduras por R2-D2, Leia y Luke se encontraron en la parte superior de la Barcaza de Jabba. Luke y Leia colocaron las cañoneras de la barcaza para que se disparen contra el transporte mismo. Escapando a bordo de un skiff, los exitosos rebeldes se alejaron de la barcaza antes de que esta estallase. Así pues la explosión se dio, quedando los restos como una pira funeral para el gran Jabba el Hutt.

Notas:

  1. Un Kajidic era el término en huttese que se utilizaba para llamar a sus clanes, sus actividades de negocios o sus sindicatos criminales. La mano derecha de Jabba tenía un tatuaje perteneciente a su clan kajidic, el Desilijic. Big Gizz también tenía aquel tatuaje, como muestra de respeto a su generoso empleador.
  2. Palacio de Jabba. Una vez perteneciente a los monjes B’omarr de manera exclusiva. A pesar de ello, algunos monjes B’omarr aún habitaban el Palacio de Jabba. El Palacio de Jabba era una edificación que mostraba su poder y carisma dentro del gremio del crimen. Este era una construcción de grandes proporciones la cual incluía un intrincado sistema de túneles. Este contaba con una serie de cuartos utilizados para diferentes propósitos, como cuartos de tortura, cocina y taller de droides, entre otros. Jabba residía en el hall principal en donde tenía control total sobre su jurisdicción.
  3. Mascotas. Jabba tenía un fetiche por caras y poderosas posesiones. Los animales no eran la excepción. El los mantenía como muestra de su poder o por simple diversión, alimentándolos con esclavos u otros indeseados. Con los años, el Hutt tuvo especimenes como: un rancor, un come sangre Oskano, arácnidos de combate Caridanos, un tromonid y dragones kell. Jabba también tenía mascotas de menor proporción que mantenía a su lado como mascotas caseras, dentro de las cuales podemos mencionar a Salacious B. Crumb, Buboicullaar y Ghoel. Adicionalmente, Jabba pensaba adquirir un dragón krayt para hacerlo luchar en contra de su rancor.
  4. Trofeos. A lo largo de los años, Jabba coleccionó una serie de trofeos los cuales significaban mucho para él. Dentro de los más importantes para el Hutt, podemos mencionar, el sombrero de Gilramos Libkath, el anillo de Jhordvar, la cabeza de un tauntaun y Han solo en Carbonita.
  5. Esclavas. Jabba tuvo muchas esclavas durante toda su vida. La mayoría de estar eran mujeres humanoides, twi’leks o rodianas. Frecuentemente, Jabba las vestía con sugerentes prendas y las mantenía encadenadas a su trono, como muestra de poder. La mayoría de sus esclavas era finalmente asesinada o engullida por su rancor.
  6. Guardias. Los Guardias de Jabba se encontraban en cada esquina de su Palacio, los más comunes que se podían observar eran los weequays, nietos y gamorreanos. Adicionalmente Jabba tenía numerosos guardaespaldas alrededor de su fortaleza.
  7. Uno de los principales placeres de Jabba, era la comida. Con el poder que manejaba, podía acceder a cualquier potaje que deseara, ya que tenía su chef principal Porcellus, quien preparaba frecuentemente los goulashes para su amo. A su vez, Jabba se divertía, tragando criaturas vivas, como los Gorgs o las ranas Klatooinianas. La mayoría de veces, éste mantenía a estas criaturas colocadas en un bol, localizadas bajo su pipa Hookah. Sorprendentemente, él también era capaz de comer humanos, humanoides y bith por mencionar algunos.