Jaybo Hood

  • Afiliación:- ninguna -
  • Origen:Iego
  • Especie / Género:Humano / Masculino
  • Altura:- desconocida -
  • Transporte:- desconocido -
  • Armas:- ninguna -
  • Apariciones:The Clone Wars

Es sorprendente la habilidad innata que tienen algunos seres en la Galaxia. El joven Anakin Skywalker fue un genio en el uso de la tecnología a muy temprana edad. Afortunadamente, la República pudo captarlo y convertirlo en un Jedi, con lo cual se pudo explotar sus habilidades. Sin embargo muchos genios alrededor de la Galaxia desarrollaron sus habilidades en sus lugares de origen, valiéndose de limitados recursos y logrando un limitado reconocimiento. Éste es el caso del pequeño Jaybo Hood.

Jaybo reposa en su hamaca
Jaybo reposa en su hamaca

Jaybo Hood era un niño con una impresionante habilidad innata en el manejo de la tecnología. Jaybo vivía en Iego, un lugar del cual nadie podía salir debido a una especie de “maldición”, que afectaba al lugar. Valiéndose de sus conocimientos, Jaybo había reprogramado a una serie de droides de batalla y cazas droide clase-Buitre que habían sido dejados por los Separatistas, y los adaptó a sus necesidades. El pequeño había utilizado un macro protocolo para borrar la memoria de todos estos droides de manera simultánea.

Cuando los Generales Jedi Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker llegaron en el Twilight a Iego, se toparon con los inofensivos droides de Jaybo. Confundido por la presencia cercana de los droides, Anakin acabaría con dieciocho de ellos utilizando su sable de luz. Luego, el Jedi se daría cuenta que estos no eran droides Separatistas y que habían sido modificados por el joven técnico.

Jaybo observa a los Jedi en el espacio
Jaybo observa a los Jedi en el espacio

Jaybo a pesar de su fastidio por la destrucción de sus droides, accedió a servir de guía a los Jedi en el planeta, quienes buscaban una cura para el virus Sombra Azul,. El joven los guió hasta un cañón en donde los Jedi encontrarían la raíz reeksa con la que podrían fabricar el antídoto del virus. Antes de que ellos iniciasen el descenso, les recomendó que tuvieran cuidado con los xandus y con los tentáculos de la planta reeksa. Los Jedi finalmente lograrían extraer la tan preciada raíz para el antídoto.

Jaybo estaba impresionado por las habilidades de los Jedi. Sin embargo, él pensaba que todo su esfuerzo había sido en vano. El joven Hood les advirtió que “Drol”, el dios de Iego, evitaría que ellos abandonaran el planeta, por lo que estaban destinados a permanecer allí por el resto de sus vidas. Jaybo y el Quarren Amit Noloff les advirtieron que Taquito, un amigo Rodiano, había muerto luego de intentar abandonar el lugar.

Hood controla los cazas con su control remoto
Hood controla los cazas con su control remoto

A pesar de las advertencias del joven, Skywalker y Kenobi intentaron despegar el planeta, pero fueron detenidos por un campo de rayos láser instalado por los Separatistas tiempo atrás, con el fin de evitar que los habitantes del planeta pudiesen salir de Iego. Los Jedi volvieron a la superficie donde les contaron a los habitantes que no se trataba de un fantasma, sino de un mecanismo Separatista. Una vez que ya sabían contra qué se enfrentaban, los Jedi se dispusieron a desarrollar un plan para huir de Iego, para lo cual la ayuda de Jaybo sería crucial.

Jaybo cedería un par de cazas estelares droide buitre, para que sirviesen de cobertura para los Jedi mientras destruían el nodo principal de la red de lásers. Jaybo entonces utilizando un control remoto, piloteó estas unidades a través del campo, para que los Jedi pudieran acabar con el bloqueo planetario. La ayuda de Jaybo, liberaría de una vez por todas a los habitantes de Iego, permitiéndoles abandonar el planeta cuando lo desearan.