Ki-Adi-Mundi

  • Afiliación:Orden Jedi
  • Origen:Cerea
  • Especie / Genero:Cereano / Masculino
  • Altura:1.98 metros
  • Transporte:Caza Estelar Jedi
  • Armas:Sable de Luz
  • Apariciones:Episodios I, II y III

La Orden Jedi, era muy conservadora con respecto a lo estipulado en su Código Jedi, al punto que cualquier desviación con respecto a este, podía considerarse un peligroso paso cerca del Lado Oscuro de la Fuerza. A pesar de que todos los Jedi hacían votos de rechazar de plano cualquier relación sentimental o de apego, existieron sus excepciones toleradas por la misma Orden, como el caso del Maestro Ki-Adi-Mundi. Debido a su herencia Cereana, el Maestro Mundi fue autorizado por la Orden Jedi de seguir la costumbre poligámica de los suyos. Un extraño caso dentro de la antigua historia de la Orden. A pesar de ello Ki-Adi-Mundi, no sería corrompido por el Lado Oscuro, llegando a ser un respetado Maestro Jedi, y un destacado miembro del Alto Concilio Jedi.

Sus inicios en la Orden

Ki Adi es reclutado por los Jedi
Ki-Adi es reclutado por los Jedi

Este Cereano fue detectado por la Orden Jedi, en su planeta de origen a la temprana edad de cuatro años. Fue una joven Dama Oscura (An’ya Kuro) quien lo descubrió y le solicitaría a su familia para llevarlo hasta Coruscant. La familia de Ki, conciente que la galaxia necesitaba protectores para salvar a los inocentes del sin número de amenazas existentes como el matón Cereano Bin-Garda-Zon, le permitieron a Ki que viajase para su entrenamiento Jedi. Y así fue, el pequeño Mundi fue llevado al Templo de Coruscant, en donde se instruyó en las artes Jedi bajo la tutela del Gran Maestro Yoda.

Habiendo ya pasado las pruebas para adquirir el rango de Caballero Jedi, a la edad de 25 años, Mundi retornó a su planeta de origen Cerea, para liberar a su pueblo de Bin-Garda-Zon y sus secuaces; cumpliendo con la promesa que le hiciese a su padre antes de abandonar el planeta. Sin embargo, el se dio cuenta que durante su ausencia, Bin había envejecido y quedado ciego, dejando a su hija al mando. Mundi fue aprisionado y se reencontró con el viejo Bin, quien le confesó que todo había sido preparado para acabar con él y su insolencia. El astuto Mundi fue capaz de liberarse, acabando con la hija de Bin y desbandando a sus secuaces. Un impotente Bin intentaría acabar con Mundi lanzándole un cuchillo, el cual el Cerano deflectó fácilmente utilizando la Fuerza.

Mundi en Tatooine
Mundi en Tatooine

Mundi sería entonces designado como Vigilante Jedi del sector al que Cerea pertenecía. Con este rango, Ki-Adi Mundi era el responsable de la defensa de Cerea y su simple, austera y pacifista forma de vida. El fue el único Jedi conocido antes de la Nueva Orden Jedi, en ser autorizado a contraer nupcias, esto debido al bajo índice de natalidad cereano y los intentos por preservar la especie. El tenía una esposa principal y siete de honor. El se hizo cargo de siete hijas y se convirtió en un líder entre los suyos. El intentó apartar de su vida cualquier sentimiento de apego pero con una familia cerca, esto fue imposible.  A su vez, por esta época, Ki-Adi Mundi ocasionalmente ocupaba un lugar en ciertas reuniones del Alto Concilio Jedi cuando otros miembros estaban ausentes. El mantendría esta posición en el Concilio hasta que se le otorgara el rango de Maestro Jedi.

Su ascenso hacia el rango se daría por la época de la crisis de Naboo, sin embargo el camino no sería fácil. Por aquel tiempo Ki se vio envuelto en una crisis política, cuando un grupo de progresistas intentó cambiar la calma forma de vida Cereana. La propia hija de Mundi, Sylyn, se había unido a los radicales, poniendo su vida en peligro ya que fue secuestrada por el criminal conocido como Ephant Mon. Mundi siguió a Mon hasta Tatooine, descubriendo que la Federación de Comercio y el propio Jabba el Hutt estaban involucrados en el tema. Ki sin embargo rescataría a su hija y a su amiga. Cuando se encontraba en Tatooine, Mundi sintió un disturbio en la Fuerza pero no se encargó de rastrearlo. Ki-Adi más adelante supondría que aquel disturbio era un pequeño en ese entonces, llamado Anakin Skywalker.

El Maestro Mundi

Luego de su misión a Tatooine, Mundi supo que su esposa Shea estaba embarazada y que había sido nominado a un lugar permanente en el Concilio Jedi, como resultado de la muerte del Maestro Micah Giiett. Fue entonces que Ki-Adi oficialmente fue nombrado Maestro Jedi, sin ni siquiera haber entrenado a nadie durante toda su vida. Ki-Adi se encontraba sorprendido por los el reconocimiento de parte del Concilio y tomó todo con mucha modestia, considerándose como un simple Caballero Jedi. Claro que esto cambiaría no mucho tiempo después, luego que entrenase a su propio Padawan, completando los requerimientos oficiales para convertirse en un Maestro.

El Jedi Mundi
El Jedi Mundi

Ki-Adi-Mundi estuvo presente cuando el Concilio Jedi recibió un reporte de Qui-Gon Jinn acerca de la existencia de un Sith y de la posible existencia de El Elegido. Al escuchar el reporte de Jinn, Ki-Adi se mostró desconcertado diciendo las siguientes palabras: “Imposible, los Sith están extintos hace un milenio.” Sin embargo, las cosas no sucederían tal cual Mundi lo pensaba, los Sith se revelarían tras centurias en Naboo y el buen Jinn moriría durante aquel encuentro. El panorama era de lo más oscuro. Ki-Adi estuvo presente en el funeral de Qui-Gon en Naboo y en la celebración por la libertad del planeta, tras la invasión de los neimoidianos de la Federación de Comercio y su ejército droide.

Seguido a la Invasión de Naboo, Ki-Adi Mundi una vez más viajó hasta Tatooine, en donde confirmó que un misterioso líder Tusken era el Jedi conocido como Sharad Hett, era quien lideraba a los moradores de las arenas en una rebelión contra los forasteros que habitaban el planeta. Fue entonces que Mundi intentó convencer a Hett que retornase a Coruscant, lo que Sharad rechazó de plano, ya que pensaba que su lugar estaba junto a su gente de Tatooine. El Jedi Hett, sería asesinado por la caza-recompensas Aurra Sing dejando a su hijo huérfano. Fue entonces que Ki-Adi tomó al hijo de Sharad, A’Sharad Hett, como su padawan. Mundi instruiría bien a Hett, haciéndolo un Caballero Jedi.

La llegada de la Guerra

El año 22 ABY llegaría y los tiempos oscuros con este. Mundi estaría presente en una de las mayores crisis galácticas de la historia que enfrentó la Orden. El movimiento Separatista amenazaba con quebrar a la República. Tal como muchos en la Orden, Ki-Adi rechazó de plano las acusaciones a la persona del Conde Dooku, un ex Jedi a quien se le culpaba de una serie de violentos actos. El cereano pensaba que como líder político entrenado en las artes Jedi, era imposible que Dooku atentase contra la vida de otros. Sin embargo, una vez más los más conservadores de la Orden se equivocarían nuevamente.

El Maestro Ki-Adi
El Maestro Ki-Adi

Cuando Mace Windu formara un equipo numeroso de Jedi, para dirigirse al planeta Geonosis al rescate de Obi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker y la Senadora Padmé Amidala, se chocarían contra la cruel verdad que Dooku estaba ahora influenciado por el Lado Oscuro y era el responsable directo de todos los actos separatistas. Ki-Adi junto a otros miembros del Concilio y un numeroso contingente de Caballeros y padawans se enfrentaron en la Arena Petranaki a los geonosianos y la inmensa armada droide separatista. Tras una cruenta lucha donde cayeron muchos Jedi, Ki-Adi resistió quedando como uno de los miembros del anillo de sobrevivientes. Para fortuna de ellos, el Gran Maestro Yoda arribó con los nuevos refuerzos clones a bordo de unas cañoneras rescatando a todos y acabando con los droides al interior de la arena. Quizás fue en aquel específico momento que se iniciaron las Guerras Clónicas.

Afuera del coliseo otra batalla se libraría. Con una compañía de tropas clones, Ki-Adi lideraría un asalto hacia una nave de control droide, acabando con una gran cantidad de droides de batalla en el camino. Aquel día se iniciarían las Guerras Clónicas.

Ki-Adi se enfrenta a Grievous en Hypori
Ki-Adi se enfrenta a Grievous en Hypori

Ki-Adi-Mundi tal como muchos Jedi se convirtió en uno de los estrategas líderes de parte de la República, luchando frontalmente contra la armada droide separatista y ocupando su lugar en el Concilio. En los primeros movimientos de la guerra, el lideraría una fuerza de choque formada por Shaak Ti, Aayla Secura, K’kruhk, Daakman Barrek, Tarr Seirr y Sha’a Gi; la cual se dirigiría al planeta Hypori. La misión finalmente sería una emboscada separatista. La armada droide desplegada masivamente atacó ferozmente a los Jedi, liderada por el sorprendente General Grievous. Tras acabar con Barrek y Gi, Grievous conocedor del manejo de los sables de luz, se enfrentaría contra los cinco Jedi restantes. Tras herir gravemente a cuatro de ellos, Ki-Adi fue el último que quedó en pie ante el General. Para suerte del cereano, un destacamento de soldados ARC enviado por Obi-Wan Kenobi, le salvaría la vida.

Tal como muchos Jedi, Ki-Adi-Mundi fue nombrado General de la Gran Armada de la República, no pudiendo poner la defensa de su planeta en su lista de prioridades, cuando este fue atacado. Durante la Batalla de Cerea, la familia entera de Mundi fue asesinada por la Confederación de Sistemas Independientes. Manteniéndose incólume ante el Código Jedi, Mundi soportó estoicamente aquella pérdida, retornando a sus labores no mucho tiempo después.

Mundi y su sable de luz azul
Mundi y su sable de luz azul

En una misión, Ki-Adi-Mundi y Bultar Swan lideraron las fuerzas de la República en Aargonar. La situación se tornó complicada cuando el comandante de campo, el Jedi A’Sharad Hett fue alcanzado por una ráfaga enemiga. La responsabilidad de rendirse o de atacar recayó en Mundi. Tratando de evitar otra derrota, Ki perseveró. El y sus tropas resistieron hasta que las fuerzas lideradas por Anakin Skywalker llegaron para apoyarlo y equiparar las fuerzas.

Por este tiempo, se pensaba que Obi-Wan Kenobi, maestro del padawan Skywalker había caído en la guerra. El Concilio Jedi asignó entonces temporalmente a Anakin a Ki-Adi Mundi. Ambos retornaron hasta Coruscant. Así pues ambos fueron asignados a tratar con la desmedida actividad pirata en el sistema Varonat, a bordo de sus cazas estelares Jedi. Allí Anakin sintió a través de la Fuerza, que Obi-Wan seguía vivo. Desobedeciendo las instrucciones de Ki-Adi, Anakin se dirigió a Riflor en donde se reunió con Kenobi, quien había sido capturado por Asajj Ventress. Con su maestro de vuelta, Ki-Adi le devolvió a Kenobi la responsabilidad de entrenar al testarudo Anakin.

El ocaso de los Jedi

Ki-Adi sesiona a manera de holograma
Ki-Adi sesiona a manera de holograma

La evolución de la Guerra, trajo consigo muchos cambios organizacionales en la Gran Armada de la República. Por ejemplo, cuando los 21st Nova Corps, se convirtieron en los Marines Galácticos, estos se independizaron del cuarto sector de la armada; para pasar al mando de un General Jedi en misiones específicas. Así pues estos bravos soldados liderados por el Comandante 1138 Bacara, fueron puestos a disposición de Ki-Adi-Mundi. Entre ellos habría una relación algo tirante acerca del manejo de los hombres. Bacara solía ser muy exigente con sus hombres al punto de reasignar a quienes no cumplieran con las espectativas del grupo, a veces al pesar del Maestro Jedi. Así pues esta compañía especial participó en una serie de batallas como la de Nueva Bornalex, para al final de la Guerra formar parte activa en la lucha desarrollada en el Borde Exterior. Mundi y sus hombres participarían en la lucha desarrollada en la “Triada del Mal”, un grupo de planetas de dominación separatista estratégica en el sector.

Debido a la necesidad de Jedi liderando esta última etapa del conflicto, Ki-Adi como otros miembros del Concilio, sesionaban vía holográfica. El mantuvo perenne contacto con Coruscant, cuando el Concilio Jedi experimentaba los cambios impuestos por el Canciller Supremo Palpatine. La incertidumbre generada por los actos de Palpatine y su intento por adquirir un desmedido poder, preocupaban al Concilio. Cuando el Alto Mando Jedi (dentro del cual se encontraban Yoda y Windu) discutió la posible remoción de Palpatine del cargo, Ki-Adi advirtió que la orden Jedi debería de tomar el control del ínterin del Senado, para garantizar una segura transición de poder. Sacado fuera de contexto, aquel discurso podría convertirse en un acto de traición, la democracia era demasiado inestable.

La muerte de Mundi en Mygeeto
La muerte de Mundi en Mygeeto

Durante el ocaso de la guerra (año 19 ABY), Mundi se encontraba en Mygeeto, luchando contra las fuerzas droides separatistas. Cuando de pronto el Comandante Bacara recibiría la infame Orden 66 de parte del Canciller Supremo Palpatine. Ki-Adi ordenaba a sus clones a avanzar cruzando un puente enemigo, cuando de pronto los clones se detuvieron. Ki-Adi confundido se volteó para ver que es lo que pasaba, fue entonces que los marines alzaron sus rifles bláster y le apuntaron. Los clones abrieron fuego contra su general, quien pudo deflectar solo tres disparos, acabando con dos clones. Sin embargo la cantidad de disparos a la vez era inmanejable y el experimentado Cereano sería alcanzado ocho veces por los impactos antes de caer al suelo.

Cuando el Imperio Galáctico emergió, con su campaña propagandista, Sate Pestage, uno de los lacayos del Emperador explicó que Ki-Adi-Mundi, había sido liquidado por el ejército clon debido a que estaba armando un dispositivo explosivo en uno de los puentes de Mygeeto. Según versiones oficiales, los clones habían actuado estrictamente bajo siguiendo leyes de la República.