K’Kruhk

  • Afiliación:Orden Jedi
  • Origen:Toola
  • Especie / Genero:Whipid / Masculino
  • Altura:- desconocida -
  • Armas:Sable de Luz
  • Transporte:- desconocido -
  • Apariciones:Universo Expandido

El Maestro Jedi K’Kruhk era un whiphid gigantesco, con su cuerpo dotado de un pelaje color marrón claro, que vivió durante la época de la antigua república. De presencia atemorizante, K’kruhk cumpliría un papel preponderante en las acciones de los Jedi antes y durante las Guerras Clónicas.

Cuando era un padawan, K’kruhk tenía una especial admiración por el Maestro Micah Giett, con quien compartía parte de su tiempo y aprovechaba al máximo las lecciones que este le daba, demostrando gran sabiduría en ocasiones puntuales. Este Whiphid aún era un estudiante de la Fuerza, durante los eventos en el sistema Yinchorr. Este fue destacado junto a un grupo de Maestros Jedi para solucionar un conflicto en el planeta, durante los años que precedieron los eventos de Naboo. K’Kruhk viajó junto a los maestros Lilit Twoseas, Micah Giett y Plo Koon a uno de los planetas del sistema Yinchorr. Durante el desarrollo de la misión, ya en el planeta Yinchorr, la Maestra Lilit Twoseas sacrificaría su vida para evitar que un guerrero Yinchorr mate a K’kruhk con una pica. K’kruk quedaría marcado por el sacrificio de Lilit. K’kruhk culminó la misión junto con otros miembros del Consejo Jedi; cuando los altos mandos Yinchorri fueron derrotados en el planeta Uhanay’h (que significa en Yinchorri, mundo interior). Aún con el dolor latente, el whiphid llevó el cuerpo de la maestra hasta Coruscant y lo escoltó solemnemente hasta los interiores del Templo Jedi.

Poco tiempo después fue elevado al rango de Caballero Jedi. El obtuvo el rango de Maestro Jedi poco tiempo después del estallido de las Guerras Clónicas.

Después de la batalla de Geonosis, cuando todos los Jedi fueron llamados al Templo para que se les asigne tareas militares, K’kruhk respondió inmediatamente. El Maestro K’kruhk lideró un batallón de clone Troopers a en la batalla del planeta Teyr, donde sus tropas sufrieron grandes bajas. Esto causó en el una reacción diferente. Meditó acerca de la naturaleza de la guerra y del lugar que los Jedi debían ocupar en ella. Como conclusión el Maestro whiphid llegó a algo para muchos inesperado. El sentía que la manera en que la República estaba utilizando a los clones iba en contra del Código Jedi, y liderar una armada era como ir en contra de las creencias Jedi de preservar la vida a toda costa. El simuló su propia muerte y desapareció, para unirse después con Sora Bulq, otro líder disidente, quien estaba creando una facción de Jedi que habían abandonado la Orden, a causa de la guerra. K’kruhk se volvió uno de los líderes de disidentes de la Orden Jedi, los cuales se oponían a la guerra de forma pacífica.

Tres meses después, luego de que las Guerras Clónicas habían comenzado, el Maestro K’Kruhk se encontraba meditando en Ruul, una de las lunas del planeta Srriluur, donde se encontraba la propiedad de Sora Bulq. K’kruhk, había acudido a una reunión convocada por Mace Windu, uno de los Maestros Jedi que luchó junto a él en la misión a Yinchorr, para exponer la posición de los Jedi en esta guerra. El objeto primordial de la visita de Windu, era el de convencer al whiphid y a los otros líderes disidentes (Jeisel, Mira y Rhad), que regresaran a la servir a la Orden Jedi en la guerra. Windu y el whiphid, entablaron una conversación a solas, en donde K’kruhk expuso su forma de pensar y los sentimientos que le causaba esta guerra. Luego de que todos se unen a ambos, deciden descansar y meditar sobre esto durante la noche.

Con lo que no contaban era que Asajj Ventress enviada por Dooku, se encontraba en las inmediaciones. De pronto una gresca se desató, una que involucró a todos los Jedi presentes incluyendo Mace. La Jedi Mira murió en este suceso. Ventress intentó engañar a todos haciéndose pasar por una sirviente de Windu, K’kruhk salió raudo a pedirle explicaciones a Mace. Aunque todos inculparon a Mace, K’khruk siempre lo defendió sin dubitación alguna. Mace partió en busca de Ventress y K’krhuk y sus compañeros lo siguieron por orden de Sora Bulq. El primero en encontrar a Ventress fue Rhad quien entabló un duelo de sables con ella, la Jedi Oscura era muy astuta y supo como hacer explotar la furia del Jedi y hacerlo enloquecer. Dominado por el lado oscuro ahora, Jeisel se enfrentó a Rhad y lo derrotó, mientras que K’kruhk entabló una batalla con Ventress. Asajj era muy poderosa y con unos movimientos desarmó al maestro whiphid. Justo cuando Ventress se disponía matar a K’kruhk, Mace Windu intervino para detenerla. La Jedi Oscura huyó y K’ruhk con Mace y Jeisel se vieron atacados por un grupo de droides que descargaron sus blásters contra ellos. Sora Bulq era el traidor y se había revelado como un aliado al Conde Dooku. Los Jedi llegaron a huir finalmente en la nave de Windu. Ya en la nave K’kruk decidiría su camino estaba con los Jedi, este intentaría convencer a otros a regresar a luchar a lado de los clones, los separatistas estaban ligados al Lado Oscuro de la Fuerza y eso se debía de evitar a toda costa.

La siguiente misión de K’Kruhk luego de volverse a unir a la Orden fue la de actuar en una misión de la República al planeta Hypori, donde Shaak Ti, Aayla Secura, Ki-Adi Mundi y Tarr Seirr acompañaron al Maestro Daakman Barrek y su padawan Sha’a Gi en un asalto masivo a una fundición droide Separatista. Desafortunadamente, minas orbitales obligaron a las naves destacadas a colisionar en el planeta, tras líneas enemigas. El Maestro Barrek solicitó ayuda antes de ser acabado por las fuerzas enemigas. El General Grievous estaba tras todo esto. Todos demás Jedi se ocultaron en el casco de una nave caída y fue el General solo quien se enfrentó a todos ellos acabándolos uno a uno. Grievous, creyó acabar con K’kruhk quien quedó mal herido, pero el astuto whiphid entró en un trance de hibernación, aparentando estar muerto y escapando una vez más de la muerte. K’kruhk luego abandonó el planeta pero sin su sable de luz, que fue tomado por Grievous.

Un año después, de su eventual retorno a Coruscant y después de que sus heridas se curasen, el Maestro K’kruhk fue asignado a proteger al Senador Viento de un posible intento de asesinato. El Maestro Jedi desconocía que el asesino iba a ser Quinlan Vos. Vos se internó en las habitaciones de Viento evadiendo la mirada vigilante del whiphid. K’kruhk luchó valientemente, pero Vos era muy rápido para él, y logró su cometido asesinando al Senador Viento. El Maestro Jedi luego le dio persecución al asesino a través del tránsito de speeders de Coruscant. K’kruhk se vió sorprendido cuando Quinlan utilizó la Fuerza para atacarlo y finalmente huir. El Maestro Jedi cayó desde una gran altura y nuevamente quedó muy mal herido esta vez al borde de la muerte. K’kruhk fue confinado a un tanque de bacta por algún tiempo hasta que finalmente se recuperó.

Una de las últimas misiones de K’Kruhk fue la de Saleucami (que duró un promedio de 5 meses), cuando fue parte del grupo de Jedi liderados por el Maestro Oppo Rancisis, cuando los Separatistas habían desarrollado instalaciones de clonación para crear un nuevo ejército de letales clones Morgukai, entrenados por los Anzati. K’kruhk luchó contra los clones Morgukai junto con los Maestros Jeisel y Quinlan Vos (ahora un Jedi redimido). K’kruhk luchó bravamente en muchas batallas en este planeta, incluyendo la escaramuza en el puesto perimetral 19, que no resultó ser más que una artimaña Separatista para asesinar al Maestro Rancisis, ejecutada por el propio Sora Bulq.

Esto condujo a que Quinlan Vos tomara el mando de las Fuerzas de la República en Saleucami y por ende a la batalla final que acabaría con el conflicto. K’kruhk se encargó de liderar la resistencia terrestre junto con A’Sharadd Hett luchando al frente de las líneas republicanas y apoyados por los clone troopers. Gracias a las acciones dentro de las instalaciones separatistas de Quinlan, Tholme y Aayla Secura, lograron acabar con la amenaza de la armada de las sombras y con Sora Bulq y Tol Skorr. Luego de los eventos en Saleucami, hasta el momento se desconoce el paradero de K’kruhk y se presume que fue uno de los sobrevivientes a la Orden 66.