Nahdar Vebb

  • Afiliación: Jedi
  • Origen: Mon Calamari
  • Especie / Género Mon Calamari / Masculino
  • Altura:- desconocida -
  • Armas: Sable de luz
  • Transporte: Lanzadera Republicana
  • Apariciones: The Clone Wars

Nahdar Vebb era un Jedi Mon Calamari que fue Padawan del Maestro Jedi Kit Fisto un tiempo previo a las Guerras Clónicas. Luego de alcanzar el rango de Caballero Jedi, Vebb fue enviado a una misión a la luna de Vassek, donde confrontó al infame General Grievous; acción que marcó su destino a manos del líder Separatista.

Nahdar Vebb fue el segundo Mon Calamari en ser asignado al Maestro Fisto. Antes que él, Fisto había entrenado a una aprendiz llamada Bant Eerin. Extrañamente, luego de entrenar a Eerin y convertirla en Caballero Jedi; el Maestro optó por no entrenar a nadie más, pero a pesar de ello, llegó a entrenar a Nahdar. Durante la guerra contra la Confederación, Nahdar llegó a alcanzar el rango de Caballero Jedi para sorpresa del Maestro Fisto; quien, debido al conflicto, no pudo presenciar sus pruebas.

Vebb en acción contra un droide
Vebb en acción contra un droide

Ambos se reunirían nuevamente en la luna de Vassek, donde se encontraba el joven Calamariano, junto con un grupo de clones liderado por el Comandante Fil. Después de haber escapado de la custodia Republicana gracias a la Jedi Oscura Asajj Ventress, los Jedi siguieron la señal del crucero en el que escaparon hasta esa locación; por lo que su misión consistía en capturar nuevamente al líder Neimodiano.

Haciendo una demostración pretenciosa del progreso de su manejo de la Fuerza, Nahdar despejó la niebla del paraje para descubrir una misteriosa fortaleza. Sin embargo, la gran puerta estaba bloqueaba, situación que Vebb intentó remediar usando su sable de luz; contra la propuesta de Fil por hacerla volar. Sin embargo, Fisto descubrió un panel que abrió la puerta.

Para Los pasillos oscuros y tenebrosos los llevaron a una sala donde una gran silla aparentemente ocultaba al virrey Gunray, quien le daba instrucciones a un grupo de droides de batalla. Los Jedi irrumpieron y destruyeron a los autómatas, pero Fisto manifestó su preocupación por la falta de control de su ex-aprendiz.

Sin embargo, para su descepción, se trataba de una transmición holográfica. Gunray no se encontraba en aquel lugar y todo había sido una trampa del Conde Dooku para atraer a los Jedi hasta aquel sitio, como una prueba para el General.

Para averiguar en qué problema estaban metidos, Nahdar presionó un botón en la silla, lo cual reveló una nueva estancia que parecía ser un tipo de santuario, lleno de estatuas de guerreros Kaleesh. Pronto se dieron cuenta de que estaban en la guarida secreta del mismísimo General Grievous.

El comandante Separatista no tardaría mucho en llegar a bordo del Souless One. Inadvertido por la presencia de quienes estaban dentro de su fortín, el General fue interceptado por Fisto, Vebb y los clones. En un primer encuentro, el General pudo defenderse de los furibundos ataques de los Jedi, pero perdió sus extremidades inferiores a causa de la batalla. A pesar de ello, Grievous logró huir hasta las profundidades de su fortaleza, para frustración de Nahdar, quien culpó a los clones por haberse “interpuesto” entre él y su presa.

Indignado y furioso, Nahdar le pidió a su Maestro continuar la persecución. Pero éste se negó sabiendo que habían perdido la ventaja de decidió que debían salir. Sin embargo, desde su cuarto de control, el General los mantenía vigilados y les cerró la salida. hora sólo podían quedarse a enfrentarlo.

Después de que la lanzadera Republicana fue destruida; Grievous abrió una trampa en el piso debajo de sus intrusos. Los Jedi fueron capaces de reaccionar a tiempo y el Comandante Fil se salvó gracias a un cable de ascenso; por lo que fueron los únicos que quedaban con vida. Para lidiar con ellos, el General droide soltó a su mascota Gor, un monstruoso Roggwart de brutales dimensiones y gran ferocidad. La criatura acabó con Fil antes que Nahdar pudiese evitarlo. El Maestro Fisto finalmente acabaría con la mascota de Grievous.

Vebb junto a su mentor Fisto
Vebb junto a su mentor Fisto

Invadido por la ira, Nahdar deseaba enfrentar a Grievous y buscaría el momento adecuado para hacerlo, a pesar de que su antiguo Maestro le llamaba a no motivarse por la venganza. Pero el joven Jedi estaba convencido de que en tiempos de guerra, era la fuerza y el poder los que se imponían; para decepción de Fisto. Los dos Jedi lograron ver al General salir del cuarto de control para que sus guardaespaldas se reportaran. Una vez que se fueron, Fisto presionó los botones en la secuencia para abrir el cuarto, pero fueron descubiertos. Así, Nahdar cerró la puerta para separarse del Nautoliano y retener al cyborg. Rápidamente, pudo deshacerse de los droides Magnaguardia IG-100, quedando sólo contra el General.

A pesar de la atemorizante reputación de su oponente, Nahdar intentó luchar contra él. Durante su duelo, Vebb le manifestó de forma desafiante que no podría derrotar a todos os Jedi creía que Grievous no era capaz de derrotarlo. Sin embargo, de forma inadvertida, el General, valiéndose de una de sus extremidades adicionales, sacó una pistola blaster y le disparó varias veces en su torso, sin que el Jedi pudiese ofrecer resistencia alguna. Finalmente, Nahdar cayó derrotado y muerto ante su Maestro, quien no pudo hacer nada para detener el enfrentamiento.

Grievous tomó el sable de luz del Mon Calamari y lo añadió a su colección personal; pero fue posteriormente recuperado por Fisto. Ël sería el único sobreviviente del grupo de la República, de aquel encuentro en Vassek.

La muerte de Nahdar Vebb fue posteriormente discutida por Kit Fisto, Yoda y Mace Windu luego de que el Maestro Jedi arribara a Coruscant para rendir cuentas sobre su misión ante el Concilio. Los Maestros Jedi apuntaron que mientras el corazón de Nahdar se encontraba en el lugar adecuado, había sido un error enfrentarse al General Grievous. Nahdar era un ejemplo de lo que los tiempos de la guerra ocasionaban en las generaciones jóvenes y en la misma Orden: consumirse por su poder y olvidarse de su identidad.