Nute Gunray

  • Afiliación:Federación de Comercio, Confederación de Sistemas Independientes
  • Origen:Cato Neimodia (posiblemente)
  • Especie / Genero:Neimoidiano / Masculino
  • Altura:1.91 metros
  • Armas:- desconocidas -
  • Transporte:Saak’ak
  • Apariciones:Episodios I, II y III

Nute Gunray era un Neimoidiano el cual tuvo una importante participación durante las Guerras Clónicas y el ascenso de Palpatine como Emperador de la Galaxia. Líder de la Federación de Comercio, este alienígena se convirtió en una de las cabezas del movimiento separatista durante el conflicto con la República. Finalmente, sería traicionado por uno de sus socios en el plan separatista, acabando con él en el volcánico planeta de Mustafar.

Carrera política

Gunray se unió a la Federación de Comercio cuando este era un joven comerciante, y pronto tuvo grandes oportunidades para ascender dentro de los rangos de la organización. La Corporación Pulsar Supertanker, estaba siendo evaluada por la Federación en pos de ser expulsada debido a ciertos actos indebidos. El veredicto final dependía del testimonio de Gunray, y éste apoyó la expulsión de esta. Su testimonio se basó en que la Corporación había cometido “indiferencia maliciosa en pos de beneficios” y “donaciones caritativas con carencia de recompensa perceptible”. Como resultado de la expulsión de Pulsar, uno de los directores fue expulsado del Directorado de la Federación de Comercio, lugar que inmediatamente fue cubierto por Gunray.

En el año 44 ABY, Gunray sirvió como Senador, en el Senado Galáctico de Coruscant. Durante esta época, se desarrolló una estrategia planeada por la Federación con el fin de elevar los precios del bacta. Un supuesto accidente en Thyferra, habría ocasionado que un tercio de la producción de este preciado compuesto, se hubiese perdido. Por ende la Federación elevaría los precios del bacta en fin de regular el mercado. Pero no todo sería tan pacífico para ellos, ya que el pirata Iaco Stark y su grupo, acosarían permanentemente a los transportes de la Federación, asaltándolos y robando su cargamento.

A raíz de esto, Gunray pediría al Senado que le diera la potestad para acrecentar su armada droide, ya que hasta el momento esta era muy limitada para enfrentar a los actos de piratería cometidos en reclamo a los elevados precios. Gran parte del Senado no veía con buenos ojos la petición de Gunray. A pesar de esto el Neimoidiano encontró opiniones a su favor, como la del Senador Ranulph Tarkin, quien tenía la idea de que era el momento para crear un ejército de la República y con quien Nute tuvo una reunión secreta. Más al Canciller Supremo Finis Valorum, no le hacía mucha gracia esta petición, así que buscando una salida pacífica al tema, se acordó una reunión pacífica entre Stark y los representantes de la Federación. Gunray representaría a la Federación de Comercio.

Debido al carácter de la reunión, el lugar y fecha de esta debería permanecer en secreto. Pero Gunray fue presionado por Tarkin, quien logró conseguir el nombre del planeta en el cual se daría el encuentro, Troiken. Los planes de Tarkin, eran otros, el planeaba acabar con las fuerzas de Stark, utilizando su flota personal.

Así pues Gunray se unió al grupo de negociación en Troiken, avisado de los planes de Tarkin. Negociaciones agresivas se dieron en Troiken, durante las cuales Gunray en un acto desesperado, ordenó a sus guardaespaldas droides a abrir fuego, sin especificar el enemigo. El Maestro Jedi Tyvokka fue herido de gravedad por los droides de Gunray, mientras el cobarde neimoidiano demandaba al Maestro Jedi Qui-Gon Jinn y su aprendiz Obi-Wan Kenobi que se convirtiesen en su seguridad personal para que lo escolten hasta su nave.

Desafortunadamente para Nute, su transporte fue destruido por Stark, forzándolo a permanecer junto a los Jedi mientras luchaban en contra de las fuerzas de Stark. Así pues se dio lugar a lo que es conocido como la Guerra Hiperespacial Stark, con los Jedi y los dignatarios de la República atrapados en las cuevas de Troiken.

Tras una negociación, que implicaba, devolver a los representantes del gobierno a Coruscant, Nute Gunray fue escoltado en compañía del Canciller Supremo Finis Valorum antes de que Stark cayera. A pesar de este encuentro, Gunray más adelante aseguraría que nunca había visto a un Jedi en acción. Pero los refuerzos no llegaban a Troiken y los Jedi ante la negativa del Senado en enviar refuerzos, solicitaron ayuda a Gunray. Entonces el Maestro Mace Windu con la Maestra Jedi Adi Gallia, tuvieron una reunión con el neimoidiano en sus aposentos. Ellos le instaban a que envíe sus fuerzas para ayudar a los sobrevivientes, pero el avaricioso alienígena, no accedía ya que este no veía algún beneficio que le redituase esta acción. Fue cuando la Maestra Adi Gallia, quien lo amenazó en revelar pruebas acerca de la mentira de la Federación sobre la escasez del bacta, que este accedió.

Por su representativo rol en el conflicto, Nute Gunray se convirtió en Virrey de la Federación de Comercio y fue ovacionado por sus pares. A pesar de su actual cargo, Nute, todavía tenía trabas en ejercer el poder absoluto ya que el Directorado de la Federación de Comercio tenía una participación representativa en las decisiones tomadas.

Gunray fue contactado entonces por el misterioso Darth Sidious, quien le prometió a Gunray que lo respaldaría en convertirlo en el único líder de la Federación y que le daría la facultad para que pueda poseer una mayor y mejorada armada droide, al igual que riquezas; sin pensarlo más el neimoidiano aceptó. No se sabe exactamente el lugar y fecha del encuentro pero se presume que sucedió luego de su ascensión como Virrey.

Sidious necesitaba que Gunray manejara totalmente la Federación de Comercio, de modo que no pueda existir traba alguna en la toma de decisiones. Por ende desarrolló un plan que implicaba a los droides de batalla, con el fin de acabar con el Directorado. En un encuentro en el planeta Eriadu con los terroristas del Frente Nébula, los droides inesperadamente abrieron fuego contra el Directorado de la Federación, asesinando a todos menos al ausente Nute y al nuevo Senador de la Federación Lott Dod. Los Jedi presumían que un grupo extremista de Nébula, era el que atentaría contra la vida de estos, más desconocían el plan alternativo de Sidious. Una movida magistral.

Bajo la guía del enigmático Señor Oscuro, Gunray escaló posiciones junto a sus asociados Daultay Dofine, Rune Haako y Hath Monchar, convirtiendo a la Federación de Comercio en un monopolio Neimoidiano, ya que los cargos en el Directorado pasaron a ser ocupados por simples juguetes de Gunray a los cuales manipulaba a gusto del Señor Oscuro.

Poco antes del Bloqueo de Naboo, Hath Monchar; profundamente envuelto en el complot de Gunray y Palpatine, desapareció. Temiendo que su asociado revelara sus secretos al mejor postor, decidieron enviar al aprendiz de Palpatine, Darth Maul, tras el neimoidiano. A pesar de que Monchar era capaz de soltar alguna información, el joven Sith fue capaz de encontrarlo y matar al Neimoidiano acabando con sus contactos y neutralizando la amenaza.

Una acción con fatídicas consecuencias

Bajo el mando de Sidious, Gunray bloqueó las rutas comerciales de Naboo, en reclamo de los “altos impuestos” colocados a las rutas comerciales del Borde Exterior. Fue entonces que el Canciller Supremo Valorum, despachó a dos Caballeros Jedi en pos de conversar con Gunray a bordo de su nave el Saak’ak. El neimoidiano se mostró en temeroso cuando descubrió que ambos embajadores no eran más que el Maestro Jedi Qui-Gon Jinn y su joven Padawan Obi-Wan Kenobi. Inmediatamente Gunray se contactó con Sidious, a traves de su mecano silla, quien le ordenó acabar con los embajadores. Dolfine mostró sus dudas acerca de liquidar a los Jedi, pero un imponente Sidious ordenó callar a Dolfine, quien asustado se hizo a un lado. Por esto Rune Haako tomaría el lugar de Dolfine en lo subsiguiente.

Gunray a bordo del Saak’ak
Gunray a bordo del Saak’ak

Sidious le dijo a Gunray que asesinase a los Jedi, así que Nute destruyó la nave en la cual llegaron y despidió gas tóxico en el cuarto de conferencias en donde estos se encontraban. A pesar de todo esto y el ataque de los droides de batalla y de los droidekas, ambos Jedi lograron escapar a la superficie de Naboo, aprovechando que la armada droide se dirigía a la superficie del planeta para ser invadido, por orden expresa de Sidious. Gunray decidió mantener esto en secreto de Sidious por un tiempo y prefirió preocuparse más en su actual situación legal en el bloqueo de Naboo.

Sidious aseguró al Virrey que este haría legal tal acto. Poco después Gunray se comunicaría con la Reina Padmé Amidala quien sabía sobre la visita de los embajadores del Canciller, informándole al alienígena, que su acto era ilegal; pero Gunray desconocería cualquier visita ante Amidala. Antes de que la comunicación culminase ella le haría saber que sus actos habían llegado demasiado lejos. La invasión ya estaba en proceso y las comunicaciones del planeta fueron bloqueadas.

Gunray ordenó a un comandante OOM-9 liderar a sus armada droide para encontrar a los Jedi en la superficie de Naboo, pero los droides no fueron capaces de ello. Así pues se dio la invasión a Naboo de parte de la Federación de Comercio.

Los Neimodianos aterrizan sobre la ocupada ciudad de Theed
Los Neimodianos aterrizan sobre la ocupada ciudad de Theed

El Virrey Gunray y Rune Haako ingresaron a la Ciudad de Theed con sus tropas y Gunray recibió informes de sus droides, que habían capturado a la Reina Amidala. Gunray proclamó la victoria y marchó orgulloso hasta el Palacio de la capital. El plan del Virrey era de hacer firmar un tratado a la Reina para legitimizar su ocupación, en pos de explicar de manera legal su ocupación al Senado Galáctico. La Reina no cedería al pedido abusivo de Gunray. El cruel Virrey, con interés de persuadirla, le informaría que el sufrimiento de su gente la obligaría a aceptar su punto de vista. La Reina fue enviada a una celda de detención, pero en el camino fue rescatada por los Jedi, quienes lograron escapar junto con ella y su guardia personal fuera del planeta, a través del bloqueo. Gunray se vió forzado a informar a Sidious acerca de estos sucesos y el Señor Oscuro envió a su aprendiz a que encuentre a la Reina.

Gunray conversa con su amo Sidious
Gunray conversa con su amo Sidious

Gunray, inmediatamente ocupó el planeta, del cual solo los primitivos Gungans pudieron eludir a las fuerzas de la Federación. Este se ubicó en el Palacio de la Reina, haciendo que el Gobernador Sio Bibble le envíe mensajes a la reina desde su mecano-silla, en donde le harían saber a la gobernante acerca del sufrimiento que pasaba la gente de Naboo y que era necesario que vuelva para firmar el tratado. La Reina llegaría hasta Coruscant y luego de un ineficaz pedido de intervención ante el Senado de la República, Amidala pidió la expulsión del Canciller Valorum de su cargo, quien no se mostraba fuerte en el control del Senado. A pesar de esto, el Senado Galáctico no tomaría acción inmediata y Amidala regresaría a su planeta natal para liberarlo del yugo de la Federación.

Mientras tanto en Naboo, los Neimoidianos ejercían su poder sobre la población. Ahora Gunray se encontraba acompañado de Darth Maul, quien había sido reasignado por Sidious hacia el planeta invadido con el fin de supervisar la ocupación total de éste. Pero su reinado no le duraría mucho a Gunray, la Reina Amidala junto a un grupo de Jedi, algunos soldados Naboo y los Gungans, formaría una Alianza que acabaría con las intenciones de la Federación.

Los Neimodianos son atrapados en el Palacio de Theed
Los Neimodianos son atrapados en el Palacio de Theed

Los Gungans plantaron su ejército en las afueras de Theed, por lo que el grueso de la armada de la Federación fue desplegada hacia ese lugar, dejando el Palacio con una no tan numerosa vigilancia. La Reina y un comando entrarían al Palacio, mientras que los Jedi combatirían con Darth Maul. La Reina fue capturada, por los droides de la Federación y llevada ante la presencia de Gunray en el salón del trono. Una rápida acción de otro grupo liderado por un señuelo de la reina, hizo que la situación se voltee a favor de Amidala, quien tenía una pistola oculta en uno de los brazos del trono. Los cobardes neimoidianos se vieron mermados, mientras sus ejércitos droides caían debido a la acción de un joven Anakin Skywalker quien había destruido la nave de control droide que se encontraba en la órbita del planeta. Darth Maul fue acabado por Obi-Wan Kenobi, pero Qui-Gon murió en la lucha. Los intentos avariciosos de la Federación se vieron frustrados.

Gunray fue arrestado y enviado al Senado, para explicar sus acciones, por lo que perdió el apoyo de Sidious. Gunray fue llevado ante la justicia por su acto ilegal y fue juzgado cuatro veces por el Tribunal Supremo. Pero un sistema corrupto, cayó ante los sobornos de la poderosa Federación de Comercio, y el neimoidiano salió libre de polvo y paja, manteniendo su cargo. A pesar de todo esto, tuvo que desmantelar la mayor parte de su ejército droide. No se sabe que le sucedió a Rune Haako, se presume que el si fue apresado; en su lugar fue nombrado Gilramos Libkath (1).

El ocaso de una marioneta

Gunray estaba decepcionado del Senado y buscaba unirse a una nueva causa, así pues decidió unirse a la Confederación de Sistemas Independientes, una organización que buscaba formar un poderoso bloque y acabar con la República. Una vez que fue captado por el carismático Conde Dooku, este se enteró que el era un Sith y que por ende su Maestro no era más que Darth Sidious. Ya era demasiado tarde como para retroceder en sus intenciones, aún sabiendo la actitud del Señor Oscuro para con él, en el pasado. A pesar de esto continuó con la empresa pero demandó algo: que la Senadora Amidala fuera asesinada en venganza a su captura diez años atrás. El líder de la Confederación, el Conde Dooku, aceptó esto y contrató a un caza-recompensas llamado Jango Fett para que realice el crimen. Fett, ayudado de su colaboradora, la transformista Zam Wesell intentarían asesinar a Amidala pero sus intentos se verían estropeados por los Jedi.

El Caballero Jedi Obi-Wan Kenobi, seguiría el rastro de Fett, hasta el planeta de Geonosis, en donde la CSI, tenía una fábrica secreta de droides y creaba su armada con el fin de materializar sus planes. Justo en ese momento, una reunión entre los líderes de la formada Confederación se daba y coordinaban sus esfuerzos para desarrollar su plan de dominación galáctica. Kenobi fue capturado y Anakin Skywalker junto con Padmé Amidala se vieron forzados a acudir al rescate del Jedi. Su intento se vería fallido también y serían capturados. El momento que Gunray esperaba, la Reina sería ejecutada frente a sus ojos, así pues los tres prisioneros fueron juzgados a morir en la Arena de Geonosis, devorados por tres feroces bestias, ante la presencia de una gran multitud geonosiana. Para suerte de éstos, 200 Jedi junto al nuevo ejército de clones de la República acudieron al rescate, obligando a los líderes Separatistas y a un frustrado Gunray (por no ver a Amidala ejecutada finalmente), a evacuar el planeta.

Gunray a punto de ser eliminado por Vader
Gunray a punto de ser eliminado por Vader

Así se iniciaron las Guerras Clónicas, Gunray como representante de la Federación de Comercio ofreció sus droides a la causa Separatista. Este era una persona de negocios y no un comandante de una armada, pero no había forma de romper sus lazos con el CSI sin poner en juego su vida. Pronto terminaría cediendo el grueso de los fondos para la causa.

Durante las guerras clónicas, Gunray intentó convencer a las familias reales Wookiees de Kashyyyk, a unirse a la Confederación. Las negociaciones se vieron frustadas, cuando un vehemente líder de la armada droide, General Grievous, mostró su impaciencia y ordenó a Gunray que utilice sus droides para persuadir a los Wookiees. A pesar de que Nute, tenía sus diferencias con Grievous, del cual dudaba de su capacidad como líder, y quien lo había querido liquidar en sendas ocasiones, Gunray lo hizo así y la invasión a Kashyyyk se inició, iniciándose un enfrentamiento directo con esta raza de guerreros.

En el año 19 ABY, cerca del final de las Guerras Clónicas, Gunray se encontraba entrampado en el planeta Neimoidiano de Cato Neimoidia, el cual había sido asaltado por los ejércitos clones de la República y sus Generales Jedi, Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi. A pesar de que las fuerzas de la República lograron infiltrarse y tomar el Palacio de Gunray, este pudo escapar en una nave de batalla a la superficie del planeta. En su desesperación por dejar el planeta, Gunray olvidó llevar consigo su mecano-silla, la cual utilizaba para comunicarse con Darth Sidious. La silla cayó así en manos de la República, convirtiéndose en un valioso elemento que los llevaría tras el rastro del Señor Oscuro de los Sith.

Tras el frustrado “rapto” de Palpatine en Coruscant y ante la muerte del Conde Dooku a mano de Anakin, los planes Separatistas cambiaron. Todo el Concilio Separatista fue llevado al planeta volcánico Mustafar, bajo una orden expresa de Darth Sidious hacia el General Grievous. Más adelante ante un inadvertido Concilio, Sidious enviaría a su nuevo aprendiz, Darth Vader a que liquide a todos los líderes. Vader atravesó con su sable de luz a todos los miembros del Concilio, mientras Gunray rogaba por su vida ante el malvado Vader. Aunque intentó razonar con Vader, el sable de luz del nuevo Sith cercenó el pecho del neimoidiano. Luego de esto, la armada droide fue desactivada y las Guerras Clónicas concluyeron.

Gunray sería reemplazado como Virrey por el también neimoidiano Sentepeth Phindos, quien puso al servicio del Imperio a la Federación de Comercio, la cual nunca más tendría la relevancia del pasado.

Notas:

  1. Según el Vol. 531 47 de las noticias de la Holonet, se presume que por esta época (22 ABY), Gunray tuvo un romance con Lora Besh, quien luego realizaría una biografía no oficial del neimoidiano llamada “Gunray On Top”, que se convertiría en un best-seller.