Obi-Wan Kenobi

  • Afiliación:Orden Jedi
  • Origen:Stewjon
  • Especie / Genero:Humano / Masculino
  • Altura:1.79 metros
  • Armas:Sable de Luz
  • Transporte:Caza Estelar Jedi
  • Apariciones:Episodio I, II, III, IV, V y VI

Una juventud cargada de misiones

Obi-Wan Kenobi nació unos 57 años antes de la Batalla de Yavin. Cuando era un niño fue llevado al Templo Jedi en Coruscant, para ser adiestrado como un Jedi; ya que sus habilidades en la Fuerza eran evidentes. Cuando era muy joven, fue entrenado por Yoda, así rápidamente aprendió el valor de la paciencia y trabajó duro para entender los misterios de la Fuerza. Una vez que Yoda fue elegido, en el Consejo Jedi de los doce Maestros, este no pudo continuar con el entrenamiento del muchacho. Antes de cumplir los trece años, Kenobi aún no tenía un maestro asignado, lo que no era normal. Este aún no había sido aceptado como Padawan. Por esa época el maestro Qui-Gon Jinn visitaba el templo Jedi aparentemente en busca de un nuevo aprendiz, ya que su último Padawan, Xanatos, se había pasado al lado oscuro de la Fuerza. Esto también creaba una cierta renuencia en Jinn, de tomar a otro muchacho como aprendiz.

Un joven Obi-Wan
Un joven Obi-Wan

Al observar al joven Kenobi, Qui-Gon quedó impresionado por sus habilidades; pero su temor era mayor y decidió no tomar a Obi-Wan como aprendiz. El Consejo Jedi no tuvo otra opción que enviar al muchacho a un Cuerpo Agrícola en Badomeer. Por coincidencia, Qui-Gon viajó junto a Kenobi en la nave que se dirigía hacia ese planeta. En el trayecto la nave fue atacada y ambos lucharon juntos, lado a lado. A pesar de esto, Jinn se seguía resistiendo a tomar al chico como su alumno.

Cuando llegaron a Badomeer, Kenobi descubrió un complot que amenazaba la seguridad del planeta, por lo que convenció a Jinn para que luchasen juntos nuevamente. Ambos lucharon contra Xanatos, que era el hombre orquesta de todos estos planes. Qui-Gon se enfrentó a su antiguo Padawan en una lucha que casi le cuesta la vida, si no fuera porque Obi-Wan lo salvó. Aunque Xanatos escapó, esta experiencia sirvió para que Qui-Gon tomara como Padawan a Kenobi. El Consejo también aceptó y ambos fueron enviados a diversas misiones alrededor de la galaxia.

Ya pasado un tiempo, su relación maestro-alumno fue puesta a prueba. Ellos viajaron a Melida Daan, un planeta azotado por una guerra civil, donde se encontraba rehén un Jedi, llamado Tahl (esto más o menos doce años antes de la batalla de Naboo) al cual un grupo de guerrilleros lo había raptado. Un grupo de pacifistas que se conocía como “Los Jóvenes”, hizo que Kenobi replanteara, cual era en realidad el sentido de ser un Jedi. Con la ayuda de este grupo, lograron rescatar a Tahl, pero cuando llegó el momento de volver a Coruscant, Obi-Wan decidió quedarse en el planeta junto con sus nuevos amigos. Qui-Gon quedó desmoralizado. Kenobi, se quedó junto a los “Jóvenes” con el objetivo de lograr la paz del planeta.

Qui-Gon y Obi-Wan contra Xanatos
Qui-Gon y Obi-Wan contra Xanatos

Obi-Wan se convirtió en líder de la brigada de seguridad de los Jóvenes, más no tardó mucho en darse cuenta que había cometido un error. Luego de presenciar la muerte de su amigo Cerasi, se dio cuenta que solos no iban a lograr nada y la ayuda de los Jedi era indispensable. Qui-Gon regresó a Melida Daan para ayudarlo y resolver el conflicto definitivamente. Fue entonces que Kenobi, recapacitó y se dio cuenta que su destino estaba ligado a los Jedi, por lo que regresó para disculparse con el Consejo y con su Maestro. Aunque no fue recibido de la mejor manera, se le permitió participar en la investigación relacionada con un conflicto en el cual Xanatos tenía gran implicancia.

Xanatos había vuelto, para causar estragos entre los Jedi. Ahora contaba con Bruck Chun, un antiguo aspirante a Jedi y rival de Obi-Wan durante su formación en el Templo Jedi. En el desarrollo de la misión, Obi-Wan y Chun tuvieron un duelo en la sala de las Mil Fuentes del Templo. Kenobi salió victorioso. A pesar de que Obi-Wan le perdonó la vida a su ex compañero, la arrogancia de Chun lo haría cometer un acto suicida, lanzándose por un salto de agua y muriendo irremediablemente.

Obi-Wan en Ord Mantell
Obi-Wan en Ord Mantell

Xanatos logró huir, una vez más; pero esta vez Qui-Gon pidió autorización al Consejo para seguirlo. El Consejo accedió y Jinn encontró a su antiguo aprendiz en Telos. Tras la batalla librada, Xanatos pereció y Qui-Gon volvió a tomar a Obi-Wan, nuevamente, como su Padawan. Aunque esta vez, maestro y alumno, decidieron aceptarse de forma incondicional, por lo que su vínculo se estrechó mucho más. Obi-Wan creció y maduró, además de destacar en todas las facetas necesarias para ser un Jedi. Se convirtió en una persona sabia y perspicaz. Qui-Gon y su aprendiz fueron asignados a diversas misiones, en donde Kenobi demostraba cada vez más sus impresionantes progresos.

Una de estas misiones los llevó al planeta Vena, donde acudirían para atender a una llamada de auxilio, enviada desde la nave del barón Sando, hijo de la baronesa Ominia. Esta, con la ayuda del Canciller Supremo Valorum, hicieron la petición para que los Jedi acudan a investigar que había sucedido. Cuando llegaron a la nave, estos encontraron a toda la tripulación, incluyendo el barón, muerta. Al parecer todos habían sido asesinados por un savrip manteliano, un depredador salvaje natural de Ord Mantell, que viajaba en la nave, dentro de una jaula. De pronto, otra de estas bestias los atacó; pero ellos lograron acabar con ella antes de que les haga daño.

El Jedi y su alumno viajaron a Ord Mantell, para investigar el porqué iban a bordo savrips en la nave. Allí descubrieron que un barón llamado Taxer Sundown, trataba de incriminar a los savrips, acusándolos de matar a colonos. Este enviaba cargueros con savrips fuera del planeta. Qui-Gon y Obi-Wan se unieron con Mawkran, un savrip que dominaba el idioma básico. Sundown no tardó en atacarlos, pero Jinn se las arregló para derribar el transporte terrestre del barón y librarse del ataque.

Obi-Wan y Siri Tachi Tachi
Obi-Wan y Siri Tachi Tachi

Pronto, descubrieron que Sundown actuaba influenciado por un dispositivo de control mental dirigido por la baronesa Ominio, cuyo rencor por los Jedi, la hacía actuar de esa manera. Los planes de la baronesa según ella eran los de servir como exquisitez, los savrips a la gente de Vena. Qui-Gon destruyó el dispositivo mental que controlaba la baronesa. Si no fuera por una insurrección generada por unos colonos a los cuales Sundown les había lavado el cerebro, el establecimiento de paz en el planeta hubiese sido inmediato. Estos en la confusión lograron matar a Mawkran. Las cosas no se solucionarían hasta que ambos bandos se dieran cuenta de cual era la verdad.

También durante una misión a Cirrus para proteger a Talesan Fry, Obi-Wan repentinamente se enamoró de otra Padawan, Siri Tachi. Ellos habían entrenado juntos en el Templo Jedi cuando eran menores. Su amor los forzó a elegir entre ellos o el camino Jedi. Finalmente, ambos accedieron a renunciar a sus sentimientos y nunca más pensar en otra cosa que no sea el lado luminoso de la Fuerza y el servicio al prójimo como Jedi.

El anuncio de la tormenta

Cuando cumplió la edad de 25 años estándar, fue destacado junto con su maestro y participaron directamente en los eventos de la Batalla de Naboo. Aún era un Padawan cuando el conflicto bélico se inició. Por pedido del Supremo Canciller Valorum, Obi-Wan y su Maestro viajaron de manera secreta a Naboo, para negociar un tratado de paz con la Federación de Comercio; la cual estaba ejerciendo un bloqueo sobre el planeta. Ya a bordo de la nave de la Federación, los Neimoidianos le tendieron una trampa a los Jedi, tratando de matarlos. Kenobi y su Maestro, escaparon y durante la invasión a Naboo llegaron a la superficie infiltrándose en uno de los transportes.

Obi-Wan y Anakin se conocen
Obi-Wan y Anakin se conocen

Siguiendo a su Maestro, rescataron a la Reina Amidala, soberana de Naboo, y Obi-Wan viajó desde Naboo a Coruscant, intentando resolver la intriga que envolvía a la Batalla de Naboo. Pero en el trayecto hicieron una parada en Tatooine, en donde Qui-Gon liberó a un niño esclavo, Anakin Skywalker. Qui-Gon decía que el niño era el Elegido de la antigua profecía Jedi, y que sería su nuevo Padawan; ya que Obi-Wan ya estaba listo para ser caballero. El consejo rechazó la propuesta de Jinn de entrenar al muchacho. Este fue uno de los muchos desacuerdos que Obi-Wan Kenobi y Qui-Gon Jinn tuvieron mientras estuvieron juntos. Jinn, era un creyente de la Fuerza Viviente sobre la teoría de la Fuerza Unificadora, lo que consideraba que había sido un velo sobre los ojos del Consejo. Mientras que Obi-Wan le imploraba a su Maestro, no ir en contra del Consejo, pero Qui-Gon decía que debían de hacer lo que los designios de la Fuerza decidieran.

Al no tener una respuesta del Senado y al mostrarse un nuevo y perturbante enemigo en Tatooine, los Jedi regresaron a Naboo, escoltando a la Reina Amidala, quien estaba determinada a terminar con el conflicto, y tenía un plan. Durante, la liberación de Naboo, Qui-Gon y Obi-Wan se enfrentaron a un mortal Sith. Una amenaza olvidada, los Sith, quienes habían retornado luego de centurias de aparente extinción. Por primera vez en años, los Jedi y los Sith se batieron en duelo en las profundidades del Palacio de Theed. El guerrero oscuro, Darth Maul, utilizó su increíble velocidad, su odio y su sable de luz de doble hoja para enfrentarse a ambos. Mientras el duelo progresó, Obi-Wan y Qui-Gon se separaron. Kenobi observó impotente como Maul atravesaba a su Maestro con su sable, pero el no seguiría el mismo camino. Luego de un cruento duelo y valiéndose de su dominio de la Fuerza, Kenobi logró vencer al Sith y literalmente partirlo en dos.

Obi-Wan se enfrenta a Maul
Obi-Wan se enfrenta a Maul

Las últimas palabras de Qui-Gon fueron un pedido expreso a Obi-Wan de que entrene a Anakin, a pesar de las objeciones mostradas por el Consejo. El Consejo finalmente accedió que Obi-Wan tome como Padawan a Anakin, convirtiéndolo en Caballero Jedi; pero siempre con las dudas del Maestro Yoda latentes.

Por espacio de una década, Obi-Wan guió al joven Anakin en el camino para ser un Caballero Jedi. Estas vivencias hicieron de Obi-Wan una persona sabia y con un toque de cinismo. Cumpliendo su rol, Obi-Wan supo reconocer las fortalezas y debilidades de su Padawan, y trató de impartir sus lecciones con la paciencia y entendimiento, con la que lo hacía su mentor, Qui-Gon. Mientras Anakin progresaba, Obi-Wan estaba convencido de que el gran poder que mostraba su aprendiz lo había hecho de una peligrosa arrogancia. Este frecuentemente expresaba este punto a los miembros más altos del Consejo Jedi, pero ellos continuaban confiando en la guía de Kenobi.

Una de las tantas aventuras de estos compañeros se dá alrededor de ocho años después de la batalla de Naboo, cuando extraños sucesos ocurrirían en Coruscant y sería Obi-Wan con su padawan quienes cumplirían un papel preponderante en estos hechos. El cuerpo del Senador Jheramad Greyshade cae muerto desde su apartamento en el edificio Republic 500. Todo es parte de un complot, debido a la decisión del voto de este durante la aprobación del Acta de Reforma Económica. Su primo Simon Greyshade lo sucede en el cargo. Debido a la inminente peligrosidad del caso, el Canciller Supremo Palpatine se ve obligado a recurrir a los Jedi. Es entonces que Obi-Wan y su aprendiz son los encomendados para proteger la integridad del nuevo Senador, mientras que a la Guardia Senatorial, representada por Sagoro Autem e Isaru Omin, se le encarga investigar el asesinato.

Obi-Wan es nombrado Caballero
Obi-Wan es nombrado Caballero

Simon Greyshade ha ocupado el puesto debido a artimañas de un asesino llamado Venco, quien lo ha colocado en el lugar para proteger intereses propios durante la votación. Greyshade ahora en el puesto, se rehúsa a cumplir su parte, por lo que Venco Autem (si, hermano de Sagoro y ex guardia senatorial) le dicta su sentencia de muerte. Obi-Wan y Anakin eran los responsables de la vida del político, y aguardaban en la puerta del dormitorio del senador ante cualquier ataque.

Justo cuando el Senador sale de su dormitorio, el droide de servidumbre THX y un droide espía atacan en contra de Simon. La habilidad de Obi-Wan y de su padawan, son las que lo salvan del asesinato, destruyendo los droides. Un transmisor de ondas neuronales es encontrado dentro de uno de los droides, este es entregado a la guardia. Mientras tanto, Greyshade no piensa descansar y se dispone a ir a una cena en su honor brindada en los aposentos del senador Orn Free Taa. Pese a la negativa de los Jedi (responsables de su seguridad), Simon acude a la fiesta, ante la mirada cercana de los Jedi. Una extraña mujer acompaña a Greyshade en la reunión, Obi-Wan la identifica como la Princesa Tsian líder de un grupo de presión y parte de una realeza alicaída.

Greyshade sale a la terraza con Tsian, a pesar de la negativa de Anakin (quien se había quedado a cargo por un momento). De pronto el senador es atacado por un enjambre de pequeños droides con apariencia de bichos, los cuales le ocasionan diversos cortes. Obi-Wan de pronto irrumpe con Anakin, Tsian era la asesina que buscaban. Obi-Wan reconoce que los droides eran réplicas de comedores Challat, insectos con alas cortantes. Los sables de luz no pueden con tantos droides, así que los Jedi se valen de su manejo en la Fuerza para combatirlos. De pronto una nave irrumpe, con Sagoro; quien inmoviliza a Tsian. Inmediatamente los droides caen desactivados.

La guardia se lleva a Tsian (que resultaba ser una asesina del gremio de asesinos contratada) para someterla a interrogatorio. Obi-Wan y Anakin a bordo de un speeder se llevan a Greyshade a que sea curado de las heridas. En el camino son atacados por un dug llamado Kellida. La intuición de Anakin evita que el alienígena asesine a Simon. Luego de una intrincada persecusión, Obi-Wan atrapa a Kellida quien le da el nombre que tanto necesitaban, el nombre del hombre orquesta detrás de todo: Venco Autem. En un absurdo intento por matar a Kenobi, Kellida encuentra su propia muerte al ser alcanzado por deflecciones de blaster.

Durante el interrogatorio a Tsian, Obi-Wan y su aprendiz irrumpen en la sala. Kenobi les revela la identidad del asesino y al encontrarse lazos incriminatorios con Sagoro Autem, este queda fuera del caso. Es entonces que se inicia la búsqueda de Venco.

El momento de la votación había llegado y Obi-Wan con Anakin escoltan a Simon Greyshade hasta las puertas de su despacho, más allá no podían llegar era territorio senatorial en donde la guardia solamente tenía jurisprudencia. Por otra parte Venco, valiéndose de los códigos secretos de su hermano, brindados por el hijo de Sagoro, Reymut; ingresa a las instalaciones de la guardia y elabora un plan con Tsian para poder llegar a cumplir sus objetivos. Tsian ya sin otra salida acepta la propuesta de Simon y crea una distracción para permitir que Venco asesine a Greyshade. Tsian se vale de una serie de droides modificados los cuales controla con su dispositivo neuronal. Para suerte, Obi-Wan aún no se ha retirado de la acción y ayuda a la guardia a recapturar a Tsian, mientras que Sagoro mata a su hermano Venco antes de que asesine a Simon Greyshade. La votación nunca llega a darse, Palpatine informa que luego de los sucesos acontecidos, no se realizará ninguna votación. “Hay tantos indignados que no hay manera de que se apruebe la reforma. Hay sistemas que han anunciado que se separan de la República” dice Palpatine. Tiempos difíciles se avizoran para los Jedi, una corriente Separatista ahora fluye por la galaxia. Los principios de la República han sido mancillados, el gobierno al que sirven cada vez se muestra más corrupto. Es tiempo de incertidumbre y desconfianza. El telón del lado oscuro empieza a caer.

Obi-Wan y Anakin siguen el rastro del misterioso asesino
Obi-Wan y Anakin siguen el rastro del misterioso asesino

Luego de retornar de una disputa en Ansion, ya diez años después de la batalla de Naboo; Obi-Wan y Anakin fueron llamados por el Canciller Supremo, para proteger la vida de la ahora Senadora Padmé Amidala. A pesar de que Obi-Wan no tenía una buena impresión de los políticos, el tomó la asignación seriamente. Un intento de asesinato fallido, de parte de la caza-recompensas Zam Wesell, le brindó a Kenobi una valiosa clave; un exótico dardo venenoso que no fue reconocido por los análisis droides del Templo Jedi.

Mientras Anakin era enviado a su primera misión, escoltando y protegiendo a Padmé Amidala en su planeta natal Naboo, Obi-Wan continuó con su investigación. Este viajó hasta Coco Town, en Coruscant, en donde tenía un viejo amigo, Dexter Jettser. Dex, era el propietario de un restaurante, pero también era un gran informante y conocía mucho acerca de lo que Obi-Wan buscaba. Dex finalmente identificó el dardo como un dardo Kaminoano, propio del planeta Kamino, tierra de clonadores.

Buscando Kamino, Obi-Wan descubre un peligroso y perturbador misterio. Los archivos Jedi, quizás la más grande expresión de conocimiento en la galaxia, no tenía registro alguno del planeta que Dex describió. Entonces, recurriendo a Yoda, Obi-Wan se dio cuenta de que Kamino había sido borrado intencionalmente de los archivos.

A bordo de su Caza Estelar Jedi, Kenobi viajó hacia Kamino. Ahí, hizo contacto con el Primer Ministro, Lama Su y el misterio que envolvía al planeta se volvió más confuso. Como fue explicado por los Kaminoanos, Obi-Wan era esperado. Hacía una década, los Kaminoanos, había comenzado a desarrollar una inmensa armada clon por pedido de los Jedi, para que esta sirva a la República. El Maestro Jedi Sifo-Dyas, quien había muerto para esta época, había aparentemente solicitado la creación de esta armada.

Obi-Wan intenta capturar a Jango
Obi-Wan intenta capturar a Jango

Los corteses Kaminoanos, le hicieron un recorrido a Kenobi, por sus instalaciones de clonación en la Ciudad Tipoca. Obi-Wan observó cientos de clone troopers idénticos entrenándose y preparándose, dotados de una moderna armadura blanca. Esto aparentaba no tener relación con el asesinato de Amidala, hasta que Kenobi se encontró con el modelo genético utilizado para desarrollar a los clones. Jango Fett, un notable caza-recompensas, había vivido en Kamino por espacio de una década. Obi-Wan, siempre manteniendo su historia de que había llegado para inspeccionar a los clones, tuvo una acalorada conversación con Fett. Kenobi informó sobre los hechos al Consejo Jedi en Coruscant, y fue encargado de llevar a Jango en custodia para que sea sometido a un interrogatorio en el Consejo.

Obviamente, Jango no sería una presa fácil de coger, y todo esto resultó en un fiero combate entre Kenobi y Fett. Una serie de armas incluidas en la armadura del cazador, junto con la intervención de su hijo Boba, fueron los que permitieron a Jango escapar a bordo de su nave, el Slave I. Pero Kenobi tuvo el tiempo suficiente como para colocar un dispositivo de rastreo en la nave.

Obi-Wan es capturado por los Separatistas
Obi-Wan es capturado por los Separatistas

Kenobi persiguió a Jango hasta el anillado mundo de Geonosis, hasta antes que fuera descubierto por el Slave I. Una peligrosa persecución se desarrolló a través de los anillos rocosos del planeta rojo. El caza estelar de Kenobi, sufrió pequeños daños al ser alcanzado por algunos disparos láser. Fett una vez más pensó que había acabado con su perseguidor pero Kenobi, continuó con su persecución.

Obi-Wan aterrizó de forma secreta en Geonosis, y se introdujo dentro de sus complejos. Dentro, encontró que se desarrollaba un encuentro de líderes Separatistas, incluido el líder del movimiento, el Conde Dooku. El se dio cuenta de que Dooku estaba uniendo a las cabezas de los gremios de comercio, y solicitando sus recursos militares, para preparar una gran armada en contra de la República. Kenobi, regresó a su nave para hacer contacto con el Consejo Jedi. El advirtió sobre las acciones Separatistas, pero su comunicación fue cortada cuando fue tomado prisionero por unos droides.

Obi-Wan pelea por su vida en la arena de ejecución en Geonosis
Obi-Wan pelea por su vida en la arena de ejecución en Geonosis

Prisionero en un calabozo Geonosiano, Kenobi fue visitado por el Conde Dooku. El carismático renegado Jedi le habló sobre las intenciones de su antiguo mentor, Qui-Gon Jinn, quien alguna vez fue aprendiz de Dooku. La desilusión de Dooku con la República parecía sincera. Dooku le reveló a Kenobi de que el Senado de la República estaba controlado por el Señor Oscuro de los Sith, Darth Sidious. Kenobi, rechazó creer esas palabras, y a su vez rechazó una invitación del Conde para liberar una batalla juntos en contra del Sith. Entonces como costumbre Geonosiana, Kenobi fue sentenciado a ejecución. Junto con él, se encontraba Padmé y Anakin quien habían arribado a Geonosis en un fallido intento de rescate. Los tres fueron atados con cadenas a tres altos pilares, dentro de la Arena de Ejecución de Geonosis. Tres bestias fueron soltadas para acabar con ellos, las cuales libraron una encarnizada batalla contra los tres. Kenobi fue atacado por un acklay, una temible criatura con filosas patas. Los Jedi y la Senadora, supieron sobrevivir hasta que llegaron los refuerzos.

Cien Caballeros Jedi irrumpieron en la Arena, y los Separatistas tuvieron que desplegar a sus droides de batalla para detenerlos. Muchos Jedi cayeron en acción, pero Obi-Wan sobrevivió dentro del anillo que se formó en el centro de la arena. Esta acción marcó el inicio de las Guerras Clónicas, cuando las nuevas fuerzas de clones de la República lideradas por el Maestro Yoda, irrumpieron para proteger al remanente Jedi que se encontraba casi perdido.

Obi-Wan se dispone a pelear contra el Conde Dooku
Obi-Wan se dispone a pelear contra el Conde Dooku

Dooku intentó escapar de la escena cuando vio que las fuerzas de la República arribaron, pero Obi-Wan y Anakin le dieron persecución. Estos cogieron al desertor Jedi en un hangar cuando se disponía a retirarse en su nave. A pesar de que Obi-Wan advirtió a Anakin de que juntasen sus fuerzas para pelear contra Dooku, la arrogancia del joven pudo más y con un ataque del lado oscuro, el Conde incapacitó momentáneamente al Padawan. Kenobi luchó entonces contra Dooku, pero el Conde era más poderoso. Las habilidades con el sable de Dooku eran superiores, y Obi-Wan cayó al piso, antes de ser lacerado por el sable de Dooku en la pierna y brazo. Justo cuando Dooku iba a ejecutar a Kenobi, Anakin intervino y salvó a su Maestro. A pesar de esto, el Conde era superior al muchacho, por lo que no fue difícil para el Conde herir al muchacho de gravedad (cortándole la mano), incapacitándolo junto a su Maestro. Finalmente, llegó el Maestro Jedi Yoda quien intentó detener al Conde. Las habilidades del pequeño Maestro eran superiores a las del Conde, quien en un acto cobarde, utilizó la Fuerza para derribar un pilar contra Skywalker y Kenobi, quienes yacían el piso heridos. A Yoda, no le quedó más que detener el pilar utilizando sus habilidades telekinéticas, lo que le permitió a Dooku escapar.

Kenobi se curó y tuvo un tiempo para reflexionar acerca de los cambios que estaban ocurriendo en la Galaxia. El comprendió que los Jedi necesitaban a la armada clon, de otra manera, los Separatistas hubieran claramente ganado en Geonosis, pero Yoda no lo veía así. Este no consideraba la Batalla de Geonosis como una victoria, solo era el inicio a tiempos oscuros que la galaxia no enfrentaba hacía mucho tiempo.

El Negociador: Héroe de las Guerras Clónicas

Como General, durante las Guerras Clónicas, Obi-Wan Kenobi sirvió al Senado y a la República heroicamente, en numerosos frentes de batalla. A pesar de su renuencia a pilotear naves de combate, se convirtió en un considerado piloto de cazas estelares, aprendiendo algunos trucos de su nada ortodoxo Padawan. Los logros de Kenobi y Skywalker, se hicieron conocidos en la República. Obi-Wan era conocido como “El Negociador” por sus mesuradas y exitosas tácticas utilizadas; con las cuales fue capaz de cesar hostilidades sin necesidad de utilizar la violencia.

La incesante acción de las Guerras comenzaría poco después de la Batalla de Geonosis. Una sucesión de batallas se desarrolló alrededor de la galaxia. Obi-Wan una vez más sería protagonista de muchas de ellas. Todo comenzaría alrededor del primer mes después de la batalla de Geonosis cuando junto a su aprendiz Anakin Skywalker participarían en la primera batalla de Rhen Var, el primer e inesperado blanco Separatista. Este planeta cubierto de nieve, perteneció a la República por mucho tiempo pero solo pequeñas colonias se habían establecido debido al inclemente clima. Cuando la República, encontró a los Separatistas atacando a Rhen Var, era ya muy tarde para realizar un ataque a total escala que evite la invasión. Mientras Obi-Wan y Anakin viajaban por el sistema Rhen Var observaron la armada de la Federación de Comercio atacando el planeta, por lo que decidieron emprender una misión de rescate a los sobrevivientes que se mantenían fieles a la República. Los Jedi lograrían evacuar a gran cantidad de personas, pero porqué los Separatistas atacarían un planeta como Rhen Var, carente de recursos, poco habitado y con condiciones climáticas tan adversas; esta era una duda que resolverían luego.

Luego de estos sucesos se desarrollaría la batalla de Raxus Prime (todo esto dentro del primer mes de estallada la guerra). Pronto fue descubierto que los Separatistas tenían una base en el basurero de la Galaxia, Raxus Prime. Mientras Kenobi y su aprendiz aguardaban la llegada de las fuerzas de ataque, se introdujeron en el planeta para investigar. Ambos a bordo de swoops fueron descubiertos por droides de batalla que arremetieron contra ellos. Esto no fue inconveniente para que ellos destruyan tres convoyes a bordo de sus speeders, dejándo el terreno listo para el desembarco de sus tropas. Kenobi y Skywalker escoltaron sus tropas hasta unas excavaciones. Anakin de pronto fue tomado prisionero por Dooku junto a una mercenaria llamada Bera Kazan-a. Dooku se encontraba en el planeta buscando un artefacto Sith, llamado el Force Harvester, (al menos eso se creía hasta el momento) que creaba una sustancia gaseosa que absorbía la fuerza presente en los seres vivos de todo un sector. Antes de que las fuerzas de la República llegen a donde estaba el Conde, Dooku encontró el artefacto con la ayuda de la captiva mercenaria. Obi-Wan no pudo hacer nada más que solo observar como la nave de Dooku escapaba, mientras era atacado por un droide enorme llamado protodeka.

Todo esto continuaría con los hechos de la segunda batalla de Alaris Prime Dooku se dirigiría a la luna de Kashyyk, Alaris Prime, para probar el Force Harvester. Anakin se valió de su manejo de la Fuerza para escapar junto a la mercenaria y se contactó con la República para que acuda al lugar. Obi-Wan llegó con las fuerzas de la República, pero el Conde ya había probado su artefacto con éxito. Alaris Prime fue liberada de la Confederación de Sistemas Independientes pero el Conde escapó una vez más. El Conde probó el Force Harvester en otros planetas como Mon Calamari, Agamar y Bakura.

Poco después de los sucesos de Raxus Prime, la República en vista de la gran amenaza, desplegó una gran flota, con alrededor de 30 cazas estelares Jedi, a ese sistema. Aparentemente una gran batalla se desarrollaría en el sistema Migoshir donde actualmente se encontraban. Lo que sucedía no era claro. A pesar de que las batallas de Alaris Prime y de Raxus Prime habían acabado, la Confederación mantenía control del sistema. Esto evidenciaba el hecho de que en Agamar, Mon Calamari y Bakura se habían reportado gran devastación a causa del Force Harvester. ¿Como harían para acabar con tal poder?

De pronto las respuestas salieron a la luz, Mace Windu informó a Obi-Wan de que el Force Harvester no era nada más que una planta de poder para una mortal arma llamada Dark Reaper. Durante las Guerras Sith, el Jedi Ulic Quel Droma había aprendido como contrarrestar sus efectos. La tumba de Ulic se encontraba en Rhen Var, he ahí la fijación de la Confederación en tan insignificante planeta. Obi-Wan y su aprendiz se dirigieron a Rhen Var. La Armada de la República junto con los Jedi, triunfó en la recuperación de Rhen Var y la expulsión de los Separatistas. Anakin consultando al espíritu de Ulic ahora conocía como luchar contra los efectos del Dark Reaper.

Mace Windu y Yoda descubrieron que el Force Harvester y el Dark Reaper se encontraban en el planeta Thule, hogar de una antigua ciudad Sith. Antes de que pudieran atacar la ciudad, tenían que destruir su escudo de energía. El escudo estaba localizado en la luna de Thule. Mace y Obi-Wan estuvieron al frente de la batalla mientras Anakin desactivaba el escudo. La ciudad finalmente fue tomada por las fuerzas combinadas de los clones y los Jedi. Anakin ayudado por el espíritu de Droma destruyó los artefactos Sith luego de un arduo trabajo. Los Jedi recuperaron finalmente el sistema.

Ya 2 meses después del primer enfrentamiento en Geonosis, se desarrollaría la Batalla de Kamino en donde Obi-Wan junto a su Padawan tendrían participación activa. Tras reportes de inteligencia (de parte de Quinlan Vos), los Jedi se enterarían de un ataque Separatista a las instalaciones de clonación en Kamino. Obi-Wan Kenobi fue designado para liderar la defensiva, debido a su conocimiento del lugar. Obi-Wan lideró el segundo grupo de cazas estelares que se encargaría de proteger las plantas de clonación. Dentro de la batalla, Obi-Wan cayó a las aguas de Kamino y Anakin acudió a su rescate. Ambos lucharon por sobrevivir a la ferocidad del mar de Kamino y al ataque de terribles criaturas acuáticas. De pronto, fueron rescatados por un soldado Kaminoano y llevados a las plataformas de aterrizaje de Kamino, en donde la batalla terrestre se había dado inicio.

Las instalaciones habían sido invadidas y Kenobi junto con Anakin se adentraron en ellas en pos de protegerlas. En el camino encontraron a la Maestra Shaak Ti, quien junto con los nuevos ARC Troopers, se dirigían para proteger los laboratorios de clonación de la tercera generación. La cantidad de droides de batalla que intentaba destruir los laboratorios era grande. Los Jedi llegaron al lugar primero que los droides, pero era casi imposible mantener una defensiva ante tanto enemigo. Como medida final, el ARC trooper al mando ingresó los códigos de autodestrucción del laboratorio, los clones no deberían caer en manos enemigas. Los Jedis se muestran consternados, y sugieren darle otra solución al tema. Utilizando la fuerza bloquearían la entrada a los laboratorios. Obi-Wan, Anakin y Shak Ti en una gran demostración de la fuerza, logran bloquear la entrada y salvar a los nuevos clones. Se mantendrían ahí hasta que la batalla acabara. Finalmente, la victoria en Kamino, sería para la República; pero serios daños a las instalaciones sucederían.

Poco después, aproximadamente 10 semanas después de la batalla de Geonosis, Obi-Wan haría frente a dos poderosos rivales que cumplirían un rol preponderante dentro de las Guerras Clónicas. Boss Nass había perdido contacto con una colonia Gungan. Obi-Wan Kenobi y el Maestro Jedi Glaive se dirigieron, acompañados de sus Padawan Anakin y Zule, a la luna Ohma D’un. Los Gungan luego de su enfrentamiento con la Federación de Comercio en Naboo diez años atrás, habían colonizado esta luna y convivían junto con la colonia minera de manera pacífica, sin embargo el estallido de las Guerras Clónicas empezó a afectarlos. Cuando llegaron a Ohma D’un se encontraron con un panorama dantesco, una gran cantidad de Gungans estaban muertos por causas desconocidas, esto preocupaba tremendamente a los Jedi, ya que se suponía que el próximo blanco sería Naboo (un representativo planeta para la República).

La presencia Jedi en el devastado lugar era esperada por el misterioso Durge, un extraño guerrero aliado con los Separatistas. Durge ordenó el lanzamiento de una nueva arma: el gas pantanoso, que era aparentemente culpable de la masacre Gungan. En medio de la batalla con Durge, Obi-Wan envió a Anakin a buscar y liberar un grupo de rehenes cuya presencia había sido mencionada casualmente por Durge. La velocidad del misterioso guerrero Separatista sorprende a Obi-Wan, quien tuvo que ser asistido por Zule mientras el maestro Glaive lograba hacer retroceder a Durge. Obi-Wan y Glaive se encuentran ya afectados por la contaminación del lugar, mientras se ven superados por Durge en el combate. De pronto Durge, se retira y Glaive considera que la retirada de Durge significa la victoria, lo cual fue un error que pagaría caro. Una misteriosa presencia, arremete contra Glaive y lo decapita. No es nada más y nada menos que el sable rojo de Asajj Ventress, quien tiene un rencor especial contra los Jedi. Otro peón del mal que se une al combate. Asajj dominó inicialmente a Obi-Wan, pero cuando Durge interviene, para liquidar al Jedi, Zule arremetió contra el guerrero. Por pedido expreso de Ventress, Durge la luchando dejó sola frente a los Jedi. Una encarnizada batalla se desarrolló entonces, Asajj utilizaba a Gungans controlados por influencia del lado oscuro, para arremeter contra los Jedi, mientras que estos intentaban defenderse como podían. Obi-Wan y Zule estaban débiles por el envenenamiento con el mortífero gas. En un intento desesperado de proteger a Obi-Wan, Asajj le cortó el brazo a Zule. Ya vencidos, los Jedi fueron oportunamente rescatados por Anakin y Alpha (el soldado clon que los acompañaba) quienes habían destruido las instalaciones Separatistas. Asajj escapó esta vez, rescatada por Durge.

Luego de la incursión en la luna de Ohma-D`un, la orden Jedi buscaba un antídoto contra el temible gas pantanoso. Obi-Wan Kenobi, fue ayudado por un grupo de cuatro legendarios Jedi, logrando obtener el antídoto pero la misión ha sido devastadora. Luego de aterrizar de manera forzosa en Coruscant y de ser curado, el Maestro Jedi narró los acontecimientos. Knol Ven`nari, Jon Antilles, Nico Diath y Fay coincidieron en Queyta buscando el antídoto, este grupo de Jedi ha sido guiado por sus propias investigaciones o por la Fuerza, y buscaban incursionar en las fábricas de gas Separatistas. La llegada de Obi-Wan completó el grupo y se inició la misión. Un grupo de Centinelas skakoanos de la Techno Union vigilaban el complejo, pero no fueron problema para los Jedi, sin embargo, la repentina aparición de Asajj Ventress y el misterioso Durge complicó la situación. Los Separatistas fueron alertados y con ello la misión cambió de curso. Un sangriento enfrentamiento se desarrolló entonces. Knol Ven`nari y Nico Diath cayeron en combate rápidamente. Luego de un veloz duelo mental, la Maestra Fay logra arrancarle el antídoto a Ventress quien cayó desmayada por el esfuerzo. Luego de que matara al Jedi Antilles, Durge se acercó peligrosamente disparando contra los dos Jedi sobrevivientes. La Maestra Fay, aturdida por las explosiones, cayó herida mortalmente por Asajj Ventress mientras Obi-Wan Kenobi logró sostenerse sobre un precipicio. Asajj Ventress y Durge deciden abandonar el planeta. Obi-Wan es ayudado por una moribunda Fay, quien le transmite lo que le resta de fuerza para que Obi-Wan logre su cometido.

Cuatro meses después del inicio de la guerra, Obi-Wan y su aprendiz estaban retornando de una misión en sus cazas estelares por la vía de Llon Nebulae. Estos realizaron una parada en el espaciopuerto de Kronex y notaron una sospechosa flota de naves, era la nueva Flota Tormenta de la Confederación. Obi-Wan y Anakin se dirigieron hacia la cantina más cercana para recabar información de uno de los antiguos amigos de su Maestro Qui-Gon, Fizz. Este Fizz aceptó ayudar a los Jedi. Estos se dirigieron al hangar en donde la Flota estaba estacionada. Fizz creó una distracción por lo que pudo infiltrarse en una de las naves. Este encontró que la flota se dirigiría hacia el sistema Cyphar en el borde medio. Obi-Wan dedujo entonces que la flota forzaría al planeta Cyphar a unirse a la causa Separatista.

Obi-Wan se contactó con el Templo Jedi para informar acerca de la situación de los planes de la Flota Tormenta. Anakin rehusandose a cumplir con las órdenes de su maestro, se acercó demasiado a la Flota la cual los atacó inmediatamente con 3 naves. La pericia en el vuelo de los Jedi les permitió librarse de la situación. Los Jedi escoltaron a la Flota hasta Cyphar en donde el Consejo Jedi tomaría las acciones correspondientes; más Obi-Wan se mostraba preocupado por la indisciplina de su aprendiz y notaba que esto era una actitud que lo podía llevar al lado oscuro.

Obi-Wan pelea contra Durge en Muunilist
Obi-Wan pelea contra Durge en Muunilist

Instantáneamente después de los sucesos en Llon Nebulae, se desarrollaría otra batalla más en donde Obi-Wan tendría gran participación. Se creía que eliminando a los líderes de la Confederación de Sistemas Independientes, cesarían los continuos ataques. Las fuerzas de la Armada de la República lideradas por el Maestro Jedi Obi-Wan Kenobi y su Padawan, Anakin Skywalker, irrumpieron en el planeta de Muunilinst, para destruir a las fuerzas droides del Clan Bancario Intergalactico que protegían a San Hill y a sus líderes. Liderando las fuerzas Separatistas se encontraban Asajj Ventress y Durge. Ventress se encargó de alejar a Skywalker del planeta. Obi-Wan y un grupo de troopers, se enfrentaron contra Durge y sus droides. La batalla alcanzó muchos campos, incluida la batalla entre droides IG Lanceros y clone Troopers. Finalmente, los droides fueron destruidos y Obi-Wan se enfrentó a Durge en una fortaleza. El caza recompensas Gen’Dai estuvo cerca de derrotar al Maestro Jedi, hasta que Obi-Wan permitió que Durge lo consuma, solo para desde dentro del alienígena, hacer explotar su cuerpo y desintegrarlo. Con la derrota de Durge, San Hill fue capturado y sometido a interrogatorio. Pero este no sería el final para Hill, ni para Durge.

Un mes después del ataque a Muunilinst, Kenobi sería destacado a una misión al planeta Nivek, llamado el mundo nocturno, y por una buena razón, siempre estaba oscuro ahí. Era muy oscuro como para que los humanos puedan ver claramente, a pesar de que los nativos no tenían problema alguno. Obi-Wan y su aprendiz estaban en el planeta con el fin de encontrar un arsenal de armas de la Confederación. Los nativos del planeta que tenían una gran ventaja con respecto a la visión los acechaban de todos lados. Fue entonces que Kenobi decidió que usaran bendaje en los ojos y utilizaran la Fuerza como sus ojos. El plan de Obi-Wan resultó genial, ellos acababan con los nativos cada vez que estos se lanzaban sobre ellos. Fue entonces que Anakin sintió una especie de maquinaria extraña; Obi-Wan lo siguió y encontraron las armas ocultas destruyéndolas. Nivek no sería más problema, para los Jedi.

También durante este mes Kenobi y Skywalker serían destacados a Terra Sool. Ellos viajarían al planeta para ayudar a la milicia local a liberar el planeta de las fuerzas de la Confederación de Sistemas Independientes. A bordo de cazas estelares Delta 7, los Jedi arribaron al planeta, en donde tuvieron un combate aéreo con cazas estelares droides. La atmósfera del planeta creaba una interferencia en sus sensores, por lo que volaban prácticamente “a ciegas”. Tras unos instantes, Obi-Wan se dio cuenta de que una enorme plataforma de batalla enemiga, la cual disparaba en todas direcciones hacia la milicia local, era el blanco a atacar. Kenobi voló directamente hacia la superficie de la plataforma, llevándose a su paso cuantos droides de batalla pudo. Cuando la nave finalmente aterrizó, se vió rodeada de droides. Obi-Wan aparentaba estar muerto, pero repentinamente saltó de la cabina del piloto y acabó con los droides de batalla con su sable de luz.

Mediante el comlink, Obi-Wan le informó a Anakin que se dirigiría al puente y acabaría con la nave. Para sorpresa de ellos, docenas de naves similares se encontraban amenazando el planeta. Mientras Obi-Wan acababa con la plataforma de batalla desde dentro, Anakin acababa con otra. Luego de acabar con la nave, Kenobi se dirigió hacia la ubicación de su aprendiz. Las naves comenzaron a soltar una andanada de misiles contra el planeta. Valiéndose de su dominio de la Fuerza, los Jedi acabaron con los misiles y con las plataformas de batalla. Obi-Wan estaba orgulloso de su aprendiz una vez más, al punto que le dijo: “Pienso que el aprendiz finalmente se convirtió en el maestro.” La República retomó Terra Sool, acabando con los Separatistas.

Obi-Wan dirige a sus hombres en la Batalla de Jabiim
Obi-Wan dirige a sus hombres en la Batalla de Jabiim

Quince meses después de la Batalla de Geonosis, una nueva batalla brotó dentro de la República. El planeta Jabiim fue campo de batalla entre las fuerzas Republicanas lideradas por el General Obi-Wan Kenobi y la armada separatista de Jabbim, lideradas por el General Alto Stratus. Stratus protestaba por el permanente abandono de su planeta y consideraba que los recientes descubrimientos del mineral Ore, eran el único motivo que tenía la República para intervenir en su gobierno. Las fuerzas de la República se encontraban bajo el hostil clima provocado por la incesante lluvia que cae sobre Jabiim. Los refuerzos no podían descender y los equipos militares se encontraban dañados luego de incesantes enfrentamientos. La estrategia de Stratus era perfecta. El ejército de Clones iba conquistando nuevos frentes pero se alejaba de los cuarteles generales. Inmediatamente se produciría el sorpresivo ataque de Stratus y sus soldados Nimbus quienes destruyeron los pocos Walker que aun le quedaban a la República.

Es en uno de esos ataques donde el General Jedi Obi-Wan Kenobi es sorprendido por una explosión, mientras rescataba a un grupo de Clones heridos; y se supone que ha muerto en acción. Alto Stratus es liquidado en el día 43 de la batalla, pero muchas bajas Jedi y clones han mermado a la República. Luego se sabría que Obi-Wan fue capturado por la Confederación y llevado a los cuarteles de Asajj Ventress en el remoto mundo de Rattatak.

Encadenado y con una máscara de tortura Sith, que impedía cualquier utilización de la Fuerza, permaneció junto con el ARC Trooper Alpha en el palacio de Ventress en Rattatak, sufriendo terribles torturas. A pesar de todo esto, el Jedi organizó un motín en donde pudo probar su tenacidad y valiéndose de eventuales aliados, escapar del planeta. Ahí Obi-Wan conoció un poco más acerca del pasado de su enemiga personal Ventress, la cual había sido entrenada cuando era muy niña por un Jedi. Durante su escape, Obi-Wan le arrebató a Ventress una de sus más preciadas posesiones, el sable de luz de su antiguo Maestro; además de su nave personal.

Anakin, no creía aún después de tanto tiempo, de que su maestro haya muerto. Cuando Obi-Wan estaba escapando junto con Alpha de Rattatak, Ventress no los dejaría escapar fácilmente y de pronto se vieron atacados por un escuadrón de naves droides. Mientras que cerca del planeta Varonat, cuando hacía una incursión a un transporte pirata junto a otros Maestros de la Orden; Anakin tuvo una visión. Obi-Wan estaba vivo, su Padawan lo vío en una nave estrellándose sobre un planeta contiguo con tres soles, el único por la zona era Ryflor. Y exactamente, Obi-Wan se estrelló en el planeta Ryflor, una zona de guerra, junto con Alpha. Ambos lucharon por sobrevivir en la tierra de los Advozec, mientras que Anakin y Ki-Adi-Mundi acudieron a su rescate. Caza-recompensas habían arribado a este planeta, buscando al Jedi, por lo que su estadía se haría más difícil. Oportunamente llegaron los refuerzos, y acabaron sin problemas con sus eventuales enemigos. Obi-Wan se reencontró con su Padawan y compañeros Jedi, mientras que el valeroso y capaz Alpha fue destacado a Kamino a trabajar en el programa de creación de los comandantes clon.

Ya año y medio (dieciocho meses) después del inicio de la guerra, Obi-Wan, su Padawan Anakin y la bella Maestra Tohno, fueron destacados a Zaadja, donde una fábrica de droides Separatista se había instalado. Obi-Wan y Tohno, ya habían pactado un plan desde Coruscant. Las defensas de la fábrica serían infranqueables si se les atacaba frontalmente, por lo que habían acordado que Tohno sería quien colocaría cargas explosivas infiltrándose dentro de la fábrica. Finalmente Tohno haría explotar las instalaciones pero moriría a cambio del éxito de la misión. Obi-Wan sintió mucho su pérdida, pero reconoció que era un designio de la Fuerza (palabras similares a la de su maestro Qui-Gon).

Luego de los eventos en Zaadja, diecinueve meses después del inicio de la Guerra, se daría lugar a la batalla de Virujansi en donde Obi-Wan una vez más cumpliría un papel preponderante. Los Separatistas atacaron el planeta Virujansi, y lo ocuparon, utilizandolo como almacén de una gran cantidad de droides de batalla. Las fuerzas de la República lideradas por Obi-Wan y Anakin se desplazaron hasta ese lugar. El General Kenobi llegó junto con su Padawan y un gran contingente de Clone Troopers. En el planeta se aliaron con la milicia local, con quienes combinaron fuerzas y se mostraban como una gran amenaza para los droides de la Confederación.

Mientras que Skywalker lideraba el primer asalto aéreo, el General Kenobi lideraba las fuerzas terrestres contra los droides de la Confederación y los comandos Gossam. La victoria fue una vez más para las tropas de Kenobi. Luego de esta batalla los Jedi se dirigieron al sector Grumani para investigar acerca de la presencia de la milicia de la Confederación por esos lares.

Luego de un tiempo, ya 24 meses después volveríamos a saber algo de Obi-Wan cuando fue destacado en una misión a Dagro. Obi-Wan Kenobi y Anakin fueron enviados junto con las fuerzas de la República, en una tarea para buscar una base de soldados Separatistas en Dagro, un pequeño planeta agrícola. Mientras Anakin lideraba a las fuerzas espaciales en una pequeña batalla durante el trayecto al planeta, Obi-Wan, a bordo de una nave scout se internaba en Dagro para buscar a los droides.

Cuando Obi-Wan se introdujo, fue atacado por tres droides de batalla a bordo de plataformas STAP. Mientras acababa con los vehículos, su nave sería dañada y colisionaría. Cuando reaccionó, se dió cuenta que los miembros de una familia de granjeros, los Swen, lo había rescatado. Cuando llegó a la casa de los Swen, se vió forzado a ocultarse cuando más droides llegaron buscándolo. A pesar de que la familia no quería problemas, lo ocultó y Obi-Wan les pagó ayudándolos con su granja un par de días. Muchas veces, los STAP volaron sobre su cabeza pero no lo pudieron detectar. El cuarto día, la granja fue visitada por 25 droides de batalla, a quienes se les había encargado traer al Jedi de vuelta. Ellos habían detectado cambios en la rutina de la familia Swen y por lo tanto habían reaccionado de acuerdo al protocolo. Obi-Wan estaba forzado a encarar a los droides, cuando Anakin, que había esperado cuatro días mientras su nave era reparada, llegó de sorpresa, destruyendo algunos de los droides. Obi-Wan se encargó del resto. Después de esta primera incursión, se dieron cuenta de que tenía que haber un controlador en el planeta que hubiese detectado a Obi-Wan. Debían partir a encontrar la base.

El Comandante Fivvic de las Fuerzas de la República y su equipo abandonaron el planeta, dejando a Obi-Wan Kenobi y a Anakin en el granero de la familia Swen. Los dos Jedi, necesitaban encontrar una manera de introducirse en la base secreta de la Confederación. La base estaba ubicada en un barranco profundo donde un río de aguas blancas corría a través de dos acantilados. Ellos debatieron entre entrar a la base volando o a rapel de manera que no los hubiesen podido ver. Pero los dos Jedi decidieron entrar de una manera más ingeniosa, tomando el consejo de Trissa Swen, con sus cables atados a la entrada del barranco, dejarse llevar por la corriente del río.

Mientras realizaban el descenso en el río, se dieron cuenta que había un sensor en la parte superior, pero Obi-Wan estaba preparado para todo. El hizo caer unas hojas de un árbol antes del descenso. Cuando comenzaron a descender, Kenobi utilizó la Fuerza para hacer flotar las hojas sobre el sensor, de manera que los Jedi pudieran pasar desapercibidos. Cuando encontraron la base, se dirigieron a la parte posterior y saltaron a través de una ventana para luego caer en una pasarela. Ya dentro, encontraron una docena de Nemoidianos rodeando algo que parecía un gran tablero. También encontraron una gran cantidad de droides trabajando en las bancas de ensamblaje y en las consolas.

De pronto Kenobi se dió cuenta que R3 estaba entre los presentes, el droide astromecánico de Obi-Wan que le había sido arrebatado cuando su nave colisionó. Anakin saltó para tomar al droide y obtener información de la base de datos de la computadora. Uno de los Neimoidianos se encontraba detrás del inadvertido Skywalker, por lo que Kenobi tuvo que acudir al rescate amenazando a los alienígenas. Sorprendentemente, los Neimoidianos no se movieron de su lugar. Repentinamente el misterioso tablero se abrió y 100 pequeños objetos salieron despedidos del interior. Obi-Wan rápidamente entró en acción, utilizando su sable de luz para defenderse de los pequeños droides, que a pesar de su tamaño, tenían gran poder, que incluía descargas eléctricas y un spray de ácido verde.

Mientras los Jedi batallaban con las pequeñas amenazas, R3 recogía toda la información de la computadora central y los Neimoidianos escapaban. Después de una intensa pelea, los droides fueron destruidos. Con la especie de tablero vacío que contenía a los droides, Obi-Wan confeccionó una balsa en la cual él, Anakin y R3 pudieron escapar por el río. Mientras se retiraban de la base Obi-Wan destruyó uno de los pilares, causando gran daño a la estructura de la base. No tardaron mucho en aparecer los STAP. Los dos Jedi comenzaron a deflectar los rayos, pero no contra los droides, sino contra un generador de poder. Cuando el generador explotó, los STAP perdieron el control y la base colapsó en el río.

Cuando retornaron a la granja, los dos Jedi les informaron a los aldeanos acerca de los “Crawl Carriers” la nueva arma de la Confederación. Desafortunadamente, los Jedi descubrieron que un “Crawl Carrier” estaba escondido en algún lugar de las granjas. Los granjeros, incluso Hanco, un aldeano, quien no le había dado a Obi-Wan una cálida recepción, aceptaron ayudar a destruir junto a los Jedi el arma, para lo que diseñaron un plan. Para cuando el “Crawl Carrier” fue encontrado ellos estaban listos. Cuatro máquinas segadoras manejadas por los aldeanos locales y Anakin rodeaban el arma camuflada. Luego con unos rápidos cortes del sable de Obi-Wan cortaron los compartiimientos de los lados y desde las maquinas segadoras soltaron cargas de grava que destruyeron completamente el arma de la Confederación. Obi-Wan llamó a un equipo de análisis para estudiar los restos del arma. Luego le informó a los aldeanos acerca de una buena noticia: estos recibirían una recompensa por descubrir nueva tecnología de la Confederación. La gente estaba muy agradecida, y ahora mostraba un gran respeto por el Jedi.

Unos meses pasarían; para esta época, Kenobi ya había ascendido al rango de Maestro Jedi, y ocupaba una posición en el Consejo Jedi. El contribuía con los más altos niveles de mando estratégico de la Orden, mientras que su aprendiz, Anakin Skywalker se había convertido en un Caballero Jedi. Es entonces que sucederían los acontecimientos de Rendili, 31 meses después de la batalla de Geonosis. El planeta se había asociado a los Separatistas, y una flota de acorazados, antiguos, pero poderosos se mantenía en guardia frente al planeta. Los Jedi intentaron negociar con el capitán Dallin una salida pacífica al problema, mientras que Palpatine había ordenado la destrucción de estas naves en caso de fallar. Mientras tanto Obi-Wan se encontraba en una misión de reconocimiento al Titavian IV, un navío de exploración de la Sociedad Zoológica Intergaláctica, dedicado a reunir y catalogar especimenes por toda la galaxia. De la nave un mensaje de socorro Jedi, había alertado a Kenobi. Para sorpresa de Kenobi, este encontró a Quinlan Vos dentro de la nave, siendo atacado por unos droides. Quinlan a los ojos de la Orden era un traidor, había atentado contra la vida de muchas personas y hasta había puesto en peligro la vida de algunos Jedi. Pero Obi-Wan confió en sus instintos, tal como Qui-Gon alguna vez se lo enseño. Kenobi entoces junto a Quinlan comenzaron a luchar contra los droides hasta que escapan introduciéndose bajo conductos acuáticos. Lo que Kenobi no sabe es que dos Jedi Oscuros estaban a bordo, Skorr y su gran enemiga Asajj Ventress, quienes ya se habían dado cuenta de su presencia.

Obi-Wan siendo perseguido por un Rancor
Obi-Wan siendo perseguido por un Rancor

Quinlan y Obi-Wan eran viejos amigos, y recordarían como en una ocasión Kenobi le salvó la vida de una situación similar. Quinlan le reveló a Obi-Wan que trabajaba de agente encubierto y Kenobi comprendió a su amigo. En el camino al escape, fueron atacados por droides morp (droides que despedían descargas eléctricas al contacto, una creación de Asajj) quienes los guiaron a un cuarto en donde los villanos se encontraban. Skorr arremetió contra Quinlan y Ventress tenía cuentas que saldar con Obi-Wan. Quinlan quedó inconsciente por un ataque de Skorr, mientras que Kenobi liberó a un Rancor haciendo huir no solo a Ventress, si no al otro Jedi Oscuro.

Quinlan y Obi-Wan llegaron hasta un hangar en donde el caza estelar de Kenobi aguardaba. El problema era que solo había espacio para un tripulante. Por decisión de Kenobi, un maltrecho Quinlan abordó la nave y se retiró del lugar. Mientras que Obi-Wan buscaba una manera de escapar, apareció Ventress, quien había domado al Rancor y lo utilizaba a su voluntad. En un rápido ataque Kenobi golpeó a Ventress y acabó con el Rancor. Una lucha de sables de luz se da a lugar, mientras Skorr a bordo de su nave apuntaba al Jedi aguardando el momento oportuno para liquidarlo, ante la negativa de Asajj. De pronto Quinlan irrumpió y rescató al Jedi a bordo de su nave el Skorrpion.

Mientras tanto en la órbita de Rendili, Plo Koon ha sido tomado rehén por Yago, un insurgente que también ha tomado prisionero a Dondonna y a Dallin, y que cuenta con el apoyo de los Separatistas. El Maestro Tiin intentó negociar la liberación de los rehenes, pero el Yago lo rechazó. El ataque es inminente, Anakin y Saesse planearon el como atacar a los acorazados, mientras que Obi-Wan y Quinlan hacen su aparición en la nave de comando. Quinlan es arrestado por supuesta traición a la República tras el pedido de Tiin, justo cuando los refuerzos Separatistas llegaron y la batalla espacial se desató. Obi-Wan junto con Anakin, a bordo de sus cazas estelares Jedi, intentaron desplegar un ataque contra los acorazados. De pronto apareció en acción Quinlan que junto con Kenobi intentan distraer a los droides lejos de Skywalker. Obi-Wan y Quinlan terminan dentro de la nave insignia de los acorazados. Tras un ataque de droides buitre, ya dentro de la nave se dirigieron a rescatar al Maestro Koon. El rescate es un éxito, Koon, Dondonna y Dallin son liberados, Yago muere y Dallin toma el mando nuevamente antes de que las naves salten al hiperespacio. El plan de Skywalker funcionó, la victoria es para la República.

Obi-Wan lucha junto a Quinlan Vos
Obi-Wan lucha junto a Quinlan Vos

A pesar del éxito de la misión, Quinlan no gozaba del favor de Saesse Tiin y es Obi-Wan quien quedó a cargo del resguardo del renegado mientras regresaban a Coruscant para que Vos sea juzgado por el Consejo Jedi. Mientras tanto en los restos de la Titavian IV, Skorr y Ventress son encontrados por Grievous quien le pide a la Jedi Oscura que se reportara con Dooku. Ella no accede y herida en su orgullo se dirigió a Coruscant a buscar a Quinlan… y por supuesto a Kenobi.

Obi-Wan y Anakin, abogaron por Quinlan en el Consejo Jedi. Kenobi cumplió un rol trascendental en el juicio de Quinlan, quien finalmente fue perdonado y recibido en el Templo Jedi. Mientras que Ventress en un enfrentamiento con Anakin en las alturas de la zona industrial de Coruscant, es vencida por Skywalker y se le cree muerta. Sería Obi-Wan el que no creería que la Jedi Oscura hubiera perecido.

Cinco meses antes de la Batalla de Coruscant (en el mes 32 después de la batalla de Geonosis), Obi-Wan se encontraba sin misión asignada. La creencia de que Ventress está viva se ha convertido en una obsesión para este. Es entonces que viaja al sistema Trigalis, a New Coronet, donde se encuentra con Aayla Secura tras una accidentada llegada por los pantanos de la ciudad. La ciudad está dirigida por un asesino del Sol Negro llamado Xist, un Falleen quien le daría a Obi-Wan lo que necesitaba, información. Entonces Kenobi, irrumpió en el Palacio de Xist, esperando que este le de información, después de acabar con una gran cantidad de guardias. El Falleen, poseía un gran manejo del vibro-látigo y cuando se encontraron cara a cara, un enfrentamiento no se pudo evitar. El Jedi finalmente venció a Xist en el duelo, entonces este accede a contarle lo que desee. Kenobi tiene indicios de que Ventress aún está viva y espera que Xist se los confirme. El asesino, también había escuchado rumores de que la comandante estaba viva, pero aseguraba que no eran más que eso, rumores. Aunque una pista es revelada a Kenobi, Xist goza de los favores de Dooku, quien ha accedido al pedido del alienígena para que elimine a su socia Drama Korr, quien se en unos días se dirigiría al planeta Maramere. Dooku enviaría a su mejor asesino, quzás era Ventress.

Kenobi informa de su misión personal al Consejo quien le autoriza a seguir, pero Kenobi está desgastado por la vorágine de la guerra, necesitaba ayuda si quería seguir. Entonces, acudió a Anakin quien estaba en Naboo con Padmé en unos días de descanso. Anakin estaba seguro de que había matado a Ventress y se mostraba renuente a perseguir a un fantasma. Pero finalmente accedió, y ambos se encontraron en Maramere, a bordo de sus cazas estelares Jedi. De pronto apareció la nave de Drama, la cual estaba infestada de droides en la superficie de su casco. Los Jedi acabaron con ellos y se introdujeron en la nave, donde al parecer no había señales de vida. Pero no todo era como parecía, Durge se encontraba en la nave y tras tenderles una trampa, hizo su entró en escena. Un encarnizado combate se desarrolló entre Obi-Wan, Anakin y el Gen’dai. Durge era un rival impresionantemente poderoso, ningún ataque acababa con éste, su poder de regeneración era inagotable; aparte había minado la nave con explosivos y estaba dispuesto a cumplir su misión a cualquier precio. Obi-Wan dedujo que Durge había tenido que abordar la nave de alguna manera y que los datos en el transporte de Durge les brindarían los datos exactos donde encontrar a Dooku o a Ventress, entonces dejó a Anakin solo con el caza-recompensas y se dirigió a buscar su preciada información.

Efectivamente, en el hangar secundario, encontró el transporte de Durge resguardado por unos droides los cuales no fueron difíciles de liquidar. Por otro lado Anakin había matado finalmente a Durge enviándolo en un pod de escape a que se fría en un sol cercano. Era momento de escapar, los Jedi lograron escapar en sus cazas estelares justo a tiempo, pero cuando salieron de la nave se vieron atacados por un escuadrón de droides buitre. Para suerte, el crucero estelar Intervención donde estaba el Senador Organa llegó con las fuerzas clones lideradas por Alpha, para ayudarlos y acabar con los droides. Kenobi, obtuvo la cabeza del droide que manejaba la nave de Durge, y desencriptando información dentro de esta, descubrieron que otro agente había sido llevado a… Boz Pity, el mundo cementerio.

Dos días después, la República se preparó para la incursión a Boz Pity. Obi-Wan se vió sorprendido cuando vió que Maestros como Windu, Adi Gallia, Plo Koon, Saesse Tiin, Agen Kolar, Kit Fisto o Ki-Adi-Mundi entre otros; se han unido a la misión. Boz Pity sufría un bloqueo de más de cien naves de guerra Separatistas y los Jedi planeaban penetrar el cerco. Obi-Wan tenía un plan, Anakin debía de conducir el Intervención a través del hiperespacio y finalmente ubicarse entre el bloqueo y Boz Pity, para que luego las fuerzas del Maestro Tiin ataquen por la retaguardia. El plan se da a lugar a pesar de muchas opiniones en contra, pero en el momento de terminar el salto al hiperespacio, la fuerza gravitacional del planeta, los atrapó y la nave capital se dirigió en picada hacia el planeta. Tras un aterrizaje forzoso las fuerzas de la República llegan a la superficie de Boz Pity. Obi-Wan estaba convencido de que Ventress estaba ahí. La base es ubicada y los Jedi y los clones arremeten contra los droides Separatistas hasta llegar a puertas de la base de la Confederación. Es entonces que aparece el General Grievous quien acaba con los maestros Bayts y Gallia. Obi-Wan aprovechando una distracción, se logra internar en las instalaciones Separatistas. Para sorpresa de este encontró a nadie más que una maltrecha Asajj Ventress dentro de un tanque de bacta, en proceso de recuperación.

Obi-Wan se acercó al tanque para apreciar lo que habían hecho con Ventress, le habían hecho una serie de implantes. De pronto apareció en escena el Conde Dooku acompañado de unos Magna Guards. Obi-Wan culpó a Dooku de corromper a Ventress, este piensa que pudo ser una gran Jedi, pero Dooku la hizo alimentarse del odio y tomó el Lado Oscuro. Ventress sintió la presencia de Kenobi y destruye el tanque de bacta en el que se encontraba. Dooku la provee de sus sables de luz y la Jedi Oscura arremete contra Obi-Wan. Tras una lucha dentro de las instalaciones Separatistas, Obi-Wan sale despedido hacia el exterior, donde se une con Anakin para luchar contra Asajj. Aún así Kenobi pensaba que no la derrotarían si es que utilizan sus sables de luz, este estaba convencido que aún había parte de ella que Dooku no había corrompido. La pelea continuaba, mientras Dooku escapaba con un maltrecho Grievous, dejando a Asajj atrás. La comandante en un intento desesperado, corre para alcanzar la nave de su Maestro, pero este piensa que nunca llegará a tiempo y ordena a sus Magna Guards que abran fuego contra ella. Ventress cae por las ráfagas de blásters y Obi-Wan acude a su ayuda, ante la negativa de Anakin. Kenobi se encontraba de rodillas intentando asistirla cuando la Jedi Oscura, valiéndose de un pedazo de metal intentó matar a Kenobi, una oportuna intervención de su ex aprendiz evita el daño. En su agonía Ventress le da una gran pista a Obi-Wan, ella le dice lo siguiente: “Cuida el centro de la galaxia, es la llave para la victoria. Defiende Coruscant de Dooku…”. Obi-Wan la haría abordar una nave médica, aparentemente muerta, y ordenó que la llevasen a Coruscant para un entierro honorable. Kenobi, no sabría más de la Jedi Oscura que se convirtió en su obsesión.

El telón final de las guerras clónicas empezaba a cerrarse; en el mes 35 después de la, ya distante, Batalla de Geonosis. Luego de la misión en Boz Pity, se dio a lugar el conflicto de Cato-Neimoidia, la República incursionó el planeta; buscando traer a la justicia al Virrey Gunray. Esto había hecho huir a los líderes de la Federación de Comercio. Producto del desesperado escape, Nute Gunray había dejado olvidada su mecano-silla, uno de los tantos lujos que su posición le permitía darse y cuya función iba más allá del simple traslado complaciente del virrey. La mecano-silla había sido reconocida por Obi-Wan Kenobi quien la había visto anteriormente en los tiempos del bloqueo comercial a Naboo; y aunque los Jedi aún no lo sabían, le servía al virrey para recibir mensajes, en códigos encriptados, del mismo Darth Sidious por medio de un transmisor de hiperonda, entregado hacía 14 años.

Anakin, analizó el holoproyector de la silla y determinó que incluía ciertas células que posiblemente eran de almacenamiento. El interés de Skywalker, lo llevó a tratar de analizar la silla, pero Obi-Wan instó al joven a esperar al equipo de inteligencia; mientras tanto un asustado Gunray, trataba de programar la mecano-silla desde su crucero de escape; para que esta se autodestruya. Anakin ordenó a R2-D2, iniciar la evaluación, aduciendo que las células podrían borrarse en cualquier momento. De pronto, en medio de la discusión, la silla empezó a caminar tratando de huir del lugar. Finalmente tras una serie de forcejeos y acciones de defensa automática de la silla; provocaron que un mensaje antiguo sea reproducido y oyeron como la voz del Virrey Gunray, hablaba con una figura de un metro de altura ataviada con una capa y con capucha. ‘Si, si, por supuesto. Confío en que podamos vernos personalmente, mi señor Sidious”; fue el mensaje que se escuchó, dejando un ambiente de perturbación.

Cuando llegó el equipo de inteligencia de la República, junto con el Maestro Yoda; este también quedó perturbado, lo que llamó la atención a Obi-Wan. ¿Estaría el viejo Maestro Jedi pensando en Sidious, o a caso su perturbación venía por los Jedi muertos en Cato Neimoidia? Obi-Wan inició una larga conversación con Yoda, temas como la profecía del Elegido, la deserción del Conde Dooku de la Orden o el asesinato de Sifo Dyas fueron analizados por ambos, quienes a su vez buscaban un sentido a los acontecimientos. Después de todo, el tal Darth Sidious mencionado por Dooku en Geonosis era real y por medio de la mecano-silla, lo habían podido ver. Yoda entiende la importancia de esta pista y le encomienda a Kenobi a investigar a fondo con estas palabras: “Descubrir el rastro de Sidious debes. Una oportunidad para acabar con esta guerra Anakin y tu tienen’

Obi-Wan compartió con Anakin, lo planteado por Yoda; recibiendo inmediatamente los cuestionamientos de su ex Padawan. Anakin consideraba que tal información debía ser compartida inmediatamente con el Canciller Palpatine, mientras que Obi-Wan le informaba que todo debía ser a su debido tiempo. Los intercambios de pareceres, fueron interrumpidos por un más entusiasta Maestro Yoda. Dyne, un experto en Inteligencia de la República, había logrado deducir que el chip de transmisión era similar al extraído del droide camaleón capturado en Ilum por el Maestro Yoda. En aquel droide se había encontrado un mensaje holográfico de Dooku. Ambos casos reflejaban una gran posibilidad de que Sidious o Dooku huebisen repartido esos chips a los más importantes miembros del movimiento Separatista, con lo cual era solo cuestión de tiempo para poder interceptar sus mensajes, pero no solo eso se había conseguido; Dyne había descubierto al fabricante de la silla, un xicharriano (de complicado nombre).

T’laalak S’lalak T’th’ak no se mostró muy cooperativo con Obi-Wan Kenobi y Anakin, por lo cual presionaron a los xicharrianos con su gran debilidad, la perfección. Esta raza se caracterizaba por ser amante de la perfección, debido a ello cada objeto dañado era inmediatamente atacado por un grupo de Xis para repararlo y volverlo a la perfección inmediatamente. Los Jedi crearon el caos en los talleres de Charros IV, hasta que el prelado intervino. Afortunadamente permitió realizar el interrogatorio antes de pedirles que se retiren. El fabricante, les informó que la silla había llegado con los transmisores instalados y que el solo se había encargado de tallarla. Luego les informó que el encargado de colocar los transmisores lo hizo en el planeta Escarte y que aún estaría ahí. La presencia de Kenobi y Skywalker casi provocan un conflicto diplomático, lo cual provocó el disgusto de Yoda y de Mace Windu; sin embargo nueva información sobre las transmisiones de la mecano-silla apartaron de este tema a los Maestros Jedi. Una comunicación del General Grievous a Nute Gunray daba como nuevo punto de reunión Separatista al planeta Belderone y hacia allá tendría que ir Kenobi.

La llegada Separatista a Belderone fue tomada por sorpresa por una gran flota de destructores y cazas de la República. Anakin Skywalker nuevamente hizo gala de sus habilidades como piloto, mientras Obi-Wan se dedicaba a destruir los cazas droide abandonados con desprecio por Anakin. Esta situación hizo meditar a Obi-Wan sobre el destino del muchacho, sobre la posibilidad de que verdaderamente fuera el Elegido y que por ello podía embarcarse en ataques casi suicidas contra la nave de Grievous. Meditó acerca de su función personal como protector de Anakin y como tal vez el y cualquier otro Jedi deberían hacer lo posible por proteger a aquel que traería equilibrio a la Fuerza. Sorprendido por el ataque de la República, Grievous ordenó la retirada de Belderone.

Obi-Wan Kenobi y su antiguo Padawan descendieron en Belderone para realizar reparaciones; en ese lapso se enteraron que Thal K’sar; el artesano BIT que diseñó el transmisor hiperonda y el holoproyector de la mecano-silla, había sido arrestado. Ya en Escarte Obi-Wan y Anakin logran crear los suficientes disturbios como para ser arrestados. Al descender fueron recibidos por un Capitán humano de nombre Travale. Los ocasionales reclusos fueron llevados hacia los calabozos, pero en el trayecto son sorprendidos por la revelación de que Travale es un agente infiltrado de la República. Ayudados por el capitán, son introducidos en la celda 4816, lugar de encierro de Thal K’sar. Pasada una hora de encierro, muy poco habían logrado para sonsacar al Bith lo que sabía al respecto de los transmisores; fue entonces que el Capitán Travale fue introducido a la fuerza, a la misma celda. Misteriosamente habían descubierto su tapadera. Con ello solo quedaba huir, afortunadamente Travale había preparado un corte de energía lo suficientemente largo para permitir a los Jedi su huida.

Durante el escape, Anakin protegía al Bith hasta llegar al transporte de la República, mientras que Obi-Wan y Travale desconectarían el rayo tractor que los capturó. Ya en la nave y mientras esperaban a Obi-Wan; Anakin logra sacar al Bith lo poco que sabía de la mecano-silla. El nuevo destino es Naos III.

En Naos III, un extraño planeta cuya luna lo calentaba no era más que un recuerdo. La búsqueda los llevó por diversos bares hasta que encontraron a la t’wilek Fa’Ale Leh. Thal K’sar les había informado que había preparado dos transmisores del mismo tipo, uno para la mecano-silla y otro para una nave espacial, la cual fue trasladada por la t’wilek. Al encontrarse con ella, no fueron los únicos en llegar; un grupo de caza recompensas había llegado para matarla, forzando la intervención de los Jedi y una rápida huida.

Ya libre de sus perseguidores Leh, decidió contar todo; empezando por el lugar de entrega, Coruscant. La nave había sido fabricada por Proyectos Avanzados Signar y había sido modificada por Darth Maul, a quien la t’wilek se la entregó en la antigua zona industrial conocida como “Los Talleres”. Lamentablemente la descripción era tan superficial que no se podía ubicar fácilmente el edificio donde ocurrió el encuentro, de no ser por los datos facilitados por Quinlan Vos.

Mientras Mace Windu y Shaak Ti investigaban en ‘Los Talleres’, Obi-Wan Kenobi junto a Anakin se dirigen a Tythe en donde se asegura la presencia del Conde Dooku. Los Jedi consideran su presencia como una oportunidad de poner fin a la guerra; si embargo todo ha sido planeado por Sidious. Dooku se ha ofrecido como carnada mientras que Grievous y la flota Separatista tienen otra misión. Luego de una escaramuza en la órbita de Tythe, Obi-Wan y Anakin logran infiltrarse en el planeta, específicamente en los archivos de la antigua planta de Le Merge Power, la empresa que curiosamente era propietaria del edificio investigado en “Los Talleres”. Dooku proyectó su imagen en la sala de archivos, tratando de distraer a Kenobi y enfureciendo a Anakin en un ininterrumpido intercambio de mensajes. Sin embargo, la estática del lugar no permitía una clara comunicación. Obi-Wan ordenó a Anakin concentrarse para poder detectar el paradero de Dooku, con gran dominio de la Fuerza, lograron llegar al lugar donde minutos antes había estado; pero solo encontraron el ataque interminable de droides de batalla enviados por el Conde para ganar más tiempo. Anakin cayó en la desesperación y al llamado de Dooku, provocó un derrumbe en el centro de la sala. Cubiertos por los escombros ambos Jedi se pusieron de pie, e inmediatamente siguieron la búsqueda, para finalmente solo ver la nave del Conde alejarse en el firmamento. La realidad era terrible, todo era una distracción, la meta Separatista era de alejarlos de algo.

La amargura de Anakin, aturdía a Obi-Wan, quien trataba de encontrar consuelo para su amigo, en las enseñanzas de los Jedi. Los oficiales que esperaban su retorno no habían podido contactarse con Coruscant y solo tenían como destino el salto al hiperespacio con destino a Neelvan, por parte de los Separatistas. Los Jedi se dirigirían entonces al planeta Neelvan, en donde a su arribo se vieron atacados por un horax, que acabó con los clones presentes en ese momento. Anakin y Obi-Wan, supieron librarse de la criatura, para que finalmente Anakin acabe con esta. De pronto, las Neelvanianas de la villa Rokrul, salieron a su encuentro y los llevaron a su aldea. Ambos Jedi fueron llevados con el anciano del pueblo quien consideraba a Anakin como el elegido de una profecía que decía que liberaría a los Neelvanianos. Los científicos de la Tecno Unión habían tomado como prisioneros a los machos nativos del planeta, para realizar aberrantes mutaciones de estos y utilizarlos como guerreros. Finalmente Anakin liberó a los prisioneros, acabó con los Separatistas y restableció el Orden en Neelvan. Cuando se disponían a retirarse del planeta, sin rastro alguno del Conde; fuertes chillidos de R2-D2 a modo de reproche, lanzaron la siguiente noticia, la advertencia de Ventress se hacía cierta,…. los Separatistas habían invadido Coruscant (tres años después del estallido de las Guerras Clónicas).

Confrontando al Lado Oscuro

A pesar de tener una opinión reservada acerca de Palpatine, esta tuvo que ser descartada cuando los Jedi tuvieron la importante misión de rescatar al Canciller de las garras del General Grievous. Este había dirigido un ataque hacia Coruscant, consiguiendo capturar al líder de la República. Obi-Wan y Anakin fueron al rescate a bordo de sus cazas estelares Jedi. Sobre el espacio de Coruscant, una enorme batalla se desarrollaba con las fuerzas de la Confederación intentando escapar con su presa. Entre todo este caos, Obi-Wan y Anakin escoltados por el Escuadrón 7 de las fuerzas clones de cazas estelares se dirigían a la nave de Grievous a realizar su labor. Un ataque de buzz droids cayó sobre la nave de Kenobi, los pequeños robots, valiéndose de sus tenazas y sierras causaron estragos en la nave del Maestro Jedi. Anakin logró eliminar a los droides y ambos aterrizaron en el hangar del Mano Invisible, la nave insignia del General Grievous.

Obi-Wan y Anakin van al rescate del Canciller Palpatine
Obi-Wan y Anakin van al rescate del Canciller Palpatine

A bordo de la nave, Anakin y Obi-Wan ayudados por R2-D2, llegaron hasta el cuarto de observación de la nave. Ahí encontraron al Canciller enmarrocado a una silla giratoria. Esperándolos se encontraba el Conde Dooku. Distinto a la última vez que lo confrontaron, esta vez ambos trabajaron como un equipo en contra del Señor Sith. A pesar de esto, Dooku era un formidable oponente. El empujó a Obi-Wan utilizando la Fuerza contra uno de las paredes del recinto. Kenobi, quedó inconsciente y nunca pudo ver el final del duelo, cuando Anakin mató a Dooku a sangre fría, siguiendo los consejos del Canciller.

Cuando Kenobi, recuperó la conciencia, se encontró cogido del hombro de Anakin quien se encontraba colgado cogiendo a este y al Canciller en uno de los compartimientos de los ascensores. El intento por escapar iba a ser difícil, aún más cuando la nave había sido mermada por los ataques del Guarlara. Cuando trataban de llegar al hangar, los tres fueron capturados por un escudo de energía y llevados hasta la presencia del mismo General Grievous. Obi-Wan y Anakin se liberaron de las esposas y acabaron con sus captores. Lamentablemente, Grievous, escapó, dejando a los prisioneros abandonados en el puente de mando de la nave, mientras esta se precipitaba a la superficie de Coruscant. Fueron las habilidades de piloto de Anakin que los salvaron, aterrizando la nave en un área industrial abandonada.

Con la muerte de Dooku, la República clamó Victoria, pero el Canciller ahora no estaba dispuesto a devolver todo el poder que obtuvo durante el desarrollo de la Guerra. El General Grievous aún seguía vivo por lo que el estado de emergencia no cesaría. El Consejo Jedi, necesitaba ahora enfocarse en someter a la justicia al cyborg, por lo que encomendaron la misión a Obi-Wan Kenobi.

Pero antes de esto, a Obi-Wan se le encomendó otra difícil tarea, que implicaba más que dificultad táctica, podía poner su relación con Anakin en peligro. Por pedido expreso del Canciller, Skywalker fue colocado en el Consejo Jedi. Normalmente, el Consejo no toleraría que el Canciller dirigiera a los Jedi, pero aún así aceptaron a Anakin. Ellos rechazaron darle el rango de Maestro, lo que enfureció a Skywalker. Debido a esa reacción el Consejo le encomendó a Kenobi tal misión. Fuera de la sala de sesiones del Consejo, Kenobi le reveló a Anakin las verdaderas intenciones al aceptarlo como miembro. El Consejo quería que Anakin les reportara acerca de los movimientos e ideas del Canciller, el estaría espiando al líder de la República. Anakin se encontraba confundido, el consideraba a Obi-Wan y a Palpatine como sus más cercanos amigos y ahora ambos le estaban pidiendo que espiase uno al otro.

Obi-Wan sentado como miembro del Consejo Jedi
Obi-Wan sentado como miembro del Consejo Jedi

Obi-Wan estaba preocupado por la actitud de Anakin, por lo que visitó a Padmé para discutir acerca de los problemas y dilemas que envolvían a su antiguo Padawan. Desafortunadamente, su presencia y su acercamiento a Padmé alimentaron las irracionales sospechas de Anakin, de que todo el mundo estaba conspirando en contra de él.

Cuando los reportes de inteligencia de los clones, indicaron que Grievous había sido visto en Utapau, Obi-Wan, tomó tres batallones y se dirigió hacia el planeta. El llegó primero, con el fin de hacer un reconocimiento a la zona, antes de que los clones irrumpan. Aterrizó en una de las ciudades subterráneas del planeta, en donde hizo contacto con el Administrador, Tion Medon, quien le reveló que el planeta se encontraba bajo ley marcial por parte de los Separatistas y que el General Grievous y los líderes Separatistas se encontraban en el planeta (en el décimo nivel de la ciudad subterránea para ser específicos).

Kenobi, montando un leal lagarto llamado Boga, escaló hasta el décimo nivel y encontró a Grievous. El Jedi confrontó al general droide, respaldado por las fuerzas de la República lideradas por el Comandante Cody. La Batalla de Utapau comenzó cuando Obi-Wan comenzó a luchar con Grievous. El cyborg estaba entrenado en el manejo del sable de luz por Dooku. Utilizando brutales ataques con sus cuatro extremidades, cada una cogiendo un sable de luz. Pero este no era capaz de manejar la Fuerza, por lo que Kenobi, podía anticipar sus ataques y evitarlos. Obi-Wan, le cortó un par de extremidades al General, por lo que este se vió obligado a huir a bordo de su transporte, a través de los corredores subterráneos de la ciudad. Pero Kenobi, siempre lo siguió de cerca a bordo de Boga, hasta que saltó al vehículo del General y tuvieron una lucha cuerpo a cuerpo, que terminó en la colisión del vehículo. Ya en tierra firme, Grievous atacó ferozmente, valiéndose de su gran fortaleza física y su armadura, pero Obi-Wan logró romper el armazón que cubría los organos internos del cyborg, dejándolos expuestos. Utilizando la pistola bláster del General, Kenobi disparó hacia sus organos internos. El disparo convirtió a Grievous en una brasa incandescente y lo mató. El General ahora estaba muerto y la guerra había acabado.

Obi-Wan te da el tiro de gracia al General Grievous
Obi-Wan te da el tiro de gracia al General Grievous

Pero la traición comenzó. Sin que Obi-Wan conociera, lo que sucedía en Coruscant, Palpatine había puesto su plan maestro en ejecución. El Canciller activó la Orden 66, una orden secreta encriptada en cada comandante clon que ordenaba ejecutar a sus Generales Jedi. Absolutamente leal a la República, Cody creyó que los Jedi estaban conspirando en contra de la República. Los clones abrieron fuego contra Kenobi, afortunadamente este se encontraba a una distancia relativamente lejana, por lo que los disparos no fueron de lo más acertados. Kenobi y el Boga que montaba, cayeron en un pozo subterráneo; salvándose de morir. Oculto, escapó de Utapau en el caza estelar del General Grievous.

Cuando escapaba del planeta, volando, Kenobi hizo contacto con el Senador Bail Organa y el Maestro Jedi Yoda. El leal Senador les contó que el Templo Jedi había sido atacado por las fuerzas clones, mientras Yoda confirmaba que los clones se habían vuelto en contra de los Jedi alrededor de la Galaxia. El código de emergencia del Templo, advertía que todos los Jedi deberían retornar al Templo, obviamente esta señal llevaría a los Jedi a una trampa. Yoda y Obi-Wan acordaron que necesitaban desactivar la señal si querían que la orden Jedi se mantenga viva.

De regreso a Coruscant, Kenobi y Yoda encontraron el Templo en ruinas. Al llegar, tuvieron que enfrentarse contra un destacamento de clones que resguardaban el Templo, pero esto no fue problema para los poderosos Jedi. Al ingresar al Templo encontraron solo muerte y destrucción. Cuerpos muertos con marcas de disparos bláster poblaban los corredores del Templo, pero misteriosamente algunos mostraban laceraciones hechas por un sable de luz. Obi-Wan, desencriptó el mensaje y lo modificó para que los Jedi se alejen de Coruscant. Fue entonces que Kenobi se enfrentó a la terrible realidad, cuando revisó los archivos holográficos del ataque al Templo y vió que Anakin Skywalker era el causante de tal destrucción. Este había sucumbido al lado oscuro, el Canciller era Darth Sidious, el tan buscado Sith; y Skywalker ya no era más Anakin, ahora era el nuevo aprendiz del Sith, Darth Vader.

Kenobi fue entonces a visitar a Padmé, para contarle acerca del horrible crimen de su esposo y determinar el paradero de Anakin para confrontarlo. Padmé entró en crisis y no le divulgó el paradero de Skywalker a Kenobi, sabiéndolo. Ella sabía que la misión de Kenobi era detener a Anakin, aunque tuviera que matarlo si era necesario. Queriendo proteger al padre de sus hijos y al hombre que amaba, Padmé abandonó Coruscant para buscar a Anakin. Lo que no se dio cuenta fue que Kenobi se ocultó en la nave de la Senadora, la cual se dirigía a Mustafar.

Obi-Wan se enfrenta a Anakin
Obi-Wan se enfrenta a Anakin

Cuando llegaron a Mustafar, Kenobi de pronto emergió de la nave de Padmé, mientras Anakin discutía con ella. Padmé estaba desconcertada por la transformación de Anakin. Ella le pidió que retorne del lado oscuro, pero cuando Anakin vió descender a Obi-Wan, se descontroló. Anakin acusó a Padmé de traicionarlo y utilizó la Fuerza para estrangularla. Kenobi pudo ser testigo del mal en Anakin, y sin remedio tuvo que enfrentarse en un duelo contra su aprendiz.

El duelo de sables se convirtió en legendario. Dos increíbles guerreros se enfrentaron en una encarnizada lucha, a través de las instalaciones industriales de Mustafar y siempre envueltos bajo el entorno de lava volcánica propio del planeta. Una cruenta batalla se desarrolló, obligando a los dos a mostrar lo mejor de cada uno, haciendo exhibiciones de fuerza, manejo de sable de luz, agilidad y dominio de la Fuerza. Obi-Wan finalmente logró ubicarse en tierra firme, luego de que entablaran un duelo sobre los ríos de lava de Mustafar. Kenobi le advirtió a Vader que no se acerque, que tenía ventaja sobre el por estar en tierra firme, mientras que el Sith se encontraba aún sobre la lava. Pero la arrogancia del joven pudo más y saltó hacia Obi-Wan en un intento de atacarlo y alcanzar tierra firme. La reacción de Kenobi fue fulminante para Vader. Este cortó las piernas y un brazo con un simple corte. El cuerpo de Skywalker rodó sobre las brasas incandescentes a orillas del río de lava y se incineró. Sus últimas palabras solo expresaban odio hacia su antiguo maestro. Kenobi recogió el sable de luz de su virtual enemigo y se fue. El Jedi dejó el cuerpo de Skywalker a merced de su suerte, quizás si Palpatine no hubiese llegado a tiempo; este hubiese muerto.

Luke es entregado por Obi-Wan a los Lars
Luke es entregado por Obi-Wan a los Lars

Cuando Kenobi regresó a bordo de la nave de Padmé, ella estaba agonizando, pero la vida de los niños que llevaba en su vientre aún brillaba fuerte a través de la Fuerza. Entonces se dirigieron al más próximo refugio, una colonia minera de asteroides, llamada Polis Massa. Los médicos alienígenas trataron de salvar la vida de la senadora, pero no se pudo. Antes de morir engendró gemelos a los que ella misma llamó: Luke y Leia.

Eran Yoda, Bail y Obi-Wan los únicos que decidirían el destino de los niños. Ellos acordaron que el Emperador nunca debería saber de que Anakin tuvo hijos, porque esto representaría un gran peligro. Obi-Wan propuso ocultar a los niños, de manera que los Señores Oscuros no pudieran detectar su paradero. El tomó al niño, Luke y lo llevó para que viva con Owen y Beru Lars, unos granjeros de Tatooine. La niña, Leia fue tomada por el Virrey Bail Organa y llevada a Alderaan, como su hija.

Cumpliendo con su destino

Cuando comenzó la Purga Jedi a través de la galaxia, por parte del emergente Imperio, Obi-Wan se ocultó en Tatooine. Ahí permanecería por décadas, adoptando el nombre de Ben. Los locales se referían a el como un “viejo loco ermitaño” y le dieron al excéntrico viejo el disfraz perfecto para ocultarse de los Imperiales. Durante este tiempo, Kenobi invirtió su tiempo aprendiendo a comunicarse a través de la Fuerza. A través de la meditación, hizo contacto con el espíritu de Qui-Gon Jinn. Su antiguo Maestro había descubierto el secreto de la inmortalidad, una manera de preservar su identidad en el desconocido mundo de la Fuerza. Obi-Wan entrenó por años hasta que llegó a aprender esta habilidad. Para subsistir en este planeta, este se dedicó a fabricar y reparar dispositivos electrónicos, los cuales los cambiaba o vendía por comida (sus clientes frecuentes eran los Jawas).

Luke decide ir con Obi-Wan a Alderaan
Luke decide ir con Obi-Wan a Alderaan

Años más tarde, durante el desarrollo de la Guerra Civil Galáctica, la ahora Princesa, Leia Organa mantenía ocultos los planos del arma más diabólica del Imperio, la Estrella de la Muerte. La Princesa era un importante miembro de la Rebelión, que esperaba acabar con el Imperio y terminar con el régimen de terror impuesto por Palpatine y sus lacayos. La misión de Leia, era la de hacer contacto con Obi-Wan Kenobi, y llevar a Kenobi y a los planos de la Estrella a su padre adoptivo que se encontraba en Alderaan. Pero Leia no contaba con la intervención de los Imperiales; los agentes capturaron su nave y ella se vió impedida de completar su misión. En su lugar, colocó los planos en la memoria de una unidad R2 y la envió a Tatooine a buscar al Jedi.

El droide R2-D2 y su compañero C-3PO luego de aterrizar en la superficie de Tatooine, fueron capturados por unos Jawas, quienes, coincidentemente, los vendieron a Owen Lars. R2-D2 estaba empeñado en cumplir su misión de entregar los planos a Kenobi, por lo que dejó el hogar de los Lars, en busca del anciano. Cuando Luke Skywalker, sobrino de los nuevos dueños del robot, salió a su búsqueda; tras un ataque de los Tusken, se encontró cara a cara con quien lo trajo al planeta. Obi-Wan le explicó a Luke acerca de su padre, pero a pesar de esto el Jedi no le reveló que su padre se había pasado al lado oscuro y era Vader. Kenobi le contó que Anakin Skywalker era un impresionante piloto, un gran guerrero y un buen amigo. Obi-Wan atribuyó la muerte de Anakin a un pupilo suyo, Darth Vader, quien traicionó y asesinó a Anakin. Bueno, desde cierto punto de vista esto era cierto. Obi-Wan, también le brindó un regalo de su padre a Luke: el sable de luz azul de Anakin. Esto marcaría el inicio de Luke en el camino de los Jedi.

Al regresar a su hogar, Luke encontró que los Imperiales habían atacado su casa y asesinado a sus tíos. Ahora nada lo ligaba a Tatooine y su destino estaba al lado de Kenobi. Obi-Wan trató de entrenar a Luke lo más que pudo, durante el corto tiempo que estuvieron juntos. El Jedi sabía que si hubiesen estado en los tiempos antiguos, hubiese sido imposible entrenar al muchacho, tenía demasiada edad para hacerlo. A pesar de esto, Kenobi encontró la chance para redimirse de su ex pupilo a través de Luke.

Obi-Wan muere a manos de Vader
Obi-Wan muere a manos de Vader

Habiendo tomado la misión de rescatar a la Princesa Leia de las garras del Imperio, Obi-Wan y Luke tomaron los servicios de Han Solo, el piloto y propietario del Halcón Milenario, para que los lleve hasta Alderaan. Durante el viaje, Kenobi comenzó a entrenar a Luke en el manejo del sable de luz. La sesión fue cortada cuando el Halcón emergió desde el hiperespacio, para encontrar a Alderaan destruido por la Estrella de la Muerte.

El transporte fue capturado por el rayo de tracción de la Estrella de la Muerte y fue llevada hasta el interior de esta. Una vez a bordo, la misión de Kenobi fue la de desconectar la terminal del rayo de tracción, que permitiría a los héroes escapar de la estación de batalla. Kenobi, muy sigiloso, se desplazó a través de los corredores de la Estrella. A través de su manejo de la Fuerza, se mantuvo oculto de los stormtroopers y oficiales imperiales a bordo. Este despliegue de Fuerza solo sirvió para captar la atención del tenebroso Darth Vader quien se encontraba a bordo. El Señor Oscuro confrontó a Kenobi justo cuando el Jedi regresaba al Halcón. Después de décadas de esperar, Vader finalmente se podría enfrentar al hombre que lo obligó a mantener esa apariencia física. Sacrificándose como una táctica de distracción para ayudar a los otros (ya con la Princesa Leia rescatada) a escapar, Kenobi dejó que Vader lo acabara. El Señor Oscuro, atravesó a Kenobi con su sable de luz y Kenobi instantáneamente se hizo uno con la Fuerza. Este se llevó su cuerpo al más allá, solamente dejó ropas y su sable de luz; y permitió a sus acompañantes a escapar.

Obi-Wan le dice a Luke que vaya al sistema Dagobah
Obi-Wan le dice a Luke que vaya al sistema Dagobah

La muerte de Kenobi solamente fortaleció a Luke, haciéndolo resolver que su camino era el de servir a la Rebelión y a entregarse a los caminos de la Fuerza. En tiempos difíciles siempre la voz de Kenobi acompañó a Luke ofreciéndole consejos. Luego, la forma espectral de Obi-Wan se le aparecería a Luke. Una vez que Kenobi se hizo uno con la Fuerza, pudo mantener su identidad y visitar ocasionalmente a Luke. Una de las visitas más poderosas fue cuando Luke tuvo su primer duelo de sables de luz con Darth Vader, en el planeta Mimban. Luke no tenía las habilidades suficientes como para enfrentarse al Señor Oscuro, pero con la ayuda del espíritu de Obi-Wan, Luke fue capaz de incapacitar temporalmente a Vader, lo que le permitió escapar.

El fantasma le advertía a Luke que debía dirigirse a Dagobah en donde completaría su entrenamiento bajo la guía de Yoda, lo que hizo el joven. Pero por esas cosas del destino, Luke se enfrentaría nuevamente a Vader, donde perdería una mano y su sable de luz. Fue entonces que este retornó a Tatooine, a la casa de Obi-Wan en donde construyó un sable nuevo, gracias a las indicaciones que encontró en ese lugar. Kenobi, mantuvo información acerca de los Jedi oculta, un tesoro al que Luke accedió y además encontró un detallado jornal con instrucciones para Luke, sobre el camino Jedi que había optado tomar.

Yoda, Obi-Wan y Anakin se le aparecen a Luke en Endor
Yoda, Obi-Wan y Anakin se le aparecen a Luke en Endor

Después, Kenobi se le aparecería nuevamente a Skywalker para revelarle la verdad acerca de su linaje. A pesar de que Kenobi creía que solo la muerte de Anakin y la del Emperador, derrotarían finalmente al Lado Oscuro, Luke aún creía que había bondad en su padre. Las ideas de Luke eran ciertas, finalmente logró la redención de Anakin, pero a un alto costo. Anakin sufrió un grave daño en la batalla final cuando mató al Emperador, las cuales le ocasionaron la muerte, pero habiendo retornado al Lado de la Luz. La forma espectral de Anakin, acompañó a Kenobi y a Yoda durante la celebración de los Rebeldes cuando derrotaron al Imperio.

Cinco años después de la Batalla de Endor, Kenobi comenzó a perder su habilidad de retener su identidad en la Fuerza. Este se le apareció a Luke en Coruscant, para anunciarle su definitiva partida. A pesar de que Luke pensaba ser el último de los Jedi, Kenobi le acotó que no lo sería, solo sería el primero entre los nuevos.