Q’Anilia

  • Afiliación:Orden Jedi, Convenio Jedi
  • Origen:Alpheridies
  • Especie / Genero:Miraluka / Femenino
  • Altura:- desconocida -
  • Armas:Sable de Luz
  • Transporte:- desconocido -
  • Apariciones:Universo Expandido

Q’Anilia era una Maestra Jedi Miraluka durante el tiempo de la Antigua República. Luego de descubrirla en el Culu Memorial Center, se puso bajo el tutelaje de Krynda Draay en el año 3993 ABY y permaneció con ella por al menos una década. Fue durante este tiempo que ella se convirtió en una Consular Jedi y miembro activo del Círculo de Videntes del Convenio Jedi. Ella era una cercana asociada y compañera del Maestro Jedi Lucien Draay, hijo de su maestra.

Una de los grandes videntes del Convenio, Q’Anilia era considerablemente respetada por Lucien debido a sus habilidades. Dado el hecho de que era una Miraluka, Lucien la encontró poderosa y le impartió sus pensamientos acerca de la Fuerza y de los caminos de la Orden Jedi. Ella también era muy sensible a la Fuerza y era capaz de detectar cambios en la Fuerza antes que los otros Maestros en Taris. Ella era una Maestra quien inicialmente sintió el potencial del Lado Oscuro en uno de sus padawans, casi colapsando luego de que Alek advirtió a Zayne Carrick que “algunas veces tienes que entrar al lado oscuro para salvar la luz” . Hay cierta evidencia de que ella era capaz de sentir puntos de ruptura (1) en una manera similar a la cual lo haría posteriormente el maestro Mace Windu.

Entrenando combate con Lucien
Entrenando combate con Lucien

Q’Anilia fue asignada a la Torre Jedi de Taris en el año 3964 ABY, cuando una terrible profecía afectaría el destino del planeta. Todos los Maestros de la Torre eran Consulares (ella, junto con Raana Tey, Feln y Xamar), a excepción de Lucien; por ende tenían habilidades como videntes. Se realizaba una prueba de sobrevivencia para sus Padawans, en la Luna Rogue del sistema Taris, un lugar en donde la Fuerza fluía de manera libre y en donde los Maestros permanecerían a solas por un buen tiempo mientras sus aprendices encontraban el camino de vuelta hacia ellos. Entonces los cuatro consulares entraron en meditación. Es entonces que en una visión observaron la destrucción de la Academia de Taris y la ocupación de Taris de parte de los Mandalorianos y los Sith. Q’Anilia observó el Templo Jedi de Coruscant en ruinas, con Jedi muertos por todos lados. Cada maestro tuvo una visión de destrucción, y en todos los casos los Maestros observaron a un Sith ataviado de una armadura roja y armado de un sable de luz rojo como responsable de sus propias muertes. Así pues llegaron a la conclusión de que la figura de la armadura roja era uno de sus padawans, quienes justamente en ese momento se encontraban vestidos de tal forma. Fue entonces que acordaron asesinarlos, a lo que Q’Anilia dio su consentimiento.

Junto a los otros videntes
Junto a los otros videntes

Encubriendo la masacre como una ceremonia de nombramiento como Caballeros Jedi para Padawans, Q’Anilia fue una de los cinco maestros implicados en la Masacre Padawan de Taris.

Q’Anilia tenía una gran sensibilidad emocional y se mostró abiertamente dolida acerca del hecho de asesinar a sus propios Padawans. Sus remordimientos la traicionaban a partir del hecho que le tenía un gran aprecio a su Padawan Shad Jelavan, aún así ella era conciente de que debía apartar sus sentimientos de lado y actuar en pos de lo pactado por el Convenio. Así pues los Maestros actuaron para que instantes después un desconcertado Zayne Carrick a quien inculparían del acto, saldría huyendo de los asesinos por las calles de Taris.

A pesar de ser una poderosa Consular, sus habilidades no eran infalibles. Ella guió a los Maestros Jedi Tarisianos por la Ciudad Baja durante la búsqueda de Zayne Carrick, cuando tuvieron que luchar contra hordas de rakghouls. Ella también probó que no era capaz de sentir la presencia del aliado de Carrick, Marn “Gryph” Hierogryph. Ella se sentía segura de que Gryph traicionaría finalmente a Zayne para entregarlo a sus captores.

Ella estuvo presente en el intento de arresto a Zayne y Gryph en la ensambladora de chatarra en donde ambos escaparon fuera de Taris junto a Camper y Jarael. Durante la época de la Batalla de Vanquo, ella se encontraba en Coruscant junto a los otros Maestros de Taris, mientras se mostraba un poco molesta por el hecho de que su maestra Krynda Draay no se reuniese con ella.

Durante el ataque a Serroco
Durante el ataque a Serroco

Durante la Batalla de Serroco, Q’Anilia se encontraba en unas cuevas de hielo en un planeta desconocido. Cuando los Mandalorianos hicieron caer misiles nucleares sobre la superficie de Serroco, Q’Anilia inmediatamente sintió el impacto de cientos de muertes a través de la Fuerza; por lo que finalmente concluyó que su visión de destrucción se volvía cierta. Más adelante, ella y Lucien sintieron la muerte de Raana Tey a través de la Fuerza. La preocupación de Q’Anilia estaba centrada en que ahora Zayne podía conocer acerca de la fundadora del Convenio, esta organización secreta, que se encontraba tras la muerte de los padawans; quien no era otra más que su maestra Krynda.

Aproximadamente un mes más tarde a la muerte de Raana Tey, Q’Anilia participaría de una ceremonia en memoria de la Jedi caída. Durante la ceremonia los tres miembros videntes restantes (ella, junto con Feln y Xamar) tendrían una visión acerca de un misterioso artefacto conocido como el Talismán Muur. En la visión se veía junto a sus compañeros luchando contra hordas de rakghouls los cuales al parecer estaban controlados por dos misteriosas figuras (que aparentemente eran Siths).

Lucien la interrumpe la visión del Talismán Muur
Lucien la interrumpe la visión del Talismán Muur

En la visión también lograron ver a Zayne Carrick y otras figuras importantes del futuro de la Orden como Darth Vader, Luke Skywalker y Cade Skywalker, a quienes obviamente no reconoció. Una profecía de destrucción que se desarrollaría a través del tiempo era lo que presagiaba esta visión, siendo la clave de todo ese talismán. La visión sería interrumpida por Lucien Draay quien haría reaccionar a Q’Anilia del trance.

Con esta información, acerca del talismán Muur, los miembros restantes del Convenio se disponían a buscar el artefacto pero era imposible para ellos ya que a causa del fracaso en la persecución a Carrick, estos habían sido asignados a planetas separados. Tras una conversación acordaron entonces encargar a los agentes sombra del Convenio realizar la tarea.

Notas:

  1. El punto de ruptura era un complejo fenómeno de la Fuerza, perceptible solo por un desconocido talento innato, inmerso en una concentración de parte de un usuario de la Fuerza. Los puntos de ruptura eran de por si, el momento en los cuales el destino podía ser afectado con una simple acción. Son pocos los conocidos a través de la historia, con este talento.