Rancor

  • Origen:Probablemente Dathomir
  • Alimentación:Carnívoro
  • Dimensión promedio:5 a 10 m. altura
  • Apariciones:Episodio VI, UE

Parte crustáceo y parte arácnido, el rancor era una terrible criatura que pudimos observar oculto en las sombras bajo el salón principal de Jabba el Hutt en el Episodio VI. Se le considera una criatura reptomamal. Una abominable masa de músculos de cinco metros de altura, dotada con desproporcionados y largos brazos para capturar a sus presas. Contaba con afiladísimo dientes que le daban un poder destructivo a su mandíbula. Su piel era tan gruesa que la bestia podía soportar disparos blaster sin ningún problema. A pesar de su aterradora apariencia y su apariencia de cangrejo, muchas de las variedades de Rancors generalmente le desagradan el agua.

El poderoso Rancor

Los rancor son extrañas criaturas, que se consiguen en alejados mundos como Dathomir y el Sistema Ottethan. Los especímenes de Dathomir son mucho más fuertes e inteligentes que otros. Los rancors son inherentemente benignos; y han sido domesticados por las Brujas de Dathomir, que los utilizan como animales de monta; de manera que solo un dotado de poder en la Fuerza podría tener la esperanza de dominar al Rancor. Estos eran fácilmente entrenados para realizar un número de tareas, incluyendo escalar y llevar jinetes.

La mascota de Jabba

Sin embargo, el rancor que le pertenecía a Jabba el Hutt tenía una conducta más agresiva. A través de diferentes medios, el ganster había fomentado su ferocidad para divertirse viéndo a las víctimas de su mascota. Nadie sabe en realidad de donde vino, considerando que el mismo Jabba mantenía en secreto esa información; aunque hay algunas posibles leyendas. El planeta Dathomir estuvo en una estricta cuarentena que previno la salida de cualquier forma viviente del planeta. El Rancor fue descubierto en una nave especial que se había estrellado en terrenos de Tatooine. La nave pertenecía al Capitan Grizzid, un comerciente notorio que había tratado con Jabba en el pasado. Los Jawas informaron a uno de los tenientes de Jabba, Bido Kwerve, de que un lugar salvaje en donde estaba confinado un mortal depredador. Intrigado y tratando de obtener el favor del Hutt, Kwerve organizó una inspección al lugar.

Kwerve y sus colegas Gamorreanos, encontraron el lugar y después de mucho derramamiento de sangre, lograron incapacitar a la criatura. Bib Fortuna, el principal rival de Kwerve, llegó al lugar demandando saber que era lo que pasaba. Tres días después Fortuna y Kwerve presentaron al Rancor como regalo a Jabba. Fortuna fue promovido como teniente en jefe de todas las operaciones de Jabba, mientras que Kwerve fue hornado en ser la primera comida del Rancor en el Palacio de Jabba. Jabba, encargó el cuidado del Rancor al Corelliano llamado Malakili, quien quería a la bestia como su mascota.

El rancor de Jabba muere por acción de Luke
El rancor de Jabba muere por acción de Luke

El Rancor tenía un doble propósito, aparte de ser la mascota de Jabba, también era el que eliminaba músicos, sirvientes o cualquiera que molestara al Hutt. Con el grito de “Boska”, Jabba, activaba una compuerta secreta ubicada en el piso frente a su trono. La víctima caía en el cuarto subterráneo, en donde el Rancor la devoraba para el beneplácito de Jabba y de su depravada audiencia.

Luke Skywalker revirtió esa situación cuando cayó en la morada del Rancor, cuando Jabba lo hizo caer ahí desarmado. Los trucos mentales del Jedi no surtieron efecto en él, al estar movido por el hambre y la ira. Sin embargo, pudo escapar de las garras de la bestia y matarla. Cuando el Rencor se paró bajo la puerta de retención, Luke con un cráneo de una anterior víctima activó el mecanismo de control. La puerta con puntas metálicas se clavó en el cuello del Rancor, acabando con la mascota de Jabba.