Riyo Chuchi

  • Afiliación:República Galáctica
  • Origen:Pantora
  • Especie / Género: Pantorana / Femenino
  • Altura 1.65 m
  • Transporte:Nave senatorial
  • Apariciones:The Clone Wars

La pequeña Riyo Chuchi, era la delegada de la luna de Pantora en el Senado Galáctico. De caracter suave, era una idealista servidora de su gente, Chuchi siempre buscaba encontrar una salida diplomática a los problemas; a diferencia del Presidente Chi Cho, monarca de los Pantoranos, quien siempre imponía su voluntad por sobre el juicio de Chuchi.

La entonces sumisa senadora
La entonces sumisa senadora

Con el estallido de las Guerras Clónicas, los Pantoranos, requirieron protección en contra de los Separatistas, por lo que se estableció la Estación Glid, en Orto Plutonia, que era parte del protectorado de la Asamblea Pantorana. Pero un problema se sucitaría, cuando se perdió contacto con las tropas apostadas en el planeta. los Pantoranos no se dieron cuenta que ya tenía una población nativa.

El paranoico mandatario de Pantora asumió que los Separatistas habían perpetuado la masacre y que planeaban atacar posteriormente Pantora. Así pues, se unió a la misión Jedi asignada para investigar los extraños hechos sucedidos en Orto Plutonia. Así pues Cho, llevó consigo a su representante en el Senado, Riyo Chuchi, quien debido a su investidura podía ejercer cierta influencia sobre los Jedi. A pesar de que Cuchi era joven e inexperimentada, ella difería mucho con el pensamiento del Presidente Cho, quien su afán proteccionista lo estaba haciendo discernir equivocadamente.

Cuando llegaron a la estación y vieron los restos de la masacre, Cho acusó inmediatamente a los Separatistas. Sin embargo, Chuchi no estaba muy segura, ya que no habían marcas de blasters ni restos de droides destruidos, que serían señales naturales de una batalla. De descubrirse que los Separatistas no estaban involucrados, podría haber una solución diplomática con los perpetuadores. Pero su parecer fue ignorado de pleno por el obstinado mandatario, quien estaba seguro que la eliminación del enemigo era la única solución posible.

Riyo recibe luz verde para llegar a acuerdo con los Talz
Riyo recibe luz verde para llegar a acuerdo con los Talz

Posteriormente, los Jedi Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker informaron de su contacto con la tribu de Talz al presidente Cho, quien estaba convencido de que su presencia no merecía reconocerlos como soberanos y que Pantora tenía posesión sobre el planeta. Chuchi respondió afirmando que de haber formas de vida inteligentes, le correspondía al Senado decidir concederles jurisdicción. Pero Cho reafirmó su posición aludiendo que no eran más que animales salvajes y brutales. Chuchi intentó defender la posición como embajadores de los Jedi, dado que ellos entablaron contacto; pero fue tomada como afrenta a su mandatario.

Así pues, Riyo Chuchi, Cho y los Jedi asistieron a una reunión con el líder de los Talz, Thi-Sen con el fin de llegar a un acuerdo. Riyo intentó pedir representar a Pantora en la reunión para evitar una confrontación; pero el déspota Cho se negó completamente. Así pues, sin otra salida el testarudo Cho le declaró la guerra a los Talz. Para colmo, al declarar ese asunto como interno, los Jedi no podían influenciar.

Chuchi logra un acuerdo de paz
Chuchi logra un acuerdo de paz

Obi-Wan y Anakin, sabiendo que un ataque preventivo era ilegal, buscaron consultar a Chuchi; pero al convertirse en un asunto interno de Pantora, era poco lo que podían hacer. Para poder solicitar la intervención del Consejo Jedi sin requerir la autorización del presidente, Chuchi debía contactar a la Asamblea Pantorana. Así pues, volvieron a las naves para poder transmitir al portavoz de la Asamblea y le informó de la forma de proceder de Cho. Entonces, Chuchi recibió la autoridad necesaria para negociar la paz con los Talz.

Mientras tanto, los Pantoranos y los Talz ya se habían enfrascado en un enfrentamiento. Los Jedi y la Senadora, junto a un destacamento de clones, se dirigieron en las naves cañoneras hasta la zona de conflicto. Mucha sangre se derramó de parte de ambos bandos, pero la oportuna llegada de Chuchi, hizo que la última resistencia de clones sobreviviese. Haciendo un alto a las hostilidades, Chuchi se acercó al moribundo Cho, quien le pidió vengar su muerte y destruir a los Talz. Sin embargo, Riyo estaba allí para detener la locura.

Valientemente se dirigió hasta el jefe Thi-Sen clavando una lanza en la nieve y colocando en ella el casco del fallecido mandatario. Entonces, a través de C-3PO, le comunicó su intención de continuar viviendo para hacer lo mejor para su gente como ofrecimiento para un tratado de paz. Thi-Sen aceptó y así se reconoció la soberanía de los Talz sobre el planeta como seres libres e iguales. Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker quedaron impresionados por la integridad y valentía de la Pantorana. A pesar de su juventud, ella había logrado acabar con la insensatez. Los Jedi desearon que ella siguiese en el cargo mostrando aquellas cualidades que la convertirían en una gran lideresa: no sólo lograr la paz, sino luchar por mantenerla.