Shahan Alama

  • Afiliación:- ninguna -
  • Origen:Sriluur
  • Especie / Genero:Weequay / Masculino
  • Armas:Pistola Blaster, Rifle Blaster
  • Transporte:Nave espacial Weequay Clase-Flarestar
  • Apariciones:The Clone Wars

Las Guerras clónicas trajeron consigo una oleada de muerte y destrucción para los bandos en contienda, sin embargo muchos como vendedores de armas, traficantes o caza-recompensas se vieron beneficiados ya que su demanda era mayor. Es conocido que el bando separatista comenzó a hacer uso de estos cazadores, para tratar asuntos específicos. Shahan Alama fue un caza-recompensas weequay que trabajó para los separatistas durante las Guerras Clónicas en lo que se conoció como la Crisis de Rehenes en el Senado Galáctico. Sigiloso, calculador y testarudo, Alama poseía un brazo cibernético el cual no era impedimento alguno para sus tareas de cazador.

Entrando al equipo de Bane

Cursaba el año 22 ABY, cuando el afamado cazador conocido como Cad Bane, fue contratado para liberar a Ziro el Hutt de su aprisionamiento en Coruscant. A pesar de sus habilidades, Bane no podía realizar el trabajo solo, para lo que reclutó a un grupo de mercenarios que formarían parte de su eventual equipo. Shahan solía trabajar en solitario, sin embargo la oferta de Bane era muy atractiva. Fue entonces que Alama se dirigió a Keyorin donde una prueba le esperaba.

Bane había hecho que el caza-recompensas conocido como Davtokk, fuese hacia aquel lugar, sabiendo que lo iba a traicionar. Davtokk se convirtió entonces en la presa perfecta para servir de prueba al nuevo equipo de Cad. Efectivamente el cazador intentó traicionar a Bane y tomar la gran recompensa puesta sobre su cabeza, sin embargo este sería emboscado por Robonino un técnico en explosivos, Alama y la francotiradora Aurra Sing. Complacido con el proceder de su nuevo equipo, Bane fue quien terminó con Davtokk. El equipo estaba listo, ahora deberían dirigirse hasta la capital galáctica a rescatar a Ziro. El plan era el de capturar a varios senadores dentro del mismo Senado Galáctico y forzar al Canciller Supremo Palpatine a que firmase un indulto para el Hutt. Listos y armados el equipo de caza-recompensas iniciaría su plan.

La Crisis de los Rehenes

La llegada al edificio del Senado
La llegada al edificio del Senado

Los cazadores llegarían a las inmediaciones del Senado y se dividirían en dos grupos. El primero, sería la fuerza de choque formada por Bane, Alama, unos droides comando y un IG-86. Estos se enfrentaron abiertamente a un grupo de Comandos Senatoriales que vigilaban el acceso al edificio. Hábilmente los guardianes cayeron uno a uno, con el apoyo de la francotiradora Sing quien desde una torre colindante eliminó a varios de ellos. Con el campo libre, Sing y Robonino llegarían a bordo de un aero-deslizador.

Los droides comandos, ataviados de los uniformes de la Guardia Senatorial se quedarían a vigilar la entrada mientras que los demás se internarían en el edificio. Tras liquidar a un grupo numerosos de guardias, todos se dirigieron al cuarto de control de poder, donde Robonino haría su trabajo. Alama y el resto se dirigirían hacia el ala este donde un grupo de senadores se reunía.

El pistolero Alama amenaza a los Senadores
El pistolero Alama amenaza a los Senadores

Los cazadores llegaron al salón donde los senadores discutían rodeándolos y apuntándolos con sus armas. Dentro de este grupo de senadores se encontraba Padmé Amidala, Bail Organa y la senadora de Pantora Riyo Chuchi, entre otros. La primera fase estaba lista, los inofensivos senadores eran ahora sus rehenes. Fue entonces que Cad Bane se comunicaría con el Canciller Palpatine para negociar el trato para liberar a Ziro. Cuando Palpatine se rehusaba, Robonino apagó la fuente de poder del Senado, atrapando a Palpatine y al senador Orn Free Taa en la Oficina del Canciller. Incomunicado y sin ayuda de su ejército ni de los Jedi, Palpatine debía de tomar una decisión.

Coincidentemente el Caballero Jedi Anakin Skywaker, se encontraba en el edificio del Senado, tras una visita secreta a su esposa Padmé Amidala previa a la crisis desatada. Desde uno de los balcones que rodeaban al atrio donde se encontraban los senadores y sus captores, Anakin observaba los eventos (carente de su sable de luz, que había entregado a Padmé). El astuto Bane se daría cuenta de la presencia del Jedi y comenzaría a dispararle, sin embargo el Jedi lograría ocultarse. Cad Bane enviaría a Shahan Alama y a un droide IG a capturar a Anakin.

Alama busca a Skywalker
Alama busca a Skywalker

Skywalker conciente de su inferioridad numérica y de la peligrosidad de los cazadores, se ocultó en los oscuros salones colindantes intentando encontrar un dispositivo para comunicarse con Palpatine. Alama y el droide buscaron entre los salones sin éxito aparente, ya que el Jedi utilizaría un truco mental en el weequay para hacerlo dirigirse hacia otro nivel. Alama se separaría del droide por un momento para extender su margen de búsqueda. Anakin aprovecharía el momento para atacar al droide y liquidarlo en un combate mano a mano. Alama oiría ruidos extraños y se dirigiría al lugar donde ambos se enfrentaban, sin embargo llegaría demasiado tarde, el IG estaba acabado y Anakin había desaparecido.

Sin embargo, el acucioso Alama, tras examinar las partes del droide, se daría cuenta que el Jedi no contaba con su sable de luz lo que equiparaba sus fuerzas en gran porcentaje. Inmediatamente Shahan le reportaría ello a Cad Bane y reiniciaría la búsqueda del Jedi pero esta vez junto a Aurra Sing. Ambos pillarían a Skywalker pugnando por entrar al cuarto de control de poder. Los cazadores arremeterían contra el Jedi, quien utilizando la Fuerza lograría arrebatarle su arma a Shahan antes que este pudiese dispararle. Astutamente Alama se agacharía para que Sing de un solo disparó inhabilitara el bláster de Alama en las manos de Skywalker. En un veloz movimiento el pequeño Robonino atacaría al Jedi por la retaguardia despidiendo una ráfaga de electricidad que lo dejaría inconsciente. Los cazadores atarían a Anakin y lo llevarían ante su líder Bane.

La salida triunfal del Senado
La salida triunfal del Senado

El indulto se daría y Ziro sería liberado y llevado hasta las puertas del Senado. La fase final del plan se pondría en marcha, el escape. Bane y su equipo colocarían una serie de detectores láser alrededor de los senadores. Si estos intentaban escapar, una serie de explosivos se activarían inmediatamente acabando con sus vidas. Cad Bane aparte tendría un detonador consigo, el cual representaría su carta de salida libre. A pesar de la presencia de las tropas clones en las afueras, estos fueron conminados por el mismo Palpatine para que no le hiciesen nada a los cazadores. Los cazadores abandonarían el edificio sin problema alguno. La misión resultaría todo un éxito.

 

La mala racha de Alama

 

La misión se había completado y era hora de repartir las ganancias. Shahan Alama respetaba pero no confiaba para nada en Bane. Así que cuando Cad Bane les ordenó que se dirigiesen a los Territorios del Borde Exterior antes de ser capturados por el ejército clon de la República, Alama expresó su disconformidad. El weequay no estaba de acuerdo en que Bane sea quien repartiese la recompensa por Ziro. A pesar de ello, el peligroso Bane no se dejaría intimidar dejando en claro que el era quien culminaría con la última parte de la misión.

Shahan Alama resignado abordaría su nave weequay clase Flarestar para dirigirse lejos de Coruscant. Fue entonces que en las inmediaciones del planeta Florrum, se cruzaría con las fuerzas de la Confederación de Sistemas Independientes. El neimoidiano a cargo de la flota, creyendo que Alama era un pirata ordenó que abriesen fuego contra su nave, derribándola. La nave cayó en picada hacia la superficie de Florrum. Para mala suerte de Shahan, las fuerzas de la República ubicadas en el sector, terminaron de derribar la nave del weequay haciéndola que se estrelle en las desértica superficie. Un maltrecho Alama abandonaría su nave. En el camino se encontraría con el pirata weequay Hondo Ohnaka, líder de una banda de piratas quien lo acogería. Ohnaka no era tonto, Alama era una valiosa presa tanto para la República como para los separatistas liderados por el ex prisionero de Ohnaka, el Conde Dooku.