Sora Bulq

  • Afiliación:Orden Jedi, Acólitos del Lado Oscuro, CIS
  • Origen:Sriluur
  • Especie / Genero:Weequay / Masculino
  • Altura:- desconocida -
  • Armas:Sable de Luz, Shoto
  • Transporte:- desconocido -
  • Apariciones:Episodio II

Sora Bulq era un Maestro Jedi Weequay, descendiente de la familia Bulq de Ruul. Reconocido dentro de la Orden Jedi por sus habilidades con el sable de luz, sobreviviente de la batalla de Geonosis; Bulq, un gran duelista, era maestro en todas las formas de combate conocidas, siendo uno de los más importantes instructores en las formas de combate. Bulq luego desertaría la Orden para convertirse en uno de los peones de Dooku y pieza clave de la Confederación de Sistemas Independientes durante las Guerras Clónicas. Uno de los pocos usuarios de la forma de combate conocida como Vaapad, Bulq caería a manos de los compañeros a los que alguna vez traicionó.

El Jedi Bulq

Sora Bulq provino de una acomodada familia de Weequays, que poseía propiedades en Ruul, una luna del planeta natal de los Weequay llamado Sriluur. Bulq pasó sus primeros días entre Ruul y Sriluur, antes de ser detectado como un sensitivo a la Fuerza por la Orden Jedi. Bulq era un ser observador y con tendencias filosóficas muy marcadas. El Gran Maestro Yoda, conversaba frecuentemente con Bulq, considerándolo emocionalmente equilibrado y poderoso en la Fuerza, para su corta edad.

Bulq, así pues ascendió entre los rangos de la Orden Jedi, convirtiéndose en un Maestro Jedi. Este era excepcionalmente talentoso con el sable de luz, desarrollando habilidades que lo colocaron entre los Jedi más hábiles de la historia. Esto hizo que Mace Windu lo observara de más cerca. Bulq desarrolló maestría total en todas las formas de combate de sable de luz conocidas, hasta llegó a practicar técnicas más experimentales y oscuras. Bulq prefería ante todo un duelo clásico de sables de luz. A pesar de esto, el cargaba consigo un shoto (1), con el fin de utilizarlo en el estilo de combate conocido como el Jar’Kai, que requería el uso de dos sables de luz. Bulq se convirtió en un instructor de combate con sables de luz en el Templo Jedi de Coruscant, en donde entrenó a muchos estudiantes con el pasar de los años. Dentro de estos aprendices podemos mencionar a Mira, una Padawan de Bulq, la cual a pesar de las habilidades enseñadas por su maestro, prefería las formas más pasivas.

Las habilidades de Bulq, hicieron que su colega Mace Windu lo mire con buenos ojos, escogiéndolo como compañero para desarrollar y refinar una nueva técnica conocida como el Vaapad, una peligrosa derivación del Juyo. Bulq siempre servía de sparring a Windu, quien probaba y perfeccionaba cada vez más esta forma de combate. Así pues Bulq se convirtió en uno de los pocos usuarios del vaapad, que realmente conocieron esta técnica en toda su extensión. Lo que Windu, no notó, fue que aquella dependencia involuntaria al Vaapad de disfrutar la batalla y caminar en el borde del Lado Oscuro de la Fuerza, causaría un devastador efecto en Sora, quien ya tenía cierta fascinación secreta por descubrir los misterios del Lado Oscuro. Así pues Bulq, comenzó su propio desarrollo del Vaapad, investigando cada vez más acerca del Lado Oscuro y haciendo que su atracción a la oscuridad sea cada vez mayor.

Esto afectó las técnicas de enseñanza de Bulq, pervirtiéndolo paulatinamente. Bulq se encontraba volviendo a entrenar al Jedi Quinlan Vos, en técnicas de duelo, luego que este perdiese la memoria. Bulq mostró a Vos algunos elementos del Vaapad, a pesar de la naturaleza oscura de Vos y que este había jugado con el Lado Oscuro. Bulq nunca le confesó a Vos acerca de los orígenes de estas enseñanzas. Más adelante, Bulq explicaría que esto lo hacía como una prueba para ver si es que Quinlan realmente había abrazado o no el Lado Oscuro. Sin querer, Bulq estaba impartiendole a Quinlan cierto conocimiento, el cual un Jedi común y corriente no debía manejar, pero esto no lo hacía adrede. Debido a su fascinación por el vaapad, Bulq se manejaba inconcientemente bajo los conceptos del Lado Oscuro, aún sin ser un personaje corrupto por aquella fuerza oscura. Todo esto colaboraría para su posterior caída, junto con lo que ocurriría en Geonosis y Bakura.

Geonosis, Bakura y el Lado Oscuro

En el año 22 ABY, el Caballero Jedi Obi-Wan Kenobi fue capturado por el líder Separatista, el Conde Dooku, uno de los más renombrados duelistas de la Orden, mientras Kenobi se encontraba realizando una investigación que lo llevaría hasta el planeta Geonosis. Allí descubriría que Dooku formaba la confederación en pos de atacar la República. Kenobi transmitió esta información hacia el Concilio Jedi antes de ser capturado.

Sora entre los sobrevivientes de la arena
Sora entre los sobrevivientes de la arena

En ese momento, Bulq se encontraba en el Templo Jedi, así pues Bulq fue asignado en el equipo de 200 Jedi de Mace Windu en una misión de rescate. Bulq y su Padawan, Galdos Stouff, se encontraban entre aquellos que lucharon en la arena de Geonosis contra las fuerzas droides de la CSI. Bulq fue uno del círculo de los sobrevivientes, mientras su aprendiz cayó en batalla. Los Jedi que quedaron eran los de mayor élite dentro de los rangos de la Orden. El número de droides era muy superior y Dooku ofreció una opción de rendición a los Jedi, la cual Windu rechazó de plano. En ese momento, la Gran Armada de la República apareció bajo el mando del Maestro Yoda. La nueva armada clon, barrió con los droides de la arena y los Jedi sobrevivientes pudieron salir ilesos. Pero la batalla no había terminado y los Jedi persiguieron a las armadas Separatistas fuera de la arena. Bulq nunca se unió a esta batalla, ya que su nave de evacuación fue derribada, haciendo que casi muera y causando que la Orden presuma su muerte.

De hecho, Bulq sobrevivió y reclutó al Maestro Jedi Tholme, de quien era amigo, para darle persecución al Conde Dooku hasta Bakura, en donde el líder Separatista tenía su base. Ahí, Bulq y Tholme lucharon contra Dooku (2). Bulq no era el rival para el gran Dooku, que Tholme esperaba tener a su lado y el Weequay cayó tras una descarga luminosa de la Fuerza desplegada por el Sith. Inconciente, Bulq fue llevado fuera de la batalla, después que el Conde de Serenno, acabara con Tholme, quien se encontraba ahora bajo una pila de escombros.

Sora Bulq es capturado por Dooku en Bakura
Sora Bulq es capturado por Dooku en Bakura

Bulq, disconforme con las muertes de Geonosis y habiendo perdido su fé en la República luego de años de observar corrupción e intereses personales; fue persuadido por Dooku de que la galaxia solo podía ser regida adecuadamente por los Jedi. Solo ellos tenían la fuerza y la moral para poder gobernar y el Concilio Jedi estaba errado en no reconocer esto. Dooku también notó en Bulq su ira como una poderosa fuente de poder y parte fundamental de su persona, haciéndolo finalmente sucumbir ante el Lado Oscuro y convirtiéndolo en su sirviente. Dooku, luego le permitió a Bulq que regresara con Tholme, quien apenas pudo escapar al ataque del Sith. Bulq le explicó a su amigo que este había escapado de la custodia de Dooku, por lo que aparte de rescatar a Tholme, le devolvió la credibilidad. Bulq luego desaparecería de las filas de la Orden Jedi, con los Jedi considerándolo muerto en los alrededores de Geonosis.

El fallido Cisma de Sora

Tres meses luego de lo acontecido en Geonosis, Bulq reaparecería en Ruul, lugar en donde su familia tenía una propiedad. Tras los horrores de la guerra, muchos Jedi pensaban que luchar en el frente de batalla, no era la forma en los que los guardianes de la paz debían actuar. Así pues, Sora convocó a cuatro líderes disidentes quienes tras una reunión, sentarían una posición definitiva frente a la guerra. A su vez, el grupo deseaba que el Concilio Jedi enviase un representante para argumentar su pensamiento, así pues Mace Windu fue enviado. El Concilio estaba preocupado en que la influencia de Bulq como un reconocido representante de la Orden pudiese influir en el esfuerzo Jedi de la guerra. La separación de la Orden, de aquella gran cantidad de Jedi que representaban aquellos líderes, podría causar un cisma en la Orden.

Más había todo un velo oscuro tras todo esto, cuando Windu llegase a Ruul caería en una trampa. Desconociendo que todo esto era un complot en contra de la Orden, organizado por el Conde Dooku, quien había enviado a su asesina Asajj Ventress, esta asesinaría a los líderes disidentes e inculparía a Windu como responsable indirecto. Así pues Bulq señalaría que la asesina venía a bordo de la nave de Mace, desacreditándolo completamente y causando un cisma entre los Jedi.

Windu llegó a Ruul y se reunió con Sora, e intercambiaron ideas y puntos de vista acerca de la naturaleza de la Guerra y cuan corrupta se había vuelto la República a través de los años. Bulq aseguraba no haber tomado una posición definitiva aún, más este ya estaba corrupto por el Lado Oscuro de la Fuerza.

Windu se encontraría con otros líderes en las inmediaciones del punto de encuentro. Entre ellos K’Kruhk y Sian Jeisel, la padawan Mira y Rhad Tarn. Cuando todos se juntaron, Bulq convocó a la reunión. Durante la reunión Bulq dejó sentado que su posición era firme en contra de la República, pero que se encontraba indeciso acerca de su decisión final. La reunión se interrumpió hasta tomar una decisión final y muchos se fueron a descansar o a meditar.

Durante una supuesta caminata de meditación, Bulq fue víctima de una supuesta emboscada de parte de Ventress, recibiendo una pequeña herida de parte de la Jedi Oscura para darle más credibilidad al asunto. Quizás porque Bulq no se encontraba en real peligro, solo su padawan Mira, fue la que detectó la presencia de Ventress y acudió inmediatamente a la ayuda de su antiguo maestro. A pesar de que Bulq le advirtió de que no sería rival para Ventress, ella se abalanzó contra Asajj, quien no tuvo problemas en acabar con la padawan. Al sentir esto, los otros Jedi, arribaron al lugar de la lucha, en donde Ventress dejó a entender que era una subordinada de Mace y huyó. Esto generó controversia entre los Jedi y Windu inmediatamente persiguió a la Jedi Oscura. Por orden de Bulq, los demás disidentes siguieron a Windu para apoyarlo, aseverando que su herida era insignificante, mientras él llevaba el cuerpo de Mira dentro de las sus instalaciones.

Sora se enfrenta a Windu en Ruul
Sora se enfrenta a Windu en Ruul

Bulq tendió el cuerpo de su padawan, lamentando su deceso y sugiriendo que eso no se encontraba dentro de sus planes. De pronto apareció Mace, quien había encontrado la nave de Ventress en las inmediaciones de la propiedad de Bulq. Basándose en el comentario de Rhad Tarn de que ninguna nave podía aterrizar cerca, sin el consentimiento de Bulq, Windu dedujo que era Bulq quien trabajaba junto a la asesina. Windu se enfrentó a Bulq, quien ya desenmascarado reconoció su caída al Lado Oscuro y su estrecha relación con el Conde Dooku. Bulq intentó asesinar a Windu y a los otros. Mientras un confiado Bulq enfrentaba a Windu, Ventress se enfrentaba a los otros tres Jedi restantes, la cual causaría que Tarn cayera en el Lado Oscuro y luchara a su lado. Con las fuerzas ahora parejas, Jeisel se vió obligada a matar a Tarn. Windu finalmente derrotaría a Bulq dejándolo inconciente.

Cuando Sora reaccionó, ya Windu y los otros Jedi habían huído del ataque de los droides al servicio de Bulq. Su plan había fallado, Jeisel y K’kruhk habían sobrevivido como testigos de los planes de Bulq, desenmascarando las verdaderas intenciones del weequay. Así pues Bulq tuvo que retornar al servicio de la Confederación de Sistemas Independientes al lado de su nuevo mentor Dooku, con su primera derrota.

El aprendiz de Dooku

Ya de vuelta al seno de su mentor y a pesar de su fracaso, Dooku consideraba a Sora como uno de sus hombres de más confianza dentro de las filas de la Confederación, quizás por su similar naturaleza y afinidad con el Lado Oscuro. Así pues nombrado como su lugar-teniente, Bulq comandó a los Acólitos del Lado Oscuro de Dooku, quienes no eran más que los Jedi Oscuros, seguidores de la nueva doctrina del Conde, tales como Tol Skorr o Kadrian Sey. Bulq ocupaba un lugar privilegiado, siempre al lado de su maestro, aprendiendo de sus movimientos y convirtiéndose en confidente y extensión de poder de Dooku ante sus acólitos.

Bulq quien había cambiado los cristales azules de su sable de luz y shoto por unos rojos, como señal de su afiliación al Lado Oscuro, ahora era sinónimo de traición dentro de la Orden Jedi; particularmente por Mace Windu, quien consideraba que la exposición de Bulq al vaapad, pudo haber sido uno de los factores que predeterminaran su separación de los preceptos Jedi.

Bulq sería visto por los Jedi nuevamente, alrededor de cuatro meses y medio después del estallido de la guerra, cuando a bordo de un crucero de asalto clase-Acclamator I, Dooku y él mantuvieron cautivos a algunos Jedi, dentro de los cuales se encontraban Sian Jeisel, el maestro Tsui Choi y Kai Justiss. Nada le sucedería a los Jedi quienes serían liberados, ya que Dooku alegaba que su problema era con la República, no con la Orden Jedi. Obviamente todo esto era una artimaña más del Conde para crear dudas dentro de los Jedi. A pesar de esto Bulq cuestionó a su maestro, quien le hizo notar que a veces la piedad puede ser una poderosa arma para sus fines.

Alrededor del mismo tiempo, el Jedi Quinlan Vos, se uniría a los Acólitos de Dooku. Con Bulq como su superior, Quinlan fue sometido a ciertas pruebas de parte de Sora. Este sentía que Quinlan tenía cierta oscuridad dentro de su ser, que podía ser utilizada para sus fines. Pero a su vez, Dooku sabía que Vos, no era más que un agente infiltrado, lo que utilizaría a su favor para poco a poco corromper al Jedi Vos y sustentar la teoría de Quinlan quien pensaba que Sora Bulq era el segundo Sith.

Bulq continuó participando a lado de Dooku como el segundo al mando de los Acólitos del lado oscuro, ejerciendo autoridad sobre Quinlan Vos, Kadrian Sey y Tol Skorr. Pero Vos era un espía enviado por la República, que sería genuinamente corrompido por Bulq y Dooku. Cuando llegó el momento Dooku llevó a Vos, Bulq, Skorr y Sey hasta Tibrin. Ahí Dooku tomó posesión del planeta adhiriendolo a la Confederación y ejecutandoa su líder, Suribran Tu y colocando a Bulq como gobernador interino. Bulq sistemáticamente exterminó a todos los asociados a Tu, por orden expresa de Dooku.

Un año y cuatro meses después de que se iniciase la guerra, Sora contrató los servicios de la Anzati, llamada Sajé Tasha. Pero el no se expondría tan fácilmente, a través del agente secreto Separatista, el Senador Viento, se le encargaría acabar con la vida del ex canciller Finis Valorum. Por aquellos días Valorum estaba fomentando un movimiento que iba en contra de los intereses de Palpatine y su desmedido poder que estaba alcanzando. Palpatine era el maestro secreto de Dooku, lo que Sora desconocía, pero por orden de su mentor Dooku contrató a Tasha, quien logró resultados positivos para los adeptos al lado oscuro.

En el año final de las Guerras Clónicas, Bulq fue asignado en un puesto de comandante, durante la creación de una armada clon, de guerreros Morgukai. Se creía que los Morgukai estaban extintos, a excepción de Bok, un guerrero nikto, quien se había enfrentado hacía muchos años con la Jedi Aayla Secura. Dooku junto a Bulq, habían reclutado a Bok para que les sirva como modelo de clonación y maestro de combate, a cambio de la promesa de que los morgukai regresarían bajo su mando a la batalla. A su vez el Anzati Rath Kelkko, líder de los maestros asesinos Anzati, adiestraría a estos nuevos clones en las artes de asesinato. Así pues se formaría la Armada de las Sombras, el arma perfecta para combatir a los clones de la República.

Bulq dirigiría directamente aquella operación y viajaría frecuentemente desde Saleucami, en donde las instalaciones de clonación habían sido montadas en el sub-suelo, hasta planeta Anzat, en pos de reclutar maestros.

A pesar de esto, cuando Vos regresó a las filas de la República, 33 meses después de iniciada la guerra, este le reveló al Concilio Jedi, de que Sora tenía en sus manos un misterioso proyecto, el cual envolvía frecuentes visitas al planeta Anzat. Fue entonces que el maestro Tholme fue destacado a Anzat para interrogar al maestro asesino Akku Seii, quien de manera indirecta le hizo saber que Bulq había contratado a todos los maestros asesinos. Mientras Tholme obtenía tal información, Aayla Secura había descubierto la nave de Sora Bulq en Anzat. Ella se enfrentó a un guerrero morgukai, quien pensaba que era Bok y logró obtener información de la nave de Sora, que los llevó hasta el destino final, Saleucami.

El Cerco a la Armada de la Oscuridad

Tholme no pudo esperar más y viajó hasta el planeta, en donde encontró a Bulq quien supervisaba el crecimiento y entrenamiento de su nueva armada, en las cavernas debajo de ciudad principal del planeta. Bulq se encontraba preparando para desplegar su armada fuera del planeta, justo cuando Tholme arribó al planeta. Tholme realizó una transmisión sobre la situación a Aayla, antes de que Sora lo pudiese detener. Era inevitable un duelo de sables de luz.

El duelo se dio, mientras el Maestro Jedi intentaba convencer a su ex compañero de regresar al lado de la luz. Bulq se mostró renuente a lo dicho por Tholme y le hizo saber sus razones por las cuales hizo lo que hizo en Bakura. Bulq atacó ferozmente, advirtiéndole a Tholme que no resistiría sus dotadas habilidades con el sable de luz. Y era cierto, al Maestro Jedi no le quedó otra opción, más que lanzarle un ataque de pedazos de vidrio y desaparecer antes que Bulq se percatase en donde estaba. Así Tholme comenzó a sabotear las instalaciones de clonación, valiéndose de su maestría en ocultarse, enseñada por los Anzati; nunca lograrían atraparlo. La armada ahora no podía ser entregada a tiempo. Ahora debían de realizar las instalaciones en cuevas más profundas para evitar ser afectados por los bombardeos de la República.

Cuando las fuerzas de la República comandadas por el Maestro Jedi Oppo Rancisis llegaron al planeta, encontraron a Bulq en la ciudad caldera, con agua y suministros; protegidos por un escudo geotermal y un cañon de iones interplanetario. El escudo evitaba que las fuerzas de la República arreciaran contra la ciudad, mientras que el cañón mantenía a la flota del Capitán Sagoro Autem, en órbita. La posición se convirtió en un cerco hasta que una fortuita explosión reveló uno de los túneles secretos en los cuales Vos, segundo al mando, logró destruir los escudos generadores y lograr que la República ingresase a la ciudad. Mientras tanto, Tholme continuaba saboteando desde dentro las operaciones de Bulq, evadiéndolo cada vez que intentaron capturarlo.

Durante todo el conflicto, Bulq mantuvo a Quinlan Vos como un doble agente, esperando que este le revele los movimientos de Rancisis. Debido a que Rancisis basaba sus acciones en su meditación de batalla, no compartía sus planes con nadie. Con la incursión de la República a la ciudad, Bulq solicitó un encuentro frente a frente con Vos. A pesar de conocer de que el frenesí de Vos por encontrar al segundo Sith, le había dado una especie de misión personal, Bulq sabía que podía utilizar esto en su contra para seguirlo manipulando.

Sora acaba con Rancisis
Sora acaba con Rancisis

El encuentro se dio. La orden expresa de Dooku (vía holograma) fue la de buscar, encontrar y acabar con su antiguo Maestro Tholme, quien había estado saboteando las instalaciones de clonación durante los cinco meses que había durado el conflicto. Mientras Quinlan, cumplía con su cometido, Sora Bulq se encargaría de dar un importante paso para mermar las fuerzas de la República. Durante la noche, junto a un grupo de Anzati, atacarían el campamento de la República desde donde el maestro Oppo Rancisis, realizaba su meditación de batalla. Los Separatistas lograron finalmente infiltrarse hasta la cámara de meditación del Maestro Jedi, quien inmediatamente sintió su presencia y mostrando una gran maestría con el sable de luz, acababa con la gran cantidad de asesinos que intentaba acabar con su vida. Pero todo este ataque era solo una distracción para que Rancisis mantenga su atención enfocada en los Anzati. De pronto Sora Bulq aparecería por la espalda del Maestro, atravesando su sable de luz por la espalda de su ex compañero Jedi, en un acto de sangre fría. Ahora los Separatistas obtendrían la ventaja que tanto esperaban, ya que al parecer Quinlan Vos también había logrado resultados positivos en su misión encomendada por Dooku.

Vos retornó al campamento de la República, en donde ahora él tenía el mando debido a su puesto de lugar teniente. Así pues Quinlan desarrolló un nuevo plan de ataque que supuestamente acabaría finalmente con Bulq y sus lacayos. Una distracción cubriría a Quinlan y a Aayla Secura, mientras se introducían en los túneles de la base separatista plantando cargas explosivas en el generador de escudos. La desesperación de Vos por acabar con Sora Bulq hizo que dejara atrás a Aayla. En un acto que mostraba su conflicto interno del Jedi, Vos se reportaría con Sora Bulq indicándole la posición de Aayla. Inmediatamente Sora Bulq, le encargaría al morgukai Bok, que junto a sus mejores hombres se dirigiera hasta donde Aayla se encontraba y acabase con ella. Con esto Quinlan intentaba probar su fidelidad a Dooku, ante los Acólitos, pero Sora y Dooku le tenían un regalo guardado al Jedi. Bulq ordenó a Skorr a traer a una invitada. Skorr trajo a Kahleen ante la presencia de Quinlan. Dooku intentó crear confusión en Vos, haciéndole creer que el acercamiento de la mujer hacia él y el lazo que habían logrado era una farsa, ordenada por él mismo. Sora Bulq con sus palabras intentó despertar la furia dentro del Jedi, para que asesinase a la mujer y abrazara finalmente el Lado Oscuro, en su prueba final. Quinlan no cedería, inmediatamente un mensaje de Bok indicaba que el mentía acerca de la posición de Secura. Dooku estalló en ira, al igual que Sora Bulq, quienes se sentían timados por el Jedi a pesar de sus sospechas. Dooku ordenó a Sora Bulq que acabase con el Jedi. De pronto el Maestro Tholme, quien se pensaba que había caído a manos de Quinlan, se unió al duelo.

Inicialmente, Tholme se enfrentó a Sora Bulq, mientras que Quinlan Vos arremetió contra Tol Skorr. Las habilidades como duelista de Sora Bulq eran superiores a las de Tholme y eso quedó demostrado en la batalla que desataron. El manejo del vaapad por parte de Bulq, era un arma que le daba gran ventaja sobre su contendiente.

La muerte de Sora Bulq
La muerte de Sora Bulq

Justo cuando Sora se disponía a darle el golpe de gracia a Tholme; Quinlan, quien había acabado con Skorr, intervino. El duelo final entre los dos determinaría muchas cosas. Una holoproyección de Dooku, permitía que el Sith pudiese presenciar la lucha; las palabras del Conde incentivaban a Bulq a desatar toda su ira, así como confundir más a Vos a que desate su furia y abrace el lado oscuro. Las palabras de un herido Tholme intentaban poner la calma necesaria en el Jedi. Un gran conflicto en Quinlan se desataba mientras Sora aprovechaba esto para hacer que sus habilidades como duelista primen. Un ofuscado Vos, estaba siendo acabado por Sora Bulq. Mientras Vos se enfrentaba a su propia oscuridad, Bulq se posicionó tras el Jedi en el lugar perfecto para acabar con él. En el momento que se disponía ya a matarlo, la intervención a través de la Fuerza de Aayla caló en Quinlan devolviéndole la paz interna al Jedi, la suficiente como para que este reaccione, diera vuelta y arremetiera con su sable de luz contra el pecho de Sora. Bulq murió mientras Dooku veía como caía su lugarteniente.

La República triunfó en Saleucami. Aayla Secura logró sabotear el generador de escudos y acabar con Bok, ocasionando que los sistemas de contención de magma de la base separatista, colapsen. Cuando el bombardeo comenzó, todo el trabajo de Sora cayó junto a él, mientras el magma consumía su cuerpo ya sin vida.

Notas:

  1. El shoto es un sable de luz corto, que se utilizaba como arma auxiliar.
  2. Nótese que en esta batalla, Bulq utiliza dos sables de luz de hoja verde, a pesar de que este frecuentemente utilizaba un sable de luz de hoja azul y un shoto. Se asume que a raíz del accidente pudo haber perdido o haber averiado sus sables originales.