Suu

  • Afiliación:- ninguna -
  • Residencia:Saleucami
  • Especie / Genero:Twilek / Femenino
  • Armas:Rifle blaster
  • Apariciones:The Clone Wars

Se sabe que los Twi’lek fueron una de las razas que tuvieron mayor presencia como foráneos en los diversos planetas de la galaxia. La gran cotización de las féminas Twi’lek como elemento de entretenimiento y hasta a veces de otro tipo de comercio, hicieron que estas estuviesen presentes a lado de grandes gangsters y gente famosa, convirtiéndolas en un elemento ornamental y hasta idílico para la sociedad galáctica. Pero asi como una gran parte de ellas cumplía dicha función, muchas otras supieron abrirse paso y forjarse un futuro a solas dentro de la conmocionada Galaxia. Este fue el caso de la aguerrida Suu.

Suu protege su hogar

Suu era una Twi’lek que vivió en las épocas de la República Galáctica y que por hechos del destino que no son del todo claros crió a sus pequeños hijos sola (esto por la época previa al estallido de las Guerras Clónicas). Una abnegada madre, la Twi’lek de piel rosada, fue finalmente atraída por un soldado clon de la República, quien había decidido abandonar las filas de la Gran Armada para seguir su vida de manera independiente. Este clon conocido como Cut Lawquane, se convirtió en esposo de Suu y se hizo cargo de sus dos pequeños hijos: Shaeeah y Jekk. Fue entonces que Lawquane y Suu decidieron viajar con sus pequeños hasta el borde exterior donde en ese momento la guerra aún no había llegado. Los cuatro se dirigieron entonces hasta el planeta Saleucami donde se establecieron. Suu junto a su familia se volvieron granjeros. Cultivando plantas locales y criando eopies la familia vivió un tiempo en paz, hasta que finalmente la guerra llegaría a ellos.

Corría el año 22 ABY aproximadamente cuando Cut Lawquane abandono su granja para vender la cosecha de la temporada. Suu se quedo en casa con sus dos pequeños hijos.  Mientras ello sucedía, por un hecho fortuito el General Grievous y sus droides aterrizarían sobre la superficie del planeta. Las fuerzas de la República lideradas por el General Jedi Obi-Wan Kenobi llegarían también para darle persecución al líder separatista.

Suu le ofrece alimento a los clones

En la búsqueda de Grievous, tres clones llegarían hasta la puerta de la casa de Suu, a bordo de sus BARC speeders. Alerta de cualquier amenaza, Suu cogió su rifle bláster y les apunto a los soldados.  Uno de ellos apodado Jesse, le explicó a la Twi’lek que su capitán, el clon conocido como Rex, había sido alcanzado por una ráfaga enemiga y necesitaba ayuda. La fémina inicialmente se negó a ayudarlos, pero finalmente cedió permitiéndoles que asistan a su líder en el establo de los eopies.

Luego Suu se acercaría al establo, ofreciéndoles algo de comida a los soldados. El gesto fue agradecido convenientemente por los clones. De pronto los hijos de Suu irrumpirían en el lugar y la pequeña Shaeeah, se sorprendería al ver la semejanza entre su padre y los soldados. Suu reprendería a la niña por haber abandonado la casa. Suu regresaría a su casa y los clones quienes ya habían curado a Rex, abandonarían el lugar para continuar con la persecución del líder separatista, pero el capitán se quedaría esperando mejorar su salud antes de partir.

Suu cena junto a su familia y Rex

Ya caída la noche, Cut Lawquane retornaría a su hogar. Antes de entrar a la casa, Lawquane confrontaría a Rex en el granero, donde ambos tendrían un intercambio de palabras por la deserción del ejército de Lawquane. Notando cierto conflicto en el granero Suu apareció y le explicó a Lawquane los motivos por los cuales había accedido ayudar a Rex. Con la ayuda de los pequeños Jekk y Shaeeah, ambos limaron asperezas y Rex accedió a cenar junto a la familia en la casa principal. Suu había preparado un nuna rostizado para la ocasión. Durante la cena los clones pudieron intercambiar opiniones sobre su posición ante la guerra. La discusión no llegó a más, pero era claro que Rex  debía de reportar al desertor según el protocolo de la Armada.

Luego de la cena, mientras Suu les leía un datapad a sus niños, Lawquane y Rex jugaban dejarik. Con el permiso de sus padres, Jek y Shaeeah salieron de la casa un momento para jugar en el campo. Los cándidos niños descubrieron una capsula de escape que había caído cerca de la granja de Suu. Sin querer, Jekk activó a un pelotón de droides comando que se encontraba en el interior de dicha cápsula. Asustados los niños corrieron hacia su casa en donde Suu alertada por los gritos los recibió.

Suu protege a sus hijos de los droides

Consciente del peligro que representaban dichos droides, Lawquane ordeno a su que tomara a ambos y se dirigieran al piso superior de su casa mientras el y Rex los defenderían de los droides. Un Rex aún herido de un brazo, sería la última línea de defensa entre los droides y la familia de Lawquane, mientras que el mismo Cut haría frente a los droides en el primer nivel de su casa. Tras una gran demostración de capacidad de combate, Lawquane y Rex pudieron acabar con los peligrosos droides quienes se dirigieron a la casa con el fin de aniquilarlos. Todos sobrevivieron al encuentro con los autómatas separatistas.

Ya la mañana siguiente, Rex se preparó para partir y reunirse con sus compañeros. La familia le entregó un eopie para que se sirva como bestia de carga y monta. Antes de partir, una preocupada Suu le solicitó que no reportara a su esposo ante las autoridades de la República. A pesar que Rex admitió que era su deber hacerlo, el sugirió que quizás las heridas que había sufrido en combate le habían hecho olvidar todo lo sucedido.  Suu agradeció el gesto a Rex y así el capitán abandono el lugar.

La familia despide a Rex

Nada se sabe sobre el destino de Suu y su familia, solo se sabe que Saleucami mas adelante sería tomada por los separatistas ya en el final de la guerra, formando parte de la conocida Triada del Mal. Es probable que la familia huyese una vez más de la guerra para lograr la ansiada paz que Suu siempre buscó para los suyos.