Tsavong Lah

  • Afiliación:Yuuzhan Vong
  • Origen:Nave-Mundo Dominio Lah
  • Especie / Género:Yuuzhan Vong / Masculino
  • Altura:1.96 metros
  • Armas:Tsaisi
  • Transporte:Sunulok, Sacrificio de Sangre
  • Apariciones:Universo Expandido

El dios creado Yun-Yuuzhan sacrificó partes de su cuerpo para dar lugar a los dioses menores. En honor de este acto, Tsavong Lah, se ha realizado sendas mutilaciones, mostrando su gran devoción y honrando su título. Tsavong Lah era un señor de la guerra.

El comandante de la invasión Yuuzhan Vong y el proctector de élite del Overlord Supremo Shimra, Tsavong Lah ha emulado la apariencia física de Yammka el Asesino, su dios patronal. El vió que la Tierra Elegida había sido provista de muchos candidatos para el sacrificio con el fin de honrar a sus dioses.

Su rostro se hizo reconocido en toda la República, luego de la invasión a Duro; este era una masa de cicatrices y tatuajes con largas orejas y labios tan lacerados y quemados por las frecuentes ceremonias de devoción, que hasta pedazos salían despedidos cuando este hablaba.

Una armadura lárvica de escarabajos vonduun crecía en la piel del torso de Lah, ofreciéndole una gran protección en los actos de batalla. El utilizaba un Tsaisi – un amphistaff con menores dimensiones- como signo de su rango, y comandaba a sus tropas desde el puente de la nave de batalla Sunulok en vez de las masivas naves-mundo de la flota Yuuzhan Vong.

Solo dos seres habían ganado cierto halo de afecto de parte de Tsavong Lah: Seef, su intendente hembra y Harrar un sacardote que fue adherido a la división de entrenamiento de Tsavong. Khalee Lah, el hijo de Tsavong, actuaba como en asistente del señor de la guerra entre las tropas.

La sangre caliente de la casta de guerreros corría a través de las venas de Lah, y el mostraba un gran desprecio por los burócratas del Priorato Vong. Este confirmó sus prejuicios cuando la invasión Vong se realizó bajo la tutela del Priorato, y sus armadas de guerreros se vieron forzadas a tomar las riendas. Este asumió el mando seguido de la caída en Heska 4. A raíz de esto, Lah guió sus tropas a grandes victorias como las de Dantooine e Ithor.

El subordinado inmediato de Tsavong Lah, era el Supremo Comandante Nas Choka, quien dirigió a las fuerzas Vong a la mayoría de sus primeras victorias, incluyendo a la transformación ecológica de Tynna y el ataque a Fondor. La Batalla de Fondor, le significaría a los Vong un importante bastión para lo que a la postre sería su invasión a los planetas del Centro. En vez de esto, la flota se retiró con grandes pérdidas luego de que un rayo de energía enviado desde la estación espacial Centerpoint golpeara fuertemente su formación. A pesar de las bajas, los sucesos de Fondor, estos no resultaron en una derrota para los Vong, ya que la República sufrió mucho más bajas que los invasores. Esto hizo que Tsavong Lah advierta la peligrosidad de la República y tome un rol más activo dentro de la guerra.

Cuando la Nueva República, comenzó a enviar refugiados al planeta Duro, el señor de la guerra pensó que podía revertir esta situación a su favor. Este planeta se encontraba en el borde de los planetas centrales en la ruta Corelliana, y podía representar una buena área de estacionamiento para un asalto a Coruscant. Además, el ritual de sacrificio de refugiados civiles era un elemento clave del plan de invasión de Tsavong Lah desde que asumió el mando.

Nom Anor, ejecutor de la casta de intendentes, ya se había infiltrado en Duro por órdenes del Señor de la Guerra. Encubierto como un científico local, saboteó los refugios y trabajó para envenenar Duro, en pos de enmendar sus anteriores errores comentidos a ojos de Lah. Mientras tanto, Lah dirigió un devastador ataque a Duro que acabó con la resistencia enemiga como si fuese vapor. Una sangrienta jornada que culminaría con un cruento sacrificio hacia la gloria de los dioses Vong, marcaría la caída de Duro.

Leia Organa Solo, fue una de las sobrevivientes al ataque, y fue capturada. El señor de la guerra planeaba realizar un especial sacrificio con ella debido a la envergadura de su ocasional oponente, torturándola hasta los bordes de la muerte. Pero fue su hijo Jacen Solo quien la rescató. Tsavong Lah, había escuchado que Jacen era un pacifista, pero este había atacado con una desconcertante ferocidad. Un Torbellino de Fuerza realizado por Jacen hizo que objetos que se encontraban en un cuarto salieran despedidos con gran fuerza hacia todas direcciones, dentro de los cuales una pesada mesa aplastó a Lah haciéndolo salir despedido por una ventana haciéndole rasgar y perder su pie izquierdo.

Manteniéndose en la superficie del conquistado Duro, Lah envió un ultimátum hacia los ciudadanos de la Nueva República. El señor de la guerra prometió detener la invasión Yuuzhan Vong, a cambio de las vidas de cada uno de los Caballeros Jedi. Un Jedi en particular, Jacen Solo, fue declarado digno de sacrificio a manos de Tsavong Lah.

En un ritual de sacrificio el señor de la guerra luchó y derrotó a una criatura vua’sa, cortándole el talón del cadáver de la bestia para reemplazar su lacerado pie. Luego nombró un nuevo consejero, Vergere, una alienígena quien alguna vez perteneció al sacerdocio Vong. A pesar de que la apariencia de Vergere le causaba repulsión, reconocía el valor que tenía y el hecho de que el ejecutor Nom Anor la odiaba, representaba un valor adicional. Cuando Lah, se enteró de que Jacen y Jaina Solo eran gemelos, un fenómeno que la cultura Yuuzhan Vong creía designio de los dioses, envió a Vergere y Nom Anor a capturarlos en el sistema Myrkr.

Cuando la guerra entró a su tercer año, el Overlord Supremo Shimra pidió resultados definitivos. Con gran astucia, Tsavong Lah autorizó el plan de batalla para invadir Coruscant. Una flota de guerra Vong avanzaría hacia la capital de la República desde Reeecee; mientra que otra atacaría desde Borleias. Tan importante era esto para Lah que sacrificó una de sus extremidades superiores para Yun-Yammka. Luego la reemplazó con una garra de radank.

A pesar de que Tsavong Lah perdió su flota de Reecee de manera vergonzosa, pudo atacar Coruscant con la mitad de sus fuerzas planeadas. Las defensas de Coruscant cayeron y los terraformadores Yuuzhan Vong, comenzaron a recrear el planeta a imagen de sus dioses. El señor de la guerra Tsavong Lah, se preparó para gobernar el planeta.

La garra radank fue rechazada por su cuerpo, carne putrefacta comenzó a apoderarse de su brazo y Lah temía que el fatídico implante lo convirtiese en uno de los Avergonzados (1). El siguió con sus esfuerzos de capturar a los gemelos Solo. Con Jacen Solo capturado, este envió a su hijo Khalee a Hapes para que capturase a Jaina Solo. Harrar acompañó a su hijo, de manera de ejerciera cierto control sobre la conducta del joven, pero el sacerdote fue el que falló. Este fue capturado por la idea de que Jaina Solo era la reencarnación de Yun-Harla, a quien adoraba. Khalee finalmente fallaría en su tarea asignada, haciendo que Jaina huya, lo que hizo que se suicide ya que esto sería considerado como un deshonor. La República se movía y se reagrupaba, mientras que Tsavong Lah ahora se encontraba enfocado en sus propios problemas.

Durante esta época también, Lah acabaría con la vida de Viqui Shesh, pero aún así Shesh antes de morir le advirtió a Lah que la causa de la infección en su brazo, era debido a maquinaciones de las castas de terraformadores y de sacerdotes, quienes deseaban el planeta para ellos mismos. La duda se creo dentro de Tsavong Lah y designó a Nen Yim para que esclarezca toda esta situación y descubra la verdad.

Mientras Lah estaba centrado en la investigación secreta y ya había encontrado como sospechosos al terraformador Ghithra Dal y el sacerdote Takhaff Uul, la República con Wedge Antilles, realizaban un importante ataque a Borleias. Impedido de tratar este problema de manera personal, envió a su padre Czulkang Lah, al planeta. Esto no resultaría y su padre caería a pesar de que el asunto de su brazo fue resuelto y los responsables capturados. Lah manipuló a los terraformadores y sacerdotes al punto que tuvieron que revelarle la verdad. Estos serían alimento de una manada de Rancors.

Acompañado de la muerte de su padre en Borleias, Jacen Solo escaparía de su cautiverio, acabando con la chance de Lah, de realizar el sacrificio de los gemelos y causándole vergüenza entre las huestes Vong. Nom Anor le había fallado una vez más y Vergere había sido revelada como una traidora a los Vong. Las cosas no salían como Tsavong Lah esperaba.

Cuando el Overlord Supremo Shimra, arribó a Yuuzhan’tar (2) este acusó a Lah de que el había matado un tercio de los guerreros, de que los actos de Borleias fueron absurdos y de que la victoria de las fuerzas del General Keyan Farlander en Obroa-Skai; sugerían que el enemigo estaba lejos de ser liquidado. Shimra le ordenó detener la ofensiva y vigilar el surgimiento de nuevos guerreros con implantes de coral. Tsavong Lah fue terriblemente reprimido por Shimra.

Forzado a detener la ofensiva, Lah elevó su fanatismo y dedicación hacia los dioses. Fue solo cuando Nom Anor (peligroso adversario político de Lah) advirtió a Shimra que una ofensiva era necesaria, que el Overlord Supremo le dio permiso a Lah para dirigir su campaña bélica nuevamente. Lo que representó una oportunidad para Lah de volver a los fueros, había resultado en una orden de los agentes de inteligencia de Nom Anor. Esta forzada y nueva paternidad marcaría el final del señor de la guerra. A pesar de que Lah había concebido sus propios planes, este había desarrollado un plan para tomar Corellia y Centerpoint, el sistema que había dejado de lado desde la Batalla de Fondor.

Una reunión en donde Nom Anor llegó con su propia información y donde Lah estuvo presente se desarrolló. Según las fuentes de Anor, había una fortaleza en el núcleo profundo, en Ebaq 9, conocida como el “Final Redoubt” en donde un contingente Jedi, el Consejo, el recientemente elegido Cal Omas y muchas de las provisiones y equipo de la República estaban localizados. En lo que Nom Anor falló fue que había sido objeto de manipulación de parte de Mara Jade Skywalker y elementos de inteligencia de la República. Desafortunadamente para Lah, el Overlord Supremo tomó la advertencia de Nom Anor como prioridad. Lah entonces juntó una flota, más grande que cualquiera vista, desde la captura de Coruscant. Sus fuerzas, testimoniales de su fanatismo, fueron divididas en cinco grupos, cada uno con el nombre de una divinidad Vong. Lah comandó el Grupo de Batalla de Yun-Yuuzhan a bordo de su nave, el Sacrificio de Sangre.

Lah entró al sistema con sus poderosas fuerzas personales, miles de guerreros Yuuzhan Vong y los últimos seis voxyn, listos para acabar con todo a su paso. Su exceso de confianza sería su tumba. Pronto el General Farlander atacó al grupo de Lah, lo que detuvo su avance. Tsavong Lah no sabía que las fuerzas de la Nueva República eran dirigidas por el Almirante Ackbar, el genio militar que había triunfado en Endor, acabado con el Almirante Thrawn y reducido al Imperio a escombros. Así pues, Lah ordenó al grupo de Batalla Yun-Txiin y Yun-Q’aah a flanquear y destruir a las fuerzas de Farlander. Luego arribaron las fuerzas de Kre’fey y la Alianza de Contrabandistas, quienes hicieron que reconsiderara su estrategia. Antes que se diera cuenta, este había entrampado a sus otros grupos excepto el suyo.

Para que evitar una retirada, las rutas hiperespaciales que permitían escapar de Ebaq 9 habían sido minadas. Sacrificó el grupo de batalla Yun-Yammka para mantener al enemigo ocupado antes de moverse a denfender al Grupo de Batalla Yun-Harla y al Yun-Txiin de las fuerzas de Kre’fey. Pero los enemigos eran tanto que su numerosa flota se veía mermada, y eran tantos los Jedi que los aullidos de los voxyns fueron reducidos a gemidos. La armada fue separada y metódicamente destruida. Lah no podía regresar a Yuuzhan’tar a morir como un animal a manos de Shimra. Entonces recordó los aullidos de los voxyn cuando entratron al sistema. Habían Jedi en Ebaq 9.

Tal era la determinación de Lah, que ordenó a una sección entera de su grupo de batalla personal a colisionar en los escudos de la luna. En una muestra de pragmatismo, Lah ordenó a todas las fuerzas a retirarse, cubiertas por un tercio del grupo de batalla Yun-Yuuzhan. El tomo cien mil tropas para dirigirse a la luna, junto con los voxyn y grutchyna (3). El señor de la guerra informó a la flota de la Nueva República que todos los Jedi serían bienvenidos a la luna para participar en una “caza” en los túneles de la luna. Para su dicha, Jacen Solo respondió al llamado. Su mayor enemigo venía hacia Ebaq 9.

Cuando las fuerzas Vong se retiraban, chocaron contra el campo minado y fueron destruidas. Lah recibió la palabra de Vergere, que estaba viniendo hacia Ebaq 9. El denunció a la Fosh como una farsante, pero ella le convenció de que tenía una conexión con la Fuerza. Lah le dio permiso para aterrizar, mientras lideraba sus tropas en contra de las fuerzas de Jaina Solo. El remanente Vong, intentaba escapar pero seguía cayendo en el campo de minas. Diez mil guerreros Yuuzhan Vong cayeron a bordo de sus transportes cuando estos fueron destruidos. Era dudoso de que una noticia así pudiese acabar con la desidia de Tsavong Lah, quien solo tenía en mente el sacrificio de los gemelos Solo.

En un acto suicida, el Ala-A de Vergere chocó contra el eje principal de Ebaq 9, a treinta y cinco mil kilómetros por hora, resultando en una descompresión, una explosión de plasma y una tormenta de fuego que acabó con la mayoría de los guerreros Vong en cuestión de minutos. El “Sacrificio de Sangre” fue destruido al igual que las fuerzas remanentes del señor de la guerra en el sistema.

Viendose perdido, Tsavong Lah se reconfortó con la idea de que Jaina y sus amigos estaban cerca, por lo que tendría la oportunidad de aunque sea matar a la hermana de Jacen. Se ocultó debajo de los cadáveres de sus guerreros, se armó con lo que pudo y esperó que Jaina pasase a su lado. Decapitando un droide médico que pasó cerca, Lah reveló su presencia, lanzándo jalea blorash para inmovilizar a Jaina, Tesar y Lowbacca. Luego cogió su tsaisi y empaló a Lowbacca en el hombro. Pero su objetivo era Jaina, con quien se batiría a duelo.

Los poderosos golpes del señor de la guerra pronto hicieron que los brazos de Jaina se cansasen. Cogiendo un amphistaff con sus dos manos, Tsavong Lah continuó arremetiendo contra la Jedi, en un desborde de odio. Tesar intentó disparar a Lah pero este evadió el ataque.

Solo, logró despojarlo de su amphistaff pero este cogio otro. El Vong golpeó a Jaina y la logró despojar de su sable de luz, pero ella logró tomar el de Lowbacca mientras Tesar intentaba curar al Wookiee. El señor de la guerra fue cogido desprevenido y perdió dos dedos de su garra.

Tsavong Lah estaba demente y arremetió contra Jaina furibundo, En ese momento Jaina observó su sable de luz caído detrás del Vong. Deteniéndolo con una serie de rápidos golpes con el sable de Lowbacca, cogió su sable a través de la Fuerza y clavó la hoja luminosa a través de la garganta del señor de la guerra. Tsavong Lah, el artífice de la invasió Yuuzhan Vong desde Ithor hasta Coruscant había finalmente muerto.

Notas:

  1. Los Avergonzados era una casta de los Yuuzhan Vong los cuales eran “imperfectos” de alguna u otra manera. Aquellos que se retiraban de una casta, que su cuerpo rechazase los implantes, aquellos que cometiesen herejía o eran físicamente deformados podían ser considerados como tales. La gran parte de la casta trabajadora estaba conformada por seres de esta denominación. Eran rechazados por todas las deidades y el único dios que podían adorar era Yun-Shuno. El estar presentes en una ceremonia religiosa de importancia representaba un insulto al dios en cuestión.
  2. Yuuzhan’tar fue el nombre con el que Coruscant fue rebautizado luego de que los Yuuzhan Vong invadiesen el planeta.
  3. Los grutchyna son una variante de los grutchyn estándar (insectos biodesarrollados por los Yuuzhan Vong para acabar con naves espaciales), más grandes, más armados y sobre los que se puede ejercer un mayor control.