Turboláser XX-9

  • Afiliación:Imperio Galáctico
  • Origen:- varios -
  • Manufacturado:Taim & Bak
  • Tipo:Turboláser
  • Apariciones:Episodios IV y VI

El turboláser XX-9 producido por Taim & Bak es un arma láser pesada que es montado usualmente en naves capitales o instalaciones militares. Estos emplazamientos de gran tamaño disparan poderosas descargas de energía capaces de penetra el blindaje y escudos de naves bien defendidas a 75 unidades espaciales o 150 km en atmosfera. Es por eso que estas costosas armas conforman el arsenal principal en el combate espacial dentro de la Armada Imperial.

Un turboláser XX-9
Un turboláser XX-9

Este modelo está protegido por placas de acero quadanium de 1 metro de espesor que contenían los componentes del arma, así como el equipo de operadores. De forma cuadrangular, cuenta con dos cañones colocados uno al lado del otro sobre rieles para controlar su elevación. El turboláser gira sobre una plataforma para cambiar la orientación. Un sistema de reculada hace que los cañones retrocedan al momento de realizar el poderoso disparo.

Un riesgo a tener en cuenta es el de los surgimientos de sobrecarga o acumulación en exceso de energía. El flujo de energía debe ser cuidadosamente monitoreado apra evitar sobrecargas que puedan dañar el arma o destruirla. Para evitar el sobrecalentamiento, cuenta con tres criosistemas separados. Asimismo, cada cañón cuenta con ranuras refrigerantes; y una unidad grande refrigerante debajo del actuador láser. Esto hace que su frecuencia de disparo sea reducida.

Cazas estelares pueden esquivar los lentos turbolásers
Cazas estelares pueden esquivar los lentos turbolásers

Numerosas baterías de estos turboláser eran colocadas en diferentes partes de la superficie para obtener gran potencia de fuego en todas las direcciones posibles. Si bien, éstas se encuentran en la superficie, estaciones de artillería ubicadas en el interior con complejos sistemas de control de disparo computarizados coordinan el fuego hacia diferentes objetivos de forma organizada.

De esta forma, conformaban un arma ofensiva muy efectiva contra otras naves capitales y otros blancos; por lo que estaba presente en naves como el Destructor Estelar Imperial; o estaciones de batalla, como las dos Estrellas de la Muerte. La numerosa presencia de estas unidades las hacìan casi inexpugnables al poder repeler ataques a gran escala.

La superficie de la Estrella de la Muerte plagada de turbolásers
La superficie de la Estrella de la Muerte plagada de turbolásers

Sin embargo, a pesar de que una descarga era capaz de fulminar un caza con sólo un roce, al ser armas pesadas tienen mucha dificultad en pronosticar y seguir el movimiento de cuerpos pequeños y rápidos como cazas estelares. Se requiere de una gran concentración del fuego y un pobre vector de aproximación por parte del objetivo para poder atinarle.

Esta limitación se hizo evidente durante las Batallas de Yavin (en el año 0) y en la de Endor (en el 4 DBY). Ambas superarmas del Imperio contaban con miles de turboláser XX-9 en su superficie. Pero poco pudieron hacer para detener a los cazas de la Alianza en su camino a atacar la estación. Es por eso que, al estar diseñadas para el combate con otras naves capitales, para repeler ese tipo de amenaza debían usarse cazas TIE.