Varactyl

  • Origen:Utapau
  • Alimentación:Hervíboro
  • Dimensión promedio:15 m. largo
  • Apariciones:Episodio III

Con sus niveles subterráneos, pendientes rocosas y caminos empinados, el remoto mundo de Utapau es muy difícil e impresionante de recorrer. Cuando Obi-Wan Kenobi, llegó al planeta en busca del General Grievous, el confió en las criaturas originarias del planeta para poder dar persecución al General droide.

Kenobi se acercó hasta las instalaciones o corrales en donde los Utapauns tenían a sus nativos reptiles alados y no alados para usarlos como transporte. De esta variedad, él seleccionó a un bravo lagarto de nombre Boga, el cual tenía una silla de montura colocada en su lomo. Boga era un Varactyl.

Ésta tenía una piel escamosa de colores verdes y azules incandescentes; una corona con plumas de vistosos colores nacía desde su cuello; sus poderosas extremidades acababan en unas patas de cinco dedos dotadas de garras curvas, que la proveían de un gran agarre sobre la superficie de piedra arenosa del planeta; y una larga cola le daba balance y agilidad a sus movimientos.

Un Jedi montando un varactyl

Los Varactyls tienen una piel a impermeable y son grandes nadadores. La única hora en la que estos animales se lanzan al agua en las profundidades de los hoyos del planeta es alrededor del mediodía en donde los rayos del sol caen directamente en esta superficie. Nadar por muchas horas los expone a grandes peligros como el depredador llamado Nos Monster.

El Varactyl a su vez tiene formas de protegerse a sí mismo. Las hembras poseen rígidas espinas a lo largo de su cola, que le proveen de defensa en caso de alguna amenaza. Los machos utilizan estas espinas en rituales de cortejo. Son criaturas fuertes y su cuerpo está protegido de un esqueleto de duros huesos. Ambos machos y hembras poseen plumas en sus cabezas, pero son las hembras las que las tienen más coloridas y vistosas.

El poderoso grito del varactyl

Los Varactyls son reptiles de sangre fría que se asolean en los lados de los hoyos de Utapau, que han evolucionado de tal manera que pueden sobrevivir en la geografía vertical de su planeta. Durante las horas de luz, estos son muy activos, es el momento en el que buscan la luz del sol para alimentarse. Trepando sobre las rocas se alimentan de las suculentas raíces arteriales que envuelven a las rocas porosas.

En las noches los Varactyls se ocultan. En estas horas, ellos son vulnerables a las especies depredadoras, como los voladores dactillions que se alimentan de sus huevos y crías. Como protección, los Varactyls se juntan en hordas para preservar su vida. A pesar de ser adversarios en sus formas salvajes, los Varactyl y los dactillions domesticados, son colocados en corrales juntos.

Fue una noche que los bravos Utai lograron capturar a su primer Varactyl en las épocas prehistóricas, marcando la domesticación del lagarto de monta, que definitivamente cambiaría la cultura de los Utai. Con los Varactyl bajo su control pudieron viajar más allá de los niveles de sus hogares, explorando la superficie de los hoyos y llegando a la superficie del planeta en donde hicieron sus primeros contactos con los más altos, Pau’ans.

Kenobi y Boga en el asalto a Utapau

A pesar de ser una criatura grande, Boga era un animal silencioso. Se mantuvo quieto y sigiloso mientras llevaba a Kenobi al décimo nivel en donde se encontraba el General Grievous y el consejo Separatista junto con las fuerzas droides. Fue ahí donde Obi-Wan pudo confrontar al esquivo General. El duelo desencadenó una persecución, en la que Kenobi llamó a Boga para seguir al fugitivo enemigo y la leal criatura cargó al Jedi siempre cerca de Grievous. El seguimiento era peligroso y difícil a través de las calles de la ciudad. Aún así Boga llevó a Kenobi hasta donde este lo necesitó.

Cuando se dio la Orden 66, los batallones de tropas clones se volvieron contra su General Kenobi. Mientras Obi-Wan se dirigió a terminar la batalla contra lo que quedaba de las fuerzas droides, el Comandante Cody ordenó abrir fuego sobre su líder y una descarga del cañón láser de un AT-TE hizo caer al Jedi y su montura del risco. Los dos cayeron hasta una formación natural de agua de una considerable altura, por lo cual, los clones creyeron que Kenobi había perecido. En realidad, logró sobrevivir a la caída, a diferencia de la desafortunada criatura.