Zayne Carrick

  • Afiliación:Orden Jedi
  • Origen:Phaeda
  • Especie / Género:Humano / Masculino
  • Altura:- desconocida -
  • Armas:Sable de Luz
  • Transporte:Último Recurso , Moto Speeder
  • Apariciones:Universo Expandido

Zayne Carrick era un Padawan Jedi Humano quien fue instruido durante alrededor del tiempo de las Guerras Mandalorianas. Proveniente de la familia de un banquero y una jardinera, Zayne fue aceptado en la Orden Jedi, aún con un nivel de sensibilidad a la Fuerza considerado como “marginal”. Sus primeros días como aprendiz los pasó en el Enclave Jedi de Dantooine. Fue asignado después como Padawan del Maestro Jedi Lucien Draay, quien a pesar del desconocimiento de Zayne y del Enclave formaba parte de una organización secreta que luchaba en la prevención del retorno de los Sith de la manera que fuese necesaria.

Entrenando en Taris bajo la supervisión de Lucien y otros cuatro Maestros Jedi, Zayne nunca esperó llegar tan lejos, ya que no tenía la confianza de sus maestros y sus habilidades no eran lo suficientemente desarrolladas, por lo que era tratado como un “bufón de corte” . Nunca esperó ser nombrado Caballero Jedi, así pues llegó tarde a esta, solo para quedar impactado al ver a sus cuatro compañeros Padawans asesinados por sus propios Maestros a sangre fría.

Zayne descubriría después que los Maestros tuvieron una visión que identificó a uno de los Padawans como una amenaza para la Orden Jedi y la República Galáctica. Como él era el único Padawan sobreviviente, aún era visto como un enemigo potencial para el Convenio Jedi. Se unió entonces con Marn Hierogryph, un Tarisiano contrabandista, dos fugitivos Arkanianos, Camper y Jarael; en su búsqueda por justicia para sus amigos muertos haciendo confesar a sus Maestros su crimen y limpiar su nombre. Poco sabría el que en su gesta emergería en medio de las Guerras Mandalorianas, sería perseguido por la República y los Mandalorianos.

El aprendiz Zayne y la Masacre

Nacido en el planeta Phaeda, Zayne fue descubierto por un Caballero Jedi desconocido y llevado a la Orden Jedi cuando era joven, viniendo de una familia en la cual tenía cuatro hermanas. Su padre Arvan era un contador con un trabajo en algún banco y su madre Reiva era una jardinera. A pesar de que el Maestro Jedi Vandar Tokare describió la habilidad en la Fuerza de Zayne como “marginal”, fue aceptado en la Academia Jedi de Dantooine. Se creía que la habilidad de Zayne evolucionaría mientras transcurriese su entrenamiento. En Dantooine, Zayne fue entrenado por el Maestro Vandar, junto con Shad Jelavan, Kamlin, Oojoh y Gharn. A pesar de que sus habilidades Jedi no avanzaron tan lejos como era esperado, logró superar la Academia.

Zayne en la Academia de Dantooine
Zayne en la Academia de Dantooine

En el año 3964 ABY, Zayne fue tomado por el Maestro Lucien Draay en la Torre Jedi del mundo-ciudad de Taris. Acá la habilidad de Zayne para formar amistades fue demostrada por su atracción emocional con Shel Jelavan, la hermana de su mejor amigo Shad. Mientras tanto Zayne permanecía junto a sus amigos Padawans en Taris, sus falencias en la Fuerza fueron evidenciadas en su constante persecución al mercader Marn Hierogryph, conocido como “Gryph”.

Zayne se encontraba interesado en la rápida expansión de las Guerras Mandalorianas y otros aspectos que afectaban a la Orden Jedi, pero se sentía apartado en Taris y tenía dudas sobre sus habilidades para convertirse en un Caballero Jedi. A pesar de esto, el recibió el apoyo moral del Caballero Jedi, Alek Squinquargesimus, quien en este punto, no revelaba su nombre identificándose como “Squint”. Mientras el tiempo transcurría en Taris, con sus Maestros en camino de las líneas de batalla del Borde Exterior, Squint le dijo a Zayne que el se podría convertir en un personaje más importante de lo que el se esperaba.

A pesar de la advertencia de Alek a Zayne que decía “a veces tienes que entrar en la oscuridad para salvar a la luz” , esto causaría estragos en el futuro. La Maestra Jedi Q’Anilia sintió un oscuro cambio en la Fuerza justo después de que Alek conversara con Zayne. A pesar de esto, los Maestros Jedi de Taris estaban aparentemente preocupados por lo que uno de sus Padawans pudiese caer en el Lado Oscuro, o peor todos ellos.

Poco después que Zayne se encontró con Squint, los Padawans en Taris enfrentaron un reto en la luna Rogue de Taris. Zayne y los otros Padawans tuvieron que encontrar su camino de vuelta hacia sus Maestros a través de la Fuerza, a pesar del continuo bombardeo de meteoritos y cegados por los visores de sus cascos. A pesar de que fue el último en completar aquella prueba, Zayne sintió que no se convertiría un Caballero Jedi junto a sus compañeros.

Los miedos de los Maestros acerca de sus Padawans los lideraron hacia acciones desesperadas, como Zayne lo reconoció, ellos odiaban a los Sith; pero el odio era una emoción contraria al proceder de los Jedi. Luego de observar a sus aprendices completar el reto en la luna, se retiraron hacia el Templo para una reunión. Cuando la reunión culminó, anunciaron que una ceremonia de nombramiento de Caballeros sería celebrada pronto.

La ceremonia era solo una pantalla, a pesar de que no consultaron con Krynda Draay, la voz del Convenio Jedi en Coruscant, (una organización Jedi secreta que se dedicaba a prevenir el retorno de los Sith con la ayuda de videntes), estos asesinaron a sus Padawans, a excepción de Zayne quien finalmente debido a que estaba persiguiendo a Gryph, había llegado tarde al encuentro. El descubrió a sus Maestros justo en el momento en que habían cometido el crimen e intentó escapar.

Irónicamente, cuando Zayne fue descubierto, su propia ineptitud lo salvó dos veces. No solamente fue su tardío arribo lo que lo salvó; esto estaba previsto por los Maestros quienes lo esperarían lo necesario suficiente. Shad Jelavan iba a ser originalmente acusado del crimen. Aunque los Maestros habían previsto esto, los estudiantes, notaron que Lucien y los otros maestros llevaban sus sables de luz, lo que indicaba que Zayne también sería nombrado Caballero, lo que los Maestros confirmaron alegando que este tenía una “relación especial” con la Fuerza y que la gran demanda de Caballeros Jedi era apremiante. A pesar de estos argumentos, Shad tenía sus sospechas, los Maestros nunca habían tratado a Zayne de manera seria, por lo que su actitud dubitativa hizo que los Maestros procedieran intempestivamente. Zayne llegó momentos después de que los otros muchachos habían sido asesinados.

Carrick el fugitivo

Huyendo de los Maestros Jedi a quienes una vez sirvió, Zayne no tuvo otra oportunidad más que adentrarse en la peligrosa Ciudad Baja de Taris junto a Gryph, a quien finalmente había tenido éxito en capturar. Mientras tanto, los Maestros Jedi habían incriminado con éxito a Zayne y Gryph como autores de la Masacre Padawan. Sabiendo que el Concilio de Dantooine no creería que con sus limitadas habilidades hubiese podido cometer el crimen, ellos dijeron que había actuado influenciado por el Lado Oscuro.

Zayne huye de sus Maestros
Zayne huye de sus Maestros

Luego de encotrarse con algunos coleccionistas de basura Wookiee y luego de un encuentro cercano con algunos Vulkars Negros, Gryph llevó a Zayne hasta una ensambladora de chatarra, donde encontraron a Camper y su amiga Jarael. Jarael sospechaba del dúo de fugitivos y atacó a Zayne, atacando al muchacho con su bastón eléctrico, a pesar de que el muchacho contaba con un sable de luz. Inicialmente Jarael y Camper rechazaron ayudar a Zayne, Jarael debido a el rol indirecto de Zayne en convencer a las Industrias Loshan en abandonar Taris y Camper porque Gryph le había fallado en el pago de su última transacción. A pesar de esto, cuando una fuerza liderada por la Guardia Sowrs y el Maestro Draay arribó al lugar donde se encontraban, Jarael y Camper permitieron a Zayne y a Gryph huir junto a ellos en su nave “El Último Recurso” .

Desafortunadamente el “Ultimo Recurso” no había volado en años y pronto se tuvo que instalar en un campo de asteroides que orbitaba Taris. Mientras los otros pasajeros dormían, Zayne envió una transmisión a su Maestro Vandar Tokare, quien había creído en esa historia. Para sorpresa de Zayne, el Maestro Vandar comenzó a especular de que Zayne pudo asesinar a sus amigos, ya que no recordaba el incidente con detalles. El recomendó a Zayne de contactarse con uno de los Consulares Jedi en Taris, quien por supuesto, trataban cogerlo. Zayne fue interrumpido en media conversación con Vandar por Jarael, quien lo golpeó con su bastón eléctrico.

Zayne lucha contra Jarael
Zayne lucha contra Jarael

Luego de la transmisión en Dantooine, Zayne rápidamente llegó a la conclusión de que los cuatro de los cinco Maestros estacionados en Taris, salvo Lucien eran Consulares: Q’Anilia, Feln, Raana Tey y Xamar. Entonces descendió con Jarael hasta la luna Rogue, esperando encontrar pistas para resolver el misterio de la Masacre Padawan. Mientras tanto, el dúo descubrió al droide destruido T1-LB (Elbee) que podía tener la información del porqué los Maestros asesinaron a sus aprendices. Elbee había estado presente durante las Pruebas Jedi pero había sospechosamente caído desde el borde de un acantilado. Zayne descubrió que sus propios maestros habían lanzado a Elbee por el acantilado como medida preventiva ya que el droide había observado su conversación, mientras los Padawans se encontraban en órbita. Luego, antes de que pudiesen descifran la información que yacía en Elbee, Lucien Draay y las Fuerzas de la República descendieron hasta la superficie de la luna para aprehender a Zayne.

Zayne dialoga con Vandar
Zayne dialoga con Vandar

Gracias a un ataque sorpresa por Camper y Gryph, ambos Zayne y Jarael pudieron escapar con el banco de datos de Elbee en sus manos. Camper hizo un esfuerzo para transferir la memoria de Elbee hacia otro cuerpo de un droide y le dio vocalizador y un holoproyector. Zayne le preguntó a Elbee sobre los últimos momentos grabados en la Luna Rogue. Zayne vio una revelación, un secreto oscuro era guardado por sus maestros. Los cuatro Maestros (a excepción de Lucien), habían tenido terroríficas visiones acerca del futuro, lo que ultimadamente los había obligado a cometer aquellos crímenes. Todos los Maestros vieron a un Señor de los Sith ataviado de una armadura roja y armado de un sable de luz rojo, responsable de sus propias muertes. A pesar de esto, momentos antes de que la proyección de Elbee terminara, el Último Recurso fue atrapado por el rayo tractor del Oroko, una nave espacial caza recompensas, capitaneada por Valius Ying. Después de algunas negociaciones, Gryph determinó que la libertad de Zayne era no-negociable, pero que los otros miembros del grupo eran libres. La recompensa puesta sobre la cabeza de Zayne era demasiada alta como que para Ying deje al Padawan ir.

Gryph y Zayne hicieron un plan alternativo: Zayne se escaparía, mientras que Gryph distraía al guardia y este abordaría el Último Recurso. A pesar de burlar al guardia, Zayne no contaba con Jarael quien lo estaría esperando para detenerlo. Ella le recordó que no había nada malo en escapar, pero si en poner en riesgo la vida de otros para salvar la suya. Zayne no quería morir, pero tampoco quería ver muertos a sus nuevos amigos. El entonces tomó la única decisión que un Jedi podía tomar: decidir detener la profecía rindiéndose ante sus Maestros.

Valius Ying lleva a Zayne hacia la Torre Jedi
Valius Ying lleva a Zayne hacia la Torre Jedi

Valius llevó a Zayne hasta Taris por la Ciudad Alta, mostrándolo por las calles ante una población deseosa de ver castigado al asesino, incluyendo a Shel Jelavan quien creía que Zayne había matado a su hermano. Así pues llegaron hasta la Torre Jedi. El destino del Padawan sería finalmente escrito por las manos de los cinco Maestros.

Ya ante la presencia de ellos, Lucien Draay le explicó al joven Jedi como el impetuoso Shad Jelavan, los había forzado a actuar, haciendo que Zayne sea el inculpado. Así pues se prepararon para dar fin a la vida de Carrick (sin antes matar a Ying quien ya sabía mucho). Fue en aquel momento en el que Jarael, vestida tal como los cinco maestros habían visto al Señor Oscuro (traje rojo, casco y el sable de luz de Zayne) rescató a Zayne. Ante la confusión generada, ellos escaparon con la ayuda de Camper y Gryph quienes a bordo del “Último Recurso” , complementaron la huída. Gryph entonces les ofreció a todos un lugar en su “organización”, a lo que Zayne accedió feliz, ya que finalmente alguien confiaba en él.

Lucien, desesperado corrió fuera de la Torre para alcanzar a su antiguo aprendiz, mientras este abordaba el “Ultimo Recurso”. El admitió que había subestimado a Zayne y contactándose con el le dijo que si intentaba huir, de olvidar el camino de los Jedi, el necesitaba temer sobre su destino oscuro que los otros Maestros habían visto. Zayne rechazó de plano esto, diciéndole que el miedo, llevaba al Lado Oscuro.

Zayne escapó así de sus maestros una vez más, pero con terribles consecuencias para Taris. Por los repetidos intentos fallidos de los Maestros en capturar al presunto asesino Jedi, la opinión pública hizo que el Concilio Jedi los llame a Coruscant. Fue por este tiempo, tres semanas luego del último escape, que Zayne se contactó con los cinco Maestros y les envió una advertencia, diciéndoles que ellos solos se habían hecho una marca de muerte.

Confrontando a los Mandalorianos

Durante la huida de la Orden Jedi, Zayne Carrick y la tripulación del “Último Recurso” hicieron una parada en Vanquo, una colonia minera ubicada en la franja del espacio de la República. Ahora, con provisiones bajas, la tripulación hizo lo que tenía que hacer, robar.

Disfrazado como un refugiado, Zayne se acercó a la colonia y rogó por provisiones para su familia. Durante su súplica, una transmisión de la Maestra Q’Anilia llegó hacia la colonia. La primera impresión de la colonia era que no era más que un truco. Utilizando un truco mental Jedi, Zayne convenció a la gente que los Mandalorianos estaban atacando y ordenó que evacuaran el campamento.

El plan funcionó, la transmisión de Q’Anilia no era más que una Jarael disfrazada. A pesar de que la tripulación del Último Recurso logró conseguir las provisiones, en ese momento justo los Mandalorianos atacaron, esta vez no era ningún truco. Jarael quien se encontraba en los alrededores fue tomada como prisionera. Sintiéndose culpable, Camper tuvo que ser llevado fuera de la escena por Zayne y Elbee. Mientras intentaban llegar hacia el Último Recurso, Zayne y Gryph intentaron burlar a sus persecutores Mandalorianos, con lo que tenían. Los Mandalorianos intentaban atacarlos e intentar robarles el Último Recurso.

Cuando un Mandaloriano llamado Rohlan Dyre, intentó robarles el “Último Recurso” , Zayne, Camper, Gryph y Elbee lograron saltar hasta alcanzar la plataforma de aterrizaje y trepar hasta llegar a bordo de la nave fuera del planeta. Camper logró noquear a Rohlan con el bastón eléctrico de Jarael mientras Zayne lo neutralizaba. Cuando Zayne se abalanzó contra el Mandaloriano, el Jedi inmediatamente llamó a Elbee para que lo ayudase diciéndole que había sido Rohlan quien había hecho que su mano sea aplastada mientras se cerraba la plataforma de aterrizaje.

El Mandaloriano fue detenido por el poderoso droide y fue encerrado en un compartimiento para refugiados. Rohlan les dijo que necesitarían de su ayuda si es que querían rescatar a Jarael. Dyre le informó al Jedi que el Concilio Jedi de Taris se había mudado a Coruscant y Taris se encontraba en caos. Zayne se interesó cuando también le informó que otros Jedi estaban capturados en la Estación Flashpoint. Así pues comenzaron a idear un plan de rescate.

Luego de llegar a la Estación Flashpoint, Rohlan pretendió traer a Zayne como un prisionero Jedi para el biólogo Mandaloriano llamado Demagol, mientras Camper y Gryph permanecían ocultos en los compartimientos del Último Recurso. Dentro del laboratorio de Demagol, Rohlan atacó a Demagol y lo encerró en un compartimiento mientras Zayne lo despojaba de su armadura. El par caminó fuera del laboratorio, originando lo que Carrick esperaba, que Jarael lo atacase, hasta que ella se detuvo cuando Zayne telepáticamente le hizo saber que era él quien se encontraba dentro del traje del científico.

Rohlan y el supuesto Demagol, caminaron fuera de las instalaciones hasta la superficie del planeta. Elbee soltó un saco de cargas fuera del “Último Recurso” , mientras Zayne utilizando la Fuerza, las colocaba en las bases de la estructura de las instalaciones. Disfrazado como un Almirante de la República, Gryph contactó a los Mandalorianos e hizo estallar las cargas, informándoles que habían caído en una trampa de la República. Los Mandalorianos evacuaron inmediatamente, a pesar de que Zayne, disfrazado como Demagol, reclamaba salvar su trabajo haciendo que Rohlan ingrese a las instalaciones nuevamente, tras él diciéndole a otro Mandaloriano que le informe a Mandalore que había muerto en aquel lugar intentando salvar al científico. Cuando todos los Mandalorianos evacuaron, Zayne se despojó de su disfraz. El y Jarael dejaron la estación Flashpoint, al igual que Rohlan quien se suponía que había huido en la nave de Squint quien también era uno de los prisioneros de Demagol.

Asuntos Familiares

La liquidez económica se convirtió en un problema después de un tiempo. Para suerte del grupo, Gryph mantenía un depósito legal en una cuenta bancaria del planeta Telerath, a pesar de lo sucedido en Taris, esta aún se mantenía sin intervención alguna.

Camper y Jarael se hicieron pasar por unos nobles quienes habían adquirido de cierta forma la cuenta y un caso de homonimia había hecho que la cuenta esté congelada, debido a la similitud del nombre del supuesto Camper con el de Gryph. Justo cuando iban a recibir los créditos, Arvan, el banquero que los estaba asistiendo, fue capturado por los Hermanos Moomo. Zayne intentó detener a los hermanos que escapaban con su prisionero, solo para darse cuenta que el banquero era su padre.

A pesar de esto, los hermanos Moomo lograron escapar con Arvan, pero Zayne y Gryph idearon un plan para salvarlo. Mientras Gryph había descubierto donde ocultaban a Arvan y los distraía, Zayne liberaría a su padre. El plan fue un éxito, y Zayne logró liberar a su padre. Durante el rescate, Zayne descubrió que Raana Tey había sido quien había puesto un precio sobre la familia Carrick, lo que hizo que ella se convirtiera en su enemiga número uno. A su vez se enteró que algunos banqueros, estaban trabajando con el Convenio Jedi, específicamente el Consorcio Draay. Zayne entonces requirió que algo del dinero que obtuvieron de la cuenta de Gryph sea transferido a una cuenta en Taris, y le pidió a su padre que se mudase a Dantooine para buscar refugio al lado del Maestro Vandar.

Lazos aparentemente Rotos

Zayne y Gryph decidieron dejar al resto de la tripulación del Último Recurso en el planeta Ralltiir. Como regalo, Jarael y Camper le dieron a Zayne un par de brazaletes phrik.. Mientras tanto en Ralltiir, Gryph contrató a alguien para que robase un transporte para ellos, a pesar de la desaprobación de Zayne. Habían acordado pues, contactarse en el Pad 223 del espaciopuerto local y cuando llegaron, efectivamente, la nave estaba esperándolos. Antes de que Gryph pudiese terminar de negociar con Slyssk, el trandoshano que había robado la nave, los verdaderos propietarios se mostraron, haciendo que ellos escapasen rápidamente a bordo del transporte. Una vez en órbita, los tres se dieron cuenta que la nueva nave, el “Pequeño Bivoli” era una nave civil de provisiones que alimentaba a la Flota de la República en la órbita del planeta. En orden de mantenerse encubiertos, el Bivoli fue forzado a seguir a la flota liderada por el Courageous hasta el planeta Serroco.

Cuando llegaron a Serroco, junto con el resto de la flota, Zayne y Gryph rápidamente ganaron gran reputación, con la instalación de su restaurante, el “Pequeño Bivoli” como el lugar donde se debería estar en el Campamento 3. La nave restaurante, era considerada como el mejor lugar para comer, por lo que Gryph decía que; cuando los Mandalorianos llegasen, tendrían un buen lugar donde comer. Zayne tenía otras preocupaciones acerca de su estadía en Serroco, el temía ser reconocido por alguno de los soldados. A Gryph no le desagradaba la idea de seguir sirviendo en el restaurante, ya que le estaba dando grandes ingresos. Luego de intercambiar ideas uno con el otro decidieron permanecer por un tiempo más junto a la flota. Cuando Zayne salió a tomar un respiro tuvo una extraña Visión a través de la Fuerza (1). En ella veía que los Mandalorianos bombardeaban la superficie del planeta, a su llegada en la mañana siguiente. Habiendo visto este suceso, Zayne regresó al restaurante y le ordenó a Gryph que empacaran y se largaran del planeta en el acto, además le dijo que esta vez no lo acompañaría porque tenía que conversar con el Almirante Saul Karath.

Zayne subió a bordo de una nave de la República, piloteada por Carth Onasi, con quien se había encontrado antes de la visión. El le explicó a Carth lo que había visto y que no era un simple sirviente del restaurante sino un Jedi. Carth Onasi accedió a llevar a Zayne, o “Shad Camper” que era como se hacía llamar, ante la presencia del Almirante Karath. Desafortunadamente para Zayne, Saul Karath inmediatamente lo reconoció como el asesino de Padawans en Taris, Saul Karath rápidamente lo acusó de ser un espía Mandaloriano a pesar de que el muchacho reclamaba su inocencia en los crímenes de Taris y Vanquo cuando Karath intentó por primera vez capturarlo.

Mientras Zayne era revisado en el puente de mando del Courageous, naves Mandalorianas arribaron desde el hiperespacio y enviaron misiles nucleares detrás de la posición de la flota de la República que se encontraba en órbita. Zayne, les había dicho que mantuviesen a lar armada de la República, lejos de las ciudades Stereb, que serían bombardeadas de acuerdo a su visión. A pesar, de esto Karath lo ignoró y ordenó a la flota a contraatacar; pero los misiles no se dirigieron hacia ellos y los sobrepasaron sin tocar una sola nave de la flota. Los misiles así pues, llegaron a dirigirse hasta las ciudades Stereb, las cuales fueron destruidas. Slyssk y Gryph nunca llegaron a despegar de la superficie del planeta a pesar de la advertencia de Zayne. Las ciudades enteras, los campamentos y todo a su alrededor quedó destruido.

Zayne estaba emocionalmente devastado por la pérdida de sus amigos y fue aprisionado en una pequeña celda a bordo del Courageous, poco después Carth lo visitó. Carth le dijo a Zayne de que el en parte le había creído y había enviado una alerta de tornado, avisando a diecisiete ciudades en el planeta para que se oculten en refugios subterráneos. Carth no confiaba del todo en la inocencia de Zayne pero sentía que había cierta bondad en el cuando vio alimentar a un hambriento Stereb. Carth dejó a Zayne y le dijo que solo aguarde.

La codicia desmedida de Lord Adasca

Mientras Zayne permanecía cautivo, los Mandalorianos atacaron y hasta llegaron a abordar el Courageous con sus fuerzas de choque, acabando con casi todos a bordo. Entonces en un intento desesperado, el Almirante Karath le ordenó a Carth, que tomara a Zayne con ellos de manera que el muchacho los ayudase a escapar. Gracias a su habilidad en la Fuerza, el joven Jedi ya había manipulado los tornillos que sujetaban a uno de las paredes de su celda, por lo que pudieron escapar a bordo de la nave de Carth, el Deadweight. A pesar de esto, Karath aún se mostraba desconfiado acerca de Carrick y de lo que había sucedido en Taris.

Mientras el Deadweight, se apartaba del Courageous, Karath informó a Zayne que tenía suerte pero que era inevitable que fuese entregado a la justicia, o sea entregado a sus maestros nuevamente. El curso del Deadweight fue fijado entonces, pero tuvo que cambiar intempestivamente cuando recibieron una transmisión del Duro, Eejee Vamm. Eejee les informó que todos los que se encontraban a bordo eran esperados por Arkoh Adasca, quien quería una reunión con ellos ya que tenía que mostrarles algo que le podría poner fin a las Guerras Mandalorianas.

Finalmente el Deadweight abordó la nave de Adasca, el Legado Arkaniano, en el sistema infestado de exogorths, llamado Omonoth. Cuando la nave aterrizó en el Legado Arkaniano, y el grupo desembarcó, Zayne fue recibido sorprendentemente por su amiga Jarael. Jarael lo besó al verlo, solo para darle información de su situación y la de Camper que se encontraban cautivos en la nave. Zayne entonces, fue tomado y colocado en una celda de seguridad. Cuando este reaccionó, se dio cuenta de que su antiguo maestro Lucien Draay, se encontraba esposado espalda con espalda con él, resguardados por droides asesinos HK-24. A pesar de la enemistad entre ambos, trabajaron juntos para poder liberarse. Lucien, entonces intentó asesinar a Zayne luego de coger su sable de luz, pero los brazaletes que había recibido de Camper lo protegieron e inhabilitaron la espada del Maestro. Sin más que hacer, Lucien aceptó arreglar las cosas luego de haber saldado cuentas con Lord Adasca.

El fondo de todo esto era que Adasca, en una aberración de la naturaleza, controlaba ahora a los exogorths una especie de gusanos espaciales que tragaban y devastaban todo a su paso; una fuerza de gran poder que podía acabar fácilmente con la galaxia en manos equivocadas. Así pues Adasca había pactado una reunión en el observatorio del Legado Arkaniano, en la cual ofrecía este nuevo poder al mejor postor dentro de los cuales se encontraba Mandalore, el gran enemigo de la República.

Luego de destruir a otros guardias del cuarto de seguridad, Zayne y Lucien se dispusieron a encontrar a Adasca, quien los dejo estupefactos al ver que se aliaba con Mandalore el Último en pos de ofrecerle dicho poder. Pero las cosas se darían más fáciles para Zayne, cuando Carth le logró entregar su sable de luz, que se encontraba en el Deadweight. Hasta Rohlan Dyre, quien al igual que ellos, circunstancialmente que se encontraba a bordo de la nave, accedió a ayudarlos debido a que se encontraba en juego la vida de Jarael. Zayne entonces accedió a utilizar la armadura de Rohlan como disfraz para causar una distracción.

Zayne y los otros desarrollaron un plan en el camino. Cuando Adasca retornó, Zayne disfrazado de Mandaloriano, atacó a Carth, quien replicó el ataque. Zayne prendió su sable de luz y destruyó algunos de las unidades HK-24 de Adasca, mientras Lucien se revelaba. El grupo hizo parecer que Adasca trabajaba con los Jedi en pos de capturar a Mandalore. Mandalore cayó en la trampa y ordeno a sus fuerzas a atacar; entonces una batalla, dentro del observatorio del Legado Arkaniano, se desarrolló; con varias fuerzas opuestas, la República, los Mandalorianos, los Jedi y las Fuerzas de Adasca. Zayne logró liberar a Jarael mientras ella se hacía espacio entre los HK-24 para alcanzar a Adasca. Zayne se logró comunicar con Camper (quien no había sido más que uno de los que desarrollaron el proyecto de los exogorths y por esa razón permanecía junto a Jarael en bajo el poder de Adasca, cautivo) informándole que Jarael había sido liberada y que tomara el control de los exogorths y las unidades HK-24.

Zayne, Jarael, Carth, Alek (quien también había sido convocado por Adasca en representación de los Cruzados Jedi), Lucien y el Almirante Karath se las arreglaron para escapar del observatorio del Legado Arkaniano mientras unos descontrolados exogorths lo devoraban, matando a Adasca mientras Mandalore escapaba a bordo de su lanzadera. Carth, a pesar de las órdenes de traer a Zayne con él, lo dejó “escapar” con los otros. Camper dejó a Elbee y tomó el Último Recurso para adentrarse en el espacio, liderando a los exogorths lejos de cualquier civilización. La tranquilidad duraría poco, ya que Lucien intentaría una vez más atrapar a Zayne, pero el preciso arribo del Moomo Williwaw permitió que Zayne escapara del Legado Arkaniano.

A bordo se encontraban los hermanos Moomo y el Trandoshano Slyssk quien supuestamente había muerto en el bombardeo Mandaloriano a Serroco junto con Gryph. Zayne estático le preguntó que como había llegado hacia el y quien lo había enviado a rescatarlo. Slyssk le informó que había sido Gryph quien permanecía vivo en Taris, liderando la resistencia en contra del segundo al mando de las Fuerzas Mandalorianas, Cassus Fett.

El primero de la lista, retorno a Taris

Zayne retornó a Taris, en donde sus llamados “crímenes” habían comenzado, solo para encontrar a la flota Mandaloriana sobrevolando el planeta. Aún en con un disfraz de Mandaloriano, Zayne bajó del Moomo Williwaw, utilizando un jetpack para descender hasta la Ciudad Baja, en donde se encontró con un Droide de Asalto Marca II que venía tras el. Después de destruir al droide, logró llegar hasta la entrada del escondite de los Beks Ocultos en donde, el corredor de motos swoop, Brejik y otros corredores apuntaron a Zayne con sus armas. Estos bajaron sus armas luego de que Gryph apareciera en escena junto a Gadon Thek, el líder de los Beks Ocultos y padre adoptivo de Brejik. Con los Mandalorianos tras ellos, Zayne y los Beks Ocultos se retiraron a su base.

Ya dentro de la base, Zayne hizo lo posible por ayudar a los heridos, a pesar de que las técnicas de curación nunca fueron su fuerte. Gryph le explicó la situación de Taris y de la resistencia, encabezada por Jervo Talien. Durante su discusión, Zayne notó que una pequeña T’wilek los estaba observando. Ella se presentó como Mission Vao. A pesar de que su hermano Griff Vao, le dijo que se mantenga alejada de ellos, ella les quería mostrar algo. Mission llevó a Zayne a seguir a Griff hasta donde ella decía que su hermano tenía una “mascota” a la cual estaba alimentando. A pesar de que los dos fueron advertidos por Gryph de mantenerse lejos de Griff, siguieron su curso. De pronto Zayne fue atacado por Brejik, pero Carrick lo desarmó. Brejik quiso utilizar una pistola, con la excusa de que el Jedi intentaba escapar. Del Moomo detuvo a Brejik antes de que pudiese disparar, fue entonces que Zayne, Mission y Gryph descubrieron que lo que Griff alimentaba no era ninguna mascota y era el hijo perdido del Jefe de la Guardia de Taris. A pesar de que Gadon estaba molesto con el tema del secuestro, les dio una oportunidad a los Beks Ocultos para abrir las negociaciones con la resistencia de Taris y unirse unos a otros.

Gadon entonces lideró a su banda de motociclistas swoop a través de la Ciudad Baja de Taris, evadiendo y atacando a los Mandalorianos mientras estos se abrían camino hasta la Base de la Resistencia. En la Base de la Resistencia, Zayne se encontró con Shel Jelavan. A pesar de que el no esperaba una cálida bienvenida, las cosas se salieron de medida cuando Shel apuntó a Zayne con un bláster y le disparó. A pesar de que el equipo que tenía puesto lo protegió, el golpe lo noqueó. Shel lo apuntó con el bláster debido a que Raana Tey, se encontraba en escena y había ordenado a Shel que lo liquide.

Del Moomo no permitiría que la recompensa sea tomada por otro ni que su empleador lo haya despedido. Gryph tomó ventaja de la distracción de Raana e hizo a Shel que perdiera el arma. Mientras Zayne permanecía inconciente, Gadon, Raana y el Senador Gorawus debatían la situación. Mientras Raana alegaba al Senador que era necesario acabar con Zayne y Gryph, Gadon los defendía revelando al niño recuperado. Raana intentó desacreditar a Zayne, pero Gorawus estaba convencido de que la Resistencia necesitaba la ayuda de todos, hasta de los criminales como Zayne y los Beks Ocultos.

Durante la estadía de Zayne en la base, Shel lo evitó. Cuando finalmente lo confrontó, Zayne le preguntó donde se encontraba su pequeño hermano Shay, además de comunicarle que era el quien le había enviado dinero. Shel estaba furiosa porque el pensaba que ellos tenían una relación luego de la muerte de Shad. A pesar de las protestas de inocencia de Zayne y Gryph, Shel aún se mostraba nada convencida. Cuando Raana llegó, ella inmediatamente comenzó a agredir a Zayne diciéndole que este había caído al Lado Oscuro. Sintiéndose frustrada de no saber a quien creer, Shel inmediatamente los dejó, deseando no encontrarse más con ninguno de los dos.

Más adelante, la Resistencia se enteraría que Cassus Fett, quien estaba al mando de la invasión Mandaloriana estacionada en Taris, había localizado su cuartel general en la abandonada Torre Jedi. La resistencia luego planeó un asalto en la Torre, pero Gorawus no deseaba malgastar las municiones si es que Fett no se encontraba allí, por lo que planeó una misión de reconocimiento antes de realizar el asalto. Zayne se ofreció como voluntario para la misión, a pesar de que Sowrs no creía en el. Shel también se ofreció como voluntaria, reclamando que deseaba desechar el pasado. Raana entonces intervino y se ofreció como voluntaria también para acompañarlos bajo la premisa que ella serviría como protección para Shel en contra de Zayne, si es que el no había caído al Lado Oscuro, seguía siendo un incompetente Padawan. Con el desconocimiento de Zayne, Raana le mostro a Shel como instalar un cristal en el sable de luz de su hermano, por lo que Shel podía matar a Zayne si ella fallaba.

Mientras Raana se adentraría en el Templo por un compartimiento que sería abierto desde dentro, Zayne (quien abriría el compartimiento) se introduciría en el Templo disfrazado de Mandaloriano trayendo a Shel como prisionera. Caminando el mismo camino que anduvo cuando fue capturado por Valius Ying, Shel rechazó hablar con Zayne y ser cooperativa aún cuando pretendía ser una prisionera Mandaloriana. Ambos conversaron acerca de Raana y de los sentimientos del pasado durante su relación. Cuando los guardias Mandalorianos se dieron cuenta de que algo sospechoso había en ellos, Shel besó a Zayne, apartando a los Mandalorianos ya que ellos consideraron a esto como un “reclutamiento”. El beso fue corto y removió ciertos sentimientos. Zayne finalmente le dijo que simplemente crea en él porque decía la verdad.

Una vez dentro del templo, en el nivel de embarque, cuando abrieron los compartimientos de ventilación para permitir que Tey ingrese, Shel comenzó a dudar acerca del plan de Raana de usar el sable de luz de Shad en contra de Zayne. A pesar de esto, Zayne comenzó a hablarle del pasado y de la niñez junto a su hermano en el Templo. Shel no podía matar a Zayne después de verlo llorar por la muerte de su hermano. Zayne continuó caminando hasta la Cámara del Concilio mientras Raana ya ingresaba a la Torre. Dentro de una de las cámaras, Zayne descubrió que Cassus Fett se encontraba fuera del Templo para atacar a la resistencia. Zayne entonces decidió que era momento de escapar. Desafortunadamente, su escape fue bloqueado por Raana Tey quien lo esperaba con su sable de luz prendido. Tey atacó a Zayne y comenzó el primer duelo de Zayne contra un miembro del Concilio.

Zayne quiso evitar a Tey mientras la Jedi arremetía con todas sus fuerzas contra él, utilizando el jetpack de la armadura Mandaloriana. A pesar de la inestable condición mental de Tey y de las improvisadas condiciones de duelista de Zayne, ella no descansó hasta desarmar al muchacho de su sable, lanzarlo contra un cristal y desarmar su jetpack. Con su sable de luz, Raana informó a Zayne de la Profecía de los Cinco. Zayne rápidamente notó que la profecía era acerca de los “traidores y malvados Maestros Jedi” que lo cazaban. Cuando Tey se disponía a darle el golpe de gracia a Carrick, un sable de luz atravesó el pecho de la Maestra por la espalda. Era Shel quien llegaba para evitar la muerte de Zayne. Shel cayó al piso estallando en llanto y admitiendo finalmente que el no podía haber matado a su hermano. Ambos se abrazaron mientras Gryph y Gadon Thek, llegaron para rescatarlos.

Justo cuando escapaban por el techo de la Cámara del Concilio, Raana herida de muerte, intentó detenerlos. Ellos se las arreglaron para escapar, mientras Raana llegó hasta la cima de la torre en donde intentó alcanzar a Carrick, pero lo perdió. Con los Mandalorianos acercándose, Zayne en un acto desesperado por salvar a Raana a pesar de todo lo que ella le había hecho, le ofreció su mano para salvarla. Tey encendió su sable una vez más para lograr zafarse de una de sus manos que se había atracado en el techo, esto solo hizo creer a Gryph que esta intentaba atacar a Carrick otra vez, por lo que le disparó una vez más. Sabiéndose muerta, le dijo a Zayne que le diga a su maestra, Krynda que lo lamentaba mucho. Entonces el templo explotó, matando a Raana, una muerte que sería muy sentida por sus compañeros miembros del Círculo de Videntes.

Mientras Zayne y Shel escapaban, Shel le pidió disculpas por desconfiar de él. A pesar de todo lo sucedido, Zayne se mostraba complacido de saber que había obtenido una pieza más de este complejo rompecabezas de la boca de Raana, el nombre de su maestra….Krynda.

Notas:

  1. Zayne tuvo algunas Visiones de la Fuerza, pero a diferencia de sus maestros, este no creía deliberadamente en inducir las visiones para aprender sobre el futuro, ya que creía que las visiones se podían prestar a malinterpretaciones. Se conoce que el tuvo al menos dos visiones: una de un miembro del Convenio confesando, a pesar de no saber cual de ellos era; y la otra, sobre la devastación de Serroco.