Estreno del Episodio III

Mientras que con éxito se llevaba a cabo el evento Infinito II en mayo de 2005, todos los fans peruanos nos preparábamos para el inminente estreno mundial del Episodio III: La Venganza de los Sith el dia 19 de dicho mes. Además de ser el último de los seis episodios de la saga, fue la película más taquillera del 2005.

Fue en una reunión previa con nuestros socios que se prometió organizar el estreno de media noche en la sala 9 de los multicines UVK en Larcomar, la sala favorita y elegida por nuestros socios para este tan importante evento. Inicialmente, la experiencia del estreno del Episodio II: El Ataque de los Clones había tenido percances técnicos del momento, pero el respaldo de los miembros hizo que se decidiera emprender la idea.

Así, se logró separar dicha sala con un tiempo récord de 41 dias de anticipación. Impresionantemente, las 414 entradas fueron compradas en el lapso de diez días, lo que aseguraba un momento compartido entre los socios y espectadores que disfrutaron de igual manera de esta producción fílmica. El costo se mantuvo en S/. 15.00, el precio regular de la entrada en ese entonces. Fue un evento multitudinario y considerado no por pocos como un récord mundial.

El momento culminante se dio el dia 18 de mayo, horas previas al estreno de media noche, cuando se vivió una verdadera fiesta y una fiebre por Star Wars. Cientos de personas se congregaron ese día en Larcomar, y varios aficionados asistieron disfrazados de diferentes personajes de la saga.

El estreno contó con una amplia covertura en los diferentes medios de comunicación. Dentro de estos se encontraba el equipo del programa Cinescape, medio con el que hemos tenido una trayectoria de participaciones, como en el evento que realizó en el 2001.

Bruno Pinasco cubrió el evento desde el atrio del Centro Comercial, donde se concentró una multitudinaria convocatoria de aficionados y espectadores esperando las horas para el inicio de la función. Una vez dentro de la sala 9, faltaba poco para el comienzo de la película. La euforia y las ansias no quedaban disimuladas. Y no era para menos, pues significaba el cierre de una historia que había comenzado 28 años atrás. Un día inolvidable y nostálgico al pensar que era la última vez que veíamos Star Wars en el cine, o al menos eso pensábamos…