Dawn of the Jedi #02: Force Storm (2 de 5)

  • Tipo: Cómic
  • Historia: John Ostrander
  • Arte: Jan Duursema
  • Tintas: Dan Parsons
  • Colorista: Wes Dzioba
  • Portadas: Jan Duursema
  • Editorial: Dark Horse Comics
  • Publicación: 21/03/2012
  • Situación Temporal: 25 793 BBY

Resumen

Shae Koda tiene una visión con Xesh

En el planeta Furies Gate, el más remoto del sistema Thyton, la Estación Fury detecta por primera vez en su historia el ingreso de una nave del espacio exterior. El Je’daii Hawk Ryo informa sobre el objeto entrante al maestro Ketu en Tython. Mientras, en el templo de la ciencia Anil Kesh en Tython, la Je’daii Shae Koda tiene dificultad para demostrar al maestro Quan-Jang que puede domar a Butch, un dragon-rancor creado por medio de alquimia. Butch trata de volar hacia el abismo de la quebrada en donde se encuentra el templo (que es tan profunda que nunca nadie ha encontrado su fondo), así que Shae se lanza sobre el dragon-rancor en su intento por controlarlo. Sin embargo se encuentra con la visión de un extraño ser de ropajes oscuros, la imagen del Sabueso de la Fuerza Xesh. Shae se desvanece tras su visión y es rescatada por el maestro Quan-Jang. Tras contarle su experiencia, el maestro le aconseja que no ignore el llamado de la Fuerza y se dirija hacia donde tenga que ir.

El planeta Shikaakwa (séptimo planeta desde el sol del sistema Tython) es un mundo dominado por gángsteres feudales. Uno de esos era el clan Ryo. El líder del clan, Baron Volnos Ryo, estuvo casado con la Je’daii Kora Ryo y es padre de la también Je’daii Tasha Ryo. En la Fortaleza Ryo, Volnos se encontraba con su hija Tasha, tratando de convencerla para que se una al clan, cuando son atacados por un asesino Devaroniano contratado para matar a Volnos. Tasha trata de reducir al asesino pero en ese momento visualiza a Xesh, al igual que Shae Koda. Tasha se desconcentra con la visión, pero termina reduciendo al asesino, quien luego es asesinado por su padre. Tasha parte luego de sentir el llamado de la Fuerza.

Sek’nos no puede controlar el poder del Relámpago de Fuerza al observar la visión de Xesh

En el templo de las habilidades de la Fuerza de Qigong Kesh, el Je’daii Sek’nos Rath intenta crear una esfera a partir de un Relámpago de Fuerza para impresionar a unas chicas Je’daii. Sin embargo al tratar de llevar a cabo el truco, Sek’nos ve la figura misteriosa de Xesh y pierde el control de los relámpagos, quedando algo aturdido. Los abuelos de Sek’nos, Je’daii también, llegan a tiempo para regañarle por realizar su ‘experimento’, ya que el uso de los relámpagos se encuentra al limite del balance de la Fuerza. Mientras, en la luna oscura Bogan, el Je’daii Daegen Lok que vive en dicha luna por mantener un desbalance hacia el lado oscuro, tiene la misma visión con Xesh, interpretándola como ‘oscuridad’.

Shae Koda, Tasha Ryo y Sek’nos Rath se encuentran en un mismo lugar, al cual cada uno había sido convocado individualmente por la Fuerza. Momentos después divisan una nave que se estrella en el punto donde se encuentran. La nave queda destrozada pero encuentran cerca un pod de escape. Los tres Je’daii sienten la presencia de oscuridad y luego Xesh, sin su casco metálico puesto, hace su aparición sosteniendo un sable de luz encendido y pronunciando la palabra ‘muerte’.

Comentario

7.5Bueno
Llegamos al segundo número de la serie Dawn of the Jedi. A diferencia del primer número, donde no hubo muchas oportunidades para observar los avances tecnológicos y diferencias de esta era, en esta segunda entrega podemos observar ciertos detalles con más claridad. Recordemos que esta serie está ubicada 25 mil años antes de las películas de Star Wars. Sin embargo, llama la atención como no parecen haber cambios en el aspecto de las vestimentas o los medios de transporte con respecto a otras eras. Es como si el universo Star Wars fuera estático y no cambiante por más años que pasen. Claro, tampoco estaba esperando ver una galaxia que parezca situada en la era medieval, pero quizá un patrón algo marcado que nos muestre cierta diferencia para notar en que época estamos situados sería agradable. Eso sí, no todo es igual. En ésta época existen sistemas estelares que no han sido descubiertos, o sistemas que no conocen más allá de su propio sol y respectivos planetas al no haber desarrollado la tecnología para viajar a la velocidad de la luz; avance que sí conocen los enemigos de la serie, los Rakata. También tenemos detalles importantes que marcan esta era como las espadas metálicas comunes que usan los Je’daii. Pero una vez más, los Sabuesos de la Fuerza como Xesh, sí usan una tecnología similar a los sables de luz que ya conocemos. Así que básicamente lo que parece veremos en los siguientes números es el choque de 2 mundos: uno con tecnologías no muy desarrolladas y que conserva la espiritualidad, en el caso de los Je’daii, mediante el estudio de la Fuerza y su balance; y otro con tecnologías mucho más avanzadas y que también buscan dominar la Fuerza, pero sólo la parte oscura de la misma.

Xesh aparece ante los Je’daii

En cuanto a la historia del presente número, se siente que aún estamos comenzando, ya que las situaciones presentadas sirven para introducirnos a los que presumiblemente sean los personajes principales de la serie: los Je’daii Shae Koda, Tasha Ryo y Sek’nos Rath. Observamos parte de sus vidas y su situación actual dentro de la orden. Quizá la más compleja de éstas historias sea la de Tasha Ryo, hija del líder de un clan criminal del planeta Shikaakwa, cuyo padre quiere que deje la orden para unirse a su clan, lo cual le daría prestigio frente a otros grupos de ese planeta que es dominado por gángsteres. En el caso de Sek’nos, un Sith de sangre pura, se nos presenta a sus abuelos que son también Je’daii, quienes tuvieron que criarlo desde pequeño. Y además conocemos rasgos de su personalidad: Quién diría que hace 25 mil años los Relámpagos de Fuerza fueron usados para impresionar chicas. En cambio los antecedentes presentados de Shae quizá son los más simples, pero aprendemos parte de su faceta inclinada hacia la ciencia y la experimentación con alquimia para crear un dragon-rancor. Es interesante como los Je’daii estudian varias materias en distintos templos de enseñanza para explorar y conocer diversas manifestaciones de la Fuerza.

En cuanto al arte ¿qué más se puede decir de Jan Duursema? Siempre impecable. El arte de esta serie debe ser muy desafiante además, ya que por ejemplo sólo el planeta Tython cambia totalmente su geografía cuando visitamos distintos templos. O por ejemplo la Fortaleza Ryo, que por afuera parece una especie de pirámide al estilo Maya pero por dentro es todo un mundo verde lleno de todo tipo de vegetación y otros organismos. Pero las palmas finales van para la última página de este número, donde sorpresivamente Xesh hace su aparición con una página entera dedicada al personaje. Cabe también mencionar el buen trabajo como siempre de Dan Parsons en el entintado. Un buen número que continúa con el aceptable comienzo de esta esperada serie.

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La Mesa de Greedo

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