Han Solo at Stars’ End (Más Allá de las Estrellas)

Primera edición en paperback (Del Rey, 1979)
  • Tipo: Novela
  • Autor: Brian Daley
  • Editorial: Del Rey / Ballantine Books (Español: Argos Vergara)
  • Publicación: 12/04/1979 (Español: enero de 1980)
  • Formato: Hardcover / Paperback (183 páginas)
  • Situación Temporal: 2 ABY

Esta es la reseña de Han Solo at Stars’ End, segunda novela del Universo Expandido y primera entrega de la trilogía de novelas conocidas como Han Solo Adventures del autor Brian Daley. No confundir con La Trilogía de Han Solo de A. C. Crispin.

Resumen

Luego de realizar una entrega de armamento de contrabando en el planeta Duroon, Han Solo y Chewbacca se dirigen a Etti IV para zanjar unos asuntos con el criminal Ploovo Two-For-One. Este planeta era la capital del Sector Corporativo, y el ingreso del Millenium Falcon llamó la atención entre los policías (Espos) de la Autoridad del Sector Corporativo (ASC o simplemente La Autoridad), quienes le informan a Han que su nave no cumple las regulaciones del sector. Han se las ingenia para escapar del planeta y se dirige en busca de un taller ilegal manejado por Doc, para reparar los últimos daños sufridos por el Falcon. Sin embargo, Han encuentra a la hija de Doc, Jessa, a cargo del taller. Jessa le hace conocer que su padre a desaparecido y no sabe cómo. Jessa le propone a Han Solo reparar su nave y brindarle todos los repuestos que necesita a cambio de un trabajo, que consistía en recoger a un grupo de pasajeros en el planeta agrícola Orron III, lugar en el cual la Autoridad tiene una Central de Procesamiento de Datos. Han inicialmente se rehúsa debido al peligro de la misión, pero Jessa le propone “disfrazar” al Halcón con el casco exterior de una barcaza, tipo de transporte permitido de aterrizar en Orron III. Jessa procede luego a presentarle a Han a un viejo androide de labores llamado Bollux, que será pasajero de Han en el viaje. La función del viejo robot es de llevar en sus entrañas a otro droide, llamado Blue Max, que es el artefacto que esperan recibir los contactos en Orron III. Luego de la llegada de Han al taller, la Autoridad descubre su locación. Habiendo sido descubierto, el taller clandestino debe ser re-ubicado. Una vez listo el Falcon, Han, Chewie y los dos droides parten.

El Millenium Falcon disfrazado de barcaza, logra ingresar sin problemas a Orron III. Casi de inmediato a su aterrizaje, Han y Chewie se encuentran con un hombre de raza negra llamado Rekkon, quien es el contacto que debían recoger en ese planeta. Luego de presentarse, Rekkon convence a Han de acompañarlo al centro de Orron III, donde se encuentra el Centro de Procesamiento de Datos de la Autoridad. En el trayecto, Rekkon le revela su propósito a Han: Él lidera un grupo de personas que buscan a familiares desaparecidos misteriosamente en el Sector Corporativo. Rekkon está en busca de su sobrino adolescente desaparecido. Sin embargo, pese a su minucioso trabajo encubierto, Rekkon le hace conocer a Han que hay un traidor en su grupo, pero no saben de quien se trata.

Una vez en el Centro de Datos de la Autoridad, Rekkon utiliza a Blue Max para obtener los datos que le ayudarán a conocer el paradero de los desaparecidos. Mientras tanto, llegan los restantes miembros del equipo: el humano Torm, y Atuarre, una Trianni hembra junto a su cachorro llamado Pakka, quien luego de ser sometido por la Autoridad, ha perdido la habilidad de hablar. Una vez que Blue Max termina de procesar los datos, el grupo idea una forma de salir del planeta sin ser intervenidos por los Espos. Luego de varios enfrentamientos con los guardias de la Autoridad, el grupo se aproxima al puerto, pero Chewbacca, quien se había separado del grupo, es capturado por los Espos. Han Solo trata de regresar para ayudar a su viejo amigo, pero Rekkon se encarga de frenarlo y convencerlo de que era demasiado tarde, y si quiere rescatarlo, deberá partir junto al grupo y confiar en la investigación que están llevando a cabo. El grupo, sin Chewie, aborda el Millenium Falcon. Luego de escapar y saltar al hiperespacio, Han deja la cabina del Falcon y se dirige a la zona de esparcimiento de su nave. Al llegar, encuentra a Rekkon muerto. A su vez, la unidad de datos donde se encontraba la investigación, había sido destruida. Han cree haber perdido su única esperanza para salvar a Chewie. Ahora tiene que lidiar con el grupo, sabiendo que el asesino está a bordo. Han desarma a Torm, Atuarre y al cachorro Pakka y los amenaza de eliminar a cualquiera que actúe sospechoso. Luego, Han encuentra la locación de los desaparecidos (Stars’ End en Mytus VII), escrita por Rekkon cuando se encontraba moribundo. En una astuta jugada por parte de Han, Torm es descubierto como el asesino de Rekkon. Torm se escabulle y se encierra en el compartimento de escape, luego de revelar su crimen y al no poder convencer a Han, este lo libera en pleno hiperespacio (desintegrándose a nivel atómico en el acto).

Conociendo la locación de los desaparecidos, Han y Atuarre tratan de armar un plan, aunque sus posibilidades de ingresar a un sistema con una prisión controlada por la autoridad, son casi nulas. Luego de permanecer un buen rato en la atmósfera de Mytus VII, Han intercepta un mensaje en lenguaje básico dirigido al Vicepresidente Corporativo Hirken del Centro de la Autoridad. En el mensaje, Han se entera que el vicepresidente está a la espera de un grupo artístico sustituto. Han convence a Atuarre para presentarse como dicho grupo. Así es que el Millenium Falcon aterriza en Mytus VII y se presentan ante el vicepresidente Hirken en la torre que funcionaba como prisión de la Autoridad, Stars’ End. Hirken les pregunta si Bollux es el droide que había solicitado. Hirken además de un espectáculo artístico, solicitó un droide para enfrentar a su Mark X Executioner, un droide gladiador muy poderoso. Han pide tomarse un momento para reparar a Blue Max. Así, Han es llevado a la zona de reparación de la torre. Entonces, mientras Atuarre y Pakka entretienen con un espectáculo de malabares y danza a Hirken y su comitiva, Han usa a Blue Max en un terminal. El androide halla a los prisioneros en cabinas de Stasis (elemento muy similar a la Carbonita). El droide no puede liberar a los prisioneros, pero si consiguen desactivar la unidad de control de Hirken, Blue Max podría tener acceso. Han le ordena a Blue Max poner Stars’ End en modo de auto-destrucción para chantajear a Hirken por la vida de todos. Sin embargo, Blue Max se niega a realizar otra operación, requiere ir a ayudar a Bollux, que va a ser ejecutado por el droide gladiador en el anfiteatro.

Mientras Atuarre y Paka van de regreso al Falcon, Han lleva a Blue Max para que ayude a Bollux en el enfrentamiento con el Mark X. En un golpe de suerte, Bollux queda atrapado en el sistema de ventilación del Mark X y el droide gladiador termina auto-destruyéndose. El enfurecido Hirken, ordena que Han Solo (que hasta ese momento había usado el sobrenombre Master Marksman) y su guardaespaldas Uul-Rha-Shan se enfrenten usando sus bláster. Han hace que sin darse cuenta, el Tiss’shar Uul-Rha-Shan dispare contra la pared, desactivando el sistema de control primario y tal como lo había programado con Blue Max, hace explotar el generador de energía. Con esto, y gracias a la poca gravedad del planeta, Stars’ End despegaba hacia la atmósfera, como si de un cohete se tratara. En el alboroto, Han se dirige a buscar a los prisioneros y encuentra a varios de ellos ya liberados luego de la explosión, entre ellos a Chewbacca y a Doc, quien es el único que puede reparar el sistema anti-choque de Stars’ End antes de que regrese al planeta y estalle. Doc se dirige a niveles inferiores para reparar el sistema anti-choque, mientras Han, Chewbacca y otros de los prisioneros armados contienen a Hirken y sus hombres. Doc regresa y comunica a Han que los guardias de Hirken han tomado la parte inferior de Stars’ End, así que no tiene forma de reparar el sistema. En esos instantes llegan Pakka y Atuarre, que han acoplado el Millenium Falcon a la torre. Chewbacca, junto a otros prisioneros, secuestran una nave de la Autoridad también acoplada a la torre, y empieza la evacuación de los prisioneros. Han elimina a Uul-Rha-Shan, quien antes atacó a Bollux dañandolo gravemente. Luego, Hirken se aproxima desarmado hacia Solo para rogarle que los lleven con ellos. Su esposa lo había seguido y le dispara por la espalda. Posteriormente, todos los prisioneros terminan de embarcar y el Milleniun Falcon junto a la nave secuestrada, huyen de Mytus VII, mientras Stars’ End cae sobre la superficie del planeta.

Jessa había movido el taller de su padre hacia el planeta Urdur. Es ahí donde aterrizan ambas naves con los prisioneros rescatados. Jessa le promete a Han cumplir con su parte del trato, reparando y brindando todos los repuestos necesarios. Han, quien arriesgo su vida en su impensada incursión en el corazón del Sector Corporativo, se aleja junto a Jessa para discutir un nuevo trato.

Comentario

10/10Magistral
Eran otros tiempos aquellos; antes de que Bactam Spectra publicase libros de Star Wars en los 90’s, fueron muy pocas las novelas de la saga escritas en la época en que la trilogía clásica era lo más reciente del cine de ciencia ficción y fantasía. Luego de que Alan Dean Foster escribiera la novelización de la película original y el primer libro del Universo Expandido, Brian Daley fue el encargado de escribir esta historia completamente nueva con Han Solo como protagonista. Han Solo at Stars’ End, la primera de 3 novelas, nos narra la aventura de Han Solo y Chewbacca en el Sector Corporativo. A diferencia de Splinter of the Mind’s Eye, la novela de Daley, es la primera historia que se puede catalogar como “precuela”, ya que se ubica 2 años antes de los hechos de Una Nueva Esperanza. Es por eso que el autor, tiene cierta libertad de crear una nueva aventura para Han Solo, que no involucra la guerra civil entre el Imperio y la Alianza Rebelde. Es por ello que Brian Daley introduce el Sector Corporativo y la Autoridad, un gobierno dictador, una especie de pequeño Imperio dentro de dicho sector.

Es así como no vemos por ejemplo Stormtroopers en esta historia, en su lugar, conocemos a los Espos, una especie de policías de la Autoridad. Es entonces que el autor presenta esta nueva organización, nuevas locaciones, nueva tecnología y transportes que han influido en posteriores publicaciones del Universo Expandido hasta la actualidad. Este es un punto importante, ya que en aquellos tiempos había un proceso creativo mucho más grande; hoy por hoy, los autores de la saga tienen una gran base de datos en la cual pueden trabajar con mucha más facilidad; pero aquellos primeros autores tenían muchos más elementos por imaginar e introducir en el universo Star Wars, siendo mucho más meritorio su trabajo. Sin embargo sabemos que en dicha época, los autores tenían un acercamiento directo con George Lucas para trabajar en sus obras.

Pero esta novela no se queda sólo en una fuente de nuevos elementos. Han Solo at Stars’ End es una gran historia. La novela captura de manera excelente la sensación de la trilogía clásica. Si eres de los que añoran los años de la primera trilogía, esta es una de las novelas que debes leer. La sensación de la primera película están en esta historia, aunque delimitados a Han Solo, Chewbacca y el legendario Millenium Falcon. Es por eso que la función esencial de la historia es hacernos conocer sobre el pasado cercano de Han como contrabandista.

Sí alguna vez te preguntaste porque Han Solo, un simple contrabandista, pudo tener tanta relevancia en la historia de la galaxia, donde las piezas importantes siempre fueron usuarios de la Fuerza, este libro inicia los fundamentos del personaje, y nos hace ver lo realmente buen personaje que es. Sí, en la novela, Han Solo es representado de la misma forma que al inicio de Una Nueva Esperanza: Un tipo que sólo vela por sus intereses. Pero aquí vemos como sus principios morales van tomando forma, aunque no los acepte conscientemente todavía.

Los nuevos droides introducidos en esta novela, Bollux y Blue Max, uno de labores y otro capaz de procesar datos, nos hacen recordar de cierta manera a otros dos que conocemos de sobra. Eso quizás se deba a su importante rol en la historia, y porque contribuyen al humor presente a lo largo de la novela, elemento que esta ligado por supuesto a las intervenciones y comentarios sarcásticos de Han Solo, muy fiel a su estilo.

Esta es una novela que creo todo fanático de Star Wars disfrutaría, y por supuesto se las recomiendo. Si bien la he calificado con nota perfecta, eso no quiere decir que sea la novela perfecta. Es que la perfección probablemente no exista, pero es la forma en que tratamos de marcar una pauta entre una historia tan bien hecha y ejecutada como esta, su influencia y lo que significa como punto de comparación para la amplia cantidad de publicaciones de la saga que vinieron en los años siguientes.

Nota: Como curiosidad, el título de la novela en español es Más Allá de las Estrellas (Argos Vergara, 1980). Lo podríamos calificar como error, ya que el título se refiere a la locación que visita Han, conocido como Stars’ End. En el interior de la novela en español, se traduce “Stars’ End” como “El Confín de las Estrellas”, entonces el título aproximadamente correcto hubiera sido “Han Solo en el Confín de las Estrellas”, aunque quizá hubiera sido muy largo.

La Mesa de Greedo

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