Republic #64

  • Tipo: Cómic
  • Historia: John Ostrander
  • Arte: Brandon Badeaux
  • Portada: Tomás Giorello
  • Publicación: 29/04/2004
  • Editorial: Dark Horse

Resumen

Ronhar Kim es abatido en Merson

Durante una aparición en el senado, Palpatine expone el costo de la guerra, la cual se ha prolongado más de lo debido. Palpatine alega que él ahora también tiene un motivo personal para asegurarse de que los enemigos de la República sean destruidos. Un amigo Jedi ha caído en una de las batallas de la gran guerra. Palpatine habla que a diferencia de los Jedi, él no puede contener su ira, y no descansará hasta ver a los enemigos de la República derrotados.

Entonces, para explicar el detalle de los acontecimientos, Palpatine informa de lo ocurrido en Merson, el planeta donde su amigo, el Maestro Jedi Ronhar Kim y su Padawan Tap-Nar-Pal, habían sido masacrados junto a sus soldados. El servicio de inteligencia de la República había fallado en su reporte, por esa razón, Ronhar Kim y sus hombres habían sido enviados a un planeta donde las fuerzas enemigas eran cinco veces más de las reportadas. Rodeados, el desesperado Jedi ordenó ubicar un lugar para resistir mientras solicitaban ayuda al Capitán Pellaeon, jefe de la flota espacial republicana que acompañó a Ronhar Kim hasta Merson y que también se encontraba luchando por salir victoriosa de la emboscada.

Pellaeon le indicó que su situación era desesperada y que no había manera de ayudar a las fuerzas terrestres a no ser que sacrifique a sus propios hombres. La situación en el espacio era tal que solo la retirada parecía ser la orden indicada.  Tap-Nar-Pal, se rehusó a aceptar eso y entra en conflicto con Pellaeon, pero Ronhar Kim le ordena obedecer y que ya nada se puede hacer por él y sus hombres. Tap-Nar-Pal desobedece y desciende hasta el planeta para generar un bombardeo, pero su caza Jedi es poco rival para un planeta cubierto por armamento separatista. Pronto, el buen Padawan está muerto.

Dolido por la muerte de su aprendiz y en su hora más desesperada ordena a sus soldados clon enfrentar a los separatistas hasta el final. Solo son nueve contra el gran ejército de droides. La orden es morir con honor. Poco rato después, Ronhar Kim y sus hombres, están muertos.

Tres días antes

Darth Sidious se comunica con Darth Tyranus y le ordena exterminar a las fuerzas republicanas que se dirigen a Merson. Sidious le revela a su aprendiz que un Jedi osado ha decidido tenderle una trampa para desenmascararlo. Por esa razón, nadie debe sobrevivir en Merson.

Los Sith planean la masacre de Merson

Cinco días antes

El Canciller Palpatine se encuentra reunido con el Jedi Ronhar Kim y su padawan Tap-Nar-Pal. Palpatine ha sido sorprendido por la inquietante sugerencia de Kim. El Jedi se ha presentado para sugerir una manera de desenmascarar al Sith. Basándose en la revelación hecha por Count Dooku a Obi-Wan Kenobi durante su captura en Geonosis, Ronhar Kim asegura que si el Sith es alguien con poder en el senado, existe una manera de descubrirlo. Ronhar Kim sugiere que empleando los equipos que maneja la Orden Jedi para realizar conteo de midiclorianos, un rígido examen a todos los senadores será suficiente para desenmascarar al Sith.

Sintiéndose en una situación incómoda, Palpatine plantea que una solicitud de ese tipo servirá para avivar la desconfianza ya existente hacia los Jedi, después de todo, algunos políticos consideran que la guerra es un complot de la Orden Jedi y que es bastante incómodo saber que el líder separatista no es otro que el ex-Jedi Dooku. Sin embargo, Tap-Nar-Pal sugiere que si Palpatine se ofrece como voluntario para realizarse el primer examen, los políticos lo verán como iniciativa del Canciller y tendrán menos rechazo al proyecto.

Jedi Ronhar Kim, su padawan Tap-Nar-Pal y Palpatine conversan sobre la estrategia para capturar al Sith

Acorralado, Palpatine les promete meditar sobre ello, no sin antes asegurarse de pedirles que ninguna otra persona, ni siquiera los Jedi del Concilio, sepan de la sugerencia de Ronhar Kim. Luego les pide su ubicación futura para saber dónde ubicarlos de ser necesarios. Kim le revela que irá camino a Merson para realizar una misión de rutina. Al alejarse de Palpatine, Tap-Nar-Pal, el verdadero artífice de la idea, le dice a su Maestro que deberían contarle al Maestro Yoda y a los otros miembros del Concilio, pero Ronhar Kim le explica que deben esperar el momento necesario, que si bien, el es solo un Jedi normal, sigue siendo su Maestro y que debe confiar en sus decisiones. Tap-Nar-Pal le pregunta cuál es el lazo que lo une con Palpatine, ya que este mencionó que le debía la vida, Kim acepta contarle la historia y parten rumbo a Merson.

Diez años antes, pocos días después del nombramiento del Canciller Supremo Palpatine

Ronhar Kim visita al electo Palpatine para saber cómo ha estado su viejo amigo. Palpatine parece alegrarse y le pide que lo acompañe a una reunión. Al salir de su despacho, ambos amigos son interceptados por el Senador Viento, quién le advierte que sus informantes le han hecho saber que se prepara un atentado contra la vida del Canciller. De pronto los propios guardias de seguridad del senado, atacan a Palpatine, pero la oportuna intervención de Ronhar Kim salva al recién elegido Canciller. Luego del incidente Kim intenta hacer hablar a uno de los guardias mal heridos, pero éste se suicida empleando un dispositivo ya conocido por Kim. Viento sugiere que Palpatine debería tener su propia guardia personal. Kim se queda pensando en donde y cuando vio por primera vez el dispositivo empleado por el desafortunado guardia.

Veinte años antes

Ronhar Kim se encuentra delante del cuerpo inerte de Vidar Kim, el hombre que le dio la vida. Verlo muerto le recuerda de la vez que su padre le exigió abandonar la Orden Jedi para regresar con él, luego del fatal accidente que le costó la vida a su madre y hermanos. Su padre no deseaba que se extinga su linaje, pero Kim era un Jedi, no había mucho de qué conversar. Su padre era senador por Naboo y lo había buscado para hablar con él, cuando ocurrió el atentado. Un asesino a sueldo disparó contra ambos mientras se trasladaban por los cielos de Coruscant. Vidar Kim cayó muerto y Ronhar, al capturar al asesino, no pudo averiguar mucho. Antes de ser interrogado, éste se quitó la vida.

Vidar y Ronhar conversan sobre el futuro de la familia Kim

Los pensamientos de Kim se interrumpen al escuchar la voz de un hombre recién llegado. Palpatine se presenta ante Ronhar Kim. Es el nuevo senador por Naboo, elegido para reemplazar al fallecido Vidar Kim. Palpatine nota la preocupación de Kim por la muerte de su padre. Este le revela que tal vez nunca descubra por qué lo mataron. Luego se cuestiona por su pasado. ¿Qué hubiera pasado si se hubiera quedado en Naboo? ¿Si nunca se hubiera ido con los Jedi? ¿Si hubiera continuado con la línea de sangre de su padre?

Palpatine le responde que habría sido una gran pérdida. Hubiera sido uno más de los políticos, sin embargo ahora era un Jedi, incluso siendo un Jedi normal, era alguien excepcional. Kim se cuestiona al saber que no son los Jedi quienes toman las decisiones políticas. Si es el momento de abandonar la orden para encontrar esas respuestas. Palpatine le dice que no puede darle una respuesta a eso, pero que trabajando juntos podrían complementarse. Palpatine sería su voz en el sanado y Kim le daría a Palpatine el conocimiento de las costumbres Jedi. Ronhar Kim lo mira y extiende la mano. Aquel será el inicio de una larga amistad.

Comentarios

9/10Excelente
Con varios números netamente dedicados a las batallas dentro de la guerra, resulta muy interesante tener una seguidilla de historias dedicadas a narrar el lado político de este conflicto. Y mucho más interesante es saber que Palpatine será el personaje envuelto en estas intrigas.

Del Canciller Supremo de la República se sabe muy poco, por eso, tener la oportunidad de conocer a alguna persona cercana resulta sumamente valioso. Para ello, John Ostrander nos presenta a Ronhar Kim, un Jedi originario de Naboo ligado indirectamente a los primeros años del crecimiento político de Palpatine. Si estabas impresionado de ver el ascenso de Palpatine al cargo de Canciller Supremo gracias a Episodio I, en esta historia podrás saber indirectamente como llegó a ser senador por Naboo y cual fue el destino final de su predecesor, Vidar Kim, padre del Jedi Ronhar Kim.

Palpatine y Ronhar en Coruscant poco antes del atentado contra el Canciller

Resalta el método narrativo empleado por Ostrander. La historia se inicia 17 meses después de la Batalla de Geonosis y a medida que avanza da un paso hacia el pasado ayudada por una serie de flashbacks que se suceden uno tras otro hasta ubicarnos a 30 años antes de la Batalla de Geonosis, año en que ocurre la muerte de Vidar Kim y el inicio de la amistad entre Palpatine y Ronhar Kim. Y mientras el viaje hacia el pasado sucede, vamos viendo momentos claves en la vida de Palpatine. En primer lugar, John Ostrander se deshace de uno de las preguntas más obvias pero menos realizadas desde la aparición de los midiclorianos en Episodio I. Si es tan fácil conocer un adepto en la Fuerza por el conteo de midiclorianos, ¿Por qué no realizar un conteo en el senado?. Obviamente la encrucijada resulta demasiado peligrosa para Palpatine y nada puede parar sus planes de dominar la galaxia, ni siquiera un amigo.

Otros puntos que se tocan de manera rápida pero efectiva son el momento en que Palpatine obtiene el respaldo para tener su propia guardia personal, la muerte del senador de Naboo y el ascenso de Palpatine a nuevo senador de Naboo. Y de este tipo de historias quedamos contentos, porque solo un conocedor del universo de las Guerras Clónicas como John Ostrander puede obsequiarnos tantos momentos valiosos en 32 páginas de pura información para los amantes de los datos minuciosos.

El atentado en Coruscant provocaría la creación de la guardia personal de Palpatine

Brandon Badeaux, por su parte, resulta acertado en el papel que le toca jugar: ser dibujante de una historia importante pero que no deja de tener el carácter de fill-in. Su arte ya lo conocíamos por haber ilustrado los últimos momentos de Finis Valorum en Republic 61 y con esta nueva contribución a la serie Republic, se va convirtiendo en buena alternativa para el trabajo de Jan Duursema, quien sobrecargada por el manejo en paralelo de Republic y la serie Jedi, debe ceder ciertos espacios para cumplir con el cronograma de entregas que Dark Horse exige. Siendo esta su segunda contribución a Republic, nos impresiona el uso que hace de los paneles rectangulares, los cuales nos recuerdan el efecto widescreen de los filmes de Star Wars, cargados de detalles de extremo a extremo. Brandon Badeaux, por coincidencia, nos presenta nuevamente una historia con tintes políticos, algo que nos permite creer que podría encargarse de ese aspecto dentro del universo Star Wars, mientras Duursema cubre los detalles de la guerra y los viajes oscuros de Quinlan Vos. Pero esto es solo especulación.

En resúmen, se trata de una gran lectura. No necesitas ser un experto de la Guerra de los Clones. Puedes leer este número de Republic sin pensar en acontecimientos pasado y puedes estar seguro de que al final, conocerás aspectos sumemente importantes de la vida de Palpatine. Adicionalmente, puede ser un punto de partida para que le des una oportunidad a esta serie. Recordemos que un año y medio después de Geonosis, las movidas de los Sith son cada vez más radicales y nos vamos acercando al punto más oscuro de este período, el cual es de lejos, el más importante de toda la historia del univero Star Wars.

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La Mesa de Greedo

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